El Siglo XVI: Renacimiento y la Lírica Castellana

Documento de Universidad sobre el Siglo XVI, Renacimiento: La Lírica. El Pdf explora el contexto histórico del siglo XVI, analizando los cambios políticos, sociales y culturales del Renacimiento, y se centra en la lírica castellana del período, incluyendo la obra de San Juan de la Cruz, para la asignatura de Literatura.

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TEMA 4. EL SIGLO XVI. RENACIMIENTO: LA LÍRICA.
1. CONTEXTO HISTÓRICO.
En el siglo XVI, Europa experimentó cambios profundos en diversos aspectos. Desde finales del
siglo XV hasta el XVI, la entrada en la Edad Moderna estuvo marcada por transformaciones
notables. Se establecieron nuevas fronteras debido a la consolidación de monarquías absolutas,
se llevaron a cabo procesos de colonización en América y África, y surgieron conflictos religiosos,
como la Reforma y la Contrarreforma. Además, el uso de la pólvora en conflictos bélicos cambió
la dinámica de las guerras.
En el ámbito políco, la Edad Moderna se caracterizó por la creación del estado moderno. Los
límites territoriales se redefinieron, y grandes estados e imperios, como los de España e Inglaterra,
se consolidaron. Esto coincidió con la aparición de monarcas poderosos, como Carlos I en España
e Isabel I en Inglaterra. La colonización del Nuevo Mundo condujo a la creación del vasto Imperio
Español.
La consolidación de estos estados no fue fácil; la alta nobleza tuvo que ser subyugada para
converrla en cortesana, perdiendo gran parte de su poder. La expansión de estos reinos también
llevó a la creación de una burocracia especializada para representar el nuevo poder real. La
burguesía, impulsada por el capitalismo, experimentó un crecimiento económico significavo,
basado en la producción y comercio de diversos productos.
El Renacimiento, movimiento cultural del siglo XVI, estuvo vinculado al Humanismo y al
redescubrimiento de autores grecolanos. Este período marcó un cambio en la mentalidad,
destacando el individualismo y el antropocentrismo. La circulación de capital, los descubrimientos
y la dominación de otros connentes, así como los avances técnicos y cienficos, generaron un
opmismo respecto al dominio del hombre sobre la naturaleza a través de la razón.
Estos cambios provocaron tensiones, como revueltas campesinas, guerras entre naciones y
disensiones religiosas. Las guerras eran costosas y beneficiaban a los banqueros. En el ámbito
cultural, el Renacimiento se asoció con una explosión de creavidad, con figuras destacadas como
Miguel Ángel, Rafael y diversos escritores europeos.
A nivel religioso, la obra "Elogio de la locura" de Erasmo de Roerdam inició el cisma religioso que
condujo a la Reforma liderada por Marn Lutero. La Iglesia Católica respondió con la
Contrarreforma y el Concilio de Trento. En España, la Inquisición reprimió el humanismo, y la
muerte de Isabel de Caslla en 1504 marcó un período polícamente convulso.
La llegada al trono de Felipe II en 1556 simbolizó el inicio de la decadencia del Imperio español,
marcada por bancarrotas y la derrota de la Armada Invencible en 1588. A pesar de la decadencia
económica y moral, se produjo un florecimiento cultural conocido como los Siglos de Oro, con
figuras destacadas en literatura y otras disciplinas.
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2. LA POESÍA CASTELLANA DE LA PRIMERA MITAD DE SIGLO.
La lírica del siglo XVI se caracteriza por la coexistencia de varias tendencias poécas que reflejan
la diversidad de gustos de la época. Aunque persiste la poesía tradicional y el romance, la corriente
lírica predominante en la primera mitad del siglo es la poesía italianizante, heredera de las líneas
trazadas por Francesco Petrarca. Aunque comúnmente se atribuye a Juan Boscán la introducción
de esta rica en España, es importante señalar que figuras como el Marqués de Sanllana o
Francisco Imperial ya habían intentado sin éxito incorporar el verso endecasílabo y el soneto en
el siglo XV. Esta “nueva lírica ene como raíz el slnovismo italiano; es decir, es deudora de la
lírica provenzal de amor cortés,
La rica italianizante no se populariza únicamente por la insistencia del diplomáco veneciano
Andrea Navaggero, sino que es una tendencia generalizada en toda Europa, siendo Italia el
referente cultural predominante en el siglo XVI. Juan Boscán, inicialmente consciente de la
dificultad de esta empresa por su "arficiosidad", logra convencer a su amigo Garcilaso de la Vega
para que adopte estas nuevas formas poécas. Otros poetas como Diego Hurtado de Mendoza,
Guerre de Cena, Hernando de Acuña, Francisco de Aldana o Fernando de Herrera también
abrazan con éxito esta iniciava.
El triunfo de esta nueva poesía supone una renovación en temas, eslo y sensibilidad, aunque la
lírica cortesana sigue arraigada en Europa.
El tema principal de la lírica renacensta es el amor, aunque se aborda desde una perspecva
diferente a la medieval. Influenciado por la filosoa neoplatónica, el amor se idealiza como un
concepto espiritual más que sico. La contemplación de la belleza femenina, siguiendo el canon
slnovista de la donna angelicata, reemplaza en cierta medida a la sensualidad, pero la dualidad
entre amor como fuente de dolor y frustración persiste.
Otra de las caracteríscas de la poesía renacensta es la alusión a temas y tópicos grecolanos,
con la mitología presente en muchas composiciones. Los principales tópicos son:
Carpe diem (‘Goza del día de hoy’), es una llamada al disfrute ante la brevedad de la vida y la
variabilidad de la fortuna.
Collige, virgo, rosas (‘recoge, doncella, las rosas’), es una invitación al amor a la mujeres
antes de que la vejez le arrebate su belleza.
En cuanto a la forma poéca, se introducen novedades como el endecasílabo, y se recuperan
géneros grecolanos como la égloga, la oda, la epístola, la sára y la elegía. Las estrofas métricas
como el soneto, la canción, la lira, la silva y la octava real también se ulizan con frecuencia.
Poetas destacados de este período incluyen a Juan Boscán y Garcilaso de la Vega, acomo a
Cristóbal de Casllejo, críco de las formas italianizantes; Guerre de Cena, que experimenta
una evolución poéca desde lo cancioneril hasta lo petrarquista; y Hernando de Acuña, que
aborda una diversidad de temas, desde lo cancioneril hasta lo épico y lo moral. Sus obras,
recopiladas y publicadas póstumamente, reflejan una riqueza de eslos y enfoques en la lírica
renacensta.

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CONTEXTO HISTÓRICO DEL SIGLO XVI

En el siglo XVI, Europa experimentó cambios profundos en diversos aspectos. Desde finales del siglo XV hasta el XVI, la entrada en la Edad Moderna estuvo marcada por transformaciones notables. Se establecieron nuevas fronteras debido a la consolidación de monarquías absolutas, se llevaron a cabo procesos de colonización en América y África, y surgieron conflictos religiosos, como la Reforma y la Contrarreforma. Además, el uso de la pólvora en conflictos bélicos cambió la dinámica de las guerras.

En el ámbito político, la Edad Moderna se caracterizó por la creación del estado moderno. Los límites territoriales se redefinieron, y grandes estados e imperios, como los de España e Inglaterra, se consolidaron. Esto coincidió con la aparición de monarcas poderosos, como Carlos I en España e Isabel I en Inglaterra. La colonización del Nuevo Mundo condujo a la creación del vasto Imperio Español.

La consolidación de estos estados no fue fácil; la alta nobleza tuvo que ser subyugada para convertirla en cortesana, perdiendo gran parte de su poder. La expansión de estos reinos también llevó a la creación de una burocracia especializada para representar el nuevo poder real. La burguesía, impulsada por el capitalismo, experimentó un crecimiento económico significativo, basado en la producción y comercio de diversos productos.

El Renacimiento, movimiento cultural del siglo XVI, estuvo vinculado al Humanismo y al redescubrimiento de autores grecolatinos. Este período marcó un cambio en la mentalidad, destacando el individualismo y el antropocentrismo. La circulación de capital, los descubrimientos y la dominación de otros continentes, así como los avances técnicos y científicos, generaron un optimismo respecto al dominio del hombre sobre la naturaleza a través de la razón.

Estos cambios provocaron tensiones, como revueltas campesinas, guerras entre naciones y disensiones religiosas. Las guerras eran costosas y beneficiaban a los banqueros. En el ámbito cultural, el Renacimiento se asoció con una explosión de creatividad, con figuras destacadas como Miguel Ángel, Rafael y diversos escritores europeos.

A nivel religioso, la obra "Elogio de la locura" de Erasmo de Rotterdam inició el cisma religioso que condujo a la Reforma liderada por Martin Lutero. La Iglesia Católica respondió con la Contrarreforma y el Concilio de Trento. En España, la Inquisición reprimió el humanismo, y la muerte de Isabel de Castilla en 1504 marcó un período políticamente convulso.

La llegada al trono de Felipe II en 1556 simbolizó el inicio de la decadencia del Imperio español, marcada por bancarrotas y la derrota de la Armada Invencible en 1588. A pesar de la decadencia económica y moral, se produjo un florecimiento cultural conocido como los Siglos de Oro, con figuras destacadas en literatura y otras disciplinas.

LA POESÍA CASTELLANA DE LA PRIMERA MITAD DE SIGLO

La lírica del siglo XVI se caracteriza por la coexistencia de varias tendencias poéticas que reflejan la diversidad de gustos de la época. Aunque persiste la poesía tradicional y el romance, la corriente lírica predominante en la primera mitad del siglo es la poesía italianizante, heredera de las líneas trazadas por Francesco Petrarca. Aunque comúnmente se atribuye a Juan Boscán la introducción de esta lírica en España, es importante señalar que figuras como el Marqués de Santillana o Francisco Imperial ya habían intentado sin éxito incorporar el verso endecasílabo y el soneto en el siglo XV. Esta "nueva lírica" tiene como raíz el stilnovismo italiano; es decir, es deudora de la lírica provenzal de amor cortés,

La lírica italianizante no se populariza únicamente por la insistencia del diplomático veneciano Andrea Navaggero, sino que es una tendencia generalizada en toda Europa, siendo Italia el referente cultural predominante en el siglo XVI. Juan Boscán, inicialmente consciente de la dificultad de esta empresa por su "artificiosidad", logra convencer a su amigo Garcilaso de la Vega para que adopte estas nuevas formas poéticas. Otros poetas como Diego Hurtado de Mendoza, Gutierre de Cetina, Hernando de Acuña, Francisco de Aldana o Fernando de Herrera también abrazan con éxito esta iniciativa.

El triunfo de esta nueva poesía supone una renovación en temas, estilo y sensibilidad, aunque la lírica cortesana sigue arraigada en Europa.

El tema principal de la lírica renacentista es el amor, aunque se aborda desde una perspectiva diferente a la medieval. Influenciado por la filosofía neoplatónica, el amor se idealiza como un concepto espiritual más que físico. La contemplación de la belleza femenina, siguiendo el canon stilnovista de la donna angelicata, reemplaza en cierta medida a la sensualidad, pero la dualidad entre amor como fuente de dolor y frustración persiste.

Otra de las características de la poesía renacentista es la alusión a temas y tópicos grecolatinos, con la mitología presente en muchas composiciones. Los principales tópicos son:

  • Carpe diem ('Goza del día de hoy'), es una llamada al disfrute ante la brevedad de la vida y la variabilidad de la fortuna.
  • Collige, virgo, rosas ('recoge, doncella, las rosas'), es una invitación al amor a la mujeres antes de que la vejez le arrebate su belleza.

En cuanto a la forma poética, se introducen novedades como el endecasílabo, y se recuperan géneros grecolatinos como la égloga, la oda, la epistola, la sátira y la elegía. Las estrofas métricas como el soneto, la canción, la lira, la silva y la octava real también se utilizan con frecuencia.

Poetas destacados de este período incluyen a Juan Boscán y Garcilaso de la Vega, así como a Cristóbal de Castillejo, crítico de las formas italianizantes; Gutierre de Cetina, que experimenta una evolución poética desde lo cancioneril hasta lo petrarquista; y Hernando de Acuña, que aborda una diversidad de temas, desde lo cancioneril hasta lo épico y lo moral. Sus obras, recopiladas y publicadas póstumamente, reflejan una riqueza de estilos y enfoques en la lírica renacentista.

GARCILASO DE LA VEGA

Vida de Garcilaso de la Vega

Nace en Toledo en 1501, fue un destacado militar y hombre de letras renacentista. Sirvió en el ejército de Carlos I y se casó con Elena de Zuñiga en 1525. Sin embargo, un año después conoció a Isabel Freyre, desencadenando una crisis sentimental.

En 1531, al asistir al matrimonio no autorizado de su sobrino, fue desterrado a una isla del Danubio. Cumplió la segunda parte del destierro en Nápoles, donde se relacionó con humanistas italianos.

La muerte de Isabel en 1533 dejó una profunda herida, reflejada en sus obras. A pesar de ello, continuó sirviendo al emperador y murió en 1536 en Niza, tras ser herido en una acción militar en la Provenza.

Obra de Garcilaso de la Vega

La obra de Garcilaso de la Vega se publica póstumamente gracias a la esposa de Juan Boscán. Boscán, antes de morir, preparó la edición de la obra de su amigo, la cual fue incluida al final de las suyas bajo el título "Las obras de Boscán y algunas de Garcilaso".

A partir de 1569, la obra de Garcilaso se publica por separado. En 1574, "El Brocense" realiza una versión crítica y en 1580, Fernando de Herrera edita una versión comentada, destacando la enorme influencia del poeta en sus contemporáneos.

La obra de Garcilaso incluye cuarenta sonetos, tres églogas, cuatro canciones, la Oda a la flor de Gnido, dos elegías y una epístola en verso dirigida a Juan Boscán, junto a algunos poemas sueltos de influencia cancioneril de su juventud.

El éxito de Garcilaso marca el triunfo del soneto y del endecasílabo en la poesía castellana. Aunque predomina la temática amorosa, también se percibe influencia cancioneril en algunas obras. Las elegías reflejan la influencia de los clásicos, impregnadas de estoicismo horaciano.

Los sonetos y églogas son las obras más importantes de Garcilaso. Tras su maestría, el soneto se convierte en la forma poética más utilizada durante los siguientes doscientos años y en cuanto a las églogas:

  • La Égloga II es la primera que escribe Garcilaso, la más extensa de todas (1885 versos), caracterizada por su disposición dramática.
  • La Égloga / es la más famosa. Está compuesta de 421 versos divididos en estancias donde dos pastores, Salicio (Boscán) y Nemoroso (Garcilaso), muestran su pesar por la muerte de sus amadas.
  • La Égloga III es la mejor composición de Garcilaso. Consta de 376 versos distribuidos en octavas reales. Presenta un cuadro en el que cuatro ninfas, a orillas del Tajo, tejen historias de amor y de muerte. La historia de la cuarta ninfa elabora la historia de Nemoroso y Elisa (Isabel Freyre), por lo que esta última égloga es un reflejo distante de la propia biografía del autor.

Temas e intencionalidad de la obra de Garcilaso

En la poesía de Garcilaso podemos encontrar dos temas principales: el amor y la naturaleza:

El amor es el tema predominante en la poesía de Garcilaso, fruto de su propia biografía (el amor imposible de Isabel Freyre) y de la influencia neoplatónica, particularmente el petrarquismo.

La relación entre el poeta y su amada, recuerda a elementos de la lírica cancioneril, como el dolor de la indiferencia y la oscilación entre la esperanza y la desesperanza.

En su obra se da una mezcla de la sinceridad y de la ficción poética propia de su época.

La naturaleza es otro tema importante, especialmente en sus églogas, que representan la madurez del poeta.

Las églogas se inscriben en la tradición bucólica y pastoril, influenciada por obras como "L'Arcadia" de Sannazaro y las "Bucólicas" de Virgilio.

Estas obras presentan una naturaleza idealizada, a menudo descrita como un locus amoenus (lugar agradable), donde pastores ficticios comparten sus penas de amor.

Las églogas también elogian la vida rústica y alejada, contrastándola con el mundo cortesano y presentándola como una utopía pastoril idealista.

Estilo de Garcilaso de la Vega

La lírica de Garcilaso de la Vega experimenta una evolución desde la lírica cancioneril del siglo XV hacia la asimilación de los cánones petrarquistas.

En la primera etapa, se destaca la ausencia de la naturaleza, interiorización del amor, la presencia de rima aguda y la falta de originalidad heredada de la poesía cancioneril: juegos retóricos, conceptuales derivaciones, son elementos heredados de la poesía cancioneril.

La segunda etapa muestra una búsqueda de estilo propio influenciado por su estancia en Nápoles, la poesía bucólica de Sannazaro, el Cancionero de Petrarca y la lírica clásica grecolatina. La influencia de Petrarca es crucial, ya que Garcilaso intenta crear su obra de manera similar, centrándose en un solo tema: el amor.

Su nuevo estilo se adapta a los gustos renacentistas: claridad expresiva, aparente sencillez, falta de afectación, uso de epítetos (referidos a su amada y a la naturaleza y que relejará el estado de ánimo del poeta) y una mayor riqueza léxica, uso de sinónimos, paralelismos ...

Su gran aportación fue utilizar formas métricas inusuales en la lírica castellana, como versos endecasílabos, heptasílabos, sonetos, canciones, la lira o la octava real y adaptación de temas bucólicos. Sus contribuciones estilísticas se consolidarán en la lírica de los Siglos de Oro, marcando una importante influencia en la literatura española.

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