El aprendizaje del tiempo histórico en educación primaria

Diapositivas de Grado en Educación Primaria. Enseñanza y Aprendizaje de las Ciencias Sociales Ii: Historia. sobre El Aprendizaje Del Tiempo Histórico. El Pdf explora la complejidad del tiempo, su percepción en los niños y la importancia de las fuentes históricas para el desarrollo del pensamiento histórico en la materia de Historia.

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Grado en Educación Primaria.
Enseñanza y aprendizaje de las Ciencias Sociales II: Historia.
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TEMA 3 (4). EL APRENDIZAJE DEL TIEMPO HISTÓRICO
3.1. INTRODUCCIÓN
El tiempo es un concepto de gran complejidad, y solo lo podemos
comprender desde una mirada amplia y transdisciplinar. Espresente en nuestra
vida, una vida organizada alrededor del reloj, los horarios y el calendario. Está
presente en nuestro lenguaje y en nuestras actividades: esperamos,
desesperamos, hacemos tiempo, perdemos tiempo, alargamos el tiempo, damos
o nos toman tiempo.
El tiempo pasa rápido, pasa lento, se acelera o incluso a veces tenemos la
sensación de que se detiene en determinados momentos de nuestra vida.
Nuestra vida personal y colectiva esmarcada por el tiempo. Sabemos que el
tiempo pasa observando los cambios que se producen en nuestro propio cuerpo
o a nuestro alrededor. El tiempo es indisoluble con el espacio, no se pueden
separar.
Cada territorio, cada lugar, acumula elementos que nos explican las
transiciones y las rupturas que se han producido, los conictos de cada
generación, cambios que se pueden observar en nuestros hogares o en el espacio
público. Cada época ha dado un signicado diferente al tiempo, cada cultura vive
la temporalidad desde la diversidad. No existe una única percepción del tiempo,
sino que ha existido una gran diversidad de experiencias y de representaciones.
Una de las principales dicultades de adaptación de las personas a una
nueva sociedad o a una nueva cultura es la manera en como esta sociedad
entiende y se relaciona con el tiempo, lo cual determina desde los horarios de
comida, de descanso, de ocio o de trabajo.
Nada ha fascinado tanto a nuestra cultura como el tiempo. De ahí, que en
la literatura o en el cine se hayan planteado preguntas del tipo ¿qué haríamos si
pudiéramos viajar al pasado? ¿podríamos cambiar la historia? ¿y si viajásemos al
futuro?
3.2. EL TIEMPO Y LA HISTORIA
Lo que entendemos como tiempo histórico tiene un origen reciente, en el
siglo XIX, basado en la ciencia newtoniana. En ese siglo, sirvió para establecer los
niveles de desarrollo y evolución de cada nación, y, por ende, del mundo
occidental en general. El tiempo lineal y cronológico fue impuesto por Occidente
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para comprender su propia historia, al resto del mundo, y así también comprender
a otras culturas. En el siglo XIX y durante la primera mitad del XX, esa
temporalización histórica era utilizada para concretar qué culturas podían
considerarse civilizadas y cuales atrasadas o ubicadas en estadios de barbarie o
incivilización respecto a los hitos y progreso histórico de las sociedades
occidentales.
La historia es, en especial, una ciencia del tiempo y coincide con el resto
de las ciencias sociales en que el tiempo se explica como una estructura de
conceptos, como los de “memoria”, utopía”, cambio” o gestión del tiempo
social”.
Aunque el tiempo es lo que explica la existencia de la historia como pasado,
la Historia como ciencia que interpreta este pasado no ha aportado un modelo
conceptual único que nos permita elaborar un currículo homogéneo para la
enseñanza del tiempo histórico.
Por lo tanto, el papel de la didáctica de la Historia consiste en proponer un
modelo conceptual sobre el tiempo, una síntesis de las diversas aportaciones
para, en este caso, la enseñanza de la historia en la escuela primaria.
3.3. TIEMPO HISTÓRICO E INFANCIA
¿Cómo piensan los niños el tiempo histórico? ¿Cómo relacionan pasado,
presente y futuro? ¿El alumnado comprende la interdependencia entre cambio y
continuidad? ¿Es capaz de gestionar su propio tiempo? ¿Cómo podemos
desarrollar capacidades del pensamiento histórico en el alumnado de Educación
Primaria?
En Primaria se deben establecer las bases del conocimiento histórico
como conocimiento de la temporalidad. Hay que ordenar el tiempo para
comprender la realidad social. Y no hay mejor forma de procurar esa ordenación
del tiempo que el trabajo en el aula con fuentes primarias, pues es una forma de
materializar en las actividades que propongamos algo sumamente abstracto,
como es el tiempo.
La primera gran obra sobre la percepción del tiempo y la construcción de
las nociones temporales en la infancia es la de Piaget (1978). Piaget organizó por
primera vez una teoría global del desarrollo del concepto de tiempo en el
aprendizaje humano, a partir de tres estadios, que corresponden al tiempo vivido,

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Grado en Educación Primaria

Enseñanza y aprendizaje de las Ciencias Sociales II: Historia

TEMA 3 (4). EL APRENDIZAJE DEL TIEMPO HISTÓRICO

3.1. INTRODUCCIÓN

El tiempo es un concepto de gran complejidad, y solo lo podemos comprender desde una mirada amplia y transdisciplinar. Está presente en nuestra vida, una vida organizada alrededor del reloj, los horarios y el calendario. Está presente en nuestro lenguaje y en nuestras actividades: esperamos, desesperamos, hacemos tiempo, perdemos tiempo, alargamos el tiempo, damos o nos toman tiempo.

El tiempo pasa rápido, pasa lento, se acelera o incluso a veces tenemos la sensación de que se detiene en determinados momentos de nuestra vida. Nuestra vida personal y colectiva está marcada por el tiempo. Sabemos que el tiempo pasa observando los cambios que se producen en nuestro propio cuerpo o a nuestro alrededor. El tiempo es indisoluble con el espacio, no se pueden separar.

Cada territorio, cada lugar, acumula elementos que nos explican las transiciones y las rupturas que se han producido, los conflictos de cada generación, cambios que se pueden observar en nuestros hogares o en el espacio público. Cada época ha dado un significado diferente al tiempo, cada cultura vive la temporalidad desde la diversidad. No existe una única percepción del tiempo, sino que ha existido una gran diversidad de experiencias y de representaciones. Una de las principales dificultades de adaptación de las personas a una nueva sociedad o a una nueva cultura es la manera en como esta sociedad entiende y se relaciona con el tiempo, lo cual determina desde los horarios de comida, de descanso, de ocio o de trabajo.

Nada ha fascinado tanto a nuestra cultura como el tiempo. De ahí, que en la literatura o en el cine se hayan planteado preguntas del tipo ¿qué haríamos si pudiéramos viajar al pasado? ¿ podríamos cambiar la historia? ¿ y si viajasemos al futuro?

3.2. EL TIEMPO Y LA HISTORIA

Lo que entendemos como tiempo histórico tiene un origen reciente, en el siglo XIX, basado en la ciencia newtoniana. En ese siglo, sirvió para establecer los niveles de desarrollo y evolución de cada nación, y, por ende, del mundo occidental en general. El tiempo lineal y cronológico fue impuesto por Occidente 1Grado en Educación Primaria. Enseñanza y aprendizaje de las Ciencias Sociales II: Historia. para comprender su propia historia, al resto del mundo, y así también comprender a otras culturas. En el siglo XIX y durante la primera mitad del XX, esa temporalización histórica era utilizada para concretar qué culturas podían considerarse civilizadas y cuales atrasadas o ubicadas en estadios de barbarie o incivilización respecto a los hitos y progreso histórico de las sociedades occidentales.

La historia es, en especial, una ciencia del tiempo y coincide con el resto de las ciencias sociales en que el tiempo se explica como una estructura de conceptos, como los de "memoria", "utopía", "cambio" o "gestión del tiempo social".

Aunque el tiempo es lo que explica la existencia de la historia como pasado, la Historia como ciencia que interpreta este pasado no ha aportado un modelo conceptual único que nos permita elaborar un currículo homogéneo para la enseñanza del tiempo histórico.

Por lo tanto, el papel de la didáctica de la Historia consiste en proponer un modelo conceptual sobre el tiempo, una síntesis de las diversas aportaciones para, en este caso, la enseñanza de la historia en la escuela primaria.

3.3. TIEMPO HISTÓRICO E INFANCIA

¿Cómo piensan los niños el tiempo histórico? ¿ Cómo relacionan pasado, presente y futuro? ¿ El alumnado comprende la interdependencia entre cambio y continuidad? ¿ Es capaz de gestionar su propio tiempo? ¿ Cómo podemos desarrollar capacidades del pensamiento histórico en el alumnado de Educación Primaria?

En Primaria se deben establecer las bases del conocimiento histórico como conocimiento de la temporalidad. Hay que ordenar el tiempo para comprender la realidad social. Y no hay mejor forma de procurar esa ordenación del tiempo que el trabajo en el aula con fuentes primarias, pues es una forma de materializar en las actividades que propongamos algo sumamente abstracto, como es el tiempo.

La primera gran obra sobre la percepción del tiempo y la construcción de las nociones temporales en la infancia es la de Piaget (1978). Piaget organizó por primera vez una teoría global del desarrollo del concepto de tiempo en el aprendizaje humano, a partir de tres estadios, que corresponden al tiempo vivido, 2Grado en Educación Primaria. Enseñanza y aprendizaje de las Ciencias Sociales II: Historia. al tiempo percibido y al tiempo concebido, que tambien se han interpretado como tiempo personal, tiempo social y tiempo histórico.

En general, no se ha hecho un buen uso de las teorías de Piaget, ya que se han aplicado de manera mecánica a la enseñanza de la historia.

Una de las críticas más interesantes al modelo piagetiano es aquella que considera que debe apreciarse más la importancia del lenguaje en la construcción de una narración temporal. Es decir, que el empleo de la narración en la Educación Primaria, vinculada a contenidos históricos, es fundamental para adquirir una comprensión del tiempo entre el alumnado, pues el propio lenguaje organiza una relación concreta con el tiempo. Las narraciones (en forma de cuento o de relato, por ejemplo, escrito, oral o audiovisual) permiten adquirir una comprensión progresiva de la estructura conceptual del tiempo.

Algunos trabajos han demostrado que los niños y niñas de siete años ya dominan determinadas categorías temporales, como ordenar la secuencia de las edades de los miembros de su familia. El profesorado considera que el aprendizaje de la cronología es difícil, pero, en cambio, algunas investigaciones reconocen la capacidad del alumnado para identificar o explicar los cambios.

El aprendizaje del tiempo histórico puede ayudar a estructurar el conocimiento sobre la historia si se realiza teniendo en cuenta consideraciones como las siguientes:

  1. Superar la enseñanza de la historia como "museo", es decir, en la que la representación del tiempo histórico se reduce a una acumulación de datos y fechas.
  2. El aprendizaje del tiempo histórico debe basarse en las relaciones entre pasado, presente y futuro, a nivel personal y social.
  3. La enseñanza de la historia ha de partir del tiempo presente y de los problemas del alumnado, para poder formar en valores democráticos.
  4. Se deben cuestionar las categorías temporales que se presentan como categorías naturales, cuando son construcciones sociales.
  5. No sólo debemos enseñar una determinada periodización sino que también debemos enseñar a periodizar, a que el alumnado logre establecer una organización autónoma del tiempo histórico.
  6. La cronología debe enseñarse asociada a un conjunto de conceptos temporales básicos: "cambio", "duración", "sucesión", "ritmos temporales" o "cualidades del tiempo histórico".

3.4. ¿ QUÉ DEBEMOS ENSEÑAR DEL TIEMPO HISTÓRICO?

Nuestro pensamiento necesita ordenar en el tiempo los hechos que tienen lugar a nuestro alrededor para comprender la realidad individual y social ¿acaso no reordenados y resignificamos constantemente acontecimientos de nuestra vida para comprender por qué tomamos unas decisiones u otras, o para comprender quiénes somos?

Nuestro lenguaje está plagado de términos, expresiones o conceptos temporales, que utilizamos para contestar a las preguntas "¿cuándo?" "¿en qué momento?" o "¿en qué orden tuvieron lugar los acontecimientos?".

Los niños y niñas necesitan de un cierto lenguaje temporal para hablar o escribir de manera correcta, para explicar lo que han observado, lo que les ha sucedido en el pasado o para indicar sus deseos o necesidades de cara al futuro. Las primeras frases en la infancia están relacionadas con la comprensión de un cierto orden temporal en la narración oral.

En nuestras descripciones o en nuestras explicaciones aparecen verbos, adverbios, adjetivos, nombres, locuciones o frases hechas relacionadas con la temporalidad, que matizan en cada caso la idea de tiempo que queremos expresar o el orden que damos los acontecimientos que estamos relatando.

Este vocabulario es necesario para realizar narraciones coherentes y bien estructuradas, para ubicarnos en nuestra sociedad y poder comunicarnos con otras personas

La riqueza de las narraciones permitirá que los niños y niñas adquieran un lenguaje más sofisticado, con más términos y con más elementos con los que concretar los hechos y con más posibilidades combinación. El filósofo Wittgenstein esbozó una reflexión más que relevante respecto a la importancia del lenguaje en general: "Los límites de mi lenguaje significan los límites de mi mundo".

Y esto no es solo aplicable al alumnado, sino también a los maestros y maestras. Entre más se amplía y se profundiza en el lenguaje que manejamos, más amplia será nuestra visión del mundo, pues el mundo social es una construcción lingüística. Entre más límites tengamos a la hora de organizar nuestro lenguaje, más limitada será nuestra visión del mundo. El lenguaje nos permite acceder a nuevas realidades. Por eso es importante que el maestro se 4Grado en Educación Primaria. Enseñanza y aprendizaje de las Ciencias Sociales II: Historia. piense no solo como un educador, sino como un intelectual que puede transformar la sociedad, o una parte de esta, desde el aula. Y la principal herramienta y arma que el maestro y la maestra cuenta para tal fin, es el lenguaje, enmarcado en un pensamiento crítico sensible a los problemas sociales. Y si el desarrollo de las destrezas físicas implica un entrenamiento del cuerpo a través del ejercicio físico y el deporte, el desarrollo de destrezas intelectuales implica también un ejercicio disciplinado de la mente a través de la lectura, que es el principal instrumento con el que contamos para acceder a nuevos lenguajes que nos son desconocidos.

Los cuentos que explicamos en la escuela o las mismas narraciones que construye el alumnado pueden ser recursos importantes para el aprendizaje de conceptos temporales. A la vez, el uso de la narración se convierte en un instrumento importante en la construcción de la temporalidad en los niños y niñas. Las actividades relacionadas con el tiempo de nuestra vida cotidiana, con la organización del horario y de las actividades diarias, ayudarán también al alumnado a comprender la importancia de la gestión del tiempo en su experiencia social.

El lenguaje temporal es fundamental en la narración histórica. Para la construcción de la historia necesitamos ordenar y clasificar temporalmente los acontecimientos del pasado. Además de un determinado lenguaje narrativo en relación con el tiempo, necesitamos que el conocimiento conceptual del tiempo histórico se convierta en uno de los aspectos más importantes del aprendizaje de la historia en la escuela primaria.

Para poder saber cuáles son las estructuras conceptuales que explican o que nos ayudan a explicar el tiempo histórico, nos hacemos cuatro preguntas fundamentales:

  1. ¿Qué es el tiempo y el tiempo histórico?
  2. ¿Qué es la temporalidad humana?
  3. ¿Cómo sabemos que ha pasado el tiempo?
  4. ¿Quién detenta el poder sobre el tiempo?

A ) ¿Qué es el tiempo y el tiempo histórico?

La dificultad de la comprensión del tiempo está relacionada con la gran cantidad de significados que tiene. Su significado es distinto si, por ejemplo, lo aplicamos a la ciencia -se habla de tiempo físico o biológico-, a las creencias 5

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