Documento de Comuntear-nos sobre el Programa Comunicarnos. El Pdf detalla un programa didáctico para Educación primaria, centrado en el desarrollo del lenguaje oral y las habilidades de pre-lectura, con una bibliografía de referencia.
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Programa COMUNICARNOS Desannollo del lenguaje onal y habilidades pana el aprendizaje de la lectuna
"Somos maestras de Audición y Lenguaje y Pedagogia Terapeutica Creemos en lo que hacemos, aprendemos lo que creíamos saben descubrimos lo que nunca imaginamos, ponemos del neves lo que no está bien amamos lo que somos y compartimos lo que funciona, pero necesitamos que tú también lo hagas. Esta hennamienta que tienes en tus manos y tú, Dois el primer paso para el cambio."
Autoría mania Villaescusa Jiménez Rosario Poncel Bueno Vinginia Mansilla Rodríguez Leticia Aquilena Vela Inene Ocaña Castillo maria Blanco Casillas Belinda Hano Castilla
2Para el aprendizaje de la lectura no hay un período crítico, sin embargo, Di lo hay para el aprendizaje y desarrollo del lenguaje onal
"Nuestro cerebro no viene preparado para aprender a leer; la lectura es un invento "reciente" de la humanidad y nuestras conexiones cerebrales han tenido que reestructurarse para hacer frente a esta nueva habilidad. Por ello, aunque comparte estructuras con el lenguaje oral, su desarrollo es totalmente diferente ya que para aprender a hablar si venimos predeterminados biológicamente. Esta es otra razón para no forzar la lectura de una manera demasiado temprana y dedicar los esfuerzos docentes para lo que sí venimos preparados: el lenguaje oral" Gracia Jiménez Fernández. (Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Granada)
El aprendizaje lectoescriton comienza con la adquisición del lenguaje onal Y es aquí donde comienza la razón de este programa. En innumerables ocasiones, como profesionales de la educación, y con ojo crítico, hemos observado una gran divergencia entre lo que nuestro alumnado necesita, lo que nuestro alumnado está preparado para aprender (madurez real), y lo que a nuestro alumnado se le obliga a aprender. En otras palabras, ha existido un empeño en introducir la lengua escrita sin haber trabajado la oral.
Pues bien, junto a Gracia Jiménez, se encuentran infinidad de autores que convergen en que al lenguaje oral no siempre se le ha concedido la importancia que tiene. Durante muchos años, el "lenguaje escrito ha sido el centro de atención y de preocupación máxima entre los enseñantes y las familias; el lenguaje oral no ha sido considerado objeto de enseñanza estructurada. Simplemente, se exigía a los alumnos su competencia sin más, como si a esta se llegara de forma natural por el simple hecho de hablar". (Montserrat Vigas, 1996)
La indiscutible implicación del lenguaje onal en el nesto de áreas de aprendizaje. El desarrollo del lenguaje oral tiene unas implicaciones muy importantes, es decir, además de ser un instrumento para comunicarse adecuadamente, comprender y relacionarse con el entorno que le rodea, se convierte en un elemento imprescindible para el desarrollo cognitivo del niño/a. Conseguir el adecuado desarrollo de las habilidades de expresión oral es EL COMIENZO del PROCESO LECTOESCRITOR, y la evidencia científica así lo señala, no es una opinión o creencia, y así lo defendemos porque los estudios lo demuestran. El aprendizaje del lenguaje escrito se fundamenta en el lenguaje oral, por tanto, hay que trabajar los cimientos orales para que después la adquisición del lenguaje escrito tenga lugar sin dificultades.
Tal y como señalan Silvia Defior (1994) "el lenguaje oral es un sistema de comunicación arbitrario que debe ser aprendido; se transmite culturalmente, de un modo natural, ya que es una actividad lingüística primaria. Ahora bien, la expresión escrita de las lenguas es una actividad lingüística secundaria cuyo aprendizaje requiere la consciencia lingüística de ciertos aspectos de la actividad primaria, es decir, del lenguaje oral (Mattingly, 1972, 1984) y exige una enseñanza sistemática."
3Del mismo modo Mann (1994) señala que son dos los factores lingüísticos que se asocian consistentemente con la habilidad lectora inicial. Uno de ellos es la habilidad para procesar el lenguaje oral; otro es el grado de conocimiento que tienen los niños sobre la estructura fonológica del lenguaje oral o consciencia fonológica.
Wood et al. (2009) plantean que el reconocimiento del lenguaje hablado facilita la adquisición del vocabulario, lo que a su vez fomenta el desarrollo de la Conciencia Fonológica y, por lo tanto, el de la habilidad de lectoescritura (Adams, 1990).
En último lugar, podemos señalar que se ha constatado que las habilidades de lenguaje oral juegan un papel clave en el desarrollo lector (Hulme y Snowling, 2014). De hecho, uno de los predictores más estudiados ha sido la fonología segmental y, en particular, la Conciencia Fonológica (CF), que se refiere a la habilidad para analizar y manipular los segmentos sonoros de las palabras (Melby- Lervag, Lyster y Hulme, 2012).
La importancia de la conciencia fonológica para la adquisición de la lectura es un hecho asumido y consensuado por la comunidad científica, tanto es así que en palabras de Gracia Jiménez "ya se ha dejado de investigar sobre esta relación, puesto que está ya absolutamente comprobado y demostrado".
Podemos ver algunos estudios sobre su importancia en el proceso y como valor predictivo de la Conciencia Fonológica sobre el aprendizaje de la lectoescritura (Anthony y Lonigan, 2004; Bradley y Bryant, 1983; Caravolas et al., 2012; Caravolas, Lervåg, Defior, SeidlováMálková, y Hulme, 2013; Defior y Serrano, 2011; National Reading Panel, 2000; Snowling y Hulme, 2005; Wagner y Torgesen, 1987; Ziegler y Goswami, 2005). Igualmente, se ha mostrado que el déficit en esta habilidad se relaciona con las dificultades en el aprendizaje de la lectura y la escritura (Kudo, Lussier, y Swanson, 2015) y que el entrenamiento de la conciencia fonológica mejora las habilidades de lectura y escritura (e.g., Defior y Tudela, 1994).
¿Hay que enseñan a leen? ¿ Por qué aumentan las dificultades lectoescritonas? "Plantear esta pregunta supone que pudiera no ser necesario hacerlo, que se puede aprender sin enseñanza organizada ni sistemática. Al contrario, aprender a leer exige clases, programas, profesores, y a pesar de todos estos esfuerzos, plantea problemas a una proporción grande de niños". (Alegría, Carrillo y Sánchez, 2005)
A nosotras desde Comunicarnos nos surgen muchas dudas, si tanto hemos investigado, tanto hemos avanzado en los últimos años y tantos esfuerzos se dedican. ¿ Por qué se producen estas dificultades? Según las últimas investigaciones, de las que ya venimos hablando a lo largo de todo este documento, los tres marcadores que predicen y que estudian la evolución en el aprendizaje de los niños son:
Aprender a leer en una lengua alfabética y transparente como la nuestra consiste en asignar un fonema (sonido) a cada uno de los grafemas o letras, es decir llegar a la conversión del fonema en grafema y viceversa, lo que se conoce como principio alfabético.
El aprendizaje de las reglas de conversión grafema-fonema y su automatización es una de las dificultades más grandes con las que se enfrentan nuestros alumnos cuando empiezan a leer, y en gran 4medida el éxito de este aprendizaje tan complejo va depender del óptimo afianzamiento de esta asociación fonema - grafema, pero no podemos olvidar que esto, que se llama principio alfabético, es la última fase de un proceso mucho más amplio y complejo.
En primer lugar, los niños han de tener conciencia del lenguaje oral, de que las frases que oyen están formadas por elementos independientes, que son las palabras, posteriormente deben adquirir conciencia de que la palabra hablada está segmentada en sonidos independientes, conocer todo esto antes de empezar con el aprendizaje formal de la lectura ha demostrado ser un factor de máxima relevancia para facilitar dicho aprendizaje. Todo esto, es lo que desde el Programa Comunicarnos queremos trabajar, que no es otra cosa que las habilidades metalingüísticas.
La Conciencia Fonológica es la capacidad para reflexionar y manipular conscientemente los segmentos fonológicos del lenguaje oral y se considera necesario que el niño disponga de cierta conciencia fonológica ANTES de comenzar a leer, de hecho, es un poderoso factor para la predicción del éxito lector (Bradley y Bryant, 1983).
Distintas investigaciones y estudios, como estamos viendo, recomiendan la necesidad de incluir en las aulas de Educación Infantil y Primer ciclo de Primaria actividades programadas y secuenciadas de forma sistemática, enfocadas a desarrollar en los niños la conciencia sobre las diversas unidades fonológicas, así como a fomentar su capacidad para trabajar con esas unidades en tareas de análisis (segmentación) y síntesis (formación de unidades mayores).
Así mismo, las investigaciones realizadas han demostrado la relación entre déficit en conciencia fonológica en estadios tempranos de adquisición lectora y retraso lector en las lenguas transparentes como el español, por lo que con un programa de entrenamiento en desarrollo de la Conciencia Fonológica también se previenen posibles dificultades de aprendizaje y se detectan precozmente casos de riesgo.
Periodo crítico ¿Qué encontramos normalmente en los centros educativos? Normalmente, lo primero que se enseña es el abecedario, y seguidamente el NOMBRE DE LAS LETRAS, cuando, en realidad, lo que necesitamos inicialmente para leer y escribir, no es otra cosa que el sonido de la letra, sin embargo, a esto, se le resta importancia.
La enseñanza del proceso lectoescritor, se está basando en la realización de actividades principalmente visuales, en las que apenas se presta atención al desarrollo de la vía auditiva, siendo ésta muy necesaria, ya que (como decíamos anteriormente) en códigos transparentes como el nuestro, el aprendizaje se basa en la asociación y representación del sonido con el símbolo gráfico. (Rodríguez Jorrín (1987), citado por Calero y col., 1991).
Por otro lado, esta enseñanza que comienza directamente con el nombre de las letras, está asociada a la unidad sonora mínima, el fonema, con lo cual la representación mental que de los fonemas pueden tener niños muy pequeños es complicada, es más, entra en contradicción con todos los estudios y con el desarrollo natural del niño.
La literatura científica demuestra, que la representación que un sujeto tiene de los fonemas de su lengua (conciencia fonémica) no se encuentra suficientemente adquirida antes de los 6 -7 años de edad (Liberman y otros, 1974; Treiman y Baron, 1981; Antonini, 1987; Gombert, 1992). Los estudios nos demuestran que primero se procesan palabras, luego sílabas y posteriormente sonidos; 5