Reconocimiento de los Trastornos del Sistema Cardiovascular

Documento de Universidad sobre Ut 03. Reconocimiento de los Trastornos Del Sistema Cardiovascular. El Pdf explora la fisiología cardíaca, la actividad eléctrica del corazón y patologías arteriales y venosas como aneurismas, varices y tromboembolismo, útil para Biología.

Ver más

25 páginas

UT 03. RECONOCIMIENTO DE LOS
TRASTORNOS DEL SISTEMA
CARDIOVASCULAR
Profesora: María del Mar Gómez Díez | TCP | 2024-2025
PÁGINA 1
1. FISIOLOGÍA DEL CORAZÓN Y PARÁMETROS FUNCIONALES
El movimiento de aurículas y ventrÍculos se hace de forma ordenada y coordinada, en un ciclo que se repite
con cada latido, mediante el cual se produce el llenado de los ventrículos y, posteriormente, su vaciamiento
mediante la eyección de esa sangre al torrente circulatorio.
El ciclo cardíaco presenta dos fases: diástole y sístole. La diástole es el período del ciclo en el cual los
ventrículos están relajados y se están llenando de la sangre que luego tendrán que impulsar. Para que puedan
llenarse, las válvulas de entrada a los ventrículos (mitral y tricúspide) tienen que estar abiertas. Y para que la
sangre no se escape aún, las válvulas de salida de los ventrículos (aórtica y pulmonar) deben estar cerradas.
Así, se puede definir la diástole como el período que va desde el cierre de las válvulas aórtica y pulmonar, hasta
el cierre de las válvulas mitral y tricúspide. Un 70% del volumen de sangre llega a los ventrículos de forma
pasiva, es decir, los ventrículos se llenan simplemente porque las válvulas de entrada están abiertas. El 30%
restante llega activamente mediante la contracción de las aurículas, que impulsan la sangre que les queda
hacia los ventrículos.
La sístole es el período del ciclo en el cual los ventrículos se contraen y provocan la eyección de la sangre
que contienen. Para ello, las válvulas aórtica y pulmonar han de estar abiertas y, para que la sangre no vuelva
hacia las aurículas, las válvulas mitral y tricúspide deben estar cerradas. Así, se puede definir la sístole como
el período que va desde el cierre de las válvulas mitral y tricúspide hasta el de las válvulas aórtica y pulmonar.
Cuando las válvulas cardíacas se cierran, producen unas vibraciones que se oyen con el fonendoscopio; se
conocen con el nombre de ruidos cardíacos. Son dos diferentes en cada ciclo. El primer ruido lo produce el
cierre de las válvulas mitral y tricúspide, que da inicio a la sístole ventricular. El segundo ruido lo produce el
cierre de las válvulas aórtica y pulmonar, que da comienzo a la diástole ventricular. Existen otros muchos
ruidos que se pueden auscultar, unos fisiológicos (o normales) y otros patológicos (o anormales)
La actividad eléctrica del corazón
El corazón tiene un sistema de conducción cardíaco que permite que la orden de contracción llegue a todas
sus células musculares en una secuencia ordenada. Este sistema está formado por el nodo sinusal, el nodo
auriculoventricular, el haz de His y el sistema de Purkinje. El sistema funciona ininterrumpidamente, con
una fuerza y una frecuencia (número de contracciones por minuto) adecuadas a las necesidades del
organismo.
El paso de esta corriente eléctrica por el corazón se detecta fácilmente mediante el electrocardiograma.
Cada una de estas partes del sistema de conducción tiene la propiedad de poder activarse de forma
espontánea y provocar la contracción cardíaca.
Cuando el individuo tiene un corazón sano, es el nodo sinusal el responsable del latido cardíaco, por lo que
también se lo conoce como marcapasos fisiológico o normal.
En este vídeo puedes ver una simulación de la electrofisiología del corazón:
https://www.youtube.com/watch?v=2v7T-O2CWWk&t=153s

Visualiza gratis el PDF completo

Regístrate para acceder al documento completo y transformarlo con la IA.

Vista previa

Fisiología del Corazón y Parámetros Funcionales

El movimiento de aurículas y ventrículos se hace de forma ordenada y coordinada, en un ciclo que se repite con cada latido, mediante el cual se produce el llenado de los ventrículos y, posteriormente, su vaciamiento mediante la eyección de esa sangre al torrente circulatorio.

El ciclo cardíaco presenta dos fases: diástole y sístole. La diástole es el período del ciclo en el cual los ventrículos están relajados y se están llenando de la sangre que luego tendrán que impulsar. Para que puedan llenarse, las válvulas de entrada a los ventrículos (mitral y tricúspide) tienen que estar abiertas. Y para que la sangre no se escape aún, las válvulas de salida de los ventrículos (aórtica y pulmonar) deben estar cerradas. Así, se puede definir la diástole como el período que va desde el cierre de las válvulas aórtica y pulmonar, hasta el cierre de las válvulas mitral y tricúspide. Un 70% del volumen de sangre llega a los ventrículos de forma pasiva, es decir, los ventrículos se llenan simplemente porque las válvulas de entrada están abiertas. El 30% restante llega activamente mediante la contracción de las aurículas, que impulsan la sangre que les queda hacia los ventrículos.

La sístole es el período del ciclo en el cual los ventrículos se contraen y provocan la eyección de la sangre que contienen. Para ello, las válvulas aórtica y pulmonar han de estar abiertas y, para que la sangre no vuelva hacia las aurículas, las válvulas mitral y tricúspide deben estar cerradas. Así, se puede definir la sístole como el período que va desde el cierre de las válvulas mitral y tricúspide hasta el de las válvulas aórtica y pulmonar. Cuando las válvulas cardíacas se cierran, producen unas vibraciones que se oyen con el fonendoscopio; se conocen con el nombre de ruidos cardíacos. Son dos diferentes en cada ciclo. El primer ruido lo produce el cierre de las válvulas mitral y tricúspide, que da inicio a la sístole ventricular. El segundo ruido lo produce el cierre de las válvulas aórtica y pulmonar, que da comienzo a la diástole ventricular. Existen otros muchos ruidos que se pueden auscultar, unos fisiológicos (o normales) y otros patológicos (o anormales)

Actividad Eléctrica del Corazón

El corazón tiene un sistema de conducción cardíaco que permite que la orden de contracción llegue a todas sus células musculares en una secuencia ordenada. Este sistema está formado por el nodo sinusal, el nodo auriculoventricular, el haz de His y el sistema de Purkinje. El sistema funciona ininterrumpidamente, con una fuerza y una frecuencia (número de contracciones por minuto) adecuadas a las necesidades del organismo.

El paso de esta corriente eléctrica por el corazón se detecta fácilmente mediante el electrocardiograma. Cada una de estas partes del sistema de conducción tiene la propiedad de poder activarse de forma espontánea y provocar la contracción cardíaca.

Cuando el individuo tiene un corazón sano, es el nodo sinusal el responsable del latido cardíaco, por lo que también se lo conoce como marcapasos fisiológico o normal.

En este vídeo puedes ver una simulación de la electrofisiología del corazón: https://www.youtube.com/watch?v=2v7T-O2CWWk&t=153s PÁGINA 1

Circulación Sistémica: Fracción de Eyección, Pulso, Tensión Arterial, Gasto Cardíaco

La cantidad de sangre que el ventrículo izquierdo expulsa en cada latido es de unos 70-90 ml, puesto que su capacidad es de 130 ml aproximadamente, esto significa que el ventrículo no se vacía del todo. Por tanto, el ventrículo izquierdo de una persona sana expulsa un 65% de su contenido de sangre; es decir, la fracción de eyección normal del ventrículo izquierdo es del 65%.

Cuando el corazón enferma y pierde su fuerza para expulsar la sangre, esta fracción de eyección disminuye. Saber cuánto desciende es un dato importante para conocer el pronóstico del paciente. Durante la sístole, la sangre sale del ventrículo izquierdo hacia la aorta y sus ramas, y este desplazamiento de sangre hacia delante forma una onda de presión que expande las paredes de las arterias. Esta onda de presión se puede palpar, es lo que se denomina pulso. El punto más conocido para palparlo se sitúa en la muñeca, a nivel de la arteria radial.

Esta onda de presión también tiene efectos sobre las paredes de los vasos sanguíneos. Comúnmente se denomina tensión arterial a la presión que se mide en una arteria del brazo llamada arteria humeral. Habitualmente, la presión se mide con un esfigmomanómetro. La tensión arterial se expresa mediante dos cifras: una máxima y una mínima. La máxima es la presión que tiene la arteria durante la sístole, es decir, durante el período de contracción del corazón. Durante este período el ventrículo impulsa la sangre, de ahí que sea lógico que en este momento del ciclo la presión sea la mayor. La mínima, por el contrario, es la presión que tiene la arteria durante la diástole, es decir, cuando el ventrículo está relajado. Durante esta etapa las válvulas de salida del ventrículo están cerradas y la sangre impulsada por la sístole anterior se está distribuyendo por todo el árbol arterial. Por lo tanto, la tensión dentro de las arterias va bajando lentamente.

La tensión arterial normal en adultos jóvenes es de 120/70 (120 es la presión máxima o sistólica y 70 es la presión mínima o diastólica). Se considera que una tensión es demasiado alta, o hipertensión arterial, si es mayor de 140/90.

La tensión arterial aumenta en determinadas circunstancias fisiológicas o normales, como con las emociones o el ejercicio. También disminuye en otras circunstancias, por ejemplo, durante el sueño. Los sistemas de regulación de la presión sanguínea son, fundamentalmente, nerviosos y hormonales.

El gasto cardíaco se define como el volumen de sangre, en litros, que expulsa el corazón en un minuto (L/min). Depende, básicamente, de dos factores relacionados entre sí:

  • Volumen de llenado: la cantidad de sangre que entra en los ventrículos.
  • Frecuencia cardíaca, que en situación normal oscila entre 60 y 100 latidos por minuto.

En condiciones normales, el gasto cardíaco medio de un varón de 70 kg de peso es de 5-6 L/ min (las mujeres tienen un gasto cardíaco entre un 10 % y un 20 % menor que los hombres).

El retorno venoso es el volumen de sangre que regresa al corazón desde los vasos cada minuto y está relacionado con el gasto cardiaco. Para que el sistema circulatorio funcione con eficacia es esencial que el corazón pueda bombear un volumen equivalente al que recibe, por lo tanto, el gasto cardiaco debe ser igual al retorno venoso.

Manifestaciones Cardiovasculares

Entre las manifestaciones que aparecen con más frecuencia en las enfermedades cardíacas y vasculares destacan las siguientes:

PÁGINA 2

  • Disnea: Dificultad respiratoria, sobre todo cuando se acumula líquido en los pulmones porque el corazón izquierdo no puede bombear la sangre con suficiente eficacia, aumentando la presión en las venas pulmonares (hipertensión venosa pulmonar). Entonces pasa líquido a los pulmones, lo que se conoce también como congestión, que en su forma más grave inunda los alvéolos.
  • Fatiga: Las personas con insuficiencia cardíaca pueden estar siempre cansadas y tener dificultad para realizar actividades cotidianas como caminar, subir escaleras o llevar bolsas de la compra. La intolerancia al esfuerzo y la fatiga suelen ser los síntomas más frecuentes de la insuficiencia cardíaca. Este cansancio o fatiga se produce porque llega menos sangre a los músculos y tejidos como consecuencia de la menor capacidad de bombeo del corazón. El organismo desvía la sangre de órganos menos vitales, como los músculos de las extremidades, y la envía al corazón, el cerebro y los riñones. La fatiga también se debe a que el organismo no elimina los productos de desecho con la rapidez habitual.
  • Edema: Acúmulo de líquido en los tejidos, sobre todo porque el corazón derecho no es capaz de expulsar toda la sangre que le llega, aumentando la presión venosa en las venas cavas. Esto provoca acumulación de líquido en el abdomen y extremidades inferiores.
  • Náuseas o disminución del apetito: Algunas personas con insuficiencia cardiaca notan saciedad o molestias gástricas, aunque hayan comido muy poco. También pueden presentar dolor o hipersensibilidad abdominal. Estos síntomas suelen deberse a la acumulación de líquido en torno al hígado y el intestino, lo que dificulta la digestión.
  • Cianosis: Coloración azulada de la piel por falta de oxigenación (hipoxia). Es una de las manifestaciones clínicas de la insuficiencia cardiaca aguda, como consecuencia de la hipoperfusión (disminución del flujo de sangre que pasa por un órgano o tejido) o disminución del gasto cardíaco izquierdo.
  • Síncope: Es una pérdida brusca y temporal de la conciencia y del tono postural, de duración breve y con recuperación espontánea. El síncope se produce por una disminución transitoria del flujo sanguíneo al cerebro.
  • Dolor precordial: Dolor en el pecho o irradiado (desplazado) al cuello, mandíbula, omóplatos, epigastrio o miembro superior izquierdo. Se da en isquemia cardíaca, infarto de miocardio, pericarditis, valvulopatías, etc. Se puede percibir como malestar, presión, gases o dolor sordo.
  • Variaciones de la presión arterial: Por aumento (hipertensión) o disminución (hipotensión). La hipertensión y la hipotensión pueden ser enfermedades con entidad propia.
  • Alteraciones del pulso: Por aumento (taquicardia) o descenso (bradicardia) de la frecuencia cardíaca; por alteraciones del ritmo (arritmias); por alteraciones de la fuerza de contracción (pulso débil), etc. Las palpitaciones son sensaciones desagradables de los latidos cardíacos propios que se perciben como si el corazón estuviera latiendo con violencia o acelerado. Pueden sentirse en el pecho, la garganta o el cuello, y como si los latidos se saltaran o se detuvieran. La palpitación puede ser intermitente, con frecuencia y duración variable o continua. Algunos síntomas que lo pueden acompañar incluyen dificultad para respirar, dolor de cabeza, dolor en el pecho, mareos y sudoración.

Fiebre: En el caso de patología infecciosa, como la pericarditis o la endocarditis. Hemorragia: Por erosión y ulceración de las placas de ateromatosis, en rotura de aneurismas o en traumatismos.

PÁGINA 3

¿Non has encontrado lo que buscabas?

Explora otros temas en la Algor library o crea directamente tus materiales con la IA.