Documento sobre Módulo 6 - Desarrollo de la Comunicación. El Pdf, de nivel universitario y de la materia Psicología, explora el proceso de adquisición del lenguaje, desde las fases prelingüísticas hasta el desarrollo completo, analizando teorías y alteraciones como la disfasia y dislalia.
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Adquirir y dominar los sonidos y significados del lenguaje es la hazaña intelectual más importante durante el desarrollo infantil. Según el linguista Avram Noam Chomsky, su importancia viene determinada por ser el rasgo distintivo de la especie humana.
Esto se debe a que el lenguaje humano es un sistema de signos arbitrarios y codificados que permiten representar la realidad. Es un código universal, porque todas las sociedades disponen de un lenguaje rico; pero, a su vez, es específico de la especie humana.
C u Asimismo, una condición sine qua non para la aparición del lenguaje es el requisito de la cognición, puesto que esta permite la capacidad simbólica con la que se articulan las palabras. De este modo, el lenguaje implica que el infante haya adquirido en el periodo sensoriomotor las bases para la función simbólica. Y, por lo tanto, que el lenguaje desarrollado sea la expresión de su capacidad cognitiva y simbólica previa.
No solo supone una capacidad de expresión, sino que el lenguaje también informa y regula las conductas de los demás. Y, por consiguiente, su aprendizaje también implica el desarrollo social.
En este punto, cabe diferenciar el concepto de lenguaje del de comunicación , ya que este último tiene que ver con la capacidad de realizar conductas intencionadas y significativas, capaces de interactuar con otras personas. Así, en un acto comunicativo, la acción se dirige para ser interpretada por un receptor que actua en consecuencia.
Se han ofrecido varias explicaciones respecto al proceso de adquisición del lenguaje. Sin embargo, el posicionamiento teórico de cada perspectiva cognitiva influye en la descripción de dicha evolución.
Página 1 de 15De esta manera, los principales modelos teóricos clásicos que buscan explicar la adquisición del lenguaje son:
La forma temprana y previa a su capacidad para verbalizar hace que el bebe comunique sus emociones, preferencias e ideas mediante un lenguaje prelinguístico y efectivo. Dicho código está configurado en gemidos, gritos, chillidos, movimientos corporales, gestos y expresiones faciales.
El objetivo de todas estas habilidades naturales es que el bebé exprese sus pensamientos, deseos y estados de ánimo, además de suscitar una respuesta en los demás. Esta forma de comunicación previa, sin duda, responde a la función universal del lenguaje.
En este sentido, el desarrollo lingüístico durante la primera infancia es importante para adquirir las primeras palabras. En este nivel inicial, de hecho, las destrezas fonológicas ayudan al bebé a percibir y a discriminar los sonidos configurados por las palabras que oye.
Esto es posible gracias a la predisposición biológica del infante para procesar los sonidos de las palabras. En este sentido, el habla produce mas actividad electrica en la mitad cerebral izquierda del bebé; la música, en la mitad derecha. Por lo tanto, ya discrimina el habla y le presta particular atención.
Además, el niño tiene la capacidad innata de oír la diferencia entre sonidos consonanticos que son física y acústicamente casi idénticos. Esto le ayudará a descifrar el código fonológico del lenguaje.
Página 2 de 15Los gritos y lloros durante los primeros días de vida se configuran mediante una tonalidad y ritmo que expresan bienestar o malestar. El bebe sano puede llorar una media de 2 o 3 horas diarias.
Durante los primeros 3 o 4 meses de vida, suele descender a una hora diaria. Esto es porque el llanto es el único lenguaje del que dispone el bebé para comunicar a sus progenitores que tiene hambre, sed, frío, calor; si la ropa le aprieta; llamar la atencion o cualquier otra necesidad.
El llanto del bebé puede diferenciarse según el requerimiento o el problema que quiera comunicar, que puede ser:
Entre el medio año y el año de vida, el bebé amplía sus expresiones faciales que, a su vez, refuerzan los vínculos emocionales entre padres o cuidadores e hijo.
Así, estas manifestaciones remiten a sonrisas, risas y carcajadas o, incluso, el enfado, acompañado por el berreo. Dichas reacciones tambien muestran diferentes respuestas del bebe ante los matices emocionales de una voz familiar conciliadora.
Desde la primera semana de vida, el bebé se concibe como una fuente de ruidos, cuya variedad aumenta durante los primeros meses. Alrededor del medio año, chillidos, gruñidos, gemidos, canturreos y gritos configuran el repertorio verbal de la mayoría de las lactantes.
Como resultado, es posible que, alrededor del séptimo mes, el infante emita vocalizaciones o el llamado "laleo", con una intención lúdica. También puede ser el inicio de la protoconversación , un diálogo vocal que el bebe mantiene con el adulto.
Esta interacción quiere decir que el infante empieza a vocalizar y a responder a la comunicación verbal del cuidador o progenitor, pero a su manera. Al principio, de hecho, emite unos ruidos guturales no muy largos, como si probara su voz.
Página 3 de 15Es en torno a los 9 meses, cuando el cerebro integra las articulaciones de la mandíbula y sus músculos, además de coordinar respiración y expiración. Así, el bebé empieza a balbucear o a repetir sílabas sencillas, como "ma", "pa", "ta". Incluso aprende a diferenciar el estado de ánimo según el tono de la voz.
Asimismo, este sonido es universal y madurativo, puesto que todos los bebés lo hacen sobre la misma edad y sus sonidos son similares, independientemente del idioma de los progenitores.
El balbuceo conforma la entrada, durante los meses siguientes, de más sonidos que el infante adquiere sobre su propia lengua nativa. Este fenómeno ocurre porque el niño tiende a imitar los sonidos que escucha y estos, generalmente, remiten a la lengua que hablan sus progenitores o cuidadores.
De esta forma, los primeros sonidos o fonemas que surgen suelen aparecer en el siguiente orden: la "a" y fonemas cercanos a la "e", la "o", la "i" y la "u"; los sonidos labiales "p", "m", "b"; los dentales "d" y "t"; y los palatales y velares "g" y "j".
La mayoría de las culturas asignan un significado a estos sonidos. Un ejemplo de ello es atribuir el sonido "ma-ma-ma", "pa-pa-pa" a personas con un significado especial en la vida del infante, como su padre y su madre.
La relación entre el balbuceo y el habla es indirecta. Es decir, el primero proporciona al infante la práctica en la articulación bucal y, por tanto, la producción secuencial de sonidos y la adición de la entonación a estas secuencias.
En el caso particular del bebe con diversidades auditivas , la habilidad de balbucear aparece meses más tarde. Sin embargo, existen estudios que confirman la capacidad de estos infantes para balbucear manualmente a la misma edad que los demás.
Esta competencia se desarrolla porque los progenitores o los cuidadores se comunican con el bebé mediante el lenguaje de signos. Con lo cual, a los 10 meses, el infante ya utiliza una docena de gestos similares a los de los adultos, de forma rítmica y repetitiva.
Cuando el niño empieza a dominar la gramática, desarrolla su propio sistema lingüístico gramatical, de la misma forma que ordena gestos y signos para su comunicación.
Por esta razón, queda claro que es la maduración cerebral la que subyace en la aptitud humana para el desarrollo de la comunicación y del lenguaje.
En el desarrollo comunicativo, el lenguaje corporal-gestual tiene un papel esencial. Desde los primeros meses de vida, el bebé se vale de gestos y movimientos para atraer la atención de los adultos sobre sí mismo y sus necesidades, sobre objetos o sobre el entorno presente.
La evolución de este lenguaje sucede de forma natural y ligada al ciclo vital entre los 10 y los 24 meses de edad. Su comprensión se basa en la observación de modelos y en la acción que realizan los adultos con un objeto de referencia, o en la percepción de sus rutinas.
Incidiendo en los gestos y en su importancia comunicativa durante los primeros meses de vida,
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