Pdf de Anep sobre la introducción al sistema educativo uruguayo. El Material analiza los principios de obligatoriedad, gratuidad y laicidad, así como los desafíos actuales como la extra-edad y el bajo rendimiento. Se propone una organización curricular basada en competencias para la Universidad, en la materia de Educación cívica.
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ANEP Introducción La educación popular adquiere [ .. . ] como siempre que se la mira con el pensamiento en el por- venir, un interés supremo. Es la escuela, por cuyas manos procuramos que pase la dura arcilla de las muchedumbres, donde está la primera y más generosa manifestación de la equidad social, que consagra para todos la accesibilidad del saber y de los medios más eficaces de superioridad1. José Enrique Rodó
La Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) en Uruguay es el ente autónomo que regula la planificación, gestión y administración del sistema educativo en todo el territorio nacional. Por este motivo ha desarrollado acciones que aseguran el cumplimiento de los principios rectores de obligatorie- dad, gratuidad y laicidad que tienden a la universalidad.
En ese marco, el 31 de agosto de 2020 se presentaron ante el Poder Legislativo los ejes orientadores de su accionar, materializados en el Plan de Desarrollo Educativo 2020-2024. Estos ejes son transversales a las diferentes dimensiones institucionales y contribuyen a afrontar los desafíos de la situación educativa del país, reconociendo los logros previos y enmarcados en los cambios generales que ha transitado el mundo en los últimos tiempos.
Los desafíos más destacados refieren a
En tal sentido, merecen consideración las siguientes apreciaciones2:
Del mismo modo, como parte del compromiso del país con la propuesta de Naciones Unidas en su Agenda 2030, mediante los Objetivos de Desarrollo Sostenible, se ha trabajado para describir la situación y proponer alternativas dentro del ODS 4: Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y pro- mover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos3. En ese sentido, el Informe volunta- rio de 2019 señala logros y desafíos en el cumplimiento de dicho objetivo. Entre los logros, se destacan el 98,6% de la población alfabetizada, el 99% de asistencia de niños a la educación, el incremento de la asistencia en los distintos niveles educativos, las mejoras en la infraestructura de los centros educativos y las políticas territoriales para el acceso a la educación terciaria.
Entre los desafíos, el informe menciona la culminación de la educación obligatoria, la mejora de los niveles de competencia en lectura y matemática en educación media básica, la culminación de ciclos y la profundización de las líneas de trabajo que aportan a la equidad y en la inclusión de tecnologías con sentido educativo de forma sostenible y tendiendo a su universalización4.
Enfrentar esa realidad es un desafío que implica alcanzar un justo equilibrio entre los rasgos identitarios del sistema educativo nacional y las imperiosas innovaciones que demanda la realidad actual.
Estos datos hablan de un sistema que no está resultando acogedor ni está acompa- ñando el trayecto educativo de sus estudiantes. No logra desarrollar los saberes es- perados para seguir aprendiendo, para la vida y para el trabajo. Tampoco cumple con uno de sus compromisos originales: ser puente de cultura intergeneracional y ser res- ponsable institucional del desarrollo personal de las nuevas generaciones.
Este Marco Curricular Nacional (MCN) fundamenta su presentación en información estadística a efectos de generar un diseño curricular que, en algunos aspectos, tiende a alinearse con los países desarrolla- dos o en vías de desarrollo. Procura ser un encuadre de insumos generales y específicos que eviten la desafiliación o el rezago de la educación formal. Esto significa que la sistematización que parta de los 3 Naciones Unidas (2018). La Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible: una oportunidad para América Latina y el Caribe (LC/G.2681-P/Rev.3, p. 27). 4 Oficina de Planeamiento y Presupuesto (2019). Objetivos de Desarrollo Sostenible. Informe nacional voluntario-Uru- guay 2019. Presidencia de la República. 16 MCNANEP lineamientos del MCN incida en la capacidad de discernimiento de las personas. Esto es, la posibilidad de elegir y de desarrollar su futuro con independencia y en relación con sus aspiraciones personales, siempre desde el ámbito de respeto a la otredad. La decisión no puede ser impulsada desde el sistema educativo porque este es no es un carril, sino una oportunidad para la solidificación de acciones que como persona, consciente y voluntariamente, cada estudiante puede emprender a partir de un desarro- llo de competencias que tiendan al mejoramiento de su calidad de vida.
La ANEP ha establecido los siguientes ejes orientadores para su accionar explicitados en el Plan de Desarrollo Educativo de la ANEP 2020 - 2024, reconociendo las fortalezas y de- bilidades de propuestas implementadas anteriormente, las necesidades de los escenarios actuales y los aportes de diferentes actores.
Una concepción de la educación como derecho, que desde José Pedro y Jacobo Varela ha sido la abanderada de las políticas sociales, permitió consolidar un estado de bienes- tar colaborando en la construcción de la identidad republicana del país.
El avance del conocimiento y las posibilidades generadas renuevan y desafían ese prota- gonismo de la educación en diversos ámbitos, haciendo necesario un proceso de trans- formación que respete, asegure, proteja y promueva ese derecho que, desde lo expresa- do en la Declaración Universal de Derechos Humanos (DDHH) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1948, ha de tener por objeto el pleno desarrollo de la persona- lidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales.
Según el informe de INEEd 2019-20205 se han logrado avances en el acceso a la educa- ción, aspecto que la ANEP debe garantizar. No obstante, ello es una condición necesaria pero no suficiente para la mejora de la calidad de los aprendizajes, es decir, se necesita promover el desarrollo de las potencialidades de cada individuo. Para alcanzarlo es pre- ciso promover aprendizajes que le permitan desenvolverse e insertarse en una socie- dad que se encuentra en permanente transformación y cambio. En la sociedad actual las tecnologías han modificado los modos de producción y han tenido un impacto en las relaciones sociales; la era digital, el internet de las cosas, son parte de la cotidianeidad. La sociedad, global y multicultural entra en tensión con lo local e identitario de cada territorio6. En particular, los cambios en los sistemas de producción y su forma de organi- zación demandan otro tipo de calificaciones y tienen efectos sobre la permanencia de las personas desempeñando la misma profesión o empleo a lo largo de su vida. Desde esta perspectiva, el aprendizaje a lo largo de la vida requiere ser visualizado y valorado como parte del trayecto educativo de las personas. En primer lugar, porque son experiencias 5 INEEd (2021). Informe sobre el estado de la educación en Uruguay 2019-2020. Tomo 1. INEEd. 6 Es interesante reflexionar sobre los cambios que se producen por el incremento en el acceso a las TIC con la posibili- dad de crear y producir, además de consumir, productos culturales, donde se entremezclan espectadores y productores, aspectos que son parte de las investigaciones sobre los jóvenes y consumo de la cultura, como señala García Canclini, N. (2001). 17 MCNANEP de aprendizaje concreto y significativo, aunque puedan ser vivenciadas en organizacio- nes e instancias de formación que están fuera del sistema educativo formal, siendo parte de los sentidos e intereses de cada persona. En segundo lugar, y como parte del manda- to de transferencia cultural, porque son aprendizajes para orientar y guiar a los niños y jóvenes en el contacto con el mundo del trabajo y las profesiones y acompañarlos en la visualización de sus caminos futuros. En definitiva, una educación para todos requiere ampliar las oportunidades de participación por parte de los jóvenes en las organizacio- nes de innovación, generación de conocimiento y producción que el Uruguay necesita para continuar propiciando un desarrollo sostenible7.
En tal sentido, la educación a lo largo de toda la vida cobra especial relevancia. Esto sig- nifica también repensar la relación entre formación general y técnica. En particular, se resignifica lo expresado por Figari (1965):
El fin racional de la institución no puede ser el de formar simples operarios, más o menos hábiles, oficiales mecánicos, artesanos en la estrecha acepción que se da a esta palabra [ .. . ] Más racional y más digno del Estado sería formar artesanos en la verdadera acepción que debe tener esta palabra, dada su etimología, es decir, obreros-artistas, [ .. . ], vale decir, obreros competentes, con criterio propio, capaces de razonar, capaces de intervenir eficazmente en la producción industrial, de me- jorarla con formas nuevas y más convenientes o adecuadas, así como de promover nuevas empresas industriales, de mayor o menor entidad8.
La efectiva centralidad del estudiante requiere desarrollar un conjunto de acciones a ni- vel sistémico que contemplen la administración del sistema, el diseño y desarrollo curri- cular, la formación y desarrollo profesional de docentes, entre otros aspectos.
Lo anterior implica, desde la concepción de que todos pueden aprender, asegurar una formación de personas libres, responsables e íntegras. Ello será posible a través de una educación efectivamente inclusiva, con centros de puertas abiertas para todos sin distin- ciones, cultivando los talentos, haciendo foco en las características propias del aprendiz y su contexto.
También implica atender los proyectos de vida de los niños y los jóvenes y los sentidos que le dan a la educación en relación con sus expectativas y necesidades, así como las experiencias de formación vividas tanto en los centros educativos como en el hogar y otras organizaciones sociales de las que participan.
7 De acuerdo a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. 8 Figari, P. (1965). Educación y arte. (Vol. 81, p. 11). Biblioteca Artigas, Colección de clásicos uruguayos. 18 MCN