Documento de Policía Municipalmadrid sobre Régimen Interno de la Policía Municipal de Madrid: Instrucciones y Circulares. El Pdf, un material de Oposiciones de Derecho, detalla los niveles de mando, las funciones del Jefe de Dispositivo y Operativo, y la gestión de recursos, siendo útil para la preparación de exámenes.
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7 POLICÍA MUNICIPALMADRID POLICÍA MU AL MADRID RÉGIMEN INTERNO DE LA POLICÍA MUNICIPAL DE MADRID: INSTRUCCIONES Y CIRCULARES. LA COORDINACIÓN OPERATIVA. SERVICIO DE AGENTES TUTORES. OFICINAS DE ATENCIÓN AL CIUDADANO.TEMA 7. SUBINSPECTOR POLICÍA MUNICIPAL 1TEMA 7. SUBINSPECTOR POLICÍA MUNICIPAL
Última modificación: 20 de junio de 2022
El Cuerpo de Policía Municipal de Madrid ofrece sus servicios a una población urbana numerosa y compleja que se desarrolla y progresa cada vez más en el ámbito social y tecnológico, y cuyas prestaciones se encuadran en el marco de los servicios públicos más próximos al ciudadano. El numeroso volumen de medios humanos y materiales que la Policía Municipal de Madrid administra, siempre creciente en la medida que se incrementan también las necesidades de la población, precisa de procedimientos que, cada vez más ágiles y accesibles para sus componentes, permitan dar una respuesta más rápida y eficaz a las demandas ciudadanas, desenvolviéndose paralelos al imparable avance tecnológico que impone la sociedad del recién estrenado siglo XXI, tal como preconiza la Ley 57/2003, de 16 de diciembre, de «medidas para la modernización del gobierno local», cuya disposición adicional décima determina que « ... se potenciará la participación de los cuerpos de policía local en el mantenimiento de la seguridad ciudadana, como policía de proximidad, así como en el ejercicio de las funciones de policía judicial, ... ». Los procedimientos para la mejora de los servicios operativos de la Policía Municipal de Madrid se fundamentan en la experiencia y en la adecuada gestión de la información que se obtiene diariamente de cada intervención, sin olvidar que lo que se persigue es el ofrecimiento de un servicio público de calidad, por lo que cobra especial importancia el punto de vista que el ciudadano tiene, sus inclinaciones y esperanzas, sus intereses y demandas, particularmente en materia de seguridad. Ha de tenerse en cuenta que la manera en que Policía Municipal vaya a tomar parte en los asuntos de su competencia variará notablemente, no solo por la naturaleza de cada asunto, sino también en función de la oportunidad con que sucedan los hechos que motiven la intervención, y, por añadidura, de las expectativas de los ciudadanos implicados y de la sociedad en general. Cuando un evento esté previsto con suficiente antelación, será posible planificar la intervención y programar cuidadosamente las actuaciones para conseguir el mejor de los resultados, emitiendo una Orden de Servicio que contemple tanto la temporalidad, la territorialidad y la trascendencia del asunto, como los medios y los recursos humanos y materiales a emplear, las funciones a llevar a cabo por cada Unidad participante en su ejecución, y los mecanismos de autoevaluación de los resultados. En cambio, muchas veces, la resolución de una incidencia no programada y, por tanto imprevista, deberá acometerse directamente por la dotación policial más básica: una Patrulla --- o, incluso, un solo componente --- , sin una previa planificación, de manera que las únicas pautas disponibles que permitan orientar la intervención hacia la consecución del éxito serán los protocolos de actuación que se tengan prefijados en cada Unidad, debidamente implantados, controlados y evaluados por los responsables, y asumidos e interiorizados por los agentes mediante aprendizaje y entrenamiento en equipo. En general, cualquier suceso, independientemente de su gravedad, será atendido procurando no solo la más acertada resolución del hecho en el marco de la legalidad vigente, sino también la conveniencia de la actuación policial para lograr la máxima satisfacción del ciudadano. Para ello, se precisa un sistema de gestión eficiente que integre y coordine los recursos disponibles y posibilite la respuesta más adecuada en el menor tiempo posible y con la mayor economía de medios, siguiendo el modelo de "Incidente Único". La presente Instrucción tiene por objeto «sintetizar y reorientar los procedimientos de actuación y el despliegue funcional de los medios y recursos del Cuerpo de Policía Municipal ante cualquier situación que requiera 2TEMA 7. SUBINSPECTOR POLICÍA MUNICIPAL intervención policial en el ámbito territorial del Municipio de Madrid, proporcionando directrices y medidas operativas que permitan prestar mejor servicio a los ciudadanos, disminuir los tiempos de respuesta y asegurar la máxima eficiencia en la gestión de sus recursos».
Los objetivos que se pretenden son los siguientes:
Una respuesta eficaz a cualquier incidencia exige, además de unas instrucciones claras y precisas sobre los medios y los recursos materiales y humanos a desplegar y las medidas concretas a adoptar, que en todo momento quede clara la estructura de mando que debe dirigir las operaciones a desarrollar. Para ello, han de estar rotundamente definidos los diferentes niveles de mando en los que deberá recaer la responsabilidad, que será correlativa a la complejidad del asunto a resolver. Así, una intervención sencilla podrá acometerse por un solo componente o por una única Patrulla -- recayendo la responsabilidad de aquella en el Jefe o la Jefa de Patrulla -- , con la cobertura de su mando inmediato y de la Emisora del Cuerpo, bajo la supervisión del Jefe o de la Jefa de Turno de su Unidad. En cambio, cuando la resolución de la incidencia resulte más compleja, bien porque se deba disponer de mayor número de medios, o porque se haya de planear o coordinar la intervención con otros servicios, se producirá transferencia de la responsabilidad a los mandos de la Escala Básica o Ejecutiva y, progresivamente, según la dificultad, a los de la Escala Técnica, hasta la más complicada movilización general de los recursos, cuya gestión incumbirá al Comisario General del Cuerpo o mando que le sustituya. Si ante determinada incidencia se suscitasen diferencias de criterio referidas a la competencia de mando o a la prevalencia de unos protocolos de actuación sobre otros, la decisión para dirimirlas corresponderá jerárquicamente al escalón inmediato superior, que resolverá a quién corresponde la competencia o cuál sea la manera más adecuada de acometer la intervención. Dadas las especiales peculiaridades de la estructura policial, siempre será de aplicación el principio de «Mando Único», con un sistemático control de los recursos disponibles que permita dirigir todas las operaciones policiales hacia un objetivo claramente definido. Esta competencia de Mando Único la ejercerá el denominado «Jefe o Jefa de Dispositivo», al cual se subordinarán, directamente, los recursos humanos destinados a la resolución de la incidencia, que podrán quedar organizados, si fuese preciso, en equipos territoriales y de especialización con diferentes cometidos. Las circunstancias que vayan a determinar la transferencia de dicha competencia de mando tendrán mucho que ver con tres aspectos de la incidencia:
El Jefe o la Jefa de Dispositivo será aquel o aquella componente del Cuerpo que asuma la dirección y responsabilidad de la intervención, tomando las decisiones que correspondan, con la finalidad de que, con su cumplimiento, se obtenga un resultado óptimo en la resolución de la incidencia. Cuando se trate de incidencias sencillas para cuya resolución baste la presencia de una única Patrulla, será el Jefe o la Jefa de esta quien ejerza las funciones de Jefe o Jefa de Dispositivo; pero si por cualquier circunstancia de mayor entidad se hiciera necesaria la concurrencia de más patrullas para afrontar el hecho, la responsabilidad deberá asumirla, por lo general, un mando de la Escala Básica o Ejecutiva, que se personará en el lugar del suceso y, como Jefe o Jefa de Dispositivo, organizará y coordinará las actuaciones. En los supuestos de situaciones más complejas, la transferencia del mando que ostenta el Jefe o la Jefa de Patrulla a los mandos de la Escala Básica o Ejecutiva, y, sucesivamente, a los de la Escala Técnica, se hará a medida que por la propia naturaleza de la incidencia, por sus consecuencias, por su permanencia en el tiempo o por su extensión territorial, se requiera mayor número de efectivos policiales o una mayor planificación y coordinación de la actividad. Las funciones del Jefe o de la Jefa de Dispositivo serán, entre otras, las siguientes:
Si el Jefe o la Jefa de Dispositivo lo considerase necesario por la complejidad de la incidencia o del servicio a acometer, o porque sus características pudieran fragmentarse en diferentes parcelas de interés policial, podría acordar el despliegue de diferentes equipos, especializados o no, que tengan, entre otras, la capacidad de afrontar aspectos tales como la seguridad ciudadana, la seguridad vial, la protección del medio ambiente, la investigación, la reacción inmediata, o cualquier otra circunstancia particular que requiera la intervención. Al mando de cada equipo habrá un Jefe o una Jefa de Operativo que se responsabilizará del despliegue operativo de su competencia en el lugar de los hechos, asesorando al Jefe o a la Jefa de Dispositivo sobre el cometido del equipo a su mando y las particularidades de las tareas a desarrollar, encargándose de verificar la ejecución de las decisiones adoptadas por aquel, y manteniéndole permanentemente informado del desarrollo de las actuaciones. 4