Fisiopatología: definición, contenidos y relación con la dieta

Documento de Universidad sobre Fisiopatología: Definición y Contenidos. El Pdf explora la fisiopatología, la terminología médica y las causas de las enfermedades, con un enfoque en la relación entre la dieta y patologías comunes como enfermedades coronarias, diabetes y cáncer, útil para Biología.

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CAPITULO 1 FISIOLPATOLOGIA DEFINICION Y CONTENIDOS
¿Qué es la fisiopatología?
La enfermedad puede considerarse una alteración en el funcionamiento normal del cuerpo o la
mente humanos que condiciona molestias o disminuciones en las capacidades del hombre. El estudio
del funcionamiento del organismo o de alguna de sus partes durante el proceso de enfermedad es
el objetivo de la fisiopatología, palabra que deriva de las raíces griegas ph y sis (naturaleza), pathos
(enfermedad) y lógos (tratado).
¿Por qué estudiar la fisiopatología?
Para comprender la enfermedad y descubrir los medios para evitarla o revertirla es necesario
conocer cómo se alteran los mecanismos de funcionamiento normal del cuerpo. Difícilmente pueden
investigarse nuevos medicamentos si se desconoce cómo funciona el cuerpo enfermo y, por tanto,
sobre qué mecanismos deben actuar los métodos terapéuticos.
INTRODUCCIÓN A LA TERMINOLOGÍA MÉDICA
Todas las ciencias, profesiones y gremios cuentan con un conjunto de palabras propias con las que
se designan los conceptos e instrumentos más específicos de su labor habitual. Las profesiones
médicas, o mejor aún sanitarias, tienen un argot o terminología propia para designar las
enfermedades y los medios para investigarlas o curarlas. La mayoría de estas palabras provienen
del latín y/o del griego, que fueron las lenguas utilizadas por la profesión médica hasta hace algo
más de 100 años.
Hay un grupo de conceptos de especial interés para el estudio de las enfermedades que son
ampliamente utilizados en la terminología sanitaria.
Etiología
Palabra que deriva de las raíces griegas aitía (causa) y lógos (tratado), hace referencia al estudio
de las causas de las enfermedades. Por extensión, se aplica a la causa de la enfermedad en general.
Hay un concepto estrechamente relacionado con la etiología, la patogenia, del griego pathos
(enfermedad) y gennán (producir). Se refiere al modo en que actúan las causas para producir la
enfermedad. La etiología es la causa y la patogenia el mecanismo por el que dicha causa actúa para
desencadenar la enfermedad.
Factores causales
En la aparición de la enfermedad no interviene una única causa, siempre se dan un conjunto de
circunstancias que la producen. Estas circunstancias son los factores causales, que pueden ser
externos pero también inherentes al individuo. Por ejemplo, un traumatismo producido por una
caída será siempre de origen externo, pero puede existir un trastorno genético de la coagulación
de la sangre (como ocurre en la hemofilia) que favorece que una mínima caída cause un gran
traumatismo.
Además, los factores causales pueden incidir de distinta forma en la aparición de la enfermedad.
Según como incidan en la génesis de la enfermedad se pueden clasificar en:
Factores predisponentes: son los que favorecen la aparición de la enfermedad. Por ejemplo,
los pacientes diabéticos tienen con más frecuencia un infarto agudo de miocardio que los
individuos no diabéticos. La diabetes es, por tanto, un factor predisponente del infarto agudo
de miocardio.
Factores desencadenantes: son aquellos cuya presencia provoca la aparición inmediata de la
enfermedad. Por ejemplo, una persona con enfermedad de las arterias coronarias puede
sufrir un infarto agudo de miocardio tras realizar un gran esfuerzo, o bien tras una situación
de gran estrés. El esfuerzo o el estrés son los factores desencadenantes.
Factores determinantes: son los que inexorablemente causan enfermedad.
En realidad, hay muy pocas causas determinantes, sólo los traumatismos y algunos tóxicos lo son.
La enfermedad es siempre consecuencia de la interacción entre la causa morbosa y los
mecanismos de defensa del organismo. Por ejemplo, no todas las personas que se pinchan con una
jeringuilla contaminada por un virus tan activo como el de la inmunodeficiencia humana desarrollan
la infección.
Otros conceptos importantes son los de causa necesaria y causa suficiente.
Causa necesaria: es la que resulta imprescindible para producir una enfermedad y sin la cual
nunca se produce, aunque su presencia no asegura la aparición de la enfermedad. Por ejemplo,
el virus de la inmunodeficiencia humana es una causa necesaria para producir SIDA. Sin
embargo, la exposición al asbesto no es una causa necesaria de cáncer de pulmón, pues
personas que no han estado nunca expuestas a este mineral pueden padecer esta afección
oncológica.
Causa suficiente: es el conjunto mínimo de factores causales necesarios para provocar de
forma inevitable la aparición de la enfermedad. Por ejemplo, el bacilo de Koch es una causa
necesaria pero no suficiente para producir tuberculosis. Sin el bacilo no existe tuberculosis,
pero no todas las personas que entran en contacto con él desarrollan tuberculosis; es
preciso que existan circunstancias que permitan su acción, como el déficit de inmunidad o la
desnutrición.
Causas de enfermedad
Hay múltiples circunstancias que pueden dar lugar a la aparición de enfermedad. Todos los agentes
externos que entran en contacto con el cuerpo humano pueden ser origen de ésta. Se clasifican en
los siguientes grupos:
Causas nutricionales: tanto la falta como el exceso de alimento o de algunos nutrientes
concretos pueden originar enfermedad.
Causas físicas: el calor, el frío, la electricidad, las radiaciones, los traumatismos
Causas químicas: los medicamentos, las plantas, los tóxicos, la contaminación atmosférica.
Causas infecciosas: virus, bacterias, protozoos, hongos.

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CAPITULO 1 FISIOPATOLOGIA DEFINICION Y CONTENIDOS

¿Qué es la fisiopatología? La enfermedad puede considerarse una alteración en el funcionamiento normal del cuerpo o la mente humanos que condiciona molestias o disminuciones en las capacidades del hombre. El estudio del funcionamiento del organismo o de alguna de sus partes durante el proceso de enfermedad es el objetivo de la fisiopatología, palabra que deriva de las raíces griegas ph y sis (naturaleza), pathos (enfermedad) y lógos (tratado).

¿Por qué estudiar la fisiopatología? Para comprender la enfermedad y descubrir los medios para evitarla o revertirla es necesario conocer cómo se alteran los mecanismos de funcionamiento normal del cuerpo. Difícilmente pueden investigarse nuevos medicamentos si se desconoce cómo funciona el cuerpo enfermo y, por tanto, sobre qué mecanismos deben actuar los métodos terapéuticos.

INTRODUCCIÓN A LA TERMINOLOGÍA MÉDICA

Todas las ciencias, profesiones y gremios cuentan con un conjunto de palabras propias con las que se designan los conceptos e instrumentos más específicos de su labor habitual. Las profesiones médicas, o mejor aún sanitarias, tienen un argot o terminología propia para designar las enfermedades y los medios para investigarlas o curarlas. La mayoría de estas palabras provienen del latín y/o del griego, que fueron las lenguas utilizadas por la profesión médica hasta hace algo más de 100 años.

Hay un grupo de conceptos de especial interés para el estudio de las enfermedades que son ampliamente utilizados en la terminología sanitaria.

Etiología

Palabra que deriva de las raíces griegas aitía (causa) y lógos (tratado), hace referencia al estudio de las causas de las enfermedades. Por extensión, se aplica a la causa de la enfermedad en general. Hay un concepto estrechamente relacionado con la etiología, la patogenia, del griego pathos (enfermedad) y gennán (producir). Se refiere al modo en que actúan las causas para producir la enfermedad. La etiología es la causa y la patogenia el mecanismo por el que dicha causa actúa para desencadenar la enfermedad.

Factores causales

En la aparición de la enfermedad no interviene una única causa, siempre se dan un conjunto de circunstancias que la producen. Estas circunstancias son los factores causales, que pueden ser externos pero también inherentes al individuo. Por ejemplo, un traumatismo producido por una caída será siempre de origen externo, pero puede existir un trastorno genético de la coagulación de la sangre (como ocurre en la hemofilia) que favorece que una mínima caída cause un gran traumatismo.Además, los factores causales pueden incidir de distinta forma en la aparición de la enfermedad. Según como incidan en la génesis de la enfermedad se pueden clasificar en:

  • Factores predisponentes: son los que favorecen la aparición de la enfermedad. Por ejemplo, los pacientes diabéticos tienen con más frecuencia un infarto agudo de miocardio que los individuos no diabéticos. La diabetes es, por tanto, un factor predisponente del infarto agudo de miocardio.
  • Factores desencadenantes: son aquellos cuya presencia provoca la aparición inmediata de la enfermedad. Por ejemplo, una persona con enfermedad de las arterias coronarias puede sufrir un infarto agudo de miocardio tras realizar un gran esfuerzo, o bien tras una situación de gran estrés. El esfuerzo o el estrés son los factores desencadenantes.
  • Factores determinantes: son los que inexorablemente causan enfermedad.

En realidad, hay muy pocas causas determinantes, sólo los traumatismos y algunos tóxicos lo son. La enfermedad es siempre consecuencia de la interacción entre la causa morbosa y los mecanismos de defensa del organismo. Por ejemplo, no todas las personas que se pinchan con una jeringuilla contaminada por un virus tan activo como el de la inmunodeficiencia humana desarrollan la infección.

Otros conceptos importantes son los de causa necesaria y causa suficiente.

  • Causa necesaria: es la que resulta imprescindible para producir una enfermedad y sin la cual nunca se produce, aunque su presencia no asegura la aparición de la enfermedad. Por ejemplo, el virus de la inmunodeficiencia humana es una causa necesaria para producir SIDA. Sin embargo, la exposición al asbesto no es una causa necesaria de cáncer de pulmón, pues personas que no han estado nunca expuestas a este mineral pueden padecer esta afección oncológica.
  • Causa suficiente: es el conjunto mínimo de factores causales necesarios para provocar de forma inevitable la aparición de la enfermedad. Por ejemplo, el bacilo de Koch es una causa necesaria pero no suficiente para producir tuberculosis. Sin el bacilo no existe tuberculosis, pero no todas las personas que entran en contacto con él desarrollan tuberculosis; es preciso que existan circunstancias que permitan su acción, como el déficit de inmunidad o la desnutrición.

Causas de enfermedad

Hay múltiples circunstancias que pueden dar lugar a la aparición de enfermedad. Todos los agentes externos que entran en contacto con el cuerpo humano pueden ser origen de ésta. Se clasifican en los siguientes grupos:

  • Causas nutricionales: tanto la falta como el exceso de alimento o de algunos nutrientes concretos pueden originar enfermedad.
  • Causas físicas: el calor, el frío, la electricidad, las radiaciones, los traumatismos
  • Causas químicas: los medicamentos, las plantas, los tóxicos, la contaminación atmosférica.
  • Causas infecciosas: virus, bacterias, protozoos, hongos.
  • Causas genéticas: trastornos de los cromosomas y los genes.
  • Causas psíquicas: trastornos de la afectividad, de la conducta, de los impulsos.
  • Causas sociales: desempleo, estrés.
  • Causas laborales: algunos trabajos pueden ser causa de enfermedad.

Concepto de multicausalidad

Diferentes causas pueden dar lugar a la misma enfermedad. Por ejemplo, la desnutrición puede ser debida a falta de ingestión de alimentos, a diarrea persistente, a fiebre prolongada o a la progresión y crecimiento de un tumor maligno.

Además, para que se produzcan algunas enfermedades es necesario que concurran varias causas. Es el caso, por ejemplo, de algunos medicamentos, que sólo producen lesiones en la piel cuando ésta se expone a la luz solar (es decir que se precisan 2 causas: la administración del medicamento y la exposición a la luz del sol).

Semiología

Con este término se designa el conjunto de datos con que puede manifestarse la enfermedad, que pueden ser de dos tipos:

  • Síntomas: dato subjetivo de enfermedad sólo apreciable por el paciente; por ejemplo, el dolor.
  • Signos: dato objetivo de enfermedad que puede ser comprobado por el médico, bien de forma directa o provocándolo. Según su forma de aparición, los signos pueden ser:
    • Espontáneos: se observan durante la enfermedad sin necesidad de provocarlos (manchas rojizas en el sarampión).
    • Inducidos: son los que observa el médico tras provocarlos con alguna maniobra. Por ejemplo, cuando se golpea el tendón rotuliano con un martillo se produce la extensión de la rodilla (es el reflejo rotuliano).

Síndromes

Un síndrome es un conjunto de síntomas y signos que coexisten conformando un conjunto característico. La aparición de un síndrome es el reflejo de una alteración fisiopatológica. Por ello, y a diferencia de las enfermedades, los síndromes pueden tener múltiples causas y, sobre todo, distintos mecanismos patogénicos.

Por ejemplo, la aparición conjunta de dificultad para la deglución o disfagia, salivación o sialorrea, dolor al tragar u odinofagia y regurgitaciones de alimentos constituye el síndrome esofágico. Aparece cuando hay enfermedades del esófago, bien sea inflamación, úlcera, tumor o estrechez. Este conjunto sintomático es el reflejo de la dificultad para deglutir, y esta dificultad hace que el proceso de deglución sea doloroso, que se produzca más saliva para lubricar los alimentos y que éstos vuelvan a la boca.

Enfermedad

La enfermedad es una desviación del estado de salud, de etiología y patogenia conocidas, que se manifiesta por signos y síntomas característicos y cuya evolución es relativamente previsible. Por ejemplo, el cáncer de esófago es una enfermedad que se manifiesta por un conjunto de signos y síntomas, el síndrome esofágico.

Diagnóstico

Es el proceso de razonamiento para identificar una enfermedad a partir de los signos y síntomas que presenta el enfermo. Tradicionalmente se realizaba con una historia clínica y una exploración física, pero en el último siglo se han desarrollado exploraciones complementarias (radiografías, análisis de laboratorio, electrocardiogramas, etc.) que facilitan y fundamentan el ejercicio diagnóstico.

El diagnóstico es un proceso inductivo que partiendo de uno o varios datos (el motivo de consulta del enfermo) intenta llegar a identificar la enfermedad que éste padece. Según se avance en el proceso de inducción, se puede llegar a diferentes niveles de diagnóstico.

  • Diagnóstico sintomático: constituye el primer escalón del diagnóstico y lo proporciona el enfermo con su motivo de consulta. En ocasiones, poco frecuentes, y a pesar de un estudio exhaustivo, sólo se llega a este nivel de inducción.
  • Diagnóstico sindrómico: constituye el siguiente escalón en el proceso de diagnóstico. La existencia de un conjunto de signos o síntomas característicos permite agruparlos en una entidad sindrómica que hace referencia a una localización u órgano concreto del cuerpo o a una alteración funcional concreta.
  • Diagnóstico fisiopatológico: supone un avance más en el proceso inductivo. Cuando se ha determinado el síndrome que padece el enfermo, hay que descubrir la función del organismo que se ha alterado y, a partir de ello, buscar los medios para corregir tal alteración.
  • Diagnóstico nosológico: hace referencia a la identificación de la enfermedad concreta que está causando los síntomas. En este caso, se ha identificado una afección con causas conocidas, mecanismo patogénico concreto, signos y síntomas característicos y evolución razonablemente previsible.
  • Diagnóstico etiológico: el siguiente escalón en el proceso de diagnóstico es conocer la causa concreta que está motivando la enfermedad actual del enfermo. Sólo si se conoce la causa, se puede actuar sobre ella para eliminar la enfermedad y prevenir su recurrencia.
  • Diagnóstico individual: esta fase del proceso de inducción diagnóstica es poco reconocida, pero resulta fundamental. No hay que olvidar que se trata con enfermos y no con enfermedades, por lo que se debe valorar su proceso patogénico en el contexto de sus circunstancias personales.

Por ejemplo, un paciente puede consultar por vómitos de sangre, lo que se denomina hematemesis. Junto con el vómito de sangre, refiere deposiciones negras (se denominan melenas), ruidos abdominales (o hiperperistaltismo) y en la exploración física descubrimos la presencia de líquido en la cavidad peritoneal (se denomina ascitis), edemas en las piernas y un hígado grande y duro (hepatomegalia). Al realizar una endoscopia, se descubren varices en el esófago que están

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