Documento sobre Lenguaje Verbal y Lenguajes No Verbales en la Comunicación Humana. El Pdf explora la comunicación humana, distinguiendo entre lenguaje verbal y no verbal, e introduce la semiótica. Analiza la quinésica, proxémica y elementos paraverbales, óptimo para estudiantes universitarios.
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BOBES NAVES, Mª. Carmen: La Semiología. Síntesis, Madrid, 1989.
CALSAMIGLIA, Helena y TUSÓN, Amparo: Las cosas del decir. Manual de análisis del discurso. Ariel, Barcelona, 1999.
CRYSTAL, David: Enciclopedia del lenguaje de la Universidad de Cambridge. Taurus, Madrid, 1994.
DAVIS, Flora: La comunicación no verbal. Alianza Editorial, Madrid, 1995.
JAKOBSON, Roman: Lingüística y poética. Cátedra, Madrid, 1985.
SAUSSURE, Ferdinand de: Curso de Lingüística General. Losada, Buenos Aires, 1981.
Llamamos comunicación al hecho de que un determinado mensaje originado en un punto A llegue a otro punto B, distante en el tiempo o en el espacio. La comunicación implica la transmisión de una determinada información. Cualquier definición que pretenda ser menos general puede fácilmente incurrir en el error de dejar fuera algún caso.
Muy ligada a la comunicación y la significación encontramos la Semiótica, una ciencia de enorme desarrollo en los últimos años que tiene por objeto el estudio de los distintos tipos de signos, así como las reglas que gobiernan su generación y producción, transmisión e intercambio, recepción e interpretación. El lenguaje verbal, en cuanto a sistema de signos, pertenece al ámbito de la Semiótica. También el lenguaje no verbal: el cuerpo, los objetos, el entorno, la distribución del espacio y el tiempo.
La idea de la necesidad de esta nueva disciplina la lanzó Saussure en su Curso (1916). Según él, era necesaria una ciencia de más amplitud que la lingüística para para estudiar el conjunto de sistemas de signos empleados por el hombre, a la que llamó Semiología. Esta ciencia es indispensable para conocer la verdadera naturaleza de la lengua. Saussure nombra diversos sistemas de signos que debe estudiar la Semiología: la escritura, el alfabeto de los sordomudos, los ritos simbólicos, las formas de cortesía, las señales militares ... Las leyes de la Semiología deben ser aplicables a la lingüística. Hjelmslev continúa la idea, para él la lengua es una semiótica. Los primeros estudios de Semiología se dedican a definir qué es un signo y qué son sistemas de signos. Habrá signos que constituyan una lengua y otros que no. Estos deberán ser estudiados por la Semiología.
Al mismo tiempo, Peirce habló de algo similar, la Semiótica. Intentó elaborar una teoría de los signos, que parte de presupuestos filosóficos. De él es la distinción entre iconos, índices y símbolos.
Podemos apuntar que la Semiología se aplica desde muy antiguo: cuando un médico observa los síntomas de un paciente, está haciendo una suerte de "semiótica clínica" (Serrano, 1994). De hecho, Galeno delimitó una especialidad, llamada "semeiótica", que hoy conocemos como "sintomatología". También los primeros retóricos clásicos argumentaban sobre la importancia de la palabra y "todo lo que lo que la rodea" para el arte de la persuasión.
La Semiótica estudiaría pues, todos aquellos elementos (verbales o no verbales) que participan en cualquier proceso de comunicación.
El modelo original de Jakobson, pensado para la comunicación lingüística, contempla la existencia de seis elementos en el proceso de comunicación. Es sin duda el modelo más conocido. Nosotros lo enriqueceremos según las aportaciones de otros estudiosos y adaptaremos su terminología para que sirva en cualquier acto de comunicación.
La referencia a los índices pone en entredicho el concepto de código: no siempre los signos se constituyen en un código sistematizado y, a pesar de ello, la comunicación puede existir. Incluso hay medios de comunicación no sistemáticos que se valen de iconos y símbolos de una forma no sistematizada.
Una vez dados estos elementos ya puede aparecer una comunicación. Solo es necesario que se produzca una señal: una alteración de alguna o algunas de las características iniciales del canal.
Conviene insistir en la necesidad de emplear el término lenguaje con precisión: sistema de comunicación humano que emplea signos lingüísticos. No obstante, se abusa de del término en expresiones como "lenguaje animal" o "lenguaje de las flores", confundiéndolo con formas de comunicación instintivas y mucho más sencillas. Estos signos lingüísticos se sistematizan en cada lengua: la lengua es el sistema de signos que nos permite desarrollar esa facultad innata del lenguaje. Sin embargo, es lícito y económico hablar de lenguaje para hacer referencia a todas las lenguas en general. Lo verdaderamente importante del lenguaje, sin entrar ahora a este problema terminológico, se condensa en esta sencilla definición de Edward Sapir:
El lenguaje es un método exclusivamente humano y no instintivo, de comunicar ideas, emociones y deseos de un sistema en símbolos producidos de manera deliberada. Estos símbolos son ante todo auditivos y son producidos por los llamados "órganos del habla".
Son varias las conclusiones que podemos extraer de esta definición:
Una vez precisado el concepto de lenguaje, hay que concluir que la ciencia encargada de su estudio es la Lingüística, que a su vez está dentro del ámbito del estudio de la Semiología, en tanto que es un sistema de signos. Para evitar la duda que pudiera surgir de la ambigüedad que tiene el término lenguaje, diremos con Martinet "El lenguaje que estudia el lingüista es el del hombre".
Dentro de la Semiótica comparada adquiere una especial importancia la delimitación de los rasgos característicos del lenguaje verbal. Hocket, Altman y Thorpe proponen conjuntos de propiedades que, por separado, poseen otros sistemas de signos, pero que, en su totalidad, caracterizan al lenguaje verbal:
Reducir el fenómeno comunicativo a la comunicación verbal es escamotear una parte importante de este. Incluso en una comunicación verbal producimos y recibimos