Introducción a las teorías psicológicas de la emoción y la motivación

Documento de Universidad sobre Introducción a las teorías psicológicas de la emoción y la motivación. El Pdf explora las perspectivas racionalistas, mecanicistas y hedonistas, así como las teorías de James-Lange y Cannon-Bard, en el campo de la Psicología.

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Introducción
Entre las diferentes formas posibles de clasificar las funciones psíquicas, una de las aceptadas
clásicamente define tres áreas separadas: cognición (pensamiento), afecto (sentimiento) y
conación (deseo). La emoción es una de las más importantes y más exploradas formas del afecto,
y la motivación es la denominación actual de conación.
El estudio de la emoción y la motivación se ha realizado desde perspectivas y orientaciones
dispares que han generado múltiples formas de entender y conceptuar estos procesos
(metáfora de la torre de Babel). Tal profusión se debe a dos circunstancias:
Por un lado, durante el desarrollo de la Psicología como ciencia, los conceptos de
emoción y motivación han evolucionado paralelamente a los paradigmas teóricos
dominantes.
Por otro, las distintas aportaciones proceden de que, a la hora de ser abordados, en
ambos procesos se han utilizado diferentes niveles de análisis: biológico, conductual y
cognitivo.
Antecedentes filosóficos
Racionalismo. El conocimiento como dominio de
pasiones y deseos.
En la concepción racionalista del comportamiento los factores motivacionales y emocionales no
ocupan apenas lugar, toda vez que según ésta es la razón humana el factor predominante en la
determinación de lo que el hombre hace.
Bajo el presupuesto racionalista de que el hombre tiene la capacidad de razonar, emociones y
motivos tendrían poco que ver con la conducta humana, pues éstos quedarían sometidos a la
capacidad de razonar. La relación entre razón y pasión se ve reflejada en la metáfora del “señor
(razón) y el esclavo (pulsión y emoción)”. Dicha metáfora determina dos características,
ampliamente asumidas por la filosofía:
Primero, la emoción representa el papel jerárquicamente inferior con relación a la razón
(es más primitiva, menos inteligente, más animal, y, por tanto, más peligrosa que la
razón), por lo que debe ser controlada por ésta.
Segundo, la distinción razón-emoción responde a la existencia de las distintas
naturalezas que las componen, dos facetas antagónicas del alma.
Para Aristóteles, las dos dimensiones del alma, racional e irracional, forman una unidad y
entiende que las emociones conllevan elementos racionales como creencias y expectativa; razón
por la que es considerado un precursor de las teorías cognitivas de la emoción.
Los primeros mecanicistas, hedonismo y empirismo.
Para Demócrito, todos los placeres eran igualmente buenos y el hombre racional y virtuoso
ordenaba su vida de manera que obtenía la mayor cantidad posible de placer.
Para Hobbes, las emociones están regidas por principios hedonistas; por tanto, la conducta está
motivada por la búsqueda de placer y la evitación del dolor.
Hume realiza un análisis de las emociones que entra en conflicto con la posición comúnmente
aceptada: el origen y juego de las pasiones están sometidos a un mecanismo regular; y de esta
manera son tan susceptibles de un análisis exacto como lo son las leyes del movimiento. Ideas y
creencias representan un destacado papel en la génesis de la emoción, entendida como un tipo
de sensación caracterizada por la agitación física, que él denominó impresión.
El Renacimiento
Para Descartes, la conducta humana es el resultado del alma racional, así como de los procesos
irracionales del cuerpo; por el contrario, la conducta animal es automática y carente de alma.
Cuerpo y alma interactúan a través de la glándula pineal y podía influir sobre el movimiento de
los espíritus en los nervios (concepción mecanicista).

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Introducción a la Psicología de la Emoción y Motivación

Entre las diferentes formas posibles de clasificar las funciones psíquicas, una de las aceptadas clásicamente define tres áreas separadas: cognición (pensamiento), afecto (sentimiento) y conación (deseo). La emoción es una de las más importantes y más exploradas formas del afecto, y la motivación es la denominación actual de conación.

El estudio de la emoción y la motivación se ha realizado desde perspectivas y orientaciones dispares que han generado multiples formas de entender y conceptuar estos procesos (metáfora de la torre de Babel). Tal profusión se debe a dos circunstancias:

  • Por un lado, durante el desarrollo de la Psicología como ciencia, los conceptos de emoción y motivación han evolucionado paralelamente a los paradigmas teóricos dominantes.
  • Por otro, las distintas aportaciones proceden de que, a la hora de ser abordados, en ambos procesos se han utilizado diferentes niveles de análisis: biológico, conductual y cognitivo.

Antecedentes Filosóficos de la Emoción y Motivación

Racionalismo y el Dominio de las Pasiones

En la concepción racionalista del comportamiento los factores motivacionales y emocionales no ocupan apenas lugar, toda vez que según ésta es la razón humana el factor predominante en la determinación de lo que el hombre hace.

Bajo el presupuesto racionalista de que el hombre tiene la capacidad de razonar, emociones y motivos tendrían poco que ver con la conducta humana, pues éstos quedarían sometidos a la capacidad de razonar. La relación entre razón y pasión se ve reflejada en la metáfora del "señor (razón) y el esclavo (pulsión y emoción)". Dicha metáfora determina dos características, ampliamente asumidas por la filosofía:

  • Primero, la emoción representa el papel jerárquicamente inferior con relación a la razón (es más primitiva, menos inteligente, más animal, y, por tanto, más peligrosa que la razón), por lo que debe ser controlada por ésta.
  • Segundo, la distinción razón-emoción responde a la existencia de las distintas naturalezas que las componen, dos facetas antagónicas del alma.

Para Aristóteles, las dos dimensiones del alma, racional e irracional, forman una unidad y entiende que las emociones conllevan elementos racionales como creencias y expectativa; razón por la que es considerado un precursor de las teorías cognitivas de la emoción.

Mecanicismo, Hedonismo y Empirismo

Los primeros mecanicistas, hedonismo y empirismo.

Para Demócrito, todos los placeres eran igualmente buenos y el hombre racional y virtuoso ordenaba su vida de manera que obtenía la mayor cantidad posible de placer.

Para Hobbes, las emociones están regidas por principios hedonistas; por tanto, la conducta está motivada por la búsqueda de placer y la evitación del dolor.

Hume realiza un análisis de las emociones que entra en conflicto con la posición comúnmente aceptada: el origen y juego de las pasiones están sometidos a un mecanismo regular; y de esta manera son tan susceptibles de un análisis exacto como lo son las leyes del movimiento. Ideas y creencias representan un destacado papel en la génesis de la emoción, entendida como un tipo de sensación caracterizada por la agitación física, que él denominó impresión.

El Renacimiento y Descartes

El Renacimiento

Para Descartes, la conducta humana es el resultado del alma racional, así como de los procesos irracionales del cuerpo; por el contrario, la conducta animal es automática y carente de alma. Cuerpo y alma interactúan a través de la glándula pineal y podía influir sobre el movimiento de los espíritus en los nervios (concepción mecanicista).Así, las emociones son el fruto de la interacción entre alma y cuerpo. El alma, al interactuar con el cuerpo, produce la agitación de los llamados "espíritus animales", que podían mover los músculos y producir las emociones y sus manifestaciones físicas. Es la percepción de la activación del organismo, debida a esos espíritus animales, lo que da lugar a la emoción.

Darwin y la Evolución de la Emoción

Darwin y la evolución

Para Darwin, la emoción es una manifestación de la mente. En "La expresión de las emociones en el hombre y los animales" ofrece tres principios a manera de interpretaciones comprensivas de las expresiones emocionales:

  • Hábitos útiles asociados: reconoce en la expresión emocional su función adaptativa, desarrollada inicialmente por aprendizaje, para convertirse finalmente en un rasgo heredado y transmitido de generación en generación.
  • Antítesis: entiende la expresión conformada por categorías expresivas morfológicamente opuestas. (bueno/malo, agradable/desagradable ... )
  • Acción directa del sistema nervioso: se refiere a la coordinación de los principios anteriores, así como una asociación a marcado cambios fisiológicos que posibilitan la secuencia adaptativa-expresiva.

Respecto a la emoción, el hecho a resaltar es su carácter eminentemente funcional: la conducta emocional tiene un valor y una función adaptativa para la supervivencia. De esta premisa se derivan numerosos postulados implícitos:

  • La expresión emocional (fundamentalmente facial) es universal.
  • Está determinada genéticamente.
  • Responde a un mecanismo que cumple una función comunicativa que favorece la adaptación del organismo ante situaciones de emergencia incrementando sus posibilidades de supervivencia.

Respecto a la motivación, la creencia de que la conducta humana también puede tener orígenes instintivos llevó a los psicólogos a erigir el instinto como principio de su interés para explicar el comportamiento humano.

Del Instinto al Impulso en la Motivación

Del instinto al impulso

Para James, el instinto tiene un significado o interés que sugiere que, cuando en el organismo actúan fuerzas instintivas, las mismas fuerzas dan a entender qué objeto es el adecuado, y le dan al objeto meta, un valor adecuado para el instinto. De ahí se deduce que los instintos implicaban acciones intencionales.

McDougall define el instinto como disposición psicofísica heredada o innata que determina que su poseedor perciba objetos de cierta clase y les ponga atención, que experimente una excitación emocional de una cualidad determinada al percibirlos y a actuar, respecto a ellos, de manera particular o, al menos, experimentar un impulso a efectuar tal acción.

Además, no sólo regula la conducta, sino que también forma la base de la experiencia subjetiva de dirigirse a conseguir metas. La emoción constituye el aspecto subjetivo del instinto, junto con la sensación de esfuerzo y deseo, mientras que la conducta resultante que consigue el fin es el aspecto objetivo del instinto.

Se adscribe a Woodworth el uso del término de impulso para señalar la condición necesaria para iniciar la conducta motivada. Distinguió entre conductas preparatorias y conductas consumatorias, diferenciando a su vez en las conductas preparatorias, el impulso o la fuerza para la acción (que nos induce a hacerla o cual es la condición necesaria) y el mecanismo o actividad misma (cómo la hacemos), siendo esta sólo activada ante determinadas condiciones o impulsos.

Mecanismos Fisiológicos: La Activación

Mecanismos fisiológicos. La activación.

La activación es considerada de multiples formas: como fuente de estimulación (para mantener el tono apropiado del organismo), estado o rasgo (variable que determina el umbral de respuesta), respuesta de estimulación (reflejo de orientación o secreción de catecolaminas), estado inducido, experiencia, etc.

El concepto de activación hace referencia a un proceso corporal general y continuo que puede ser considerado como necesario para entender la conducta. La activación se refiere a un proceso complejo relacionado con la movilización general del organismo en el que están implicados múltiples sistemas.

Teorías de la Emoción

Las Teorías de James-Lange

Las teorías de James-Lange

James argumentó que el sentimiento emocional era una consecuencia más que un antecedente de los cambios fisiológicos periféricos ocasionados por algunos estímulos.

Propone que la percepción de un estímulo o situación biológicamente significativa genera una serie de respuestas corporales (fisiológicas y motoras), siendo la percepción contingente de éstos lo que genera la experiencia emocional. La emoción es un proceso en el que la experiencia afectiva primaria propicia el posterior proceso de toma de conciencia de la existencia de una emoción.

Lange propuso considerar las emociones como fruto de la propiocepción, de la aferencia de los cambios fisiológicos. La teoría de James-Lange se asienta sobre cinco supuestos teóricos:

  • Cada experiencia emocional posee un patrón fisiológico específico de respuestas somato-viscerales y motórico- expresivas.
  • La activación fisiológica es condición necesaria para la existencia de respuesta emocional.
  • La propiocepción de la activación fisiológica es contingente con el episodio emocional.
  • La elicitación de los patrones de activación característicos de una emoción podría, al menos teóricamente, reproducir la experiencia emocional.
  • Existiría un patrón idiosincrásico propio de respuestas somato-viscerales emocionales.

Emotional experience (fear)

Sensory stimulus

Stimulus perceived

James-Lange theory

Emotional expression (somatic, visceral response)

Las Teorías de Cannon-Bard

Las teorías de Cannon - Bard

Cannon defiende que las emociones anteceden a las conductas y que los cambios corporales no son determinantes en la experiencia emocional, proponiendo la teoría alternativa, conocida como la teoría emergentista de las emociones. Postula que los cambios corporales que serían idénticos en las distintas emociones cumplen la función de preparar al organismo para actuar en situaciones de emergencia, función que se realiza por la acción combinada del SNS y del SNP.

La teoría de Cannon-Bard plantea que la activación que ocurre en la emoción depende de una cadena de eventos que se inicia con la incidencia de un estímulo ambiental sobre los receptores, los cuales transmiten esta estimulación, a través del tálamo, hasta la corteza. Ésta estimula de nuevo el tálamo, que por una parte mandaría impulsos a la corteza cerebral que originaría la experiencia cualitativa emocional y, por otra, mandaría impulsos al SN periférico, con el fin de poner en marcha la energía necesaria para la acción. Esta teoría propone la existencia de centros específicos en el SNC responsables de la experiencia emocional.

Las ideas de Cannon han contribuido al desarrollo de los conceptos motivacionales relacionados con los aspectos energetizadores de la conducta: activación, impulso.

Emotional experience (fear)

Cannon-Bard theory

Sensory stimulus

Stimulus perceived

Emotional expression (somatic, visceral response)

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