Documento de la Universidad de Burgos sobre Grado en Español: Lengua y Literatura. El Pdf, de Literatura para Universidad, analiza el Renacimiento, el Humanismo, la invención de la imprenta, el mercado del libro y el descubrimiento de manuscritos griegos.
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BASES CULTURALES DEL MUNDO OCCIDENTAL
Tema 8. El Renacimiento
Docentes: Begoña Ortega Villaro Guillermo Marín Casal
Revisión: 23/11/2024 Universidad de Burgos
Actitudes claramente humanistas del Renacimiento
La letra de la imprenta Los incunables El mercado del libro
La Contrarreforma Apéndice: las traducciones de la Biblia al español
Bibliografía utilizada en la realización de este tema:
La Edad Media se cierra con un nuevo movimiento intelectual, el Humanismo, iniciado por Petrarca en el siglo XIV. El siglo XV es el siglo de las monarquías autoritarias y de los primeros descubrimientos geográficos en Occidente, y de la caída de Constantinopla y los últimos rescoldos del Imperio romano oriental (i.e. bizantino). La sociedad teocéntrica ha cambiado en una sociedad antropocéntrica, cambio motivado, principalmente, por el movimiento intelectual llamado Humanismo. La burguesía impulsa la actividad económica, y se produce también una revolución científica, a la que acompañó un gran cambio cultural cuya causa se encuentra en varios hechos relacionados, de una u otra manera, con el libro:
En el siglo XV la pujanza de la burguesía impulsa la actividad económica que favorece, primero, la irrupción del Humanismo y luego la auténtica revolución científica que supuso la invención de la imprenta. El Humanismo fue el movimiento cultural e intelectual que, ligado al Renacimiento artístico y literario, propugnó la dignidad del ser humano y el antropocentrismo de las ideas y los actos humanos, frente al teocentrismo imperante en el Medievo, a través del retorno a las fuentes antiguas de la cultura grecorromana. Los primeros humanistas fueron hombres de letras (literatos y filólogos) que se afanaron en la búsqueda, lectura y conservación de los textos clásicos grecolatinos, la asimilación de sus ideas y valores culturales y literarios, así como también preconizaron el cultivo literario y científico de las lenguas "vulgares" (i.e. vernáculas).
El Humanismo renacentista (llamado también a veces simplemente Humanismo) se inicia en Italia ya a fines del siglo XIII, gracias a la labor de los tres grandes literatos del prerrenacimiento italiano: Dante Aligheri (1265-1321), Francesco Petrarca (1304- 1374) y Giovanni Boccaccio (1313-1374). Siguen sus huellas otros humanistas italianos en el siglo XV, tales como Poggio Bracciolini (1380-1459), Lorenzo Valla (1407-1457), Franceso Filelfo (1398-1481), Marsilio Ficino (1433-1499) Angelo Poliziano (1454- 1494) o Pico della Mirandola (1463-1494), guiados por el magisterio de los eruditos bizantinos, como Manuel Crisoloras (1350-1415), Teodoro Gaza (1400-1475), Constantino Láscaris (1434-1501), Juan Argirópulos (1415-1487), Demetrio Calcóndilas (1421-1511) o Marco Musuro (1470-1517) que encontraron en Italia refugio tras la toma definitiva de Constantinopla (1453). Desde Italia el Humanismo se extiende a buena parte de Europa Occidental (incluida España) durante la primera mitad del siglo XVI, la época renacentista por excelencia, cuando culminan los ideales del Renacimiento y el Humanismo.
[Bases culturales del mundo occidental]
Las figuras más importantes, en los albores del Humanismo, fueron personajes que aunaron las facetas de literatos y de eruditos:
[Bases culturales del mundo occidental]
Todo este movimiento intelectual y en parte espiritual, que sacudió Europa, cual tsunami, durante los siglos XV y XVI, descansó, en una parte muy importante, sobre los siguientes pilares materiales: papel, imprenta y manuscritos griegos.
Una de las grandes aportaciones del pueblo chino es sin duda la invención del papel. Según la tradición, su invención se debe, hacia el año 105, a T'sai Lung, un cortesano del emperador chino Ho Ti, que recibió el encargo de buscar nuevos materiales para escribir. T'sai Lung fabricó papel utilizando corteza de morera, tejidos de seda y trapos de ropa vieja, y un molde fabricado de tiras de bambú. Sin embargo, algunos investigadores descartaron esta noticia, cuando en 1957 encontraron un fragmento de papel hecho de fibra de seda y vegetales, de al menos 250 años anteriores al 105, en torno al 150 a.C.
La técnica se conoció solo en China durante 500 años; hacia el año 610 se introdujo en Japón, hacia el año 750 en Asia Central y hacia el año 800 llegó a Egipto. La expansión árabe por tierras asiáticas propició su difusión, extendiéndose por el mundo musulmán (hacia el siglo XI) y más tarde por Europa (siglos XII, XIII y XIV), a través de las zonas arabizadas, especialmente España. La primera fábrica de papel en Europa se instaló en Xátiva en 1054. Los árabes mejoraron la calidad del papel utilizando nuevos materiales como el algodón, el lino o el cáñamo. Con el paso de los siglos las técnicas de fabricación fueron mejorando y así el papel ha llegado a ser confeccionado en grandes cantidades y a muy bajo precio.
El papel acabó imponiéndose en Occidente sustituyendo a los soportes escriturarios de entonces: al papiro (en Egipto) que era demasiado frágil y al pergamino que era demasiado caro. El papel en cambio era un material bastante resistente y económico. Al principio el papel era bastante ligero y de superficie rugosa, por lo que fue utilizado para documentos secundarios como borrador de cartas o para tomar apuntes. Pero con el tiempo se fueron perfeccionando las técnicas y las máquinas de fabricación, y su uso terminó extendiéndose a todo tipo de documentos, hasta acabar reemplazando definitivamente al pergamino.
En el siglo XIII unos inventores holandeses crearon una máquina que lograba una pasta de mejor calidad y en menos tiempo. A mediados del siglo XV, con la invención de la imprenta, los libros se abarataron y su producción aumentó considerablemente, lo cual estimuló la fabricación del papel. El uso del papel aumentó en los siglos siguientes, aunque se seguía fabricando a partir de trapos, lo que provocó una gran escasez de dicho material. Esto propició la invención de otra máquina que convertía pasta de madera en papel hacia el año 1840 (actualmente este proceso se realiza mediante procedimientos químicos). Se fueron creando nuevas y diferentes máquinas con el fin de mejorar y abaratar la producción de papel, así como nuevos materiales. La industria papelera ha estado desde entonces en constante desarrollo.
En China, en paralelo a la invención del papel, también se probaron técnicas de impresión. Una de ellas es la xilografía, que consiste en rebajar en una plancha de