Documento de Universidad sobre Tópicos Literarios. El Pdf, un documento, presenta una visión esquemática de los tópicos literarios y recursos fónicos, incluyendo estructuras métricas y estróficas. Este material de Literatura es útil para estudiantes universitarios y fue creado para facilitar la comprensión de conceptos clave.
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Carácter eterno del amor, sentimiento que perdura después de la muerte física.
Carácter positivo del amor espiritual.
Carácter negativo del amor físico, de la pasión sexual.
Carácter complejo del amor físico y espiritual, cuando se dan conjuntamente.
Elogio de la vida campesina, rural, frente al ajetreo urbano y cortesano.
Invitación al goce de los años de juventud (= día) y al aprovechamiento del momento, antes de que el inevitable paso del tiempo nos conduzca a la vejez y a la muerte. Vid. Collige, virgo rosas y Fugit irreparabile tempus
Carácter irrecuperable de la juventud y la belleza: invitación a gozar del amor (simbolizado en la rosa) antes de que el tiempo robe nuestros mejores años. Vid. Carpe Diem
Descripción física enumerativa-gradativa de una joven siguiendo un orden descendente: cabeza, cuello, manos ...
Carácter irrecuperable del tiempo vivido: evocación de la condición fugaz de la vida humana.
Concepción del amor como una enfermedad que niega todo poder a la razón.
Carácter itinerante del vivir humano, considerada la existencia como "camino", viaje o peregrinación. Vid. Peregrinatio vitae
Concepción del amor como fuego interior.
Carácter mítico del paisaje ideal, descrito bucólicamente a través de sus diversos componentes (prado, arroyo, árbol ... ) y relacionado, casi siempre, con el sentimiento amoroso.
Carácter cierto de la muerte como fin de la vida: advertencia aleccionadora.
Carácter igualitario de la muerte que, en su poder, no discrimina a sus víctimas ni respeta jerarquías.
Carácter representativo del mundo y de la vida, entendidos como escenarios dramáticos en que diversos actores -los hombres- representan los papeles de una obra ya escrita. Vid. Vita-theatrum
Carácter desconocido del más allá, de la otra orilla de la muerte, materializado en interrogaciones retóricas acerca del destino o paradero de grandes hombres que han muerto.
Carácter engañoso de las apariencias, que exige el rechazo o renuncia de toda ambición humana, por considerarla vana.
La relación amorosa es presentada como cacería del ser amado.
Carácter bélico de la existencia humana, entendida como lucha constante frente a las adversidades y asechanzas externas.
Carácter fluyente de la existencia humana, equiparada a un río que avanza, sin detenerse, hasta fundirse en el mar, su muerte.
Carácter onírico de la vida humana, entendida como un sueño irreal, una ficción extraña y pasajera.
Carácter representativo de la existencia humana, presentada como dramatización única e irrepetible del propio papel vital. Vid. Theatrum mundi y Quomodo fabula, sic vita.
Repetición de uno o varios sonidos similares en el mismo verso o estrofa: Inmensa turba de nocturnas aves
Juego de palabras que tiene lugar cuando el reagrupamiento y redistribución de una o más palabras produce un sentido distinto en el texto. La nueva escena, es cena compartida
Aliteración de uno o varios sonidos, en un intento de imitar fonicamente un ruido o movimiento real: Cric, cric, cric, el grillo llora
Utilización próxima de voces parónimas (de significante parecido y significado distinto): Ciego que apuntas y atinas, caduco dios y rapaz, vendado que me has vendido
Repetición de una o más palabras al comienzo del verso o de enunciados sucesivos: Quién lo soñara, quién lo sintiera, quien se atreviera, ...
Repetición de una palabra al final de un verso o de una frase y al comienzo del siguiente: Todo pasa y todo queda pero lo nuestro es pasar pasar haciendo caminos caminos sobre la mar.
Repetición del final de un verso o grupo sintáctico al principio del siguiente. No es que muera de amor, muero de ti . muero de ti, amor
Uso cercano de palabras derivadas de una misma raíz: Temprano madrugó la madrugada.
Repetición de una palabra al principio y al final del verso: perderte fuera así, por no perderte.
Repetición de una palabra al final de cada frase o verso: Sospecho su mentira y vivo deseando su mentira
Repetición expresiva de conjunciones para unir frases o palabras: Lo presintió en la arena y en las olas, y en la espuma y la sal y el horizonte ...
Sucesión de elementos que pertenecen, generalmente, a la misma clase gramatical, y que cumplen la misma función sintáctica: Lo definió sincero, noble, altivo ...
Reiteración de la misma estructura sintáctica en oraciones o versos seguidos: Tu frente serena y firme tu risa suave y callada O bien, reiteración de dos o más versos o frases con una leve variación final: La noche, en sus estrellas, ve La noche, en sus estrellas, habla La noche, en sus estrellas, siente
Adición de términos innecesarios para la expresión de una idea, con el fin de reforzarla: Rió con risas estridentes
Alteración del orden normal de la frase: De la ausencia teñiste tus poemas
Ordenación simétrica o cruzada de los elementos de dos grupos de palabras. Ancho el amor y el dolor largo
Supresión de conjunciones para dar más rapidez, intensidad o viveza a un periodo o enumeración: Día, noche, ponientes, madrugadas, espacios
Supresión de algún elemento de la frase que se puede completar por el contexto: Qué tristeza esta noche, su sola compañía
Contraposición de dos palabras o ideas: Ir y quedarse, y con quedar partirse
Invocación dirigida a una persona o cosa personificada: Agua. ¿ dónde vas? Riyendo voy por el río a las orillas del mar. Mar. ¿ adónde vas?
Comparación de un elemento real con otro mediante un nexo gramatical explícito: A como B. La noche se puso íntima como una pequeña plaza.
Utilización de una palabra con doble significado -uno real y otro imaginario- en el texto: Las hojas del tiempo (folios del calendario / días ) // ... pecosa en las costumbres y en la cara
Utilización de un adjetivo semánticamente innecesario por redundante, ya que describe una cualidad inherente al sustantivo que acompaña: La noche oscura
Exageración expresiva de una idea: No hay océano más grande que su llanto
Identificación entre un término real y uno figurado en virtud de su relación de semejanza: Nuestra vida es un libro limitado
Pregunta de la que no se espera respuesta alguna, pues su objeto no es el de interrogar sino el de intensificar el contenido: ¿Por qué este inquieto abrasador deseo?
Expresar una idea de forma que se sobreentienda el significado opuesto al formulado: ¡Cuánto dolor! Tus cuantiosas lágrimas lo proclaman.
Sustitución de un término por otro en virtud de su relación de semejanza: Por el olivar venían, bronce y sueño, los gitanos
Sustitución de un término por otro con el que mantiene relación de dependencia, causalidad, contigüidad o procedencia: Tiene un Renault ; se comió dos platos
Contraposición de dos términos en un mismo sintagma: Es hielo abrasador
Unión de dos ideas contrarias y en apariencia irreconciliables: Quiero amor o la muerte
Atribución de cualidades humanas a animales o seres inanimados: El verde llora esmeraldas
vid. Comparación
Aplicación de una sensación propia de un sentido a otro: Me dirigió una mirada sonora y agria ...
Acumulación, en un texto, de voces sinónimas que reiteran un concepto o idea: Le esperaba callado, silencioso, sin voz y sin palabra ...
Los versos españoles se dividen en versos de arte menor, de ocho sílabas o menos, y de arte mayor, de nueve sílabas o más. El verso octosílabo (de ocho sílabas) es el más popular en la poesía española; el endecasílabo (de once sílabas) es de origen italiano, fue introducido en el Renacimiento por el marqués de Santillana, pero no será hasta el siglo XVI, con Garcilaso de la Vega, que se convierta en el verso culto por excelencia. La última palabra del verso determina el carácter del verso: verso agudo, verso llano, o verso esdrújulo. Un verso agudo termina con una palabra aguda (acentuada en la última sílaba), y la última sílaba cuenta por dos: a-ti-mi-so-lo-se-ñor (7+1) Un verso llano o grave termina con una palabra llana (acentuada en la penúltima sílaba), y en este caso no se altera el número de sílabas: el-pa-pel-vi-se-me-jan-te (8) Un verso esdrújulo termina con una palabra esdrújula (acentuada en la antepenúltima sílaba), y se reduce en uno el número de sílabas. a-mor-tus-fuer-zas-ri-gi-das (9-1) A la hora de determinar el número de sílabas de un verso hay que tener también en cuenta la sinéresis, la sinalefa, el hiato y la diéresis. La sinéresis es la unión de dos vocales en la misma palabra que normalmente se pronuncian en sílabas diferentes. La palabra teatro (te-a-tro) tendría dos sílabas al aplicar la sinéresis (tea-tro). pur-pú-reas-ro-sas-so-bre-Ga-la-te-a (11) La sinalefa es la unión de dos o más vocales entre dos, a veces tres, palabras. Este es un fenómeno muy común en el verso español. En-tan-to-que/en-es-te-tiem-po/a-di-vi-no (11) La diéresis y el hiato son los opuestos de la sineresis y la sinalefa, respectivamente. La diéresis es la separación de un diptongo en dos sílabas. La palabra rueda (rue-da) tendría tres sílabas al aplicar la diéresis (rü-e-da); la diéresis se señala con dos puntos colocados sobre la vocal débil del diptongo afectado. ne-gras-vi-o-las-blan-cos-al-he-li-es (11) El hiato es la separación de las vocales contíguas de palabras diferentes. Fa-ce-per-der-la-vis-ta-/e/-a-cor-tar-la-vi-da (14)