Documento de Universidad sobre Los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el enfoque curricular desde las Ciencias Sociales y la Agenda 2030. El Pdf explora la Ciudadanía Global y los ODS, analizando problemáticas sociales y la formación del profesorado, modelos de gestión de la diversidad cultural y tipos de currículum escolar en Educación cívica.
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OBJETIVOS DE DESARROLLO Y CIUDADANÍA surge la perspectiva de LA CIUDADANÍA GLOBAL, como un nuevo tipo de ciudadanía que se encuentra interconectada con el resto de las personas que pueblan el mundo y a quienes afecta en su vida cotidiana todos, o la mayoría, de los problemas que afectan a la humanidad.
Pero, este concepto de ciudadanía global es contradictorio, por varios motivos:
El concepto tiene una carga elitista que no se puede ignorar, ya que solamente la ciudadanía con recursos y tecnología puede ejercer esa ciudadanía de manera extendida a todo el mundo. Es decir, que a pesar de que todo el mundo está afectado por lo global, no todo el mundo tiene posibilidades de participar e influir en lo global.
Por otro lado, se emplea un término relacionado con el fenómeno de la globalización que tiene importantes connotaciones negativas asociadas a las problemáticas económicas y ecológicas que ha provocado, de las cuales deriva una buena parte de los conflictos que la ciudadanía global y los Objetivos de Desarrollo Sostenible pretende solventar.
EL CONCEPTO DE CIUDADANÍA GLOBAL está dotado de una visión de conjunto de la problemática social y de la promoción a la actuación desde el entorno más cercano, que es perfectamente coherente con la perspectiva educativa y enfoque curricular de las Ciencias Sociales en la actualidad.
De ahí la importancia en trabajar desde la formación del profesorado en contenidos, actividades, prácticas y proyectos sobre el ejercicio de la ciudadanía global, porque el profesorado correctamente formado en el origen de los problemas sociales y en las herramientas necesarias para actuar en el entorno tendrá los recursos que le serán exigidos en los procesos de enseñanza-aprendizaje a la hora de desplegar el currículo en el aula.
Para un currículo intercultural y una educación personalizada es necesario entender que supone una: Ciudadanía global en el ámbito educativo
Grandes retos globales, como la pobreza, el calentamiento global, la discriminación de la mujer, la migración, la xenofobia, la pandemia etc., ha supuesto reflexionar sobre la necesidad de educar a ciudadanos y ciudadanas con capacidades para asumir desafíos y favorecer y apoyar a una sociedad más inclusiva, justa y sostenible
Desde el ámbito educativo, la escuela debe contribuir a disminuir la brecha social y cultural existente en este contexto globalizado.
La ciudadanía global pasa de su origen en el ámbito de la educación para el desarrollo y promovido por las ONG ...A formar parte de una necesidad inherente del ámbito educativo y contemplarse así en la Agenda 2030 (Naciones Unidas, 2015), empezando a integrarse en las políticas educativas
La educación para la ciudadanía global supone:
Para un currículo intercultural y una educación personalizada es necesario entender que aporta la Educación democrática.
La educación para la democracia demanda que la escuela se convierta en un espacio de vida para el alumnado, con conciencia de querer pertenecer a la sociedad en la que viven.
Desde la mirada de una educación democrática, la escuela será el primer lugar de convivencia en un entorno pluralista y de respeto.
Por lo tanto, EDUCAR PARA LA CIUDADANÍA es educar para ejercerla en un contexto, que se ha de conocer por parte del profesorado, para poder relacionarlo con el currículo y, con ello, poder lograr los objetivos educativos que se plantean en la LOMLOE.
Este planteamiento de educar para la ciudadanía no es algo nuevo, ni aparece en el año 2015 con los ODS. Simplemente suponen una actualización de la educación para la ciudadanía en nuestro tiempo.
Para Paulo Freire, educar en la ciudadanía suponía educar de manera consciente, dando respuestas a preguntas como ¿para qué enseñamos?, que cuestiona el papel del profesorado y su relación con el alumnado desde una perspectiva democrática y dialogante.
Además de todas estas consideraciones no se puede olvidar el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 que, nos habla de la importancia de una educación de calidad, basada en la garantía de una igualdad de oportunidades para adquirir los aprendizajes necesarios que permitan a cada uno desarrollarse como persona y ciudadano. Algo que ha recogido la LOMLOE, y que se encuentra relacionado con el siguiente apartado sobre la defensa de los Derechos Humanos a través de la educación.
Dicho Programa se articula en torno a una serie de fases cuatrianuales que se han ido sucediendo de manera consecutiva.
FASES:
El profesorado debe enseñar contenidos y competencias relacionadas con el ejercicio de la democracia y los derechos humanos, como uno de los elementos fundamentales para preparar al alumnado en su participación de los asuntos públicos.
En el ámbito escolar esto se traduce en que el alumnado debe conocer sus derechos y sus responsabilidades como sujeto activo de una comunidad, en este caso escolar.
En ocasiones desde el sistema educativo se pone especial énfasis en las responsabilidades del alumnado, acerca de su comportamiento social y académico que debe tener en el entorno escolar, y no tanto en sus derechos, algo que no garantiza que vaya a asumir sus responsabilidades y deberes.
Sin embargo, poniendo el foco en sus derechos, el alumnado percibirá su deuda de responsabilidad ante una comunidad que le cuida y acoge, lo que no es otra cosa que el ejercicio responsable de su ciudadanía.
No podemos darle la misma consideración a la educación y los valores que se transmiten a través de la escuela en el marco de una sociedad democrática con la educación y valores que se trasmiten bajo un régimen dictatorial.
SOCIEDAD DEMOCRÁTICA: Un sistema de gobierno en el que cada ciudadano puede votar en unas elecciones libres para elegir a los representantes que desean que tomen las decisiones del gobierno. Es aquella en la que existe libertad, se protegen los derechos humanos y la ley se aplica en base al principio de igualdad para todas las personas.
Las sociedades democráticas se construyen con personas que comparten valores democráticos basados en el respeto y la convivencia, algo que no se puede dar como irremediable o irrevocable.
Las sociedades democráticas podrán pervivir en la medida en que en dichas sociedades existan ciudadanos que han adquirido esos valores, los ejercen, los promueven y los defienden
El papel de la educación es el de la perdurabilidad y reproductividad del propio sistema, pero su fin hace que promueva valores coherentes con la democracia y, por ello, radicalmente diferentes a la educación política habitual y conocida bajo gobiernos dictatoriales.
El marco en el que se ha ido abriendo hueco en las sociedades modernas es bajo el área de EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA, bajo la cual se intenta ampliar la formación política de las personas desarrollando competencias ciudadanas para hacerlas capaces de actuar de manera consciente, responsable y constructiva en la sociedad.
Y es desde el ÁREA DE LAS CIENCIAS SOCIALES desde la cual se puede dotar al alumnado de todos los conocimientos, herramientas y valores a través de los contenidos multidisciplinares que abarca.
Los contenidos reconocidos por la legislación educativa como propios del área de las Ciencias Sociales y fundamentales para la formación ciudadana son:
Además de la participación, podemos encontrar diferentes maneras de trabajar la educación democrática del alumnado trabajando con ESTRATEGIAS:
Finalmente, hay que mencionar los elementos del currículum relacionados con la libertad afectivo sexual y la diversidad familiar.
La escuela debe responder a los avances legislativos en esta materia en los últimos años, dirigidos al reconocimiento de derechos, visibilidad y respeto por las diferentes maneras que tienen las personas de entender su identidad y su sexualidad.
En este sentido, la formación de una ciudadanía crítica en la escuela pasa también por el debate respetuoso de toda esta realidad, no por asumir acríticamente el nuevo marco legislativo, sino afrontarlo desde la comprensión profunda de éste, desde el respeto los derechos fundamentales de colectivos y personas, para ejercer su ciudadanía aprendiendo a formarse un criterio riguroso propio.