Documento de Universidad sobre Problemáticas vinculadas a las altas capacidades intelectuales. El Pdf explora los mitos y realidades de la superdotación, analizando las causas del fracaso escolar en estudiantes con altas capacidades intelectuales. Este material de Psicología es útil para el estudio autónomo.
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Desde la escuela no es necesario intervenir, porque el éxito académico ya está asegurado por el hecho de poseer una capacidad intelectual superior. No requieren adaptaciones curriculares de ningún tipo.
En relación a la atención a la superdotación, en Educación infantil no se ha de intervenir.
Se suele creer que la alta capacidad intelectual se vincula de manera directa a un éxito académico. No obstante, los buenos resultados escolares no se producen en todos los casos y eso trae como resultado el que podamos encontrarnos con el fracaso escolar del AACI.
El perfil de alta capacidad no debe ser entendido como una situación estática sino como un potencial que, para ser desplegado, requiere ser detectado, reconocido y atendido por la sociedad ya que, en caso contrario, puede perderse.
Es posible encontrar alumnos que, presentando un perfil de alta capacidad intelectual pueden tener dificultades para superar con éxito su escolarización y forman parte del grupo de alumnos con fracaso escolar por razones tales como una deficiencia o inexistente atención educativa específica, o problemas de inadaptación.
"También es frecuente [que presenten] problemas de marginación y rechazo por parte del grupo, lo que también contribuye a incrementar las posibilidades de fracaso escolar" (Rodríguez García-Caro, 2013, pp. 3-4).
Se puede afirmar que no son pocas las variables que pueden influir negativamente en el crecimiento de una persona, ya sea debido a factores internos (dimensión personal) o externos (dimensión familiar y dimensión escolar). En la siguiente Tabla 1 se ven algunas causas que pueden condicionar el fracaso escolar.
Tabla 1. Posibles causas del fracaso escolar entre AACI Factores Internos Factores externos ESCOLAR FAMILIAR ESCOLAR
Bajo autoconcepto
independiente del menor miembros del equipo orientador
Nota: Factores del fracaso escolar, por Díaz (1998; citado en López Escribano, 2002
Dada la amplia variedad de circunstancias que hacen al AACI poseer una singularidad propia, en comparación con el resto de estudiantes y con los estudiantes pertenecientes a este mismo perfil de ACNEAE, resulta difícil identificar todos y cada uno de los problemas que pueden darse en algún momento de su etapa académica (perfeccionismo, desmotivación, aburrimiento, inadaptación, dificultades de socialización, falta de seguridad, etc.). Por esta razón, en este apartado sólo haremos mención de los más comunes.
La disincronía es un término acuñado por Terrassier (1985) que se utiliza para referirnos al desfase que se puede producir en cualquier momento, entre diferentes dimensiones del desarrollo.
Los niños superdotados a menudo sufren una carencia de sincronización en los ritmos del desarrollo de su progreso intelectual, afectivo y motor, que tiene efecto en un número de aspectos de sus vidas, y unos resultados que pueden producir problemas psicológicos futuros. Este desequilibrio del desarrollo es lo suficientemente frecuente entre niños superdotados para ser digno de clasificación en términos de un modelo o síndrome el cual yo he llamado disincronía (Terrasier, 1985, p. 294).
El Síndrome de disincronía se entiende como el desarrollo irregular de unas áreas respecto de otras, es decir, el desarrollo dispar, heterogéneo, entre la capacidad intelectual y otras áreas de la conducta. Se produce cuando por ejemplo, se observa en el AACI una mayor sensibilidad hacia los temas etico-morales que le lleven a angustiarse, excesivo idealismo que no se ajuste con la realidad, un sentimiento de inadecuación (resultado de los conflictos internos y de las dificultades para interaccionar con personas con CI inferior), una autoestima baja (se sienten inferiores, rechazados socialmente, etc.), etc.
No obstante, conviene tener presente que se suelen describir dos tipos distintos de disincronía:
¿Quién puede potenciar este efecto Pigmalión?
Tanto la familia (padre, madre, hermano/a, etc.) como la escuela (docente, tutor/a, etc.) pueden transmitir unas expectativitas que influirán para bien o para mal en el rendimiento de la persona superdotada. Como afirma Sánchez (2001), el efecto Pygmalion se refiere a que las expectativas que los adultos, padres y profesores, depositan en el AACI influyen en el rendimiento del mismo/a.
Desde las primeras investigaciones de Rosenthal y Jacobson en la década de 1960 hasta la actualidad, no han sido pocas las investigaciones que han puesto de manifiesto cómo las expectativas y actitudes de las personas repercuten en la forma en que otras personas se comportan. En el contexto educativo podríamos verlo fácilmente en la relación educativa que se establece entre docente y grupo- clase: las actitudes y expectativas mostradas explícita o implícitamente durante el proceso de enseñanza-aprendizaje, repercute en el nivel de ejecución de su alumnado (y, en nuestro caso, en el alumnado con altas capacidades intelectuales).
En el caso de producir un efecto Pigmalión negativo, éste ocurre cuando se les exige una evolución disincrónica con respecto a sus posibilidades potenciales. Por ejemplo, si un profesor/a ignora la superioridad intelectual de su alumno/a, le exigirá menos de lo que puede hacer ajustándose a la norma de la clase, produciéndose una disincronía que puede acarrear consecuencias negativas para el desarrollo e incluso para la conducta en el aula.
Dicho de otra forma, se produce un efecto Pigmalión negativo si el profesor o la profesora a cargo espera una evolución en los límites de la normalidad y con su forma de proceder en el día a día, potencia que la persona superdotada se "adapte" y permanezca en esa situación en virtud de las expectativas percibidas (es decir, su potencial de aprendizaje se ve limitado). Esa conducta negativa afectará al progreso de su alumnado e incluso, será la base de conflictos.
Por tanto, "siendo conscientes de ello, y para evitar que se den estas situaciones que pueden ser vividas como de 'rechazo' por estos alumnos, hemos de crear una atmósfera positiva en la escuela que les invite a participar" (Arocas et al. 1994, p. 20).
Es importante tener en cuenta que los niños/as con altas capacidades, como cualquier niño/a con necesidades educativas especiales, tienen derecho a programas educativos flexibles dentro del marco de la atención a la diversidad.