Documento de Universidad sobre el proceso de desarrollo de la enfermedad. El Pdf explora la etiología, patogenia y gestión de las enfermedades, incluyendo una visión histórica de la medicina y recursos terapéuticos. Es un material de Biología para estudiantes universitarios.
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R.A.2. Identifica el proceso de desarrollo de la enfermedad, relacionándolo con los cambios funcionales del organismo y las alteraciones que provoca.
La figura del sanador tradicionalmente ha estado vinculada a prácticas mágicas y religiosas en las que también se aplicaban remedios naturales. Hipócrates es considerado el padre de la medicina y se le atribuyen grandes avances a la medicina clínica moderna. A partir del siglo XVI se encadenaron importantísimos avances que introdujeron un cambio radical en la comprensión del proceso patológico; su prevención, diagnóstico y tratamiento. Entre estos progresos destacan la primera vacuna contra la viruela, descubierta por Edward Jenner, el desarrollo de la microscopia, que permitió el avance en el estudio de las células y los tejidos, el inicio de la microbiología y el descubrimiento de los antibióticos o las mejoras de las condiciones de vida, higiene y salubridad. La OMS define la salud como un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente como la ausencia de enfermedad. La cita procede del preámbulo de la Constitución y entró en vigor el 7 de abril de 1948 y desde entonces la definición no ha sido modificada. La salud pública se ocupa de la protección y mejora de la salud humana entendiendo que el bien de todos es también un bien individual. En los países desarrollados existe un buen sistema sanitario con una red de centros que presta atención médica, realiza campañas de prevención, y promueve la investigación biomédica y la educación en salud. Debemos tener en cuenta que vivimos en un entorno global y también en el ámbito de la enfermedad. Por ello, es preciso el abordaje preventivo integral a la vez que personalizado, optimizando los recursos disponibles.
El término patología proviene del griego pathos, que significa enfermedad. Sydenham en el siglo XVII define la enfermedad como un proceso caracterizado por manifestaciones propias y evolución típica y reconocible. RudolfVirchow (siglo XIX) fue el primero que describió que todas las enfermedades tenían su origen en las alteraciones moleculares o estructurales de las células. A lo largo del tiempo el concepto de salud ha ido ampliándose y el de enfermedad matizándose, pero la definición de la OMS sigue estando vigente. El informe Lalonde del año 1974 establecía la influencia relativa de factores como la biología humana, el medio ambiente, el estilo de vida y el sistema de asistencia sanitaria en la salud. Los avances biomédicos han ido permitiendo profundizar más en el concepto estructural de la enfermedad e ir matizando sus causas hasta un punto abordable por la terapéutica de forma más certera.
La clasificación de las enfermedades se puede realizar atendiendo a varios criterios:
Existen múltiples criterios no excluyentes que pueden utilizarse. Normalmente se clasifican las enfermedades atendiendo al proceso patológico. Con el fin de homogeneizar, La OMS estableció en el año 1992 una clasificación de las enfermedades de forma estandarizada en todos los países. Esta recibe el nombre de lista CIE-10 (Clasificación internacional de enfermedades), y tiene su origen en la lista de muertes lanzada por el Instituto nacional de Estadística en el año 1893. La lista es acogida por la Organización Mundial de la Salud en 1948. Desde entonces se han ido presentando sucesivas ediciones. El CIE-10 funciona aplicando a cada enfermedad un grupo y a su vez un subgrupo de forma que en cada apartado se incluyen enfermedades que reúnen características comunes. El código tiene 6 caracteres alfanuméricos en formatoX00.X00. Una de las ventajas de esta clasificación es que es de consenso internacional y permite la obtención de datos estadísticos comparativos y la redistribución de los recursos. La lista CIE-10 ha dado lugar a otros tipos de clasificaciones más específicas como la clasificación internacional de enfermedades por Oncología (CIE-O). Por otro lado, la Organización Mundial de médicos generales publicó en 1987 la clasificación internacional de atención primaria (CIAP-2). Esta se basa en el episodio de atención en vez del episodio de enfermedad. Un episodio de atención incluye la evolución en el tiempo, la razón de la consulta, el problema de salud y el proceso de atención. El episodio de enfermedad se centra más en la patología en sí y en su característica (signo y síntoma), y ofrece una atención más especializada del paciente.
El estado normal del organismo se basa en el equilibrio. Cualquier estímulo que lo modifique tiende a ser compensado. Un equilibrio a nivel orgánico y funcional viene dado por un equilibrio a nivel celular basado en criterios morfológicos, bioquímicos y funcionales. La homeostasis es el concepto que define la capacidad para mantener un equilibrio de la composición química celular en relación con la fisiología de los distintos órganos y sistemas. Afecta a los sistemas metabólicos. Si, por algún motivo, se altera la homeostasis celular, el cuerpo debe corregir dicha alteración o acabará influyendo en el resto del organismo. Por ello podemos definir la enfermedad como una pérdida del equilibrio o de la homeostasis. El equilibrio es dinámico y está influido por la composición química del medio interno y externo, además de los sistemas de regulación del equilibrio e integración de estos. Las estrategias utilizadas para mantener la homeostasis son tres:
Los mecanismos celulares en los que un desequilibrio puede ser más relevantes son:
Cuando una célula no puede compensar los desequilibrios producidos desencadena una respuesta patológica en forma de lesión celular o de proliferación celular. La lesión celular se produce como consecuencia de una situación de estrés en la que la célula es incapaz de compensar los efectos del estímulo recibido. La célula intenta utilizar mecanismos como la atrofia (disminución de tamaño) o la hipertrofia (aumento de tamaño). La lesión puede ser o no reversible. La proliferación celular se manifiesta a través de mecanismos como la hiperplasia (aumento del número de células), metaplasia (modificación en el tipo celular) o displasia (modificación en la maduración celular). Los cambios celulares tienen su reflejo en el ámbito tisular de forma que se obtienen tejidos dañados en proporción a la extensión del propio daño celular. De esta forma podemos identificar:
La semiología clínica es la ciencia que interpreta el significado de las distintas manifestaciones de la enfermedad. La semiología aborda el conocimiento del signo y su interpretación. Descodificar correctamente el conjunto de signos y manifestaciones físicas y emocionales es el primer paso de un buen proceso diagnóstico, es decir, hay que distinguir entre las manifestaciones objetivas de la enfermedad y la subjetivas. Un síntoma es todo aquello que se traduce en una alteración física, química o biológica de la enfermedad, y que es referido de forma subjetiva por el propio paciente (Ej: cuando nos dicen que le falta el aire). Un signo es un dato objetivable y casi siempre cuantificable. Las alteraciones son identificadas en la exploración física o en las pruebas diagnósticas (cuando nos dice que le falta el aire y la saturación de oxígeno refleja una disnea). La semiología técnica como tal agrupa todo lo relativo a la interpretación de los síntomas y de cualquier signo o manifestación patológica, y de cómo distinguirlos, identificarlos y relacionarlos. La semiotecnia es el arte de recoger los signos y síntomas. La semiotecnia constituye la técnica de exploración sobre el enfermo realizada a través de la inspección, palpación, percusión y auscultación. El conjunto de información que el médico recoge sobre el paciente incluyendo los signos y los síntomas es el cuadro clínico. Cuando no se puede identificar la causa, pero si hay un conjunto de signos y síntomas reproducibles, se denomina síndrome.
Toda enfermedad pasa por distintas fases, aunque su manifestación y duración varía sustancialmente de una a otra. Las fases de la enfermedad son 5 reconocibles y son la fase latente o de incubación, fase prodrómica, fase de estado, fase de declinación o final y fase de convalecencia.
Una vez producido el primer contacto entre la gente etiológico y el organismo es necesaria una intensidad mínima denominada umbral para que se genere la enfermedad, un tiempo mínimo de exposición y receptividad a este. Si se supera dicho umbral, nos encontramos en un periodo latente de incubación en el que no existe realmente enfermedad, pero sí que se producen una serie de fenómenos internos con lesiones iniciales, que empiezan a producir reacciones en el organismo. Especialmente importante es el periodo de incubación en las enfermedades infecciosas, pues se requiere al menos un ciclo completo del agente infeccioso para que se empiece a manifestar exteriormente los síntomas.