Documento de Areandina Fundación Universitaria Del Área Andina sobre Ética y Democracia. El Pdf explora la relación entre ética y democracia, la evolución del Estado de Derecho y los principios de la Constitución, útil para estudiantes universitarios de Derecho.
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Nicolás Zorro EJE 1 Conceptualicemos AREANDINA Fundación Universitaria del Área Andina
Fuente: Adobe/430822741Introducción 3 Relación entre ética y democracia 5 Evolución del Estado de Derecho y de la sociedad política .8 Bases filosóficas, jurídicas y principios rectores de la Constitución 18 Bibliografía .23
El propósito de este espacio es reconocer la relación que existe entre nuestro actuar ciudadano y el entorno en el que nos desenvolvemos, para analizar las afectaciones que generamos en la función social. En esta primera parte se reali- zará un recorrido explicativo por los conceptos de Ética y Democracia articulados con el desarrollo de los procesos de ciudadanía para generar una reflexión que guíe hacia la generación de pensamientos críticos sobre los fundamentos de nuestras acciones.
Para ello, es necesario establecer una ruta que muestre la evolución por la que ha atravesado el concepto de Estado de Derecho y de sociedad política, hasta llegar a la comprensión de las bases filosóficas y jurídicas de la Constitución como documento máximo que contiene los lineamientos organizacionales de nuestra nación, pero también como la pauta de comportamientos que la sociedad nece- sita para un desarrollo armonioso, equilibrado y basado en la paz.
Partimos de la idea de que la ética puede entenderse como un conjunto de valores compartidos socialmente, que permiten un acercamiento evaluativo de la vida a través de un sistema de creencias mediante los cuales se interpreta una realidad, y que conforman un cimiento de la estructura de las instituciones construidas por una sociedad política; en diversos foros de discusión académica y debate político se ha establecido que no se puede hablar de una democracia sin ética, sin embargo sí es posible examinar la concepción ética sin relacionarla con el término 'democracia' sobre todo, debido a la multiplicidad de interpreta- ciones que pueden derivar de ella. Por otra parte, y como ya se ha mencionado, la democracia entendida como un concepto político definido como el gobierno de la sociedad, yace sobre una construcción fundamentalmente ética que se basa en las decisiones que cada uno de nosotros tomamos en nuestra cotidianidad y en la forma en que ejercemos nuestros derechos y deberes como ciudadanos; esto implica, que como todas las manifestaciones humanas producto de la cultura, la democracia sustentada en la ética está en constante transformación, por esta razón, es primordial promover constantes reflexiones y análisis en torno a estos temas, atendiendo a la necesidad de redefinir continuamente hacia dónde se está dirigiendo la ética en la que se fundamenta la democracia que construimos diariamente.
Esta es la razón por la que los contenidos adelantan un trabajo encaminado a que los estudiantes tengan las herramientas necesarias para aportar a ese cometido, que sean capaces de cuestionar los escenarios establecidos y que a su vez estén en posibilidades de proponer nuevas formas de accionar para propender a la construcción de una sociedad más justa, más reflexiva y más igualitaria en la que la relación entre los conceptos de Ética y Democracia, no se quede solo en el ámbito teórico, sino que pueda materializarse en la cotidianidad de las múltiples realidades que se viven en nuestros días.
En el transcurso del desarrollo de esa temática, se explicarán conceptos que buscarán dar respuesta a preguntas como ¿cómo se ha transformado el Estado a lo largo de la historia?, ¿cuáles son los principios rectores de nuestra Consti- tución?, ¿cuáles son sus fundamentos filosóficos y jurídicos?, ¿cómo se articula el ejercicio de los derechos y deberes ciudadanos, con la democracia basada en la ética? Todo ello permitirá cimentar las nociones argumentativas que posibili- tarán ordenar la información obtenida para elaborar un razonamiento dirigido a resolver la pregunta que guía este apartado: ¿ cuál es la relación de la Ética con los procesos de ciudadanía?
Figura 1. Ética y democracia Fuente: Adobe/324879770
Todos los que habitamos este mundo, y los que lo han habitado desde tiempos anti- guos hemos conformado a lo largo de nuestra vida un sistema de creencias morales que median nuestras acciones y nuestra interacción con otros y con nuestro entorno; a través de ese orden establecido por lo que interiorizamos en nuestros aprendizajes, le otorgamos un sentido a las relaciones que establecemos y evaluamos las respuestas que damos y que recibimos ante las circunstancias a las que nos enfrentamos todos los días en nuestra vida cotidiana. Ese sistema de creencias constituye lo que poco a poco se conforma como el conjunto de valores que son la base de la ética individual.
Ya se ha dicho que uno de los pilares que sostiene a la democracia, nacida en el pen- samiento originado en la modernidad de occidente es la Ética, sin embargo, también ha quedado claro que en el análisis de estas dos concepciones se debe tener en cuenta la inevitable evolución en las formas de entender y de llevar a la práctica ambas discipli- nas; además de ello otro elemento importante que debe ser considerado es que la ética que sirve de fundamento para la democracia no tiene un solo sentido y significado, sino que por el contrario en su desarrollo se aprecia una pugna de distintos enfoques y apre- ciaciones; nuestro objetivo entonces, es encontrar las líneas que demarcan la relación que existe entre estos dos conceptos a partir de lo que podemos observar en nuestra realidad inmediata, es decir, en el acontecer de la vida democrática de nuestro país y de la forma en que la estructura organizativa y reguladora del comportamiento impacta en los ciudadanos.
Ética y democracia - eje 1 conceptualicemos 6
Para ampliar la información se invita al estudiante a ingresar a la página principal para visualizar la siguiente videocápsula:
https://youtu.be/trOy4Os3YjY
Actualmente y ya desde hace unos años como lo apuntaba Giusti (1998) el sistema de referencias morales que sostiene al régimen político de la democracia se entiende como una ética del individualismo, que se sustenta en la férrea defensa de la libertad de cada una de las personas; pensar en el ejercicio democrático como lo hemos estudiado hasta ahora es referirnos a los integrantes de una sociedad como sujetos particulares independientes, apartados de sus semejantes mediante el fomento y exacerbación de las singularidades, ello, en función de dar legitimidad al reparto equitativo de respon- sabilidades y derechos implícitos en esta forma de gobierno; desde esta perspectiva la libertad se entiende como "el valor moral central sobre el que reposa la democracia" lo cual, si consideramos el proceso histórico atravesado por la humanidad para llegar a este punto, resulta comprensible y justificable, sin embargo, en el escenario en el que nos desenvolvemos ahora, esta libertad individual implica poner en segundo término todas las formas de construcción comunitaria que puedan "atentar" en contra de ella, desde el plano general de las instituciones estatales, hasta incluso lo concerniente a la familia.
Para poder dar un mayor contexto a la relación entre ciudada- nía y ética pueden revisar la siguiente lectura complementaria ingresando a la página principal de este espacio académico:
Javier Muguerza
Han sido muchos los acercamientos teóricos sobre el concepto de libertad; los postu- lados de los autores clásicos como Locke y Hobbes ayudan a encaminar la reflexión hacia la diferencia entre libertad positiva y negativa que fue ampliamente abordada por Berlín (Pino; 2006) en esta distinción y de acuerdo a lo que se ha explicado en líneas anteriores, se puede decir que la libertad negativa se encuentra demarcada en mayor medida por lo que excluye, y en menor medida por lo que incorpora: la sujeción a cualquier vínculo cul- tural queda rechazada por la libertad negativa, y en contraparte, la capacidad individual de decidir por cuenta propia nuestros intereses, nuestras prioridades, nuestras acciones Ética y democracia - eje 1 conceptualicemos 7e ideales es lo único que afirma, estas premisas conducen a profundizar las observacio- nes al respecto de los efectos que el fomento de este tipo de libertad que se desvincula de lo colectivo, tiene sobre las instituciones, ya que desde los entendidos previamente expuestos, el Estado debe asegurar el desarrollo en total libertad de los intereses individuales, lo que se reduciría en afirmarse al servicio de los sujetos deviniendo por ejemplo en el despliegue desaforado Estado: de la iniciativa privada que tiene como efecto el adentramiento en la dinámica del mercado.
Es la institución a través de la cual las acciones políticas se organizan en función del bien común, constituyéndose en una red de relaciones siste- máticas regidas por la ley.
En esta relación, podemos observar tanto ventajas como incon- venientes; por un lado, como ya se ha mencionado el individua- lismo causa tanto una desarticulación como un menosprecio por las formas de organización colectiva, sin embargo, de otra parte son los intereses de los individuos los que deberían dictar el actuar regulatorio y administrativo del Estado pues desde una perspectiva individualista, cada manifestación o muestra de preocupación sobre un tema debería tener cabida en la agenda de las instituciones, esto nos conduce a realizar un análisis sobre la forma en que el Estado se ha transformado históricamente para particularizar cuáles son los efectos que dichos cambios generan en la relación de la ética con la democracia.
Figura 2. Estado de derecho Fuente: Adobe/96324330
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Ahora procederemos a realizar una revisión histórica al respecto de la conformación del Estado moderno y de los pasos que se han dado para adecuar el funcionamiento de las sociedades frente a las formas de organización en materia política, es decir, aborda- remos conceptos como sistema político, tipos de Estado, formas de gobierno, régimen político para lograr una descripción del tipo de democracia que construimos hoy en día.
Uno de los elementos que impulsaron la conformación de los primeros Esta- dos fue la división social del trabajo; a partir de la configuración de los pri- meros grupos sociales distinguidos de otros por su actividad dentro de la comunidad, se fue generando una institucionalización de la organización de las ciudades; muchos han sido los acercamientos teóricos al respecto de los fines y funciones de los Estados y dado que para efectos de este espacio académico se busca realizar un desglose de la relación con los conceptos tratados en el apartado anterior, partiremos de una de las definiciones bási- cas de Estado.
En términos elementales, los componentes de un Estado son territorio, población y gobierno, sin embargo existen otros conceptos que están relacionados en su definición y que generan una multiplicidad de visiones para enriquecer y profundizar los análisis en este tema; por ejemplo, es imposible referirnos a la noción de Estado, sin repasar términos como soberanía, ciudadanía, procesos de centralización, instituciones políticas, entre otros.
Para poder profundizar en estos conceptos pueden revisar el siguiente recurso de aprendizaje en la página principal:
Comenzaremos haciendo un recuento sobre lo que los teóricos clásicos han aportado para esta conceptualización, miremos el siguiente esquema:
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