Inicios de la Expansión Europea: Causas y Exploraciones del Siglo XV

Documento de Universidad sobre los Inicios de la Expansión Europea. El Pdf explora las motivaciones mentales y materiales, las innovaciones en producción y transporte, y la evolución de las técnicas comerciales y de navegación, con un enfoque en las exploraciones portuguesas y castellanas del siglo XV.

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TEMA 15. LOS INICIOS DE LA EXPANSIÓN EUROPEA
1. Causas de la expansión europea
1.1 Las motivaciones mentales y materiales de la expansión
Durante los siglos XI-XII en la Europa de cristiandad latina se produce un gran cambio en el
modo de producción en la mejora del atalaje de los animales (collera), el herraje de los caballos, en
herramientas para el campo (arado con ruedas, uso de reja metálica, etc.), propiciando una mayor
producción de cereal, que redundó en una mejor alimentación y efectividad de la fuerza animal. En el
transporte, la sustitución de la carreta de 2 ruedas por la de 4, acabará imponiéndose durante el siglo
XIII, facilitando el transporte masivo de mercancías.
La mayor difusión a finales del siglo XII, de la moneda, mercados y hombres especializados en
técnicas comerciales (especialmente en Italia), contribuyó al paso de una economía cerrada a otra más
abierta, y a intercambios comerciales de todo tipo. En este sentido, el crecimiento de Europa durante
los siglos XI al XIII fue el más espectacular de su historia, hasta los tiempos de la Revolución Industrial.
Fue la península Escandinava la pionera en la expansión de Europa fuera de sus fronteras, con los
primeros asentamientos noruegos en Groenlandia, a finales del siglo X, y con el descubrimiento en el o
1000 de Vínland (zona ubicada entre el sur del río San Lorenzo y Massachussets). Sin embargo, cuando
empieza la gran expansión marítima de la Europa del Sur, se había producido el repliegue de la expansión
escandinava, dejando en el olvido sus descubrimientos más lejanos. Las causas de este repliegue fue el
empeoramiento climático que sufrió Europa desde 1200 al 1350, que hicieron que los hielos progresaran
hacia el Sur, dificultando con ello, la navegación por los mares boreales. Las comunicaciones que unían
Escandinavia, Irlanda y Escocia, con Islandia y Groenlandia, denominadas <país verde=, se convierte en
<país blanco=, al estar cubierto por los hielos y perdiéndose el recuerdo de la mítica Vínland.
Esta primitiva expansión que no se pudo realizar por el Norte, será culminada por el Sur, por dos
reinos en el margen occidental de la Cristiandad, Portugal y Castilla. ¿Cuáles fueron las circunstancias o
motivos, para que estos dos reinos protagonizaran la gran expansión?
Utilización de mejores técnicas comerciales mediterráneas (representadas por las republicas
italianas, especialmente Génova, y por catalanes y mallorquines, que casi monopolizaban el
comercio de los puertos mediterráneos hasta Flandes.
Experiencia de técnicas de navegación atlántica y la fortaleza de los barcos que navegaban por
dichas aguas, representados por navíos portugueses, andaluces, gallegos, cántabros y vascos.
Los motivos de la expansión atlántica, no son fáciles de detectar y catalogar, y muchos textos que
sirven para elaborar una Historia de los Descubrimientos, pertenecen al mundo de creencias,
mentalidades o ideas, frente a otros más fáciles de rastrear, como son avances técnicos, comercio o
necesidad de buscar nuevas tierras que colonizar. Eran motivaciones de un grupo reducido de personas,
aunque posteriormente, la influencia de los descubrimientos afectará y transformará la vida de muchos,
desde su epicentro al Sur de la Península Ibérica (Sevilla) hacia el 1500, con 45.000 habitantes, y desde
Génova a Lisboa, de entre 15 a 20.000 personas, vivirán directa y activamente los descubrimientos y la
expansión a finales del siglo XV.
Descargado por Pablo Jarillo (pejarillo@gmail.com)
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Entre los motivos más nobles, idealistas y altruistas, que motivaron los descubrimientos, se
encuentra la expansión del cristianismo, como se descubre en la Crónica da Guiné, de Gomes Eánes, en
diversos escritos de Fray Bartolomé de las Casas, e incluso en los pensamientos que transmite Cristóbal
Colón en su Diario. La conquista de Ceuta en 1415, por los portugueses primero, y la del Norte de África
por los Reyes Católicos y sus sucesores, después, irían conducidas a frenar la expansión musulmana y
establecer cabezas de puente, desde donde hacer posible la futura labor evangelizadora.
Frente a estas motivaciones de tipo religioso de componente franciscano, habría otras más
tangibles, de tipo político-económicas expresadas en el Diario colombino. El primer motivo económico
de los descubrimientos fue el oro y el control de sus fuentes primarias, a fin de eliminar a los
intermediarios marroquíes, que a través de las rutas saharianas, lo transportaban desde el África negra a
lomos de dromedarios, en un desierto cada vez más difícil de cruzar, al ensancharse sus fronteras desde el
siglo XIV por el aumento de temperaturas.
El oro del Sudán (nombre que se le da a los territorios al sur del Sahara), entraba a Europa a
través del Magreb, como pago por productos importados de Europa, especialmente telas finas. Los
magrebíes lo conseguían al sur del Sahara en un comercio de exportación de telas de baja calidad (de
producción magrebí), sal (de depósitos saharianos y utilizada para la salazón de carnes y pescados), y
cobre (del cual en aquellos territorios, ignoraban su proceso de elaboración, no así el hierro), a cambio de
oro obtenido en pepitas en el cauce de os y esclavos. Este comercio se realizaba a lomos de dromedarios,
donde cada uno podía cargar unos 50 Kg de carga, en etapas de 35 o 40 Km diarios, por lo que para
transportar 1 tonelada de mercancías, se necesitaban 20 dromedarios y de 2 a 3 meses para realizar la
travesía sahariana.
Los portugueses conocían este comercio, y la conquista de Ceuta y el posterior descenso por la
costa africana para hacerse con el control del mismo, están en la base de sus descubrimientos.
Mientras en Europa del Norte, la economía gira en torno a la plata, en la Europa Mediterránea gira en
torno al oro, por su comercio con el norte de África y Oriente. El oro desapareció casi por completo, de
Europa y de la Península Ibérica, durante el siglo XV, por el comercio con Oriente (por ricas telas de
seda, los damascos, especias, etc.), por lo que su reposición se convirtió en el principal objetivo de las
economías nacionales.
Desde finales del siglo XIII, este comercio estaba monopolizado por Venecia (gracias a su
alianza con el Egipto de los mamelucos) y Génova (por sus alianzas con Bizancio y el Kanato de Persia).
Las rutas terrestres se cerraban intermitentemente por convulsiones políticas y militares en el Próximo
Oriente a finales del siglo XIV, tras la aparición de Tamerlán. Las rutas marina conseguirán sortear estos
obstáculos, además de atender la demanda de productos orientales (telas, especias, perfumes, cerámica,
etc.).
1.2 Nueva técnicas de navegación
1.2.1 Los Barcos
El transporte marítimo evolucionó mucho
durante la Edad Media. Utilizaron dos tipos de
navíos que dieron origen a una amplia gama de
derivados. En el Mediterráneo encontramos la
galera, navío ligero, alargado, rápido, fácil de
maniobrar, movido a remo y a vela, pero no apto
para transportar cargas pesadas o voluminosas.
En el Atlántico y mares septentrionales
encontramos un tipo de navío redondeado,
panzudo, lento, poco manejable y a vela, pero
muy apto para el transporte de cargas pesadas y
voluminosas, la coca.
Galera Coca
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Causas de la expansión europea

Las motivaciones mentales y materiales de la expansión

Durante los siglos XI-XII en la Europa de cristiandad latina se produce un gran cambio en el modo de producción en la mejora del atalaje de los animales (collera), el herraje de los caballos, en herramientas para el campo (arado con ruedas, uso de reja metálica, etc.), propiciando una mayor producción de cereal, que redundó en una mejor alimentación y efectividad de la fuerza animal. En el transporte, la sustitución de la carreta de 2 ruedas por la de 4, acabará imponiéndose durante el siglo XIII, facilitando el transporte masivo de mercancías.

La mayor difusión a finales del siglo XII, de la moneda, mercados y hombres especializados en técnicas comerciales (especialmente en Italia), contribuyó al paso de una economía cerrada a otra más abierta, y a intercambios comerciales de todo tipo. En este sentido, el crecimiento de Europa durante los siglos XI al XIII fue el más espectacular de su historia, hasta los tiempos de la Revolución Industrial.

Bergen Madera Trigo ÁREA COMERCIAL Reve Hanseática Genovesa Mar del Visby Riga Połotsk Veneciana Smolensko Catalana Norte Lana De Champaña Estaño Stralsund Danzig Londres Amberes Dortmund Leipzig Kiev Colonia Rutas terrestres Paris O Lagny Provins Frankfurt Hierro Cracovia Pieles Miel Tejidos Troyes Viena Augsburgo Vino Caffa Bupteos Sal Venecia Negro Bilbao Montpellier Hierro Medina del Campo Marsella Ragusa Trigo Toledo Armas Lisboa Valencia Sevilla O Palma Antioquia Cuero Palermo Cádiz MAR Trigo Túnez Tiro MEDITERRÁNEO. Candia

Fue la península Escandinava la pionera en la expansión de Europa fuera de sus fronteras, con los primeros asentamientos noruegos en Groenlandia, a finales del siglo X, y con el descubrimiento en el año 1000 de Vínland (zona ubicada entre el sur del río San Lorenzo y Massachussets). Sin embargo, cuando empieza la gran expansión marítima de la Europa del Sur, se había producido el repliegue de la expansión escandinava, dejando en el olvido sus descubrimientos más lejanos. Las causas de este repliegue fue el empeoramiento climático que sufrió Europa desde 1200 al 1350, que hicieron que los hielos progresaran hacia el Sur, dificultando con ello, la navegación por los mares boreales. Las comunicaciones que unían Escandinavia, Irlanda y Escocia, con Islandia y Groenlandia, denominadas "país verde", se convierte en "país blanco", al estar cubierto por los hielos y perdiéndose el recuerdo de la mítica Vinland.

Esta primitiva expansión que no se pudo realizar por el Norte, será culminada por el Sur, por dos reinos en el margen occidental de la Cristiandad, Portugal y Castilla. ¿ Cuáles fueron las circunstancias o motivos, para que estos dos reinos protagonizaran la gran expansión?

  • Utilización de mejores técnicas comerciales mediterráneas (representadas por las republicas italianas, especialmente Génova, y por catalanes y mallorquines, que casi monopolizaban el comercio de los puertos mediterráneos hasta Flandes.
  • Experiencia de técnicas de navegación atlántica y la fortaleza de los barcos que navegaban por dichas aguas, representados por navíos portugueses, andaluces, gallegos, cántabros y vascos.

Los motivos de la expansión atlántica, no son fáciles de detectar y catalogar, y muchos textos que sirven para elaborar una Historia de los Descubrimientos, pertenecen al mundo de creencias, mentalidades o ideas, frente a otros más fáciles de rastrear, como son avances técnicos, comercio o necesidad de buscar nuevas tierras que colonizar. Eran motivaciones de un grupo reducido de personas, aunque posteriormente, la influencia de los descubrimientos afectará y transformará la vida de muchos, desde su epicentro al Sur de la Península Ibérica (Sevilla) hacia el 1500, con 45.000 habitantes, y desde Génova a Lisboa, de entre 15 a 20.000 personas, vivirán directa y activamente los descubrimientos y la expansión a finales del siglo XV.

102 Descargado por Pablo Jarillo (pejarillo@gmail.com) Durazzo Nápoles Constantinopla Trebisonda Especias OCÉANO Lyon Génova Mar Tana Feria ATLÁNTICO Bruja Hamburgo Ámbar Pieles Cera RUTA COMERCIAL Rutas de la Hansa Rutas italianas Barcelona Especias Seda Novgorod Moscú

Entre los motivos más nobles, idealistas y altruistas, que motivaron los descubrimientos, se encuentra la expansión del cristianismo, como se descubre en la Crónica da Guiné, de Gomes Eánes, en diversos escritos de Fray Bartolomé de las Casas, e incluso en los pensamientos que transmite Cristóbal Colón en su Diario. La conquista de Ceuta en 1415, por los portugueses primero, y la del Norte de África por los Reyes Católicos y sus sucesores, después, irían conducidas a frenar la expansión musulmana y establecer cabezas de puente, desde donde hacer posible la futura labor evangelizadora.

Frente a estas motivaciones de tipo religioso de componente franciscano, habría otras más tangibles, de tipo político-económicas expresadas en el Diario colombino. El primer motivo económico de los descubrimientos fue el oro y el control de sus fuentes primarias, a fin de eliminar a los intermediarios marroquíes, que a través de las rutas saharianas, lo transportaban desde el África negra a lomos de dromedarios, en un desierto cada vez más difícil de cruzar, al ensancharse sus fronteras desde el siglo XIV por el aumento de temperaturas.

El oro del Sudán (nombre que se le da a los territorios al sur del Sahara), entraba a Europa a través del Magreb, como pago por productos importados de Europa, especialmente telas finas. Los magrebíes lo conseguían al sur del Sahara en un comercio de exportación de telas de baja calidad (de producción magrebí), sal (de depósitos saharianos y utilizada para la salazón de carnes y pescados), y cobre (del cual en aquellos territorios, ignoraban su proceso de elaboración, no así el hierro), a cambio de oro obtenido en pepitas en el cauce de ríos y esclavos. Este comercio se realizaba a lomos de dromedarios, donde cada uno podía cargar unos 50 Kg de carga, en etapas de 35 o 40 Km diarios, por lo que para transportar 1 tonelada de mercancías, se necesitaban 20 dromedarios y de 2 a 3 meses para realizar la travesía sahariana.

Los portugueses conocían este comercio, y la conquista de Ceuta y el posterior descenso por la costa africana para hacerse con el control del mismo, están en la base de sus descubrimientos.

Mientras en Europa del Norte, la economía gira en torno a la plata, en la Europa Mediterránea gira en torno al oro, por su comercio con el norte de África y Oriente. El oro desapareció casi por completo, de Europa y de la Península Ibérica, durante el siglo XV, por el comercio con Oriente (por ricas telas de seda, los damascos, especias, etc.), por lo que su reposición se convirtió en el principal objetivo de las economías nacionales.

Desde finales del siglo XIII, este comercio estaba monopolizado por Venecia (gracias a su alianza con el Egipto de los mamelucos) y Génova (por sus alianzas con Bizancio y el Kanato de Persia). Las rutas terrestres se cerraban intermitentemente por convulsiones políticas y militares en el Próximo Oriente a finales del siglo XIV, tras la aparición de Tamerlán. Las rutas marina conseguirán sortear estos obstáculos, además de atender la demanda de productos orientales (telas, especias, perfumes, cerámica, etc.).

Nuevas técnicas de navegación

Los Barcos

El transporte marítimo evolucionó mucho durante la Edad Media. Utilizaron dos tipos de navíos que dieron origen a una amplia gama de derivados. En el Mediterráneo encontramos la galera, navío ligero, alargado, rápido, fácil de maniobrar, movido a remo y a vela, pero no apto para transportar cargas pesadas o voluminosas. En el Atlántico y mares septentrionales encontramos un tipo de navío redondeado, panzudo, lento, poco manejable y a vela, pero muy apto para el transporte de cargas pesadas y voluminosas, la coca.

Galera Coca studocu This document is available free of charge on 103 Descargado por Pablo Jarillo (pejarillo@gmail.com)

Mientras que la galera estaba condenada a desaparecer como navío de transporte, subsistió durante parte de la época moderna como navío de guerra. Los panzudos navíos atlanticos fueron perfeccionándose a costa de imitar, en su casco, a la galera, naciendo a principios del siglo XV, en la Península Ibérica, la carabela. Se trataba de un velero largo, de poco calado, con tres mástiles de los que colgaban velas, cuadrada la central (fuerza) y otras varias, triangulares, suspendidas de los mástiles más pequeños, situadas a popa y proa de la central, que además de dar fuerza eran fundamentales para dirigir la maniobra. Éste fue el navío idóneo para los descubrimientos por su facilidad de maniobra su aptitud para la navegación en aguas poco profundas, su rapidez y su capacidad de mantenerse a flote durante muchos años. Su característica principal fue su rapidez, sin embargo navegando contra el viento tenía mucho que mejorar, la falta de quilla hacia que perdiera fácilmente la deriva.

La Santa Maria Nave Capitana Carabela

Cartas y portulanos

Hasta que a finales del XVI no se impuso la Proyección de Mercátor, el tipo de navegación que se realizaba en Europa no dejaba de ser una navegación "a la estima". Sólo se tenía en cuenta la medida astronómica en grados, mediante el uso del astrolabio, que daba la posición de un punto sobre la tierra y, posteriormente, sobre el mar tomando como referencia la observación de la estrella Polar, de otras estrellas y del Sol. A partir de los siglos XII y XIII empiezan a elaborarse mapas del Mediterráneo, abandonando los rígidos mapas mundis, inspirados en los geógrafos de la antigüedad, que fueron sustituidos por mapas o cartas regionales mucho más precisas.

HORIZON

La principal fuente de información para la elaboración de estos mapas, la constituyen los cuadernos de a bordo, donde los capitanes de las naves anotaban los puertos, las rutas a seguir, las distancias y cuantas noticias sirvieran para una mejor y más segura navegación. Estos nuevos mapas se llamaron portulanos, ya que en el perfil de las costas aparecía el nombre de cada puerto, los principales accidentes geográficos y rumbos a seguir, teniendo en cuenta la declinación con respecto al norte magnético. Los más antiguos datan del siglo XI.

Los rumbos están en relación directa con los vientos dominantes, que son cuatro. Éstos dan lugar a los dieciséis de la Rosa de los vientos, de las cartas del siglo XIII, que darán lugar a los treinta y dos rumbos sobre los que, mediante un ejercicio de triangulación, se lograba calcular el avance efectivo el barco. Los vientos principales eran: Levante, Poniente, Mediodía, Tramontano, Griego, Xaloc, Lebeche y Maestre.

A partir del XIV las cartas de navegación o portulanos se perfeccionan y cada vez incorporan más información. Son conocidas como náutico-geográficas las que contienen información sobre la región costera y su interland y como puras las que solo reproducen los accidentes que se ven desde el mar. Las más famosas fueron la Carta Pisana (costas mediterráneas), la del genovés Vesconte (costa de Lisboa a Dinamarca) y la de los mallorquines Angelino Dulcert (aparecen por primera vez las islas Canarias) y Abraham Cresques (atlas).

Los instrumentos de navegación

Para una correcta navegación, además de las cartas de navegación, tenían que saber trazar el rumbo que las naves deben seguir, especialmente en la navegación de altura (sin ver la costa) pues las corrientes y los vientos desvían la nave de su ruta, por lo que es muy importante conocer los ángulos que forman entre sí los vientos representados en la carta. Esta tarea la realizaban los noacheros, para ello se servían del compás, que medía y trasladaba las distancias en la carta marina y de las tablas de navegar (llamadas de Martelogio), que servían para indicar la posición en el mar, después de calcular los avances y avances de retorno, respecto al punto deseado.

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