Lenguaje verbal y no verbal en la comunicación humana y sus relaciones

Documento sobre Lenguaje Verbal y Lenguajes No Verbales en la Comunicación Humana. El Pdf explora la comunicación humana, distinguiendo entre lenguaje verbal y no verbal, e introduce la semiótica. Analiza la quinésica, proxémica y elementos paraverbales, óptimo para estudiantes universitarios.

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TEMA 4
LENGUAJE VERBAL Y LENGUAJES NO
VERBALES EN LA COMUNICACIÓN HUMANA.
RELACIONES
ÍNDICE
1. La comunicación
1.1 Elementos que intervienen en todo proceso comunicativo
2. El lenguaje verbal
2.1 Características del lenguaje verbal
3. Los lenguajes no verbales
3.1 La comunicación según los sentidos
4. Relaciones entre el lenguaje verbal y los lenguaje no verbales
4.1 La quinésica (Birdwhistell)
4.2 La proxémica (E. Hall)
4.3 Elementos paraverbales de la oralidad
BIBLIOGRAFÍA
BOBES NAVES, Mª. Carmen: La Semiología. Síntesis, Madrid, 1989.
CALSAMIGLIA, Helena y TUSÓN, Amparo: Las cosas del decir. Manual de análisis
del discurso. Ariel, Barcelona, 1999.
CRYSTAL, David: Enciclopedia del lenguaje de la Universidad de Cambridge. Taurus,
Madrid, 1994.
DAVIS, Flora: La comunicación no verbal. Alianza Editorial, Madrid, 1995.
JAKOBSON, Roman: Lingüística y poética. Cátedra, Madrid, 1985.
SAUSSURE, Ferdinand de: Curso de Lingüística General. Losada, Buenos Aires, 1981.
1. La comunicación
Llamamos comunicación al hecho de que un determinado mensaje originado en
un punto A llegue a otro punto B, distante en el tiempo o en el espacio. La comunicación
implica la transmisión de una determinada información. Cualquier definición que
pretenda ser menos general puede fácilmente incurrir en el error de dejar fuera aln caso.
Muy ligada a la comunicación y la significación encontramos la Semiótica, una
ciencia de enorme desarrollo en los últimos os que tiene por objeto el estudio de los
distintos tipos de signos, así como las reglas que gobiernan su generación y producción,
transmisión e intercambio, recepción e interpretación. El lenguaje verbal, en cuanto a
sistema de signos, pertenece al ámbito de la Semiótica. También el lenguaje no verbal: el
cuerpo, los objetos, el entorno, la distribución del espacio y el tiempo.
La idea de la necesidad de esta nueva disciplina la lanzó Saussure en su Curso
(1916). Según él, era necesaria una ciencia de más amplitud que la lingüística para para
estudiar el conjunto de sistemas de signos empleados por el hombre, a la que lla
Semiología. Esta ciencia es indispensable para conocer la verdadera naturaleza de la
lengua. Saussure nombra diversos sistemas de signos que debe estudiar la Semiología: la
escritura, el alfabeto de los sordomudos, los ritos simlicos, las formas de cortesía, las
señales militares… Las leyes de la Semiología deben ser aplicables a la lingüística.
Hjelmslev continúa la idea, para él la lengua es una semiótica. Los primeros estudios de
Semiología se dedican a definir qué es un signo y qué son sistemas de signos. Hab
signos que constituyan una lengua y otros que no. Estos deben ser estudiados por la
Semiología.
Al mismo tiempo, Peirce habló de algo similar, la Semiótica. Intentó elaborar una
teoría de los signos, que parte de presupuestos filosóficos. De él es la distinción entre
iconos, índices y símbolos.
Podemos apuntar que la Semiología se aplica desde muy antiguo: cuando un
dico observa los síntomas de un paciente, está haciendo una suerte de semiótica
clínica (Serrano, 1994). De hecho, Galeno delimi una especialidad, llamada
“semeiótica”, que hoy conocemos como sintomatología”. También los primeros
retóricos clásicos argumentaban sobre la importancia de la palabra y “todo lo que lo que
la rodea” para el arte de la persuasión.
La Semiótica estudiaría pues, todos aquellos elementos (verbales o no
verbales) que participan en cualquier proceso de comunicación.
1.1 Elementos que intervienen en todo proceso comunicativo
El modelo original de Jakobson, pensado para la comunicación lingüística,
contempla la existencia de seis elementos en el proceso de comunicación. Es sin duda el
modelo más conocido. Nosotros lo enriqueceremos según las aportaciones de otros
estudiosos y adaptaremos su terminología para que sirva en cualquier acto de
comunicación.

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Índice

  1. La comunicación
  2. Elementos que intervienen en todo proceso comunicativo
  3. El lenguaje verbal
  4. Características del lenguaje verbal
  5. Los lenguajes no verbales
  6. La comunicación según los sentidos
  7. Relaciones entre el lenguaje verbal y los lenguaje no verbales
  8. La quinésica (Birdwhistell)
  9. La proxémica (E. Hall)
  10. Elementos paraverbales de la oralidad

Bibliografía

BOBES NAVES, Mª. Carmen: La Semiología. Síntesis, Madrid, 1989.

CALSAMIGLIA, Helena y TUSÓN, Amparo: Las cosas del decir. Manual de análisis del discurso. Ariel, Barcelona, 1999.

CRYSTAL, David: Enciclopedia del lenguaje de la Universidad de Cambridge. Taurus, Madrid, 1994.

DAVIS, Flora: La comunicación no verbal. Alianza Editorial, Madrid, 1995.

JAKOBSON, Roman: Lingüística y poética. Cátedra, Madrid, 1985.

SAUSSURE, Ferdinand de: Curso de Lingüística General. Losada, Buenos Aires, 1981.

La comunicación

Llamamos comunicación al hecho de que un determinado mensaje originado en un punto A llegue a otro punto B, distante en el tiempo o en el espacio. La comunicación implica la transmisión de una determinada información. Cualquier definición que pretenda ser menos general puede fácilmente incurrir en el error de dejar fuera algún caso.

Muy ligada a la comunicación y la significación encontramos la Semiótica, una ciencia de enorme desarrollo en los últimos años que tiene por objeto el estudio de los distintos tipos de signos, así como las reglas que gobiernan su generación y producción, transmisión e intercambio, recepción e interpretación. El lenguaje verbal, en cuanto a sistema de signos, pertenece al ámbito de la Semiótica. También el lenguaje no verbal: el cuerpo, los objetos, el entorno, la distribución del espacio y el tiempo.

La idea de la necesidad de esta nueva disciplina la lanzó Saussure en su Curso (1916). Según él, era necesaria una ciencia de más amplitud que la lingüística para para estudiar el conjunto de sistemas de signos empleados por el hombre, a la que llamó Semiología. Esta ciencia es indispensable para conocer la verdadera naturaleza de la lengua. Saussure nombra diversos sistemas de signos que debe estudiar la Semiología: la escritura, el alfabeto de los sordomudos, los ritos simbólicos, las formas de cortesía, las señales militares ... Las leyes de la Semiología deben ser aplicables a la lingüística. Hjelmslev continúa la idea, para él la lengua es una semiótica. Los primeros estudios de Semiología se dedican a definir qué es un signo y qué son sistemas de signos. Habrá signos que constituyan una lengua y otros que no. Estos deberán ser estudiados por la Semiología.

Al mismo tiempo, Peirce habló de algo similar, la Semiótica. Intentó elaborar una teoría de los signos, que parte de presupuestos filosóficos. De él es la distinción entre iconos, índices y símbolos.

Podemos apuntar que la Semiología se aplica desde muy antiguo: cuando un médico observa los síntomas de un paciente, está haciendo una suerte de "semiótica clínica" (Serrano, 1994). De hecho, Galeno delimitó una especialidad, llamada "semeiótica", que hoy conocemos como "sintomatología". También los primeros retóricos clásicos argumentaban sobre la importancia de la palabra y "todo lo que lo que la rodea" para el arte de la persuasión.

La Semiótica estudiaría pues, todos aquellos elementos (verbales o no verbales) que participan en cualquier proceso de comunicación.

Elementos que intervienen en todo proceso comunicativo

El modelo original de Jakobson, pensado para la comunicación lingüística, contempla la existencia de seis elementos en el proceso de comunicación. Es sin duda el modelo más conocido. Nosotros lo enriqueceremos según las aportaciones de otros estudiosos y adaptaremos su terminología para que sirva en cualquier acto de comunicación.

  • Referente: Estímulo extralingüístico, realidad que hace que alguien sienta la necesidad de decir algo a otra persona.
  • Emisor: que produce el mensaje y lo emite. Se define como el conjunto inicial de la trasmisión, compuesto por una fuente y un codificador.
  • Receptor: que recibe el mensaje y lo descifra. Se define como el conjunto terminal de la trasmisión, compuesto por un descodificador y un destino.
  • Canal: Es el medio físico de la transmisión, con propiedades específicas que determinan la naturaleza de las señales que se transmiten.
  • Código: conjunto de signos y reglas para combinarlos Conviene recordar la definición de signo. Este es cualquier realidad física que remite a otra realidad en una mente que la interpreta. Todo signo está dotado, pues, de un significante y un significado. Los signos se pueden clasificar según su intención comunicativa:
    • Los índices o indicios son signos naturales, como el humo que nos avisa de un incendio. Estos signos carecen de intención comunicativa y su estudio quedaría fuera del campo de la Teoría de la Comunicación.
    • En el grupo de los signos con intención comunicativa se distinguen los iconos y los símbolos. Los iconos están motivados por su referente. Dentro de los símbolos está el signo lingüístico, por su carácter totalmente convencional y arbitrario.

    La referencia a los índices pone en entredicho el concepto de código: no siempre los signos se constituyen en un código sistematizado y, a pesar de ello, la comunicación puede existir. Incluso hay medios de comunicación no sistemáticos que se valen de iconos y símbolos de una forma no sistematizada.

  • Mensaje: Conjunto de señales, compuesto o cifrado por el emisor, ajustándose al código. Supone una modificación de las condiciones iniciales del canal. Cuando el mensaje está construido según un código lingüístico hablamos de enunciado.
  • Situación o contexto: en el que se emite el mensaje. La situación es algo extralingüístico, frente al contexto lingüístico. Así, la frase "échale una mano" significará de manera distinta dependiendo de la situación comunicativa: jugando a las cartas o pintando una casa, por ejemplo. Sin embargo, el contexto de la palabra "mano" en ambas situaciones es idéntico. Podíamos decir que la significación de la palabra no varía, pero el sentido sí que lo hace.

Una vez dados estos elementos ya puede aparecer una comunicación. Solo es necesario que se produzca una señal: una alteración de alguna o algunas de las características iniciales del canal.

El lenguaje verbal o, simplemente lenguaje

Conviene insistir en la necesidad de emplear el término lenguaje con precisión: sistema de comunicación humano que emplea signos lingüísticos. No obstante, se abusa de del término en expresiones como "lenguaje animal" o "lenguaje de las flores", confundiéndolo con formas de comunicación instintivas y mucho más sencillas. Estos signos lingüísticos se sistematizan en cada lengua: la lengua es el sistema de signos que nos permite desarrollar esa facultad innata del lenguaje. Sin embargo, es lícito y económico hablar de lenguaje para hacer referencia a todas las lenguas en general. Lo verdaderamente importante del lenguaje, sin entrar ahora a este problema terminológico, se condensa en esta sencilla definición de Edward Sapir:

El lenguaje es un método exclusivamente humano y no instintivo, de comunicar ideas, emociones y deseos de un sistema en símbolos producidos de manera deliberada. Estos símbolos son ante todo auditivos y son producidos por los llamados "órganos del habla".

Son varias las conclusiones que podemos extraer de esta definición:

  1. En método "exclusivamente humano" encontramos la justificación a lo dicho sobre la impropriedad de términos como "lenguaje de las abejas".
  2. Con "no instintivo" se insiste en la diferenciación con los que pueden ser medios de comunicación instintivos y mucho más simples, en algunos animales. No hay contradicción en la denominación "lenguaje natural humano", lo instintivo es natural en los animales, no en el hombre.
  3. Que el lenguaje sirva para "comunicar ideas, emociones y deseos" nos recuerda la multiplicidad de funciones, indicativa de la complejidad que este sistema de comunicación, el más perfecto de los que existen en la sociedad humana.
  4. Los "símbolos" nos remiten a un tipo de significado definido por su arbitrariedad: ni siquiera las onomatopeyas no contradicen este principio, como tampoco contradicen el carácter "no instintivo" antes comentado.
  5. Por último, la última oración de la definición nos recuerda que cuando utilizamos la expresión "lenguaje" nos referimos fundamentalmente al oral, que es el primario, el directo, siendo el lenguaje escrito el sustitutivo de aquel.

Una vez precisado el concepto de lenguaje, hay que concluir que la ciencia encargada de su estudio es la Lingüística, que a su vez está dentro del ámbito del estudio de la Semiología, en tanto que es un sistema de signos. Para evitar la duda que pudiera surgir de la ambigüedad que tiene el término lenguaje, diremos con Martinet "El lenguaje que estudia el lingüista es el del hombre".

Características del lenguaje verbal

Dentro de la Semiótica comparada adquiere una especial importancia la delimitación de los rasgos característicos del lenguaje verbal. Hocket, Altman y Thorpe proponen conjuntos de propiedades que, por separado, poseen otros sistemas de signos, pero que, en su totalidad, caracterizan al lenguaje verbal:

  • Canal auditivo. Requiere uso de poca energía en la emisión de un signo y deja libre prácticamente casi todo el cuerpo para otras necesidades: esa es su ventaja sobre el gesto. Esta propiedad la poseen algunos lenguajes animales.
  • Difusión, transmisión y recepción direccional. Características derivadas de la naturaleza de los signos
  • Extinción rápida. Los signos desaparecen rápidamente y dejan libre el canal para la emisión de otros nuevos. Los olores no poseen esta propiedad. Los gestos sí.
  • Intercambiabilidad. Cada miembro de la comunidad es a la vez emisor y receptor de signos.
  • Especialización. El interés no recae en la energía producida por los signos, sino en los impactos desencadenados por su producción.
  • Retroalimentación completa. Escuchamos lo que decimos y observamos el impacto que producimos en el receptor, pudiendo modificar nuestra producción.
  • Semanticidad. Existe un universo extralingüístico al que nos referimos por medio del lenguaje verbal.
  • Arbitrariedad. La relación entre significante y significado es convencional.
  • Carácter discreto. Las unidades se oponen unas a otras, no son continuas.
  • Desplazamiento. El usuario del lenguaje verbal puede referirse a situaciones alejadas en el espacio o el tiempo. Los otros sistemas funcionan, normalmente, en términos de aquí y ahora.
  • Secuencialidad o linealidad. Se opone a la simultaneidad, propia de la expresión corporal.
  • Creatividad. Capacidad de producir y entender un número ilimitado de mensajes, aun los no emitidos con anterioridad (competencia)
  • Tradición. Poseemos una competencia como resultado de un proceso de aprendizaje ocurrido en la comunidad. La lengua une a los que la hablan, segrega a quienes la desconocen.
  • Dualidad o doble articulación. De ahí se deriva la economía del lenguaje verbal y su eficacia.
  • Disimulación. Podemos generar secuencias falsas o no verificables: podemos, por medio del lenguaje, mentir y engañar con facilidad. En nada se diferencia, gramaticalmente, una frase verdadera de una falsa. Este principio lo pone en práctica continuamente la literatura.
  • Reflexibilidad. Con el lenguaje podemos hablar del lenguaje. Es una característica exclusiva, ningún otro sistema la posee.
  • Traducción e interpretación de otros sistemas. El lenguaje verbal es el único sistema capaz de traducir todos los demás.
  • Argumentabilidad. El lenguaje verbal ha hecho posible el desarrollo de conocimiento científico. Esta característica solo se da en el lenguaje verbal. Los gestos, por ejemplo, expresan emociones, pero no pueden argumentar.
  • Capacidad de aprendizaje. Una persona, en circunstancias normales, puede aprender cualquier lengua.

Los lenguajes no verbales

Reducir el fenómeno comunicativo a la comunicación verbal es escamotear una parte importante de este. Incluso en una comunicación verbal producimos y recibimos

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