Totalitarismos y democracias: crisis del Estado liberal y regímenes

Documento de Universidad sobre Totalitarismos y democracias. El Pdf explora la crisis del Estado liberal, las democracias occidentales y los regímenes totalitarios como el fascismo, nazismo y comunismo, incluyendo una cronología de eventos que llevaron a la Segunda Guerra Mundial en Historia.

Ver más

13 páginas

Totalitarismos y democracias
«¿En qué consiste el fenómeno totalitario? Este fenómeno, como todos los fenómenos sociales, se presta a múltiples definiciones
según el aspecto que el observador retenga. Creo que los cuatro elementos principales son los siguientes:
1º. El fenómeno totalitario consiste en un régimen que otorga a un partido el monopolio de la actividad política.
2º. El partido que monopoliza la actividad pública está armado de una ideología que le confiere una autoridad absoluta y que, en
consecuencia, se transforma en la verdad oficial del Estado
3º. Para difundir esta verdad oficial, el Estado se reserva para un doble monopolio, el monopolio de la fuerza y el de los medios de
persuasión. El conjunto de los medios de comunicación, radio, televisión, prensa, está dirigido y dominado por el Estado y los que lo
representan.
4º. La mayor parte de las actividades económicas y profesionales están sometidas al Estado.»
Raymond Aron, Democracia y totalitarismo, 1965
0. Eje cronológico.
1. La crisis del Estado liberal.
2. Las democracias occidentales.
A. La República de Weimar.
B. Gran Bretaña y Francia.
3. Los totalitarismos.
A. Características de los regímenes totalitarios.
B. El fascismo italiano.
C. El nazismo alemán.
D. El comunismo soviético.
4. Los virajes hacia la guerra.
Página 1
0. Eje cronológico.
1918: Proclamación de una República en Alemania
1919: Constitución democrática de la República de Weimar
1921: Fundación del Partido Nacional Fascista en Italia
1922: Marcha sobre Roma de Benito Mussolini
1923: Putsch de Munich
1927: Promulgación de la Carta del Lavoro
1929: Firma del Pacto de Letrán entre Mussolini y el Vaticano
1931: Anexión de la región china de Manchuria por parte de Japón
1933: Nombramiento de Adolf Hitler como canciller de Alemania
1935: Promulgación de las Leyes de Nuremberg
1936: Firma del Pacto Antikomintern entre Japón y Alemania
1937: Inicio de la guerra entre China y Japón
1938
-
Marzo: Anexión de Austria a Alemania
-
Septiembre: Celebración de la Conferencia de Munich
-
Octubre: Ocupación alemana de la región de los Sudetes
1939: Estallido de la Segunda Guerra Mundial
1. La crisis del Estado liberal.
Con el final de la Primera Guerra Mundial (1918) se produjo una ola democratizadora que afectó a los
países de Europa central y oriental. La desaparición de los antiguos imperios supuso la extensión del modelo
republicano y la democratización de países como Alemania o Austria, a la vez que muchas nuevas naciones,
como Checoslovaquia, también adoptaban el sistema parlamentario como régimen de gobierno. También se
reconoció, de forma generalizada, el sufragio universal, e incluso en algunos países, como Gran Bretaña, Ale-
mania o Estados Unidos, se permitió el ejercicio del voto a las mujeres.
La socialdemocracia consiguió un avance notable, pero los viejos partidos conservadores y liberales no
pudieron, o tardaron algún tiempo más, en convertirse en auténticas organizaciones de masas. Al mismo tiem-
po, los sindicatos experimentaron un notable auge, lo que aumentó su fuerza a la hora de negociar con los em-
presarios y con los gobiernos. De esta forma, las masas movilizadas durante la guerra pasaban ahora a formar
parte del juego político.
Sin embargo, pese a la victoria de los países democráticos en la Primera Guerra Mundial, muchos acu-
saban a los viejos sistemas liberales de ser los causantes del conflicto. Los viejos valores de progreso, fe en la
ciencia y en la educación no habían conseguido impedir el estallido de la guerra, y ésta había mostrado el po-
der destructor de las sociedades industriales. Con la paz no llegó la prosperidad, sino la crisis económica, lo que
contribuyó todavía más al desprestigio de la democracia y del sistema parlamentario. En muchas ocasiones,
como sucedió en la República de Weimar o en la III República francesa, el poder ejecutivo era muy inestable y
los gobiernos se sucedían sin encontrar una solución efectiva a los problemas sociales y económicos.
El miedo al contagio de las ideas revolucionarias soviéticas también fue un hecho decisivo para la ines-
tabilidad del periodo de entreguerras. Las antiguas clases dirigentes y las clases medias temieron que los acon-
tecimientos revolucionarios sucedidos en Rusia pudieran propagarse a sus países. De hecho, tras la guerra, los
intentos revolucionarios en Alemania y la breve experiencia comunista en Hungría pusieron de manifiesto el
Página 2

Visualiza gratis el PDF completo

Regístrate para acceder al documento completo y transformarlo con la IA.

Vista previa

Totalitarismos y democracias

«¿En qué consiste el fenómeno totalitario? Este fenómeno, como todos los fenómenos sociales, se presta a múltiples definiciones según el aspecto que el observador retenga. Creo que los cuatro elementos principales son los siguientes:

  1. El fenómeno totalitario consiste en un régimen que otorga a un partido el monopolio de la actividad política.
  2. El partido que monopoliza la actividad pública está armado de una ideología que le confiere una autoridad absoluta y que, en consecuencia, se transforma en la verdad oficial del Estado
  3. Para difundir esta verdad oficial, el Estado se reserva para sí un doble monopolio, el monopolio de la fuerza y el de los medios de persuasión. El conjunto de los medios de comunicación, radio, televisión, prensa, está dirigido y dominado por el Estado y los que lo representan.
  4. La mayor parte de las actividades económicas y profesionales están sometidas al Estado.»

Raymond Aron, Democracia y totalitarismo, 1965

Eje cronológico

0. Eje cronológico. 1. La crisis del Estado liberal. 2. Las democracias occidentales. A. La República de Weimar. B. Gran Bretaña y Francia. 3. Los totalitarismos. A. Características de los regímenes totalitarios. B. El fascismo italiano. C. El nazismo alemán. D. El comunismo soviético. 4. Los virajes hacia la guerra. Página 10. Eje cronológico.

  • 1918: Proclamación de una República en Alemania
  • 1919: Constitución democrática de la República de Weimar
  • 1921: Fundación del Partido Nacional Fascista en Italia
  • 1922: Marcha sobre Roma de Benito Mussolini
  • 1923: Putsch de Munich
  • 1927: Promulgación de la Carta del Lavoro
  • 1929: Firma del Pacto de Letran entre Mussolini y el Vaticano
  • 1931: Anexión de la región china de Manchuria por parte de Japón
  • 1933: Nombramiento de Adolf Hitler como canciller de Alemania
  • 1935: Promulgación de las Leyes de Nuremberg
  • 1936: Firma del Pacto Antikomintern entre Japón y Alemania
  • 1937: Inicio de la guerra entre China y Japón
  • 1938 - Marzo: Anexión de Austria a Alemania - Septiembre: Celebración de la Conferencia de Munich - Octubre: Ocupación alemana de la región de los Sudetes
  • 1939: Estallido de la Segunda Guerra Mundial

La crisis del Estado liberal

Con el final de la Primera Guerra Mundial (1918) se produjo una ola democratizadora que afectó a los países de Europa central y oriental. La desaparición de los antiguos imperios supuso la extensión del modelo republicano y la democratización de países como Alemania o Austria, a la vez que muchas nuevas naciones, como Checoslovaquia, también adoptaban el sistema parlamentario como régimen de gobierno. También se reconoció, de forma generalizada, el sufragio universal, e incluso en algunos países, como Gran Bretaña, Ale- mania o Estados Unidos, se permitió el ejercicio del voto a las mujeres.

La socialdemocracia consiguió un avance notable, pero los viejos partidos conservadores y liberales no pudieron, o tardaron algún tiempo más, en convertirse en auténticas organizaciones de masas. Al mismo tiem- po, los sindicatos experimentaron un notable auge, lo que aumentó su fuerza a la hora de negociar con los em- presarios y con los gobiernos. De esta forma, las masas movilizadas durante la guerra pasaban ahora a formar parte del juego político.

Sin embargo, pese a la victoria de los países democráticos en la Primera Guerra Mundial, muchos acu- saban a los viejos sistemas liberales de ser los causantes del conflicto. Los viejos valores de progreso, fe en la ciencia y en la educación no habían conseguido impedir el estallido de la guerra, y ésta había mostrado el po- der destructor de las sociedades industriales. Con la paz no llegó la prosperidad, sino la crisis económica, lo que contribuyó todavía más al desprestigio de la democracia y del sistema parlamentario. En muchas ocasiones, como sucedió en la República de Weimar o en la III República francesa, el poder ejecutivo era muy inestable y los gobiernos se sucedían sin encontrar una solución efectiva a los problemas sociales y económicos.

El miedo al contagio de las ideas revolucionarias soviéticas también fue un hecho decisivo para la ines- tabilidad del periodo de entreguerras. Las antiguas clases dirigentes y las clases medias temieron que los acon- tecimientos revolucionarios sucedidos en Rusia pudieran propagarse a sus países. De hecho, tras la guerra, los intentos revolucionarios en Alemania y la breve experiencia comunista en Hungría pusieron de manifiesto el Página 2miedo a la expansión del bolchevismo, al que los sistemas liberales parecían, en muchas ocasiones, no poder hacer frente.

1 ATLÁNTICO ATLÁNTICO NORUEGA FINLANDIA ¥ SUECIAY SUECIA' ESTONIA ESTONIA REINO UNIDO DINAMARCA IRLANDA LITUANIA LITUANIA HOLANDA HOLANDA BELGICA POLONIA BÉLGICA POLONIA LUX LUX CHECOSLOVAQUIA SUIZA AUSTRIAHUNGRIA SUIZA AUSTRIA HUNGRIA RUMANIA RUMANIA PORTUGAL PORTUGAL YUGOSLAVIA YUGOSLAVIA ESPAÑA BULGARIA BULGARIA P 7 ALBANIA ALBANIA MAR MAR GRECIA ATURQUIA LEURQUIA ÎTERRÁNEO- Régimen democrático Régimen comunista Régimen fascista Régimen dictatorial Régimen dictatorial Constitucionales pero no democráticos Régimen democrático Régimen comunista DEMOCRACIAS Y TOTALITARISMOS (1918-1939)

En definitiva, el periodo de entreguerras (1918-1939) supuso una triple crisis del Estado liberal:

  • En el orden político, las instituciones no resistieron los cambios producidos por la implantación de la de- mocracia y del sufragio universal. La dificultad para establecer mayorías parlamentarias hizo que, en mu- chas ocasiones, los gobiernos quedaran paralizados y fueran incapaces de adoptar medidas. Por el contra- rio, los sistemas electorales mayoritarios de los países anglosajones (Gran Bretaña y Estados Unidos) se adaptaron mejor a estas circunstancias.
  • En el terreno económico, la miseria del periodo posterior a la guerra y especialmente la crisis de 1929 con- vencieron a muchos de que el Estado liberal no intervencionista no era la fórmula adecuada para la solu- ción de los problemas económicos. La necesidad de aumentar el gasto público convirtió a los Estados en intervencionistas en materia económica.
  • En el ámbito internacional, los Estados liberales no habían podido garantizar la paz, como había demostra- do la Primera Guerra Mundial, y muy pronto se pudo constatar que la Sociedad de Naciones tampoco era capaz de evitar la aparición de nuevos conflictos y tensiones internacionales.

La crisis del Estado liberal en el periodo de entreguerras desató en toda Europa una sensación de fuerte pesimismo y de crisis, lo que llevó a algunos intelectuales a hablar de una auténtica decadencia de Occidente. A principios de la década de 1920, los sistemas liberales democráticos perdieron importantes apoyos sociales entre sectores que, cada vez en mayor medida, reclamaban soluciones autoritarias. Los grupos privile- giados (empresarios, aristocracia, funcionarios, Iglesia, militares y gran parte de las clases medias) apoyaron una mayor intervención del Estado, pero no para realizar una redistribución de la riqueza, como exigían socia- listas y comunistas, sino para imponer la autoridad. Todos estos grupos abogaron por la implantación de solu- ciones autoritarias, caracterizadas por los siguientes rasgos:

  • Exacerbación del nacionalismo: La Patria lo era todo y debía permanecer unida frente a aquellos poderes extranjeros (Internacional Comunista, masones, etc.) o minorías (judíos) que pretendían destruirla. Se de- bía preservar la identidad nacional frente a cualquier grupo que promoviera algún tipo de separatismo. Al Página 3 REINO BAUDO DINAMARCA LETONIA IRLANDA ALEMANIA URSS ALEMANIA URSS FRANCIA CHECOSLOVAQUIA FRANCIA 1:ITALIA ESPAÑA ITALIA 0 GRECIA MEDITERRÁNEO NORUEGA FINLANDIA LETONIAmismo tiempo, existía una cierta nostalgia por los gloriosos pasados imperiales, tal como ocurrió en Italia con el Imperio romano.
  • Militarismo: El Ejército era considerado el principal garante de la unidad de la Patria y de guardián de las esencias de la Nación. Debían, por tanto, implantarse los modelos y valores castrenses (jerarquía, fuerza, disciplina ... ). La estética paramilitar y la formación de milicias, muchas veces nutridas por excombatientes, fue característica del periodo de entreguerras.
  • Antimarxismo: Las organizaciones, los partidos y los sindicatos de ideología marxista fueron considerados como agentes soviéticos dispuestos a extender el bolchevismo y promover la revolución comunista. Por lo tanto, debían ser combatidos y destruidos, al igual que los anarquistas.
  • Rechazo al sistema parlamentario: El liberalismo y el parlamentarismo eran considerados débiles para de- tener el avance de las masas revolucionarias e ineficaces para solucionar los problemas económicos e inca- paces de adoptar posturas decididas en las relaciones internacionales.
  • Oposición a los valores del individualismo: Considerado como signo de egoísmo y de pérdida de identi- dad, el individualismo era rechazado frente a la defensa de la comunidad nacional.

Tras la expansión y eclosión de las democracias a partir de 1918, las décadas de los años veinte y trein- ta del siglo XX significaron un claro retroceso para los sistemas políticos liberales y representativos. Por su parte, los grupos nacionalistas y militaristas experimentaron un auténtico apogeo. Los regímenes dictatoriales se ex- tendieron por Europa, así como también en América Latina y Japón. Especialmente significativa fue la implan- tación de dictaduras en los países limítrofes con la Unión Soviética, que constituyeron un cordón sanitario para evitar la expansión de las ideas revolucionarias al resto del continente europeo.

Las democracias occidentales

La República de Weimar

A finales de 1918, tras la abdicación del kaiser Guillermo II, en Alemania se proclamó una república presidida por el socialdemócrata Friedrich Ebert. Inmediatamente, tuvo que hacer frente a la insurrección espar- taquista de inspiración soviética, dirigida por Karl Liebknecht y Rosa Luxembur- go. Para reprimirla, fue necesaria la intervención del ejército y de grupos pa- ramilitares nacionalistas, lo que supuso la ruptura definitiva entre socialistas y comunistas y produjo, por tanto, un debilitamiento significativo del movi- miento obrero alemán.

ROSA LUXEMBURGO

En 1919, se celebraron elecciones a una asamblea constituyente, que proclamó una Constitución en la ciudad de Weimar. Esta Constitución recono- cía para Alemania un sistema republicano, federal, democrático y de régimen semipresidencialista. Fue una Constitución muy avanzada que concedía nu- merosos derechos sociales. No obstante, el sistema electoral establecido im- pedía formar mayorías sólidas de gobierno, con lo que la inestabilidad gu- bernamental fue una nota característica del periodo republicano. Los grupos de extrema derecha y de extrema izquierda mostraron su rechazo a este régi- men democrático y trataron de derrocarlo por diversos medios.

La dura crisis económica de posguerra, el pago de las indemnizaciones de guerra y el Tratado de Versalles, que la inmensa mayoría de los alemanes consideraba humillante, forjaron un ambiente hostil hacia la república. La hiperinflación y la ocupación francesa del Rhur agravaron todavía más la situación y contribuyeron a que elementos extremistas, encabezados por los nazis de Adolf Hitler, intentaran un Página 4

¿Non has encontrado lo que buscabas?

Explora otros temas en la Algor library o crea directamente tus materiales con la IA.