Documento de Universidad sobre Ut5 Síndromes Constitucionales. El Pdf, de Ciencias, explora las sindromes constitucionales, la inmunodeficiencia y las enfermedades neoplásicas, detallando sus causas, síntomas y clasificaciones.
Ver más15 páginas


Visualiza gratis el PDF completo
Regístrate para acceder al documento completo y transformarlo con la IA.
El síndrome constitucional se define por la presencia de astenia, adelgazamiento y anorexia; por ello se conoce como el "síndrome de las tres A". La astenia es un estado de cansancio y debilidad constante, incluso en estado de reposo; que dificulta llevar una vida normal. Por otro lado, el adelgazamiento involuntario es una pérdida de peso sin que se tomen medidas dietéticas. Hablamos de caquexia, cuando este adelgazamiento supone tener un IMC< 20 en menores de 65 años, o de ‹22 en mayores de 65, supone un factor pronóstico negativo para la recuperación de cualquier paciente sea cual sea su patología. Por último, la anorexia es la pérdida de apetito y la reducción de la ingesta de alimentos para la pérdida de peso.
Etiológicamente hablando, son varias las patologías que pueden cursar con síndrome constitucional, aunque de manera general, pueden clasificarse en tres grandes grupos. En uno de los grupos tenemos los trastornos mentales; por otro lado, las neoplasias y, por último, las patologías orgánicas no neoplásicas.
Para explicar qué es el síndrome inmunodeficiente, primero debemos explicar qué es el sistema inmune y cuáles son sus funciones.
La acción combinada del sistema inmune y de otras estructuras orgánicas nos permite estar protegidos frente a diversos agentes infecciosos que pueden desembocar en enfermedades. Este proceso se conoce como inmunidad.
Es aquella respuesta que no es específica para un tipo de agente agresor, ya que reacciona de la misma forma frente a distintos agentes patogénicos. Podemos a su vez, diferenciar dos mecanismos de defensa.Mecanismos de defensa externos.
Constituyen la primera línea de protección, y son aquellos que evitan el acceso de patógenos y agentes extraños al interior de la célula. Ejemplos de estos mecanismos de defensa son la piel, las mucosas y las secreciones. También podemos encontrar estructuras especializadas en la función defensiva (como los cilios del aparato respiratorio, que eliminan los microorganismos adheridos al moco).
Actúan cuando el agente agresor ha superado el mecanismo de defensa externo. Tenemos varios mecanismos de este tipo, ejemplos de ellos son:
En este caso el sistema inmune desarrolla una respuesta adaptada y específica para cada microorganismo o agente invasor detectado. Las moléculas capaces de provocar una respuesta específica del sistema inmune se denominan antígenos. Existen dos tipos de inmunidad adquirida; inmunidad celular e inmunidad humoral.
En el caso de la inmunidad celular, son células las que se encargan de la eliminación de la célula o microorganismo patogeno. Estas células que actúan en la inmunidad celular son los linfocitos T citotóxicos. Son especialmente eficaces frente a microorganismos intracelulares y células consideradas como "extrañas" por el sistema inmune. Para que los linfocitos T puedan reconocer el antígeno en cuestión, es necesario que este sea previamente procesado por las células presentadoras de antígenos.
La inmunidad humoral esta mediada por anticuerpos, tambien conocidas como inmunoglobulinas (IgM, IgE, IgG, IgA, IgD, son específicos para cada antígeno). Estas moléculas son sintetizadas por los linfocitos B y son especialmente eficaces frente a microorganismos extracelulares.
De manera general, cuando un determinado microorganismo infecta a una persona, existirán pocos linfocitos B y T poseedores de receptores específicos que puedan reconocerlo. Sin embargo, durante la proliferación, cada uno de los linfocitos B que detectan una partícula antigénica va a sufrir un proceso de proliferación celular (dividiéndose) y de diferenciación, formando miles de células especializadas en responder a ese antígeno. Cada una de esas copias se denomina clon.Dentro de estos clones podemos diferenciar dos tipos de células, unas son las células efectoras encargadas de destruir o inactivar el antígeno, y las otras son las células de memoria, cuya función será facilitar una reacción más rápida e intensa si se produce un segundo contacto con dicho antígeno. A esto es a lo que conocemos como memoria antigénica.
Las patologías del sistema inmune, se pueden agrupar en dos grupos. Tienen en común, una reducción de la actividad del sistema inmune.
El VIH se trata de un retrovirus, ya que, tras ingresar en el organismo, es capaz de incluir su material genético en el ADN de las células diana. Las células diana de este virus con los LcT CD4 0 helper. Existen varias vías de transmisión del VIH: hematógena, vía sexual y transmisión madre hijo.
La infección con VIH, de manera general, tiene 4 fases:
Desde el punto de vista nutricional, los pacientes que se encuentran en la última fase de la enfermedad, presentan de forma casi invariable las tres manifestaciones incluidas como la definición de síndrome constitucional. Esto es debido, entre otros muchos factores, a los procesos infecciosos y neoplásicos característicos de esta última fase.
Los pacientes con SIDA pueden sufrir graves infecciones, que pueden llegar a generalizarse dando lugar a sepsis. En este contexto se produce un incremento de los requerimientos energéticos del paciente, ya sea por hipermetabolismo que conlleva que el organismo intenta defenderse, como por el incremento del gasto energético que se asocia con el proceso febril.
Las infecciones, así como los procesos tumorales, pueden afectar al aparato digestivo reduciendo la ingesta del enfermo y/o la capacidad de digestión y/o absorción de nutrientes. Esto se traduce en un estado de caquexia.
Por último, y no menos importante se debe considerar el impacto emocional que puede llevar asociada esta enfermedad, que también reducirá la ingesta de alimentos.
Como hemos visto en unidades anteriores, todas las células del cuerpo son capaces de dividirse, es un proceso vital básico denominado reproducción. Gracias a este proceso, los tejidos reponen sus células muertas o dañadas.
La división celular, está regulada por estrechos mecanismos de control que permiten mantener un equilibrio entre la formación y la destrucción celular. A pesar de esto, hay células que pierden estos mecanismos de control, dividiéndose descontroladamente, generando una neoplasia o tumor. A estas células se les denomina células cancerígenas o neoplásicas.
Este proceso de transformación neoplásica, se denomina carcinogénesis, y consta de tres fases: iniciación, promoción y progresión. Esta última fase supone invadir tejidos vecinos o a distancia.