Documento de Universidad sobre Los costes del almacén. El Pdf aborda la clasificación de los costes de almacén por actividad y el cálculo de los costes de embalaje, con ejemplos prácticos. Este material de Economía es útil para comprender la estructura de los costes logísticos.
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El objetivo de cualquier organización, es ofrecer el mejor servicio al menor coste. En el almacén también se debe plantear esa meta en las actividades que se desarrollan. No basta con organizar los medios de manera adecuada, ni fijar el funcionamiento que se considere más conveniente a las necesidades. Es preciso que todas las actividades en todo momento persigan:
Hay que tener en cuenta una serie de factores que nos obligan a analizar y mejorar las operaciones para reducir los costes:
La situación del mercado es cambiante y no es posible, contar con una estructura de costes estable: los costes de transporte pueden verse alterados por los combustibles, o un nuevo competidor puede ofertar el producto a precios inferiores.
Es preciso, por tanto, poder medir todos los costes que intervienen en la función de almacenamiento y gestionarlos de manera adecuada para mejorar el servicio. En algunos casos, es más sencillo: sabemos lo que cuesta cada caja de cartón en la que embalamos los productos, y podemos repartir el salario del empleado entre el número de cajas embaladas para saber el coste por caja. Pero no es tan sencillo, por ejemplo, distribuir entre las cajas o pallets almacenadas los costes del equipamiento informático. Lo que no se mide, no se conoce, no se controla y nunca se podrá mejorar.
A la hora de plantear el cálculo de los costes, se debe considerar todos los elementos que intervienen y que en muchos casos dependen de las existencias almacenadas. Cuanto mayor sea la cantidad y el tiempo de permanencia tantos mayores serán los costes de las existencias. Los costes de almacenamiento, de mantenimiento o de posesión del stock, incluyen todos los costes directamente relacionados con la propiedad de los inventarios tales como:
Costes Financieros de las existencias. · Gastos del Almacén. · Seguros. · Deterioros, pérdidas y degradación de mercancía. Podemos clasificarlos por distintos criterios:
Los costes variables se denominan así, porque van cambiando con la producción. Son mayores cuantas más unidades de producto se obtengan. Ej .: materias primas que se usan o las horas de trabajo empleadas en las tareas productivas, porque varían en proporción directa a la cantidad de bienes fabricados. (bienes almacenados).
Una de las clasificaciones que más hay que tener en cuenta para el control del gasto es el de costes por actividad. La distinción entre costes directos e indirectos o fijos y variables nos ayudan a comprender las dificultades en la imputación de costes. Lo que interesa, es saber dónde se gasta y en qué conceptos. El gestor de almacén debe analizar todo el proceso y buscar la manera de hacerlo más rentable. La clasificación de costes por actividad considera las siguientes fases:
Además, es preciso contar con otros costes que influyen en la valoración final del almacén:
La situación ideal se daría, al conocer todos estos costes y poder definir exactamente cuánto cuesta finalmente cada unidad de producto que sale del almacén. Inductores e indicadores o unidades de medida. Los inductores son las variables o sucesos que provocan costes por usar los recursos o realización de actividades. Ej .: el número de referencias almacenadas es un inductor (mayor número de referencias supone mayor coste). Los indicadores o unidades de medida, son los ratios entre los costes producidos y las unidades físicas relacionadas con estos. Permiten conocer la evolución de la eficiencia en costes y definir objetivos de mejora.
Incluyen el conjunto de gastos derivados de la utilización del espacio donde se almacenan los productos, junto con sus instalaciones fijas. Para realizar el cálculo del coste, se parte de los datos contables y la facturación que recoge los siguientes elementos:
Hay algunos elementos que debemos considerar en los costes de almacén:
Para el proceso de cálculo del coste de almacenamiento se debe considerar los datos anuales. Partiendo de éstos, podemos considerar distintas unidades de medida.
En este caso es preciso conocer los metros cuadrados que son necesarios para cada unidad de carga.
Costes de las actividades de manipulación en el almacén, dejando de un lado los costes de preparación de pedidos. Estos a veces no se pueden ya que puede haber un empleado descargando un camión en un momento y preparando la carga de otro en un momento posterior. Esto incluye los siguientes conceptos:
Algunos factores que influyen en estos costes son: