Documento de Universidad sobre Financiación Interna: Concepto y Clases. El Pdf, un recurso de Economía para estudiantes universitarios, aborda la financiación interna, la amortización, las provisiones y las reservas, con un enfoque en la normativa contable española.
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En "Decisiones óptimas de inversión y financiación" Andrés Suárez (2014) para enfatizar la importancia de las decisiones de financiación explica que "la empresa podemos definirla desde el punto de vista de la fenomenología económica como una sucesión en el tiempo de proyectos de inversión y financiación." El directivo financiero se ocupa de analizar cómo obtener financiación (definir la estructura financiera de la empresa) y cómo aplicarla (diseñar su estructura económica). Como recoge Iñigo González (2014) en su libro "Dirección Financiera", "No es posible separar la decisión sobre cómo financiarse de la decisión de invertir, ni la de invertir de la rentabilidad que se obtiene". En su labor ha de buscar el adecuado equilibrio entre ambas estructuras para evitar problemas de liquidez o de solvencia. En el presente tema analizaré la naturaleza de la financiación interna o autofinanciación, es decir, los recursos que la propia empresa genera con su actividad económica, describiendo sus ventajas e inconvenientes, así como sus principales modalidades.
La financiación interna o autofinanciación está formada por los recursos que genera la propia empresa siendo una fuente financiera que forma parte del patrimonio neto o recursos propios de la entidad. La autofinanciación presenta importantes ventajas para las empresas que tienen dificultades para captar financiación ajena por las fuertes garantías que se las suele exigir, ahora bien, precisamente esta ventaja se puede convertir en un inconveniente porque al carecer estos recursos de un coste explícito se pueden llegar a invertir sin aplicar criterios de valoración rigurosos. El hecho de que la autofinanciación interna no tenga asociado un coste explícito no quiere decir que la utilización de estos recursos financieros no conlleve un importante coste de oportunidad. 1El incremento de la autofinanciación supone una mejora de la solvencia financiera de la empresa, ahora bien, los resultados que se destinan a autofinanciación restan dividendos y, por tanto, la rentabilidad por dividendos disminuye. Según la finalidad o el destino de los recursos generados internamente por la propia empresa se distingue entre autofinanciación de mantenimiento y la autofinanciación de enriquecimiento.
Es preciso tener en cuenta el paso del tiempo y la función financiera de las cuotas de amortización técnica, en tanto no se requiera su aplicación al destino para el que fueron creadas. Es decir, los recursos generados por las amortizaciones se deben invertir a medida que se generan, eso sí, la empresa debe arbitrar posibles soluciones para cuando llegue el momento de renovar los bienes cuente con los recursos financieros necesarios, que no tienen por qué venir de la liquidación de las inversiones en las que inicialmente se ha materializado el fondo de amortización sino de cualquier otra alternativa que la empresa plantee con anticipación.
Los factores que influyen sobre la autofinanciación y, por tanto, sobre el crecimiento de la empresa son, entre otros: el coste de las deudas, la rentabilidad de la inversión, la política de retención de beneficios (autofinanciación en sentido estricto), los impuestos, etcétera. Es importante considerar la relación entre las políticas financieras y el crecimiento de la empresa materializado a través de la realización de proyectos de inversión, tanto en activo no corriente como en activo corriente, para conseguir los volúmenes de ventas prefijados. Esto requiere aumentar los recursos financieros permanentes para financiar dicho crecimiento. En este sentido entra en juego el efecto multiplicador de la autofinanciación, es decir, el incremento de los recursos financieros totales de una empresa derivado de la utilización de la autofinanciación, siempre que la empresa pretenda mantener una determinada relación entre recursos propios y ajenos. A esta relación entre recursos propios y ajenos se la denomina coeficiente de endeudamiento (cociente entre recursos ajenos y recursos totales). Así, un grado de endeudamiento del 50% implica que el 50% de los recursos financieros son propios y el otro 50% ajenos, por lo que, si la empresa quiere mantener el citado coeficiente, un aumento de 500 € de autofinanciación supone un incremento de otros 500 € de recursos ajenos. Esta circunstancia supondría que un incremento de 500 € de autofinanciación produzcan un efecto multiplicador que hace que los recursos totales aumenten en 1.000 €. Desarrollo del efecto multiplicador de la autofinanciación Como desarrollaré en el siguiente epígrafe, las ventajas e inconvenientes de este modo de financiación frente a las de otras fuentes alternativas a largo plazo se derivan de su coste, disponibilidad, etcétera. En todo caso, la financiación interna suele resultar insuficiente para hacer frente a las necesidades financieras de la empresa, que, por tanto, ha de recurrir a la financiación externa.
El propósito principal de cualquier persona que pone en marcha un negocio es la maximización del beneficio de su empresa con el fin último de poder aumentar su renta una vez se han satisfecho todas las obligaciones legales y repartido este beneficio entre los socios o accionistas de la compañía. Sin embargo, el objetivo general de todos los socios que componen una empresa también ha de ser que la empresa siga adelante. Por este motivo, es importante tener en cuenta que una parte de los recursos económicos generados en el seno de la empresa deberían servir para ayudar a la financiación de la misma. Es decir, es recomendable que la empresa se autofinancie con cargo a los beneficios generados. Pero, ¿qué política debe seguir una empresa en cuanto a la distribución del beneficio? 3Existen tres opciones en lo que a distribución de beneficios se refiere: la empresa puede autofinanciarse, es decir, utilizar el beneficio como recurso económico para seguir adelante con su negocio, repartir estos beneficios entre los socios o accionistas o una combinación de ambas. En realidad, la legislación exige que una parte de estos beneficios se utilice para dotar la reserva legal y el resto de dotaciones obligatorias y estatutarias antes de que se puedan repartir los beneficios. La decisión de distribuir los beneficios entre los accionistas o socios y la opción de autofinanciarse depende de la política llevada a cabo por la empresa y de las circunstancias particulares de cada momento. Por un lado, la autofinanciación o financiación interna presenta grandes ventajas para las empresas que tienen grandes dificultades para captar financiación ajena por las fuertes garantías que se suelen exigir, y más en tiempos de crisis. Ahora bien, esta ventaja puede convertirse en un inconveniente porque al carecer estos recursos de un coste explícito se puede llegar a invertir sin aplicar criterios de valoración adecuados o rigurosos. Además, cuantos más recursos se destinen a autofinanciación, menos se destinarán a dividendos entre los accionistas, lo que puede llevar a muchos inversores a retirar sus capitales de nuestra empresa al no ver rentabilizada su inversión o, incluso, a la separación de los socios. En síntesis, se suelen señalar como ventajas de autofinanciarse:
Como inconvenientes de la autofinanciación se pueden indicar: