Tendencias contemporáneas en las sociedades de consumo, Universidad Rey Juan Carlos

Diapositivas de la Universidad Rey Juan Carlos sobre Tendencias contemporáneas en las sociedades de consumo. El Pdf explora el capitalismo emocional y la mercificación de las emociones, según Eva Illouz, en el contexto de la Economía universitaria, analizando brechas sociales y consumo colaborativo.

Ver más

56 páginas

GRADO EN PUBLICIDAD Y RELACIONES PUBLICAS (SEMIPRESENCIAL) (FUENLABRADA)
2052 - SOCIOLOGIA DEL CONSUMO - MAÑANA A - 1Q
Ana Fondón Ludeña, PhD
Tema 6. Tendencias contemporáneas en las sociedades de consumo
6.1 Las brechas sociales incrementales: la influencia del consumo en la
distribución de la riqueza y en las oportunidades de desarrollo.
6.2 Incongruencias del mundo consumo: vidas hipotecadas y créditos para el
consumo.
6.3. Vidas precarias: trabajos/servicios low cost. Plataformización del
consumo/servicio: apps y los nuevos peer to peer.
6.4. Consumo colaborativo y solidario.
6.5 Consumo y vidas "cuquis".
6.6. El consumo LGTBI.
6.7. Eva Illouz y el consumo de las emociones.
6.8. Ecosistemas digitales y consumo de datos.
Bloque III. Investigación y Consumo
6.1. Las brechas sociales incrementales: la
influencia del consumo en la distribución de la
riqueza y en las oportunidades de desarrollo.
Ana Fondón Ludeña, PhD
En las sociedades
contemporáneas, el consumo
no solo refleja las preferencias
individuales, sino que tambn
tiene un impacto significativo en
la distribución de la riqueza y
las oportunidades de
desarrollo. Las brechas
sociales incrementales se
refieren a las crecientes
desigualdades que surgen a
medida que ciertos grupos de
la sociedad tienen acceso a
s recursos y oportunidades
que otros. Este fenómeno está
estrechamente relacionado con
los patrones de consumo y las
estructuras económicas
subyacentes.
Las brechas sociales
incrementales son un desafío
significativo en las sociedades
de consumo contemponeas.
La influencia del consumo en la
distribución de la riqueza y las
oportunidades de desarrollo es
profunda y multifacética.
Abordar estas desigualdades
requiere un enfoque integral
que incluya políticas públicas
efectivas, educación inclusiva y
acceso equitativo a recursos y
oportunidades.

Visualiza gratis el PDF completo

Regístrate para acceder al documento completo y transformarlo con la IA.

Vista previa

Universidad Rey Juan Carlos

GRADO EN PUBLICIDAD Y RELACIONES PUBLICAS (SEMIPRESENCIAL) (FUENLABRADA) 2052 - SOCIOLOGIA DEL CONSUMO - MAÑANA A - 10

Bloque III. Investigación y Consumo

Tema 6. Tendencias en las sociedades de consumo

6.1 Las brechas sociales incrementales: la influencia del consumo en la distribución de la riqueza y en las oportunidades de desarrollo. 6.2 Incongruencias del mundo consumo: vidas hipotecadas y créditos para el consumo. 6.3. Vidas precarias: trabajos/servicios low cost. Plataformización del consumo/servicio: apps y los nuevos peer to peer. 6.4. Consumo colaborativo y solidario. 6.5 Consumo y vidas "cuquis". 6.6. El consumo LGTBI. 6.7. Eva Illouz y el consumo de las emociones. 6.8. Ecosistemas digitales y consumo de datos. O Ana Fondón Ludeña, PhDu

Brechas sociales incrementales

Influencia del consumo en la distribución de la riqueza y oportunidades de desarrollo

6.1. Las brechas sociales incrementales: la influencia del consumo en la distribución de la riqueza y en las oportunidades de desarrollo.

En las sociedades contemporáneas, el consumo no solo refleja las preferencias individuales, sino que también tiene un impacto significativo en la distribución de la riqueza y las oportunidades de desarrollo. Las brechas sociales incrementales se refieren a las crecientes desigualdades que surgen a medida que ciertos grupos de la sociedad tienen acceso a más recursos y oportunidades que otros. Este fenómeno está estrechamente relacionado con los patrones de consumo y las estructuras económicas subyacentes.

Las brechas sociales incrementales son un desafío significativo en las sociedades de consumo contemporáneas. La influencia del consumo en la distribución de la riqueza y las oportunidades de desarrollo es profunda y multifacetica. Abordar estas desigualdades requiere un enfoque integral que incluya políticas públicas efectivas, educación inclusiva y acceso equitativo a recursos y oportunidades.

Ana Fondón Ludeña, PhDu

  • Consumo de Lujo: Los bienes y servicios de lujo son accesibles solo para una pequeña fracción de la población, lo que refuerza la concentración de la riqueza en manos de unos pocos. Este tipo de consumo no solo refleja el poder adquisitivo, sino que también perpetúa las diferencias de estatus social 1

Concentración de la Riqueza

Inversiones y Ahorro: Las personas con mayores ingresos tienen más capacidad para invertir y ahorrar, lo que les permite acumular más riqueza a lo largo del tiempo. Esto contrasta con los grupos de menores ingresos, que a menudo deben gastar la mayor parte de sus recursos en necesidades básicas 1.

Influencia del Consumo en la Distribución de la Riqueza

Acceso a Recursos y Oportunidades:

Educación y Salud: El acceso a una educación de calidad y servicios de salud está fuertemente influenciado por el nivel de ingresos. Las familias con mayores recursos pueden permitirse mejores escuelas y atención médica, lo que a su vez mejora sus oportunidades de desarrollo y movilidad social2

Tecnología y Conectividad: La brecha digital es otro factor que contribuye a la desigualdad. El acceso a la tecnología y la conectividad a internet es crucial para el desarrollo personal y profesional en la era digital. Las personas con menos recursos a menudo quedan rezagadas en este aspecto2 Ana Fondón Ludeña, PhDu

Impacto en las Oportunidades de Desarrollo

Impacto Intergeneracional

La desigualdad de oportunidades no solo afecta a la generación actual, sino que también tiene implicaciones para las futuras generaciones. Las familias con menos recursos tienen menos capacidad para invertir en el desarrollo de sus hijos, perpetuando así el ciclo de pobreza

Movilidad Social

Desigualdad de Oportunidades:

Mercado Laboral: Las oportunidades de empleo y desarrollo profesional están influenciadas por el acceso a la educación y la formación. Las personas de entornos más desfavorecidos tienen menos probabilidades de acceder a empleos bien remunerados y estables3

Emprendimiento: El acceso al capital y a las redes de apoyo es crucial para el emprendimiento. Las personas con menos recursos enfrentan mayores barreras para iniciar y mantener negocios exitosos, lo que limita sus oportunidades de generar riqueza3

estructuras sociales y económicas pueden perpetuar la desigualdad. Las políticas fiscales, el acceso a servicios públicos y las redes de apoyo social juegan un papel importante en la movilidad social. Sin intervenciones adecuadas, las brechas sociales tienden a Ana Fondón Ludeña, PhDu

Aclaraciones conceptuales

Relación entre los diferentes conceptos de desigualdad: renta, consumo y riqueza

El conjunto de las rentas de las que disponen las personas no está totalmente disponible para su consumo, sino que se debe sustraer una fracción para pagar impuestos, lo que determina la renta neta disponible. Finalmente, los hogares deciden qué fracción de esta renta neta quieren consumir, dependiendo, entre otras cosas, de la incertidumbre que subyace a sus expectativas de renta futura, del momento vital en el que se encuentran, de la riqueza de la que disponen y de los bienes públicos o subvencionados que tienen a su disposición. Todo lo que los hogares deciden no consumir supone un ahorro y, dependiendo de en qué activos se materialice este ahorro y del precio y rendimiento de estos, variará su nivel de riqueza.

Los ingresos salariales de un trabajador dependen de cómo se remunera cada hora trabajada y de la cantidad de horas que este trabaja al cabo de un periodo de tiempo.

El análisis de la desigualdad se puede centrar en distintas variables, que se relacionan estrechamente entre sí. Por ejemplo, existen diferencias a escala individual en el salario por hora, en la capacidad para obtener ingresos alternativos a los laborales, en el acceso a los bienes públicos o en las decisiones de formación del hogar, de consumo y de ahorro. Todas estas medidas, en general, están relacionadas entre sí.

La renta bruta del hogar, por su parte, tiene en cuenta, en primer lugar, la decisión de con quien se forma un hogar y de cómo organiza este el tiempo de cada uno de los miembros entre trabajo remunerado, trabajo en el hogar y ocio.

La renta salarial no representa la totalidad de los ingresos del hogar, ya que adicionalmente a los ingresos derivados del trabajo asalariado existen las rentas del autoempleo, las prestaciones por desempleo, pensiones y otras transferencias que sirven como mecanismo de seguro ante situaciones adversas.

Ana Fondón Ludeña, PhDu

Clase social y consumo

En las sociedades industriales avanzadas el aumento de la productividad económica y la capacidad de crear riqueza que ha tenido lugar desde la Segunda Guerra Mundial han reducido (relativamente) la importancia de la producción y la adquisición de materiales de primera necesidad para la vida de las familias y los individuos en general. Se afirma que, debido al aumento de los niveles de vida, son más importantes las cuestiones relacionadas con el consumo que las concernientes a la producción; y que los "estilos de vida", más que las "clases", representan un papel cada vez más relevante en la configuración de toda una serie de actitudes y comportamientos.

En términos generales se afirma que ante la pérdida de importancia del trabajo como empleo al término del siglo XX, otros factores, en especial el consumo, adquieren una mayor importancia para el análisis de los sistemas de estratificación. Hoy en día el consumo proporcionaría los fundamentos para nuevas divisiones sociales. Las identidades de las personas cada vez se expresan y se manifiestan más por medio del consumo, en lugar de por la producción. Por todo ello, algunos autores afirman que deben abandonarse las obsoletas teorías decimonónicas de las clases obsesionadas por el productivismo.

No obstante, podemos afirmar que es probable que el "trabajo" haya decaído como fuente importante de identidad social, pero sigue constituyendo el determinante más significativo de bienestar material de la mayoría de la población. Aún tiene sentido decir que la sociedad capitalista tardía está regida por una "clase dominante" que ejerce su dominio económicamente y es capaz de influir de forma poderosa en la vida política y social.

Podría parecer que enfatizar las profundas vinculaciones entre los sistemas de estratificación y las diversas pautas de consumo no es sino constatar lo obvio.

El renovado énfasis en el significado del consumo ha concedido gran importancia al papel del status (tal y como se expresa en los "modos de vida" y las prácticas de consumo), en la estructuración de las desigualdades. Por ejemplo, Bourdieu ha señalado que el papel que el capital cultural desempeña en la producción y la reproducción de las desigualdades es similar al del capital económico.

El consumo y exhibición de bienes culturales y materiales escasos se ha venido utilizando a lo largo de la historia de las sociedades humanas como un signo de poder y dominio, al margen del tipo de ventajas y gratificaciones sensuales asociadas con la posesión y el acceso a estos recursos (Veblen).

Ana Fondón Ludeña, PhDu

Divisiones asociadas al sector del consumo: Saunders

Saunders afirma que con la llegada del "pacto del bienestar" surgieron nuevas divisiones sociales derivadas de los procesos de consumo en las sociedades industriales "del bienestar". Los grandes ejes de diferenciación de estas sociedades no se basan en las relaciones de producción y/o en el mercado, sino que se encuentran entre:

  1. por un lado, los que pueden satisfacer sus principales necesidades de consumo a través de la propiedad personal
  2. por otro, los que están obligados a depender de la provisión colectiva del Estado (se habría desarrollado una infra clase dependiente y en desventaja). La dependencia del Estado para la provisión de bienes de consumo es cuestión de grado, no algo absoluto.

Estaría en marcha un proceso de "re estratificación social" por el que las divisiones asociadas al consumo cobran cada vez más importancia.

Podemos percibir esta "decadencia del productivismo" -en términos de soporte para la identidad- en el fenómeno del "desalineamiento de clase" mostrada en el comportamiento electoral en Gran Bretaña (que es la sociedad que estudia Saunders): los que satisfacen sus necesidades de consumo mediante la compra privada tienden a alinearse con partidos políticos que acentúan la importancia de la independencia individual y del mercado, más que del Estado, para la provisión de los bienes de consumo en lo que se refiere a vivienda, sanidad, educación y transporte.

Se ha sugerido el "sector del consumo" como una alternativa a la "clase ocupacional", pero, la evidencia empírica sugiere que las asociaciones más fuertes con los diferentes aspectos de comportamiento y las actitudes son las que se establecen con la clase ocupacional.

Hammet ha criticado la concepción de Saunders. Al considerar la educación, sanidad, transporte, vivienda (como distintas áreas de consumo), encuentra que en todas estas areas, aun cuando no se puede considerar la clase ocupacional como determinante de las pautas de consumo en el nivel individual, la clase ocupacional constituye, en el nivel colectivo, el principal determinante de las pautas de consumo.

Parece que no existe evidencia sólida alguna de que las "categorías de consumo" -identificadas por la fuente dominan- te (estatal o privada) de provisión de bienes de consumo- se encuentren en proceso de convertirse en "comunidades de conciencia". Esta causalidad corresponde mas a la clase ocupacional que al sector del consumo.

Ana Fondón Ludeña, PhD

¿Non has encontrado lo que buscabas?

Explora otros temas en la Algor library o crea directamente tus materiales con la IA.