Documento de Universidad sobre El Hombre como Ser Social. El Pdf explora la interdependencia del individuo con la sociedad, analizando conceptos filosóficos de Descartes y Kant, y la importancia de la justicia social y las virtudes morales en la comunidad humana para la asignatura de Filosofía.
Ver más15 páginas


Visualiza gratis el PDF completo
Regístrate para acceder al documento completo y transformarlo con la IA.
Nacemos acompañados y a lo largo de nuestra vida viajamos por las peripecias vitales con otros seres humanos. Los seres humanos no decidimos nacer ligados a los demás, ni vincularnos al círculo familiar, después a la sociedad civil y finalmente formar parte de un estado y luego del mundo. Esto nos viene como dado pero de nosotros depende merecerlo o no.
Lo que los demás dicen que somos es un elemento crucial en nuestra configuración. De hecho el término persona viene del griego "prosopon", máscara. El actor en las obras de teatro habla a través de una máscara puesta, y desde ella per-sonare, es decir suena su voz. Gracias a la palabra descubrimos el hablante que está oculto. Quizá nuestro rostro sea una máscara moldeada en función del entorno y las demandas sociales.
¿Es posible romper la máscara de la función que representamos? El médico dejar de ser médico, el estudiante dejar de ser estudiante, el joven hijo dejar de ser hijo, ... pocos pueden romper ese molde construido por la sociedad.
La máscara y la palabra me ayudan a ver al otro y también me separan de él. La expresión de lenguaje y el rostro que muestro al otro es una manera de reconocer mi conciencia y la del otro a partir de la comunicación. Compartir un lenguaje, entenderse, es un punto de partida humano para mostrar la realidad de la que formamos parte. De hecho el yo aislado que no se comunica parece menos humano. La socialidad no es una opción por lo tanto sino una manera propia inherente a los seres humanos, a las personas1.
La experiencia histórica muestra como el siglo XX y XXI dejan dañado el sentido social del ser humano. La egología o corriente que postula la individualidad a costa de los demás ha acabado encerrando a la persona en sí misma abocándola a la soledad.
1 Rodríguez Valls, Francisco. ¿ Qué es la antropología?, BCF, 2020, pp. 109 y ss.
Me valgo del otro, es un instrumento para mi aprovechamiento. La vida se construye desde el yo, para mí, siendo yo mi regla absoluta. Se rompen de esta forma los lazos afectivos, los demás ya no tienen rostro porque no los observo ni escucho. Me quedo solo.
Los datos del siglo XX y XXI son escalofriantes (Guerras Mundiales y terrorismo internacional, caída de las grandes ideologías, violación de derechos humanos, vacío existencial ... ) y ayudan a comprender la situación de abandono de la persona y su aislamiento social.
En el pensamiento filosófico tuvo un papel destacado R. Descartes con la exaltación del ego a partir de la famosa frase "cogito ergo sum" convierten a la conciencia en el centro de operaciones y a la actividad racional en constitutiva y primaria del ser. La absolutización del ego sobre yo mismo sobre los demás es un punto de partida erróneo y errático.
¿Quién es el otro? La misma evolución del pensamiento cartesiano nos muestra que primero somos nosotros como interioridad o conciencia, después descubrimos la exterioridad o cuerpo y finalmente por analogía un mundo exterior resultado de nuestro proceso racional.
La ausencia de la persona como realidad integral ya se había mostrado con Descartes al reducir la condición humana a una mera conciencia intelectiva.
Ahora Kant, descubriendo dicha carencia del yo racional que no tiene estatuto ontológico, salva la situación con la creación de un imperativo ético. Se trata de una experiencia ética colectiva que no da valor a la libertad personal sino a la construcción de un orden colectivo2.
El idealismo postkantiano (Fichte, Schelling y Hegel) siguen profundizando en la inconsistencia humana y en el vacío antropológico. Los dos elementos del idealismo postkantiano son:
Hegel construye una historia a partir de la dialéctica (tesis-antítesis- síntesis) en la que el pensamiento filosófico guía la evolución de la humanidad.
Se trata de un gran espíritu impersonal que dirige lo que sucede como una conciencia superior que resume el proceso.
La destrucción de la naturaleza social en el pensamiento moderno y contemporáneo conlleva dos exageraciones:
2 KANT, Inmanuelle. Crítica de la razón pura, Madrid 1998, 232.
individualismo colectivismo
A mediados del siglo XX se da un giro antropológico que reconoce la naturaleza intersubjetiva de las personas.
De manera singular, Martin Buber y E. Levinas postulan una antropología personalista que atiende a la naturaleza humana.
Martin Buber con su antropología dialogal o intersubjetiva defiende la diferencia entre las relaciones que se dan con las personas. La relación yo- tú es crucial y está basada en la ausencia de intermediarios caracterizada por el Encuentro.
Sin embargo, la relación entre el yo y el otro es más alejada y no se basa en el encuentro o la experiencia. El otro pasa a objetivarse y ser una cosa que no conoces directamente. Por ello la propuesta de Buber es el conocimiento directo sin intermediarios para disponer de una naturaleza intersubjetiva3.
Las experiencias de comunicación interpersonal son únicas y profundas, no se pueden transmitir con palabras porque hay verdad de encuentro, una comunicación entre personas.
Para Buber no hay Yo sin Tu, no cabe un YO sólo sin el Tú, puesto que el hombre solo no existe, sino sólo en relación contigo, con el otro, con lo otro. Decir Yo es decir uno de los dos.4
Estamos entre dos seres iguales en los que cuando yo digo tú, el otro siempre entenderá yo y viceversa, hecho que permite la comunicación ya
3 BUBER, Martin. Il problema dell'uomo, Leumann, Torino, 1983, p. 120. 4 BUBER, Martin. YO y tú, Ediciones Nueva Visión, 1984, p. 7.
que permito ejercer a cada uno su papel y ejercer su yo, a modo de diálogo.
Antropología intersubjetiva - Buber
Antropología del primado del otro - Levinas
E. Levinas da un paso mas con su antropología del primado del otro en un sentido ético y metafísico. La antropología moderna está basada en el poder y sus relaciones lo que es un error de planteamiento.
Para Lévinas la primacía del otro es una novedad y se basa en la certeza del carácter peculiar y único del otro y el reconocimiento ético del otro que es superior al yo. El otro me mira desde arriba, su mera presencia me exige que le sirva.
Yo tengo necesidad del otro, deseo de la otra persona porque es la manifestación del deseo de Dios. La epifanía del rostro, la manifestación de Dios es la otra persona, a la que debo servir desde el momento que la descubra quien es y su superioridad.
Las cuatro formas de relacionarme son:
5 GEVAERT, Joseph. El problema del hombre, sígueme, 2008, pp. 35-49.
amor conflicto indiferencia justicia
A pesar de lo dicho, los límites de lo humano hacen que la funcionalidad sea inevitable en las relaciones (como el conflicto y la indiferencia) como también la impotencia de que la relación sea permanente porque aparece al atardecer de la vida la muerte.
La interioridad del otro hace que el encuentro sea real, porque respondo a su llamada interior, aunque nunca acabaré de conocerla a fondo.
La sociedad humana está registrada por sus testimonios donde se ha agrupado desde periodos prehistóricos (cazar, procrear ... ) hasta la actualidad.
De hecho, las hordas humanas, meras depredadoras y no productoras agropecuarias, ya son grupales y no individuales para sus ataques y cacerías.
En la sociedad moderna igualmente el ser humano vive en relación con los demás y no es posible ser ajeno a la realidad social. La simbiosis hombre- naturaleza se hace desde la sociedad con diferentes tareas, pero no desde la soledad.
El factor determinante de la humanización del ser, de su origen, desarrollo y consolidación es desde la sociedad. De hecho, la persona es social, forma parte de la sociedad y no se concibe sin ella6.
El sujeto humano tiene una doble herencia7:
El aporte cultural y social desde los primeros momentos educativos es esencial para que la persona adopte les ideas, costumbres y valores del grupo social donde se encuentra.
La historia personal no parte de cero, sino que el acervo cultural y social es decisivo, siendo por tanto una historia que parte de la historia de los otros, de los demás, en cierto sentido una historia en común desde el origen.
Cuando hablamos del sujeto diferenciamos:
6 MORIN, E. El método, la naturaleza de la naturaleza, 1981, p.121. 7 RUIZ DE LA PEÑA, J. L. Imagen de Dios, Sal terrae, p. 204. 8 ZUBIRI, Sobre el hombre, 239.
Biológico - Social Psicológico - Epistemológico Salud - Afecto Madurez-Conoc
Pero hablar de sujeto es más porque rompe las categorías de la naturaleza ya que no es una cosa, algo, sino alguien. Es verdad que formamos parte de una especie y somos individuos de ella, pero no es menos cierto que es persona y por lo tanto es singular, único, diferente del resto de los miembros de la misma especie.
El carácter único de la persona se muestra sobre todo en la comunión interpersonal, definida por la palabra y el amor. Toda persona nos interpela y no disponemos de ella, sino que se ofrece. La presencia del otro supone una respuesta, afirmativa si lo escucho, negativa si lo rechazo.
El encuentro del tú con el yo obliga a una respuesta directa del yo mismo que soy. Toda iniciativa y toda experiencia parte del centro de mi interioridad hacia el otro, como un yo motor de pensamiento y acción, como un yo origen9.
9 STRASSER, S. Le problème de lâme, Louvain, 1953, p 65.