Documento de la Universidad Alfonso X el Sabio sobre Introducción al Estudio de la Percepción. El Pdf explora la percepción y atención, sus definiciones y teorías históricas, ideal para Psicología universitaria. Aborda sensación, atención, conciencia y el proceso perceptual, con un índice claro para facilitar el estudio.
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En el diccionario de la Real Academia Española (RAE), el término sensación suele tener dos significados distintos. En primer lugar, la sensación se define como la impresión que las cosas producen en la mente por medio de los sentidos. En segundo lugar, la sensación es entendida como la emoción producida en el ánimo por un suceso o noticia importante para nosotros. La primera definición se enfoca en el aspecto informativo de las sensaciones en relación con los objetos del mundo que nos rodea, mientras que la segunda resalta la impresión subjetiva que ese mundo produce en la persona que tiene la sensación. Ambas definiciones se refieren a los dos extremos de un proceso psicológico consciente: un polo objetivo que hace referencia al objeto externo que da lugar a ese proceso y uno subjetivo que informa del modo en que ese objeto afecta al sujeto de forma emocional. Por lo tanto, toda sensación es consciente y son las sensaciones las que nos permiten tomar consciencia del mundo que nos rodea. Así, el polo objetivo va a proporcionar información del mundo externo al sujeto y el polo subjetivo va a proporcionar información acerca del modo en el que el mundo afecta al sujeto.
Existen sensaciones orientadas a proporcionarnos información sobre cómo nos influye el mundo. Por ejemplo, las sensaciones de dolor o de asco nos permiten detectar un objeto nocivo y provocan rechazo de forma refleja o, por el contrario, sensaciones como una caricia que inducen a una aproximación hacia quien las ocasiona. En este tipo de sensaciones la información se refiere al efecto que nosotros originan, es decir, serían sensaciones sesgadas hacia el polo subjetivo del proceso consciente y en las que predomina la carga afectiva de la experiencia del mundo que adquirimos a través de ellas. Por otro lado, existen sensaciones en las que predomina el polo objetivo de la consciencia y que nos informan sobre el objeto que las originan. Ejemplos de estas sensaciones serían un color determinado, un sonido peculiar o un olor concreto que nos dan información acerca de un objeto y nos ayudan a reconocerlo e identificarlo. Este tipo de sensaciones nos informan sobre objetos aún sin necesidad de entrar en contacto directo con ellos, al contrario de las sensaciones afectivas que hemos visto anteriormente.
Todas las sensaciones van a tener un carácter bipolar que va a caracterizar a un acto consciente: todas tienen un polo objetivo que apunta hacia un objeto del mundo y un polo subjetivo orientado hacia el sujeto cómo y el modo en que éste se ve afectado por el objeto de la sensación. Así, dependiendo de la sensación, el grado en que se dirige hacia uno u otro de estos polos va a variar considerablemente.
En el campo de la psicología experimental, el concepto de sensación tuvo un papel muy relevante para organizar el estudio experimental de la percepción y de la mente. En este sentido, Universidad Alfonso X el Sabio 3PSICOLOGÍA DE LA PERCEPCIÓN Y ATENCIÓN para sentar las bases del estudio de la sensación fueron muy relevantes tres líneas de investigación:
Atender implica una actividad que parte del sujeto y se dirige hacia un objeto, bien sea éste un objeto del medio ambiente o de nuestro propio mundo interior. Por ejemplo, en el caso de la visión tenemos intuitivamente clara la diferencia entre ver y mirar. Así, ver implica una cierta receptividad respecto al mundo que se impone ante nuestros ojos. En cambio, mirar implica exploración y búsqueda de algo que nos importa y nos interesa. Vemos lo que nuestro campo visual nos ofrece, pero al mirar iniciamos una actividad selectiva orientada a procesar algo con preferencia al resto. Lo mismo ocurriría acerca de la diferencia entre oír y escuchar o entre sentir y palpar.
Considerando las acciones que realizamos, también es fácil diferenciar entre aquellas que son rutinarias y que ejecutamos sin darnos apenas cuenta, y las acciones en las que tenemos que poner atención y esfuerzo. También al pensar existe una diferenciación parecida. No es lo mismo la forma de pensar concentrada y reflexiva que realizamos cuando necesitamos comprender y estudiar algo a fondo, qué la simple ocurrencia que brota de nuestra mente y se nos impone de forma inesperada.
Todas estas consideraciones son importantes porque sugieren que posiblemente la atención que opera en relación con la percepción puede tener mucho que ver con la que controla nuestras acciones y nuestros pensamientos. Si esto es así, el estudio de la atención va a resultar relevante no solo en el contexto del estudio de la percepción sino también en otros importantes procesos psicológicos. El hecho de que el tratamiento de la atención se localice junto con el estudio de la percepción obedece simplemente a que la investigación de la atención se ha desarrollado sobre todo en este contexto. Tal y como pasaba con la percepción, existen diversas opiniones sobre cómo concebir y estudiar la atención, variando entre los investigadores y sus principales opiniones al respecto. En próximos temas de la asignatura entraremos con más detalle en el estudio de la atención.
Cuando hablamos de Estados o niveles de consciencia nos solemos referir a una dimensión de la psique íntimamente relacionada con el grado de activación del organismo y con el grado en que éste muestra capacidad para responder a los estímulos externos. Esta dimensión permite ordenar los niveles de consciencia desde estados de nula o deficiente capacidad de respuesta Universidad Alfonso X el Sabio 5PSICOLOGÍA DE LA PERCEPCIÓN Y ATENCIÓN (como los estados de coma o estados vegetativos) hasta niveles altamente responsivos (como los inducidos por medio de drogas o mediante Estados normales de sueño y vigilia).
La consciencia de contenido requiere normalmente un estado de vigilia, aunque hay fases del sueño en que también se da como cuando soñamos. La consciencia de contenido se va a referir a la capacidad de darnos cuenta de algo, de lo que nos rodea, de percatarnos de nuestro entorno. Así, la consciencia de contenido es siempre consciencia de algo y su estructura fundamental se articula en torno a un sujeto que es consciente de algo que, a su vez, constituye el objeto de la consciencia. En este sentido el término consciencia se refiere a la capacidad del observador para caer en la cuenta, captar y ser consciente del mundo que le rodea.
Una forma peculiar de consciencia de contenido que parece específicamente humana es la autoconsciencia. Este concepto se refiere a la capacidad del sujeto consciente de objetivarse a sí mismo, de situarse a sí mismo como objeto del acto de la conciencia, de caer en la cuenta de sus propios estados mentales. esta capacidad reflexiva de poder tomar consciencia de uno mismo es de extraordinaria importancia en la evolución de los seres vivos, y probablemente sea la génesis de la cultura.
El concepto de percepción es más amplio que el de sensación. Podemos definir la percepción como la experiencia consciente de los objetos y de las relaciones entre ellos. Sin embargo, no queda claro cuál es la definición más correcta de percepción, dado que hay diversas formas de entender la percepción que a veces responden a problemáticas diversas y otras a teorías diferentes dentro de una misma disciplina.
En la psicología experimental las principales teorías de la percepción han sido desarrolladas en relación con el concepto de sensación. Sin embargo, la sensación ha sido considerada unas veces elemento esencial de la percepción y otras un mero artefacto o producto de nuestra capacidad de abstraer que impide el estudio de la complejidad perceptiva.
Uno de los principales problemas subyacentes a la percepción consiste en entender cómo se pasa de algo tan distinto como es la energía física que llega a los órganos sensoriales (INPUT) a información sobre todos aquellos elementos que nos rodean (OUTPUT). A este respecto, por ejemplo, consideraremos que la percepción consiste en un conjunto de operaciones de procesamiento o transformación de la información, responsables de que la luz reflejada por los objetos nos informe sobre los distintos elementos que conforman nuestro entorno.