Documento de Amir Medicina Estética sobre Módulo III 3.5 Peelings. El Pdf, de formación profesional, explora los peelings químicos en estética facial, cubriendo su historia, clasificación y los tipos de ácidos como AHA y BHA, junto con tratamientos pre y post-peeling.
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Uno de los procedimientos más empleados y po- pulares en Medicina Estética y Dermatología con fines reparadores, es el peeling químico. Concreta- mente, la palabra "peeling" que procede del inglés, significa "pelar".Se trata de un tipo de tratamiento no quirúrgico, que consiste en la eliminación de una parte de la piel de forma más o menos pro- funda, que viene determinada por el tipo sustancia química queratolítica utilizada y que provoca una posterior descamación o exfoliación cutánea. Así, se produce un efecto de regeneración de la piel que conlleva una renovación de la matriz dérmica. Por lo tanto, mediante la exfoliación química se consigue una mejora del aspecto de la superficie cutánea, envejecida o alterada por afecciones in- flamatorias de la piel y se eliminan o atenúan de- fectos estéticos como manchas, marcas de acné, arrugas, etc.
Existen diferentes tipos de peeling en función del alcance de su potencia y profundidad, clasificados en superficiales, medios y profundos.
En la antigüedad, desde los tiempos de los faraones, el ser humano ha buscado métodos que le permi- tieran mejorar su físico y, en particular, su estética facial. Ya en el antiguo Egipto se utilizaban diversos sistemas para conseguir un rostro más joven y cui- dado. Por todos son conocidos los famosos baños de leche fermentada de Cleopatra, cuyo objetivo era mejorar el aspecto de la piel a través del ácido láctico. En esa misma civilización, las mujeres se frotaban la piel con polvo de alabastro, con fines exfoliantes y en el Imperio Romano y en las cortes europeas del siglo XVIII, se utilizaba el vino fermen- tado que contiene ácido tartárico, con diversos fi- nes cosméticos y terapéuticos.
Hace más de 3500 años, el papiro de Ebers des- cribió de forma detallada tratamientos mediante la aplicación de agentes cáusticos que provocaban una mejora en el estado general de la piel y un efecto de rejuvenecimiento en la persona.
No hace muchos años atrás, existen ejemplos de peelings caseros; uno de ellos es el empleo del ácido cítrico del limón como despigmentante. Sin embargo, no es hasta 1941 que se publica el primer estudio sobre un procedimiento llamado "peeling cutáneo y cicatrización" en el que se utilizan sus- tancias para el tratamiento de defectos en la pig- mentación facial y cicatrices. Desde entonces, se instalan clínicas en los EEUU procedentes de Eu- ropa y se tratan lesiones de la piel causadas por la exposición solar.
En la década de los 50 el cirujano plástico Baker, desarrolla la primera fórmula con fenol, abriendo la puerta a la utilización de peelings más profundos y permitiendo así un desarrollo importante en el em- pleo de exfoliantes químicos. Pronto esta se mejora, con el objetivo de disminuir sus efectos adversos.
Durante la década de los 60 a los 70, se describe el empleo de nuevos agentes exfoliantes: ácido triclo- roacético (ATA) y fórmulas mejoradas del fenol de Baker y Litton.
En las últimas décadas y sobre todo, a partir de las aportaciones de Van Scott en el uso terapéutico de los alfa-hidroxiácidos (AHA), empieza el gran de- sarrollo del peeling químico, instaurándose como uno de los tratamientos más populares en el mun- do de la dermocosmética.
Los peeling son un mecanismo para provocar una exfoliación inducida y acelerada por diversos agen- tes, produciendo una destrucción controlada de porciones de la epidermis y/o dermis con la subse- cuente regeneración de nuevos tejidos.
Esta descamación activa un mecanismo biológico que estimula la renovación y el crecimiento celular, provocando:
Además de lo anterior, dicha abrasión aumenta la permeabilidad cutánea, favoreciendo la penetra- ción de principios activos.
El agente inductor:
La profundidad del peeling:
Los ácidos según su acción o concentración se pueden dividir en:
Las complicaciones de un peeling aumentan se- gún aumenta su profundidad.
Existen ciertas variables controlables que pueden modificar la profundidad del peeling:
El tratamiento de la piel mediante la aplicación de agentes exfoliantes tiene múltiples indicaciones. Sin embargo, cada caso debe valorarse de forma particular, ya que en función del tipo de sustancia que se utilice se obtendrán unos efectos u otros.
Las principales indicaciones del peeling químico, en función de su clasificación son:
Existen una serie de contraindicaciones para la uti- lización de los diferentes peelings químicos. Según datos de la literatura científica, hay que tener pre- sente ciertos casos:
Los ácido alfa-hidroxiácidos (AHA) constituyen un grupo de agentes químicos de origen natural, exis- tentes en las frutas y otros alimentos, de ahí que sean también conocidos como "ácidos de las frutas".
El ácido glicólico es sin duda la sustancia más co- nocida de este grupo. Se encuentra en la caña de azúcar y su pequeño tamaño molecular lo dota de grandes indicaciones para la industria cosmética y usos médicos.
Otros AHA son: ácido láctico (leche), cítrico (frutas cítricas), tartárico (uvas), málico (manzanas, uvas, membrillo), pirúvico (alfa-cetoácido), mandélico (almendras amargas).
Inicialmente los AHA se emplearon en el trata- miento de afecciones y desórdenes de la querati- nización, sobre todo hiperqueratosis. Estos agentes disminuyen la cohesión entre los corneocitos, sin causar destrucción de los mismos a diferencia de otros agentes queratolíticos como ácidos y álcalis fuertes como la urea, etc. Esto es así debido a que los AHA disminuyen las fuerzas de atracción entre los corneocitos, explicándose según el principio de fuerzas de atracción; "la fuerza de atracción entre dos cargas eléctricas opuestas es directamente proporcional a la magnitud de las cargas e inver- samente proporcional al cuadrado de la distancia que la separa".
De este modo los AHA favorecen la resolución y mejora de múltiples alteraciones dermatológicas; facilitan la hidratación del estrato córneo mejo- rando así su flexibilidad.
Según datos de la literatura científica, el ácido gli- cólico ejerce dos tipos de acciones sobre la piel:
En 2009 Fabbrocini, De Padova y Tosti, clasifican las exfoliaciones con este AHA en:
El mecanismo que dota de efecto rejuvenecedor, despigmentante y antiarrugas al ácido glicólico, es el mismo que el del ácido ascórbico.
El ácido ascórbico es un derivado de los AHA y múltiples estudios han demostrado su acción es- timuladora sobre la síntesis de fibras de coláge- no y disminución en la producción de melanina. Además, el ácido glicólico parece incrementar la producción de glucosaminoglicanos y demás sus- tancias que componen la matriz extracelular de la dermis. Según algunos estudios, el ácido glicólico