Diapositivas de Universidad sobre Sistemas basados en cloud/nube. El Pdf explora los niveles de servicio como IaaS, PaaS y SaaS, y las funciones clave del cloud computing, incluyendo procesamiento de datos, almacenamiento y ejecución de aplicaciones, para la materia de Informática.
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La computación en la nube, o cloud computing, es una tecnología que permite acceder a recursos informáticos como servidores, almacenamiento, aplicaciones y redes a través de internet, sin necesidad de tener la infraestructura física local. Esto significa que las empresas y los usuarios pueden utilizar recursos tecnológicos de manera flexible y escalable, pagando solo por lo que consumen y sin preocuparse por la gestión o el mantenimiento del hardware. Un ejemplo común de esta tecnología es iCloud, que ofrece a los usuarios de Apple la posibilidad de almacenar archivos, fotos y datos de manera segura y accesible desde cualquier dispositivo conectado. La nube ha revolucionado la forma en que las organizaciones manejan su tecnología, permitiendo una mayor eficiencia, ahorro de costos y capacidad para adaptarse rápidamente a las necesidades del mercado.
iCloud
Proporciona recursos virtuales como servidores, almacenamiento y redes. Las empresas no necesitan invertir en hardware físico, ya que la infraestructura está completamente gestionada en la nube. Un ejemplo común de IaaS es Amazon Web Services (AWS), que permite a las organizaciones construir y ejecutar sus aplicaciones sobre infraestructura virtualizada.
Ofrece todo lo necesario para que los desarrolladores creen, prueben y lancen sus aplicaciones sin tener que preocuparse por los servidores o la infraestructura detrás de ellas. En lugar de gestionar hardware o sistemas operativos, los desarrolladores solo se enfocan en escribir el código de la aplicación. Todo lo demás, como bases de datos, servidores y herramientas de desarrollo, ya está disponible y gestionado por la plataforma.
Es una forma de usar programas o aplicaciones directamente desde internet, sin necesidad de instalarlos en el ordenador o preocuparte por actualizarlos. Solo necesitas un navegador web y acceso a internet para usar herramientas como Google Drive, Microsoft Office 365 o Netflix, por ejemplo. Todo el software se ejecuta en la nube, y los proveedores se encargan de su mantenimiento y seguridad, mientras que tú simplemente lo usas cuando lo necesitas.
La nube permite procesar grandes volúmenes de datos de manera rápida y eficiente. Esto es especialmente útil para aplicaciones que requieren análisis complejos o procesamiento intensivo, como los algoritmos de inteligencia artificial o el análisis de Big Data.
La nube permite almacenar grandes cantidades de datos sin preocuparse por la capacidad local. Además, los datos pueden ser respaldados de manera segura, con copias distribuidas en distintos centros de datos para garantizar su integridad.
La nube permite almacenar grandes cantidades de datos sin preocuparse por la capacidad local. Además, los datos pueden ser respaldados de manera segura, con copias distribuidas en distintos centros de datos para garantizar su integridad.
La nube permite una colaboración eficiente en tiempo real, facilitando el intercambio y edición conjunta de documentos y datos. Herramientas como Google Drive o Dropbox son ejemplos claros de este beneficio.
El Edge Computing es una tecnología que permite procesar los datos cerca de donde se generan, como en los dispositivos que usamos (por ejemplo, en sensores de dispositivos IoT o en coches autónomos). En lugar de enviar toda la información a centros de datos lejanos, esta tecnología hace que algunos datos se procesen rápidamente de forma local, para obtener respuestas inmediatas.
Aunque funciona con la nube, Edge Computing no la reemplaza. Para tareas que necesitan respuestas rápidas, como los coches autónomos tomando decisiones en tiempo real, el procesamiento ocurre lo más cerca posible de donde se generan (en el dispositivo mismo). Sin embargo, los datos importantes o de largo plazo, como el historial de sensores, se envían a la nube para guardarlos o analizarlos más adelante. Así, ambas tecnologías se complementan para ser más eficientes.
Procesa datos cerca de los dispositivos, pero en servidores locales, no directamente en los dispositivos. Imagina una fábrica con muchos sensores que monitorean las máquinas. Los datos de estos sensores no se procesan todos en la nube, sino que se agrupan y se procesan cerca de la fábrica, en servidores locales (llamados "fog"), para que las decisiones puedan tomarse rápidamente. Solo los datos más importantes o de largo plazo se envían a la nube para un análisis más profundo o para guardarlos.
Es aún más cercano a los dispositivos que el fog computing. Aquí, el procesamiento de datos ocurre directamente en los dispositivos pequeños, como los propios sensores o dispositivos IoT (Internet de las Cosas), sin tener que enviarlos ni siquiera a un servidor cercano.
Por ejemplo, un sensor médico que mide los signos vitales de una persona podría procesar los datos en el mismo sensor o en un dispositivo cercano. Si detecta algo fuera de lo normal, podría alertar de inmediato sin esperar a que los datos se envíen a la nube o a otros servidores. Es útil cuando se necesita actuar al instante.
Colaboración y productiviadad 20% Mejora en la responsabilidad y respaldo 20% Escalabilidad 20% Reducción de costos 20% Accesibilidad y movilidad 20%