Documento de Iesitaca sobre Poesía: Temas y Poemas Comentados (PAU 2024-25). El Pdf explora el Modernismo en España, analizando la influencia de Rubén Darío y Antonio Machado, con comentarios detallados sobre poemas representativos. Es un recurso de Literatura para Universidad.
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Itaca ies
La obra del nicaragüense Rubén Darío (1867 - 1916) es el punto de referencia inexcusable de toda la lírica contemporánea hispana. Sus primeros poemas acusan la influencia de poetas románticos y posrománticos españoles como Espronceda, Zorrilla, Campoamor o Bécquer, y la de franceses como Victor Hugo. Con su libro en prosa y verso Azul (1888) pone de manifiesto los pilares de una nueva estética, el Modernismo, en la que se renueva tanto la métrica como el vocabulario poético, se exalta la Grecia clásica y el siglo XVIII, los ambientes exóticos y se advierte una acentuada preocupación por el ritmo y la musicalidad de los versos. Se explicita el rechazo a lo español y los modelos poéticos son el parnasianismo (movimiento poético francés que concede más importancia a la perfección formal frente al sentimentalismo romántico) y el norteamericano Walt Whitman. En Prosas profanas (1896) llega a su cénit el Modernismo de Rubén Darío: un mundo rutilante de belleza y colorido se encarna en nuevas combinaciones estróficas y en versos desconocidos en la tradición métrica hispana (el alejandrino francés, los eneasílabos, los dodecasílabos ... ). En Cantos de vida y esperanza (1905), obra de madurez del poeta, la exuberancia formal se depura y atenúa sin renunciar a la perfección hacia un Modernismo más reflexivo, intimista y melancólico.
Para la temática del Modernismo hay que partir del pensamiento idealista que rechaza el economicismo, el vulgar materialismo y el pragmatismo, tan característicos de la sociedad burguesa de finales del siglo XIX. Los modernistas vuelven los ojos al pasado medieval o al de la Grecia clásica. Este primitivismo los lleva a revalorizar lo antiguo con el deseo de encontrar la verdad en lo imperecedero. Otro rasgo es el decadentismo (gusto por lo mortecino y lo ruinoso) que se convierte en signo de rebeldía ante una civilización que exalta el triunfo de lo material. Es frecuente el erotismo: el amor puede ser apacible o doloroso y el sexo es tratado unas veces con refinamiento sensual y otras con cierta obscenidad perversa y maldita. También existe una atracción hacia lo marginal: prostitutas, bebedores, delincuentes ... Lo exótico aparece como rechazo de la vulgaridad de la sociedad de su tiempo y que busca la elegancia en civilizaciones orientales y en antiguas culturas. Esto se relaciona con el cosmopolitismo, que muestra el placer por los viajes, por conocer gentes y lugares distintos.
La insatisfacción con el mundo circundante causa también una angustia existencial que lleva a los modernistas a la búsqueda de lo trascendente más allá de lo aparente, manifestado en cierto espiritualismo, en la afición por fenómenos inconscientes y en el gusto por lo esotérico. Este intenso anhelo de trascendencia conduce a una estética en la que la Belleza es un ideal prioritario. El artista se siente participar del poder creador del universo y penetrar en lo absoluto e infinito. Este esteticismo explica el aumento de la sensibilidad del artista y el 1Itaca ies DPTO. LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA. CURSO 2024/25 sincretismo, que concibe la poesía como búsqueda de la armonía y de la unidad, como un instrumento pleno de conocimiento más allá de lo racional, aunando en sus textos la pintura, la escultura y la música.
En los últimos años de la primera década del siglo XX se siguen publicando importantes libros de poesía, dentro de la corriente modernista, aunque algunos apuntan ya nuevos rumbos: Aromas de leyenda (1907), de Valle-Inclán, de quien puede decirse que toda su producción literaria hasta 1906 se inscribe de forma explícita en la estética más declaradamente modernista; Soledades, galerías y otros poemas, de Antonio Machado y la incesante producción de Juan Ramón Jiménez, con Elejías o La soledad sonora.
En la playa he encontrado un caracol de oro macizo y recamado de las perlas más finas; Europa lo ha tocado con sus manos divinas cuando cruzó las ondas sobre el celeste toro. He llevado a mis labios el caracol sonoro 5 y ha suscitado el eco de las dianas marinas; lo acerqué a mis oídos y las azules minas me han contado en voz baja su secreto tesoro. Así la sal me llega de los vientos amargos que en sus hinchadas velas sintió la nave Argos 10 cuando amaron los astros el sueño de Jasón; y oigo un rumor de olas, y un incógnito acento, y un profundo oleaje, y un misterioso viento ... (el caracol la forma tiene de un corazón).
Rubén Darío, Azul ... Cantos de vida y esperanza, ed. de Álvaro Salvador, Madrid, Espasa (Austral), 2012.
Este texto fue compuesto Rubén Darío, principal artífice de la estética modernista. Concretamente, pertenece a su obra de madurez, Cantos de vida y esperanza (1905). Aquí, el modernismo es más melancólico y meditativo que en sus anteriores libros, Azul y Prosas profanas, en los que priman la exaltación vital y el esplendor.
Argumento. El caracol marino encontrado en la playa trae al poeta el recuerdo de la historia mitológica de Europa, el viaje de Jasón en la nave Argos y todos los misterios del mar. Contiene la visión luminosa de grandes siglos, y todas las historias, todos los rumores de que el poeta percibe a través de ella. Tras la grandiosidad del monólogo, el poeta concluye, en el aparte del 1DPTO. LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA. CURSO 2024/25 Itaca ies verso final, en tono menor, con un símil reflexivo que entronca al pequeño objeto hallado con la propia riqueza interior del poeta y de cada ser humano.
Tema. Nostalgia por el paso del tiempo, por las experiencias vividas. Cada objeto contiene dentro de sí toda una historia. Como nuestros corazones.
Estructura. La voz lírica describe en los dos primeros versos el bello objeto encontrado. Desde el verso 3 hasta el 13, evoca las sensaciones del pasado clásico que lleva consigo la caracola; primero son sensaciones gustativas (vv. 5 y 6 y primer terceto; luego, auditivas (vv. 7 y 8 y segundo terceto). En el último verso, concluye con un paréntesis íntimo, un aparte en el que confiesa que ese caracol, de tan antiguos y misteriosos ecos, es su propio corazón (apoyándose en la semejanza formal entre los dos) donde también resuena el susurro épico de la exaltación poética de lo bello, el susurro de la propia existencia.
La voz lírica está en 1º persona.
Métrica, se trata de un soneto en alejandrinos, formado por dos cuartetos y dos tercetos de rima CCDEED, por lo que representa bien la característica innovación sobre estrofas y composiciones clásicas del Modernismo y de Rubén Darío. Además de su perfección formal, se aprecia el ritmo y la musicalidad de sus versos así como el gusto por el adorno con elementos sensoriales, exóticos y del clasicismo griego en sus referencias mitológicas.
Figuras literarias: metáfora ("las azules minas": el mar, destacando su profundidad y misterio); paralelismo (versos 12 y 13); personificación (vv. 7-8), aliteración en la frecuente repetición del sonido "s", para evocar las ondas marinas; sinestesia ("vientos amargos": para resaltar las situaciones adversas); enumeración, paralelismo y polisíndeton (vv.12-13).
El Simbolismo es una corriente poética aparecida en Francia a finales del siglo XIX que se interesa por la musicalidad de los poemas y por los significados ocultos tras la realidad aparente (los objetos), de modo que prefiere la sugerencia y la evocación a través de los elementos sensoriales antes que la alusión directa.
Soledades (1903) es el primer libro simbolista de Antonio Machado (1875-1939). Más tarde se tituló Soledades, galerías y otros poemas (1907). En esta segunda edición se suprimieron algunos poemas y se añadieron muchos más. Este libro es una obra modernista de carácter simbolista, donde los poemas carecen de anécdota y aparecen llenos de símbolos. Machado se refiere a una amplia variedad de temas, explorando en profundidad su mundo interior (sus recuerdos infantiles, el amor insatisfecho, la soledad, la angustia, la melancolía, los sueños, el paso del tiempo, la muerte, Dios, el paisaje ... ), pero se va a referir a ellos mediante múltiples símbolos.
Podemos destacar los siguientes símbolos machadianos: el camino representa la vida, como el río (con ecos indudables de Jorge Manrique, en el sentido de inexorable paso del tiempo); el mar es la muerte, de modo que el agua tiene un ambivalente significado de vida o de muerte, que en el caso de la fuente, además, significa la ilusión, si bien, encierra el misterio de la creación o un componente artificial que puede simbolizar a Dios, como la colmena o el sol. La tarde simboliza la melancolía; el otoño, la tristeza; la noria, la monotonía; el viento, la libertad. Por otra parte, símbolos más personales y profundos son las abejas (la mente), las galerías (los recuerdos) y los espejos (el autoanálisis). Además, el paisaje es reflejo de su estado anímico.
Su libro Campos de Castilla se publica inicialmente en 1912. Tras las posteriores adiciones constará de 56 poemas. Con respecto a Soledades, se atenúan el subjetivismo y la introspección, pasando a primer plano la realidad exterior. Es como si Machado pretendiera superar el característico intimismo modernista y buscara ahora en los demás las claves de la realidad. Aunque conserva cierto simbolismo, se describen paisajes reales, que se pueblan de presencias humanas o aluden a circunstancias históricas. De acuerdo con el título del libro, abundan los poemas que describen los paisajes y las gentes de Castilla. Desde cierta óptica regeneracionista, se da cuenta del contraste entre el pasado glorioso de esas tierras de Castilla y su andrajoso presente o se pinta una dura visión de la España tradicional, religiosa y conservadora, desde una ideología progresista. Cuando, después de la muerte de Leonor, Machado recuerda las tierras castellanas desde Baeza, su visión de ellas es más lírica y emotiva, teñido de subjetividad otra vez el paisaje.