Documento de Universidad de Burgos sobre Cultura Clásica. El Pdf explora los juegos y espectáculos en la antigua Grecia y Roma, incluyendo los juegos panhelénicos griegos y los ludi romanos, con sus diversas clases como los circenses y los combates de gladiadores, útil para estudiantes universitarios.
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En Grecia, los espectáculos públicos principales fueron los deportivos y los teatrales - especialmente en la Atenas clásica-, ambos enmarcados en fiestas religiosas. Los Juegos griegos tuvieron su origen en las diversas competiciones que se celebraban en los funerales de personajes importantes, del tipo de las que organizó Aquiles en el campamento griego en Troya en honor de Patroclo (Ilíada, canto XXIII).
Posteriormente, el programa competitivo de los concursos públicos se fue perfilando en las polis que los organizaban, y, hasta la época helenística, en la que perdieron en gran parte su carácter religioso, estuvieron relacionados con algún culto o santuario dedicado a un dios o a un muerto heroizado, en cuyo honor se celebraban también, generalmente, procesiones y sacrificios.
La gran atracción que ejercieron los Juegos en los ciudadanos, se debió, sin duda, al papel fundamental que desempeño la gimnasia en la educación de los mismos, que practicaban desde los 12 años, en la palestra y en el gimnasio, y con la que pretendían conseguir el ideal de perfeccion recogido en el καλός και αγαθός (kalos kai agathos, 'hermoso y bueno') o, lo que es igual, el desarrollo completo y equilibrado del hombre, en el plano físico y mental, con la práctica deportiva. En esos siglos, por tanto, el deporte para los griegos no constituía un simple entretenimiento y tampoco era un deporte de alta competición, aunque la victoria en los Juegos daba una fama extraordinaria al atleta y a su ciudad, para lo cual se trabajaba con empeño. En el caso de Esparta, además, se sirvieron de él para proporcionar a los ciudadanos, desde los siete años, una excelente preparación para la guerra, e incluso a las ciudadanas, para fortalecerse con el fin de estar mejor capacitadas para la maternidad.
La mayor parte de las polis organizaban cada año concursos deportivos, de mayor o menor relevancia. Los únicos Juegos, sin embargo, a los que los griegos les reconocieron categoría de "nacionales" fueron los Juegos Panhelénicos, que congregaban a deportistas y espectadores de todo el mundo helénico, y fueron, en orden de mayor a menor importancia, estos:
DELFOS Juegos Piticos ATENA Grandes CORINTO Juegos Istmicos OLIMPIA Juegos Olímpicos Juegos Heréos NEMEA Juegos Nemeos
Templo de Hera, esposa, de Zeus Metroon, templo consagrado a Cibeles Templo de Zeus olimpico Gimnasio, lugar de_Palestra, lugar de entrenamiento para lanzamiento de disco y jabalina entrenamiento para lucha, boxeo y pancracio Estadio con capacidad para 20.000 espectadores Bouleliterion, donde se reunia el Comité de los Juegos Banos pura los atletas Leonideon, donde in se alojaban los invitados ilustres Reconstrucción del santuario de Olimpia
Unos meses antes de que comenzaran los Juegos, las polis organizadoras enviaban mensajeros oficiales (espondóforos) por toda la Hélade para atraer visitantes a ellos y proclamar la "Tregua sagrada", la cual, al parecer, no implicaba la suspension de todos los conflictos bélicos entre las polis, pero sí era una especie de salvoconducto que aseguraba la inviolabilidad de los deportistas y de los espectadores durante el proceso de los Juegos y garantizaba su celebración. La trasgresión de la "Tregua Sagrada" conllevaba sanciones severas.
En los Juegos panhelenicos podían competir y asistir como espectadores todos los hombres libres, de raza griega y que fueran ciudadanos de pleno derecho. Las mujeres podían participar como espectadoras y en algunos casos como atletas (solo las espartanas, parece), pero pronto tuvieron sus propios juegos, los Hereos, que se celebraban en Olimpia en honor de Hera, cada cuatro años, también. En ellos las atletas realizaban como única prueba, vestidas generalmente con una túnica corta, la carrera del estadio, más corta que la de los atletas (unos 160 m., frente a los 190 m. de los varones). Las vencedoras recibían como premio una corona de ramas de olivo (igual que los vencedores de los Juegos Olímpicos) y una granada, símbolo de fertilidad y atributo de Hera.
Los espectadores eran gentes de toda condición, procedentes de todas partes del mundo griego que, podían y, no querían perderse un acontecimiento de estas características. Dichos juegos eran, por tanto, la ocasión ideal para que todos ellos tomaran conciencia de su identidad cultural y de pertenecer a un mismo pueblo con los mismos dioses y la misma civilización, por encima de las variantes regionales. A algunos les brindaban, además, una buena oportunidad para sellar acuerdos y para adquirir o vender productos varios.
tribuna de altar Jínon de salida (balbis)
Se realizaban en el Estadio y comprendían las pruebas siguientes:
Estadio: Fue la carrera principal y más antigua, y consistía en correr un largo del estadio (192,28 m en Olimpia). El vencedor en la misma era, por otra parte, el encargado de encender el fuego sagrado en el altar de Zeus, de donde procede la actual costumbre, desde los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936, de encender una antorcha en Olimpia y llevarla desde allí a la ciudad donde se vayan a celebrar los mismos.
Tenían lugar en el hipódromo, y de sus dos modalidades, carrera de carros y carrera de caballos, la primera fue la competición deportiva preferida para los griegos por su espectacularidad. Recorrían unos 9 Km. El premio de la carrera se le otorgaba no al auriga sino al dueño de la cuadriga ganadora.
Los últimos Juegos Olímpicos de la Antigüedad se celebraron en el 393 d. C., casi doce siglos después de sus comienzos, tras prohibir el emperador Teodosio toda celebración pagana.