Documento de Universidad Isabel I sobre Máster en Formación del Profesorado de Educación Secundaria. El Pdf explora el rol del orientador como agente de cambio, las competencias necesarias y la importancia de la investigación e innovación educativa en el contexto universitario.
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Máster en Formación del Profesorado de Educación Secundaria La Investigación e Innovación Educativa y la Gestión del Cambio Unidad didáctica 1. Orientación educativa para la investigación, innovación y gestión del cambioUniversidad Isabel |
3 1.1. El rol del orientador como agente de cambio 4 1.1.1. Competencias del orientador como agente de cambio 5 1.1.2. El orientador como agente de cambio en el contexto educativo 5 1.1.3. Liderazgo y gestión del cambio educativo 7 El orientador en el liderazgo pedagógico 9 Competencias del orientador en el liderazgo pedagógico 10 1.2. La investigación y la innovación para el cambio educativo 11 1.2.1. Investigar vs. innovar, ¿es lo mismo? 11 1.2.2. La investigación en orientación educativa 12 1.2.3. Tendencias de la investigación en orientación educativa 13 Enfoque social 14 La orientación como enseñanza 15 La prevención 16 1.3. El futuro de la educación y la orientación educativa 16 1.3.1. Visión y marco de los futuros de la educación 17 1.3.2. Esferas básicas de la educación del futuro 18 1.3.3. La orientación educativa como medio para formar a los protagonistas del futuro 19 Resumen 21 Mapa de contenidos 22 Recursos bibliográficos 23 2Universidad Isabel |
La educación implica a un conjunto de personas, contextos y situaciones, pero la figura del orientador es fundamental en la promoción de los procesos de mejora y en el fomento del cambio social y educativo. Las tendencias actuales de la orientación sugieren el perfil profesional del orientador como principal agente de cambio en el contexto educativo, y destacan la necesidad de poner en valor su rol en función de las necesidades del centro, así como de las necesidades y demandas de la comunidad educativa. En esta unidad didáctica se abordarán las características, aptitudes, principales áreas y líneas de actuación del orientador educativo como agente de cambio. Asimismo, se ahondará en el concepto de liderazgo pedagógico y en las competencias que debe tener un orientador líder para promover el cambio y la mejora en el contexto educativo. En segundo lugar, se expondrá la importancia de la investigación e innovación en orientación educativa para mejorar los procesos educativos y cubrir las necesidades institucionales y sociales, así como las principales tendencias de investigación e innovación en este campo. Por último, se abordarán las perspectivas de la educación y el papel del orientador educativo en la formación de los protagonistas del futuro. Objetivos de la UD 1, «Orientación educativa para la investigación, innovación y gestión del cambio»:
Aunque los contenidos de este master se enmarcan en el contexto de la educación formal, es importante destacar que la orientación es un proceso basado en la ayuda y acompañamiento a la sociedad a lo largo de toda la vida y en todos los aspectos de su desarrollo personal, académico, profesional, social, emocional, moral, etc. Figura 1. El orientador como agente de cambio. El siglo XXI está repleto de retos y transformaciones que nos afectan a todos y que se reflejan en la realidad social y educativa, por lo que es fundamental que determinados profesionales faciliten, medien y favorezcan la orientación y educación a lo largo de vida, actuando como agentes del cambio. Nota De forma general, el perfil del agente de cambio incluye en su actuación cuatro procesos básicos (Martínez-Clares y Martínez-Juárez, 2011):
Aunque es evidente que el orientador no puede actuar de forma aislada ante el cambio, adquiere un papel fundamental en este proceso, tanto en el ambito educativo como en cualquier contexto en el que se desarrolle su acción, ya que «más allá de la necesaria implicación de todos los efectivos de la organización, precisamos de una figura capaz de canalizar toda la información que se produce, conozca el sistema organizacional [ ... ] y otros factores decisivos en los procesos de cambio» (Gairín, 2007; citado en Martínez-Clares y Martínez-Juárez, 2011, p. 259). En este sentido, tal y como se indicó en el III Encuentro Nacional de Orientadores, celebrado en Zaragoza en el año 2007, «el orientador debe ser un agente de cambio, un gestor del conocimiento y un promotor de la ética organizacional, primando la visión global, liderando y no solo gestionando, actuando, analizando y aprendiendo de la práctica».
El orientador suele verse en la situación de tener que desarrollar una gran variedad de roles y tareas en distintas áreas y contextos. Debe tener una formación holística para poder abordar las demandas sociales y ser capaz de diseñar y desarrollar intervenciones basadas en principios científicos y filosóficos, enmarcadas en el campo de la investigación y acción interdisciplinaria. De manera general, las competencias que debe contemplar el orientador como agente de cambio son las siguientes (Pont y Teixidor, 2002, p. 70):
¿Quién dijo ...? «El orientador es aquel profesional, con capacidad para influir en la gente y para promover el cambio, que debidamente preparado actuará sobre el entorno para conducir y posibilitar la implantación del cambio planificado» (Pont y Teixidor, 2002, p. 70).
La orientación educativa es un proceso de apoyo y asesoramiento continuo para potenciar la prevención, la intervención social y el desarrollo integral de los miembros de la comunidad educativa. El orientador educativo debe introducir cambios en el sistema educativo mediante el diseño y desarrollo de procesos de innovación educativa, facilitar la comunicación y el trabajo en equipo en el centro, y establecer relaciones con las familias y la comunidad. Alguna de las aportaciones que puede realizar un orientador como agente de cambio en el contexto educativo son las siguientes (García-Nieto, 1999; citado en Martínez-Clares y Martínez- Juárez, 2011, p. 260):
En la actualidad, el marco de intervención de la orientación educativa puede estructurarse en torno a cuatro áreas interrelacionadas (Alvarez-González y Bisquerra-Alzina, 2012): Orientación para la prevención y el desarrollo humano Orientación profesional Orientación para la atención a la diversidad y escuela inclusiva Orientación en los procesos de enseñanza- aprendizaje Figura 2. Áreas de actuación de la orientación educativa. En todas ellas, el papel del orientador educativo como agente de cambio es fundamental para un desarrollo socioeducativo acorde con el mundo en el que vivimos. Nota Aunque las áreas de actuación son abordadas en la UD1 de la asignatura Los Ámbitos de la Orientación Educativa y el Asesoramiento Psicopedagógico, es fundamental mencionarlas en esta unidad debido a su importante papel en la gestión del cambio educativo.
A continuación, se exponen las diferentes áreas y sus principales líneas de actuación (Álvarez- González y Bisquerra-Alzina, 2012): Orientación profesional Incluye la orientación académica, laboral, vocacional, etc., y se refiere a un proceso de desarrollo de la carrera a lo largo de la vida de las personas. Consiste en el diseño e implementación de intervenciones para el desarrollo de las competencias necesarias para la vida adulta en general y profesional en particular. En el ámbito educativo, los orientadores deben ayudar al alumnado a definir y desarrollar su proyecto personal y profesional mediante intervenciones programadas con base en el currículo formativo. Orientación en los procesos de enseñanza-aprendizaje Se fundamenta en el marco del enfoque constructivista, donde el aprender a aprender y las diferentes estrategias y teorías del aprendizaje constituyen un factor fundamental en el contexto escolar. Orientación para la atención a la diversidad Se basa en el fomento de una educación inclusiva mediante la flexibilidad curricular, los agrupamientos alternativos y los cambios en el sistema educativo y en los centros, para poder atender las demandas relacionadas con el aprendizaje de los grupos en condiciones de riesgo como inmigrantes, minorias étnicas y alumnos con problemas emocionales, del comportamiento, de salud mental e incluso altas capacidades. Orientación para la prevención y el desarrollo humano Es el área de intervención más reciente desarrollada en el contexto de la orientación educativa, donde se abordan aspectos como el desarrollo de habilidades para la vida, las estrategias preventivas y de promoción del bienestar y la salud, la educación psicológica y emocional o las habilidades sociales, mediante la elaboración y aplicación de programas de desarrollo personal y social.
Para una mejora sostenida de la calidad de la educación, tanto a nivel cualitativo como cuantitativo, es fundamental que los centros educativos desarrollen sus capacidades internas para el cambio. En este sentido, el liderazgo es el principal motor de cambio en la cultura de la escuela, ya que apoya y promueve el aprendizaje de todos los miembros de la comunidad educativa y la innovación en los sistemas educativos. Existen diversos tipos de liderazgo, pero, en la actualidad, el liderazgo escolar tiende a enfocarse en lo pedagógico y en la creación de condiciones que fomenten el aprendizaje y la mejora educativa. Aunque resulta difícil encontrar definiciones y terminos uniformes al respecto, la literatura frecuentemente utiliza los términos de liderazgo escolar o liderazgo pedagógico para referirse al liderazgo en el contexto educativo.