La escuela que imaginamos: historia y evolución de la institución escolar

Documento de Organización, Dirección y Gestión de Centros Escolares Inclusivos. Prof. Marco Ramos Ramiro sobre La escuela que imaginamos. El Pdf explora la historia y evolución de la institución escolar, analizando su rol en la sociedad y los principios que la definen, desde sus orígenes hasta la era moderna.

Ver más

14 páginas

Organización, dirección y gestión de centros escolares inclusivos. Prof. Marco Ramos Ramiro
Unidad 1.
La escuela que imaginamos
Todo lo malo que se dice de la escuela nos oculta el número de niños que ha salvado de las taras, los prejuicios, la altivez, la
ignorancia, la estupidez, la codicia, la inmovilidad o el fatalismo de la familias
Daniel Pennac, Mal de escuela (2015)
Con la lectura de esta unidad podrás:
1. Conocer la historia de la institución escolar y reexionar sobre el papel que tiene en la
actualidad.
2. Comprender el modo en que el docente, a través de su desempeño, encarna los principios que
denen la institución escolar.
3. Defender y conservar la escuela como una institución necesaria en nuestra sociedad.
Introducción
A lo largo de este epígrafe no vamos a profundizar sobre un tipo de escuela y los rasgos que se le
presuponen. Tampoco vamos a describir un modelo pedagógico. De lo que se trata aquí, sin
embargo, es pensar la escuela en base a sus principios, esto es, a partir de aquello que hace que una
escuela sea una escuela y no otra cosa. Como veremos, la identicación y descripción de estos
principios, pues en ellos se sustenta la naturaleza de la institución, signica apostar por unos nes
(o sentidos, si se preere) que denen el papel de la Escuela en el marco de una sociedad
democrática como la que vivimos.
1. Un poco de Historia
La Escuela de nuestros días no es un invento "viejo", aunque tampoco es enteramente
contemporáneo. Con ello queremos decir que, antes de que la Escuela fuera una cuestión de
Estado, casi siempre y en prácticamente todas las latitudes han existido establecimientos y
actividades destinadas a transmitir, cuando menos, los rudimentos en lectoescritura y
otros aspectos vinculados a la cultura o sociedad donde se localizaban estas instalaciones.
Cabe destacar que estos establecimientos eran muy modestos y multiusos, siendo la enseñanza una
más de las muchas actividades que allí se podían desarrollar. En este sentido, hay indicios que
demuestran la existencia de estos establecimientos en Egipto y Mesopotamia y, por supuesto, en
sociedades y culturas ulteriores: tanto la Grecia clásica como Roma presentan proyectos educativos
propios, aunque reservados a la élite. La mayoría de los niños y adolescentes debían conformarse
1
Organización, dirección y gestión de centros escolares inclusivos. Prof. Marco Ramos Ramiro
con la que podían recibir de sus familias o, como sucedía en el caso romano, con la que se impartía
en aquellas escuelas que que estaban abiertas a un público más general. En cualquier caso, asistir a
estas escuelas era sólo una opción.
Vasija (Duris, hacia s. V)
En Europa, esta situación se mantuvo, a grandes rasgos, a lo largo de toda la Edad Media. Durante
este periodo la mayoría de las intervenciones siguen siendo muy limitadas y aparecen circunscritas a
la especial sensibilidad e iniciativa de eclesiásticos de mirada humanista y, de cualquier modo, casi
siempre bajo una mirada caritativa y asistencial. No es a partir de la Reforma protestante y la
consecuente Contrarreforma católica cuando se comienzan a multiplicar iniciativas escolares,
necesarias para consolidar y extender la doctrina religiosa. De una parte, en la Europa católica, estas
iniciativas corren a cargo de las órdenes religiosas, muy especialmente de mano de los jesuitas. De
otra parte, en la Europa protestante, las iniciativas escolares beben de las ideas de Comenio. No
obstante, unas y otras se caracterizan por su orientación humanista, basadas en el pensamiento de
Erasmo de Rotterdam y Luis Vives.
2

Visualiza gratis el PDF completo

Regístrate para acceder al documento completo y transformarlo con la IA.

Vista previa

La escuela que imaginamos

Todo lo malo que se dice de la escuela nos oculta el número de niños que ha salvado de las taras, los prejuicios, la altivez, la ignorancia, la estupidez, la codicia, la inmovilidad o el fatalismo de la familias Daniel Pennac, Mal de escuela (2015)

Con la lectura de esta unidad podrás:

  1. Conocer la historia de la institución escolar y reflexionar sobre el papel que tiene en la actualidad.
  2. Comprender el modo en que el docente, a través de su desempeño, encarna los principios que definen la institución escolar.
  3. Defender y conservar la escuela como una institución necesaria en nuestra sociedad.

Introducción a los principios escolares

A lo largo de este epígrafe no vamos a profundizar sobre un tipo de escuela y los rasgos que se le presuponen. Tampoco vamos a describir un modelo pedagógico. De lo que se trata aquí, sin embargo, es pensar la escuela en base a sus principios, esto es, a partir de aquello que hace que una escuela sea una escuela y no otra cosa. Como veremos, la identificación y descripción de estos principios, pues en ellos se sustenta la naturaleza de la institución, significa apostar por unos fines (o sentidos, si se prefiere) que definen el papel de la Escuela en el marco de una sociedad democrática como la que vivimos.

Un poco de Historia de la escuela

La Escuela de nuestros días no es un invento "viejo", aunque tampoco es enteramente contemporáneo. Con ello queremos decir que, antes de que la Escuela fuera una cuestión de Estado, casi siempre y en prácticamente todas las latitudes han existido establecimientos y actividades destinadas a transmitir, cuando menos, los rudimentos en lectoescritura y otros aspectos vinculados a la cultura o sociedad donde se localizaban estas instalaciones. Cabe destacar que estos establecimientos eran muy modestos y multiusos, siendo la enseñanza una más de las muchas actividades que allí se podían desarrollar. En este sentido, hay indicios que demuestran la existencia de estos establecimientos en Egipto y Mesopotamia y, por supuesto, en sociedades y culturas ulteriores: tanto la Grecia clásica como Roma presentan proyectos educativos propios, aunque reservados a la élite. La mayoría de los niños y adolescentes debían conformarse 1Organización, dirección y gestión de centros escolares inclusivos. Prof. Marco Ramos Ramiro con la que podían recibir de sus familias o, como sucedía en el caso romano, con la que se impartía en aquellas escuelas que sí que estaban abiertas a un público más general. En cualquier caso, asistir a estas escuelas era sólo una opción.

Vasija (Duris, hacia s. V)

La escuela en la Edad Media y Reforma

En Europa, esta situación se mantuvo, a grandes rasgos, a lo largo de toda la Edad Media. Durante este periodo la mayoría de las intervenciones siguen siendo muy limitadas y aparecen circunscritas a la especial sensibilidad e iniciativa de eclesiásticos de mirada humanista y, de cualquier modo, casi siempre bajo una mirada caritativa y asistencial. No es a partir de la Reforma protestante y la consecuente Contrarreforma católica cuando se comienzan a multiplicar iniciativas escolares, necesarias para consolidar y extender la doctrina religiosa. De una parte, en la Europa católica, estas iniciativas corren a cargo de las órdenes religiosas, muy especialmente de mano de los jesuitas. De otra parte, en la Europa protestante, las iniciativas escolares beben de las ideas de Comenio. No obstante, unas y otras se caracterizan por su orientación humanista, basadas en el pensamiento de Erasmo de Rotterdam y Luis Vives.

2Organización, dirección y gestión de centros escolares inclusivos. Prof. Marco Ramos Ramiro Parisins fedidome lo quis transmitthat afelhun. Si bis es I aimes non erit dies oyuns. Areys I den efel ter Schule on beeren. is I eenes crow, by in fol jean poort wederkeersn.

El asno en la escuela (Pieter Brueghel el Viejo, 1556)

La escuela y el Estado-nación

Todas estas iniciativas pueden ser calificadas como protoescolares, pues no es hasta los siglos XVIII y, sobre todo, el s. XIX, cuando el Estado decide tomar parte de la cuestión escolar. A lo largo de este tiempo, la alfabetización se convirtió en un objetivo clave para los poderes públicos, pero también para los trabajadores y las clases populares. Las autoridades vieron en la escuela una herramienta política para unificar identidades, lenguas, territorios, conocimientos y valores. Su meta era crear un ideal ciudadano que representara, en términos individuales, al emergente Estado-nación. Al mismo tiempo, para muchos, la escuela se volvió un medio importante para participar en la nueva vida política que se estaba gestando. De esta manera, se originó una institución, primero masiva, y después universal, capaz de absorber la enseñanza y el aprendizaje de la mayoría durante un periodo significativo de las vidas de los individuos (la segunda infancia y la adolescencia principalmente) (Fernández Enguita, 2018).

3Organización, dirección y gestión de centros escolares inclusivos. Prof. Marco Ramos Ramiro

Lectura dominical en la escuela (Nikolay Petrovich Bogdanov-Belsky, 1895)

La Ilustración y el conocimiento

Por otra parte, además, se debe señalar la influencia de las ideas que trajo consigo la Ilustración. Si, desde punto de vista académico, la Enciclopedia representó ese afán por reunir y divulgar todo el saber acumulado, desde una perspectiva institucional, la escuela, mejor que ninguna otra institución de su tiempo, expresó ese anhelo por la ambiciosa, optimista, ingenua y controvertida noción de un progreso que se debía lograr a través de la transmisión y acumulación de conocimientos, una idea que ha inspirado el camino de las sociedades occidentales en los últimos doscientos años. El escritor austriaco Stefan Zweig (1881-1942) se refirió a ella, no sin amargura, en su célebre autobiografía El mundo de ayer de la manera que sigue:

El siglo XIX, con su idealismo liberal, estaba convencido de ir por el camino recto e infalible hacia el mejor de los mundos. Se miraba con desprecio a las épocas anteriores, con sus guerras, hambrunas y revueltas, como a un tiempo en que la humanidad aún era menor de edad y no lo bastante ilustrada. Ahora, en cambio, superar definitivamente los últimos restos de maldad y violencia sólo era cuestión de unas décadas, y esa fe en el progreso ininterrumpido e imparable tenía para aquel siglo la fuerza de una verdadera religión; la gente había llegado a creer más en dicho progreso que en la Biblia, y su evangelio parecía irrefutablemente probado por los nuevos milagros de la ciencia y la técnica. (Zweig, 2004, p. 19)

En el marco de esta narrativa, el conocimiento adquirió un renovado valor, al entenderse como una vía para lograr una mayor calidad de vida, tanto en términos individuales como en términos sociales. ¿ Qué institución si no la escuela podría realizar esta tarea durante la infancia? En otras palabras, esta visión situó a la cultura académica y científica como objeto prioritario de la educación, siendo necesaria para la liberación del individuo y la sociedad, es decir, para hacer uso de la razón de una forma autónoma, sin que estuviese sometida a la dirección de otros agentes o fuerzas externas.

La escuela, por tanto, debía procurar cultura y lo debía de hacer, además, de la forma más equitativa posible. De esta pretensión, nace y se extiende progresivamente el derecho a disfrutar durante el mayor tiempo posible de una educación universal y gratuita, que proporcionase, primero, una 4Organización, dirección y gestión de centros escolares inclusivos. Prof. Marco Ramos Ramiro alfabetización básica (leer, escribir y contar) y, después, los elementos necesarios para propiciar el desarrollo personal, social y profesional de todas las personas.

The Children's Class (Henri Jules Jean Geoffroy, 1889)

Limitaciones de la escuela nacional

Ahora bien, a pesar de todos sus logros, la escuela, en cuanto institución nacional, también ha tenido sus limitaciones. Ha supuesto el planteamiento de una educación de talla única para todos los estudiantes, donde todos los alumnos y alumnas tenían que aprender lo mismo, de la misma manera y al mismo tiempo, y no siempre en unas condiciones dignas para la infancia. En este sentido, las prácticas escolares se han caracterizado por ser academicistas, uniformes y descontextualizadas (Carbonell Sebarroja, 2015).

Alumnado con ábacos (hacia 1930)

Críticas a la escuela en el siglo XX

Muchas de estas limitaciones comenzaron a señalarse a mitad del siglo pasado. Durante este periodo, se comenzó a demostrar su incapacidad para responder a algunas de las funciones que se le atribuían. A partir de la década de los sesenta, la escuela comienza a recibir críticas feroces: a la estela 5Organización, dirección y gestión de centros escolares inclusivos. Prof. Marco Ramos Ramiro del Informe Coleman (1966), se populariza el concepto de la educación bancaria de Paulo Freire o se publican trabajos como La sociedad desescolarizada (1971) de Ivan Illich.

8 8.8 MATERIAL DIDÁCTICO CARRERA BIENESTAR CULTURA DIGNIDAD PODER D 5 0 0 0 0 ESCUELA PHORSS - PERIÓDICOS TRABAJO SEO BUENOS CIUDADANOS! LA SOCIEDAD OS ESPERA CLASES DIFERENCIALES DROGAS- BAR IGNORANCE

Escuela- fábrica (Francesco Tonucci)

La escuela como herramienta ideológica

Todas estas investigaciones comenzaron a demostrar que la escuela reproducía y justificaba gran parte de la realidad social en la que se insertaba, en esencia injusta y desigual. De esta manera, la escuela se presentaba como herramienta con una fuerte carga ideológica, que no siempre se hacía explícita. Estos autores demostraron cómo, entre otras cosas, la escuela jerarquiza, discrimina, selecciona, excluye, silencia o adoctrina. El filósofo Noam Chomsky (2005) reflexionaba al respecto:

Las escuelas han sufrido un vapuleo considerable en los últimos años, y yo no quiero echar más leña al fuego. A nivel personal, no coincido plenamente con críticos tan radicales como Paul Goodman e Ivan Illich, quienes insinúan que la solución al problema de las escuelas es hacer prácticamente que desaparezcan. No obstante, en mi opinión, no se puede descartar buena parte de lo que sostienen. Un amigo íntimo llegó de Europa con quince años y se matriculó en un instituto de Nueva York. De inmediato quedó sorprendido por el hecho de que si llegaba a la escuela con tres minutos de retraso, tenía que ir al despacho del director para recibir la consabida regañina, pero si al hacer los deberes no demostraba cierto despliegue de inteligencia, creatividad u originalidad, no tenía que ir al despacho del director, aunque los deberes no despertasen mucho entusiasmo. Asimismo, en general se valoraban mucho la puntualidad y la obediencia, y eran los valores que se inculcaban con más insistencia. En cambio, la originalidad y el rendimiento obviamente no constituían asuntos de primordial importancia, a pesar de que estaban bien vistos.

La escuela en la sociedad del conocimiento

Los cambios sociales, culturales, económicos y tecnológicos que se han vivido a lo largo de los últimos 30 años han vuelto a poner el foco sobre la escuela y el papel que debe jugar en la denominada sociedad del conocimiento. La generalización de las tecnologías digitales en todos los ámbitos de la vida, el advenimiento de la IA, la transformación de los procesos productivos, el 6 DESECHOS PROGRAMMA LA ENTRADA

¿Non has encontrado lo que buscabas?

Explora otros temas en la Algor library o crea directamente tus materiales con la IA.