Diapositivas sobre la enfermedad arterial periférica, analizando su prevalencia y factores de riesgo. El Pdf, de nivel universitario y materia Biología, describe la anatomía de la circulación arterial y venosa de los miembros inferiores, así como la fisiopatología de la placa aterosclerótica.
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Explicación: La prevalencia de EAP aumenta con la edad, siendo significativamente mayor en adultos mayores. Esto se debe a la progresión lenta y acumulativa de la aterosclerosis, el principal mecanismo fisiopatológico de la enfermedad. Fuente: Según Criqui et al. (2021), la EAP es poco común antes de los 50 años, pero su prevalencia puede alcanzar hasta el 20% en personas mayores de 70 años. Esto se relaciona con la acumulación de daño vascular a lo largo de la vida. También Polonsky y McDermott (2021) reportan que el envejecimiento es uno de los factores de riesgo más importantes, tanto para la aparición como para la progresión de la EAP.
Explicación: Aunque ambos sexos pueden verse afectados, diversos estudios han documentado que los hombres tienden a presentar EAP en edades más tempranas, y con mayor severidad clínica. Fuente: Aboyans et al. (2018) indican que la EAP es más prevalente en hombres jóvenes (menores de 65 años), mientras que en mujeres suele aparecer más tarde, pero con síntomas más atípicos. Por su parte, Criqui et al. (2021) describen diferencias de género tanto en la presentación clínica como en el acceso al tratamiento.
Explicación: La EAP no solo afecta las extremidades inferiores; es un marcador de enfermedad aterosclerotica sistémica. Su presencia se asocia con un mayor riesgo de infarto agudo al miocardio, accidente cerebrovascular y muerte cardiovascular. Fuente: Gorki et al. (2024) señalan que la EAP multiplica por 2 a 4 veces el riesgo de eventos cardiovasculares mayores, incluso en pacientes asintomáticos. Gupta et al. (2022) destacan que el manejo integral de la EAP no solo busca aliviar los síntomas en extremidades, sino también prevenir eventos cardiovasculares fatales.
La circulación arterial lleva sangre oxigenada desde el corazón hacia los tejidos periféricos. En la EAP, esta red es la que se ve afectada por aterosclerosis, provocando isquemia.
○ Principal vaso de la extremidad inferior. ○ Se origina de la arteria ilíaca externa. ○ Frecuente sitio de enfermedad aterosclerótica (Aboyans et al., 2018).
○ Continuación de la femoral, pasa por la fosa poplítea (detrás de la rodilla). ○ Su estrechamiento puede comprometer tanto la marcha como el flujo distal.
○ Vascularizan el tercio distal de la pierna y el pie. ○ Son las principales responsables de los síntomas en isquemia crítica (Polonsky & McDermott, 2021).
Importancia clínica: Estas arterias son objeto de evaluación con índice tobillo-brazo (ITB), doppler y arteriografía, tanto para diagnóstico como para guiar decisiones terapéuticas (Gorki et al., 2024).
Aunque no es el foco de la EAP, la red venosa es clave en la fisiología del retorno sanguíneo. Conocerla permite diferenciar la EAP de insuficiencia venosa crónica.
o Encargadas del drenaje profundo.o Importantes en procedimientos quirúrgicos y cateterismos (Tomé et al., 2007).
○ Sistema venoso superficial. ○ Son visibles a la inspección y palpación, y utilizadas en injertos quirúrgicos (bypass).
○ Conectan los sistemas profundo y superficial. o Su insuficiencia puede provocar varices, pero no se relaciona directamente con EAP.
Relación con la EAP: La EAP afecta principalmente arterias de mediano y gran calibre, y las más frecuentemente comprometidas son:
Fuente: Esto está ampliamente descrito en Gorki et al. (2024), Aboyans et al. (2018) y Criqui et al. (2021), quienes señalan estos sitios como los más vulnerables a la obstrucción aterosclerótica, y donde ocurren la mayoría de las revascularizaciones.
Las arterias están compuestas por tres capas principales: íntima, media y adventicia, cada una con funciones específicas. La alteración progresiva de estas capas es lo que lleva al desarrollo de aterosclerosis, el mecanismo central de la EAP.
Contenido: · Endotelio (células endoteliales). · Tejido conectivo subendotelial. · Membrana elástica interna. Función fisiológica: El endotelio regula la vasodilatación, coagulación y respuesta inflamatoria. Produce óxido nítrico, prostaciclinas y otras sustancias vasoactivas. Según Gorki et al. (2024) y Criqui et al. (2021), el daño endotelial es el evento inicial en la aterosclerosis. La disfunción endotelial permite la acumulación de LDL, monocitos y células espumosas en esta capa, iniciando la formación de placas.
Contenido: · Músculo liso. · Fibras elásticas. Función fisiológica: Controla el tono vascular y, por tanto, la presión arterial y el flujo sanguíneo. LU En la EAP, la capa media puede engrosarse o perder elasticidad debido a la inflamación crónica y al remodelado vascular inducido por la aterosclerosis (Aboyans et al., 2018; Gupta et al., 2022).
Contenido: · Tejido conectivo. · Vasos pequeños (vasa vasorum). · Nervios. Función fisiológica: Proporciona soporte estructural y nutrición a las capas externas de vasos grandes. LI Aunque menos estudiada, Polonsky & McDermott (2021) explican que la adventicia puede participar en procesos inflamatorios, especialmente en etapas avanzadas de la enfermedad.
! Importancia clínica: · El engrosamiento de la íntima y la proliferación de la media llevan a la formación de placas que estrechan el lumen arterial -> isquemia. · Cuando la placa se ulcera o rompe, puede generarse una trombosis aguda, agravando la obstrucción (Gorki et al., 2024). · La fisiología alterada de estas capas explica los síntomas clínicos de claudicación e isquemia crítica.
Esta imagen muestra el corte transversal de una arteria, enfocándose en las capas íntima y media, donde ocurre la progresión de la enfermedad. Vamos paso a paso.
Las células endoteliales que recubren la capa íntima pierden su capacidad protectora por efecto de factores de riesgo como: · Tabaquismo. · Hipertensión. · Hiperlipidemia. · Diabetes mellitus. Gorki et al. (2024) y Criqui et al. (2021) describen esto como el primer paso en la formación de placas, permitiendo la infiltración de lipoproteínas (principalmente LDL) hacia la íntima.
· El core lipídico (lipid core) es una masa rica en colesterol libre, restos celulares y productos inflamatorios. · EI LDL oxidado activa al endotelio y promueve la migración de monocitos, que se transforman en macrófagos. Estos macrófagos fagocitan lípidos y se convierten en células espumosas (foam cells), fundamentales en la progresión de la placa (Aboyans et al., 2018; Polonsky & McDermott, 2021).
· Las células espumosas y células musculares lisas (SMC) liberan citocinas, quimiocinas, y especies reactivas de oxígeno (ROS). · Esto desencadena una respuesta inflamatoria sostenida, con fragmentación de fibras de colágeno y elastina. LI Gupta et al. (2022) explican que este ambiente inflamatorio debilita la estructura de la placa y del vaso, y perpetua la lesión vascular.
· El cuerpo intenta estabilizar la lesión formando una tapa fibrosa (fibrous cap) sobre el núcleo lipídico. · Sin embargo, si esta tapa es delgada y vulnerable, puede romperse, provocando trombosis aguda (Polonsky & McDermott, 2021).
· Las células musculares lisas (SMC) y los macrófagos eventualmente mueren por apoptosis o necrosis, liberando más lípidos y generando cuerpos apoptóticos. · Esto expande la lesión y debilita aún más la estructura del vaso (Gorki et al., 2024).
Relación con EAP: Todo este proceso reduce el diámetro del lumen arterial y disminuye el flujo sanguíneo a las extremidades inferiores, causando: · Claudicación intermitente. · Isquemia crítica. · Riesgo elevado de amputación en estadios avanzados.
"Se produce por un desbalance del aporte de oxígeno en las EEll por una obstrucción total o parcial de las arterias que irrigan dichas"
La EAP reduce el flujo sanguíneo arterial hacia las extremidades inferiores, lo que limita el aporte de oxígeno necesario para el metabolismo tisular, especialmente durante el ejercicio o esfuerzos mínimos. Gorki et al. (2024) y Criqui et al. (2021) explican que la isquemia resultante puede ser leve (como claudicación intermitente) o severa (como isquemia crítica de extremidades), dependiendo del grado de obstrucción y la capacidad de circulación colateral.
Esta obstrucción se debe casi siempre a aterosclerosis, pero también puede ser causada por trombosis, embolia, arteritis o trauma. Según Aboyans et al. (2018) y Polonsky & McDermott (2021): · La obstrucción parcial provoca síntomas al aumentar la demanda (por ejemplo, al caminar). · La obstrucción total o casi total causa síntomas en reposo e incluso riesgo de pérdida de extremidad por necrosis.
La EAP es una enfermedad donde las arterias de las piernas se estrechan o bloquean, impidiendo que llegue suficiente sangre rica en oxígeno a los músculos. Esto genera dolor, debilidad, heridas que no cicatrizan y, en casos graves, riesgo de amputación.
La imagen muestra que la EAP puede presentarse en distintas formas clínicas, que no son necesariamente progresivas de manera lineal, sino que pueden intercambiarse o coexistir dependiendo de la evolución del paciente y las intervenciones terapéuticas.