Documento de Formación profesional sobre Unidad 3: Nos Reunimos. El Pdf explora el trabajo en equipo, la comunicación asertiva y la empatía, con técnicas para mejorar la asertividad y la escucha activa. Este material es útil para el estudio autónomo.
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Las personas que trabajan de manera conjunta con unos objetivos comunes e intercambiando habilidades, conocimientos y experiencia forman un equipo de trabajo.
El equipo de trabajo se fundamenta en el compromiso, la responsabilidad y la interdependencia de sus miembros. De este modo, todas tienen que velar por el desempeño de los objetivos comunes y tienen que estar implicadas, participar activamente y responsabilizarse de las tareas asignadas.
Los miembros de los equipos de trabajo colaboran activamente en el trabajo en equipo, que consiste en las estrategias utilizadas para lograr unos objetivos comunes.
El trabajo en equipo genera sinergia, y esto aporta más productividad y cohesión grupal.
Para que un equipo funcione, no es suficiente con trabajar juntos. Es necesaria la figura del líder y la distribución de roles por parte del resto de integrantes del grupo, que tienen que tener habilidades comunicativas interpersonales, mostrar implicación y responsabilidad, así como autoconocimiento y capacidad para evaluar el trabajo propio y el del grupo.
En cuanto a las reuniones, hay cinco tipos de actitudes:
Todos estos roles son la consecuencia de los valores o contravalores, de las creencias potenciadoras o limitadoras, y de las vivencias vividas. Que las actitudes se vuelven positivas solo depende de cada persona.
Algunos de las ventajas del trabajo en equipo son:
Trabajar en equipo no siempre es la mejor opción, puesto que también tiene limitaciones. Por ejemplo:
Las reuniones son imprescindibles en los equipos de trabajo, ya sea en entornos educativos, socioeducativos o sanitarios, porque permiten planificar, organizar, coordinar y evaluar las intervenciones.
Sin reuniones sería imposible intervenir con las personas usuarias, dado que cada cual intervendría a su manera y no se podría beneficiar de las ideas del resto. En cuanto a los usuarios, recibirían diferentes tipos de actuaciones que podrían repetirse, u otros que no recibirían nunca. Respecto a las familias, tanto la comunicación individual como la comunicación grupal dependerían de la voluntad y de la sana crítica de los técnicos, pero sería complicado hacer acciones conjuntas de todo tipo.
La descoordinación sería evidente y repercutiría negativamente en el trabajo y también en su prestigio.
Los profesionales que trabajan en la atención a las personas saben que su tarea no da buenos resultados con el esfuerzo solitario, sino que hace falta el trabajo en equipo.
Cuando funciona coordinadamente y con buena armonía, es la opción organizativa más eficiente y la que proporciona una mejor atención a las personas. Los trabajos en equipo funcionan mediante reuniones de trabajo.
Las reuniones se clasifican en cinco tipos diferentes, en función de su objetivo:
Todo el mundo ha estado en reuniones de toma de decisiones excelentemente ejecutadas que no han sido salidas bien por la carencia de seguimiento de los acuerdos. Y nada es más desalentador que comprobar que los acuerdos conseguidos con gran dispendio de recursos y de energía no se lleguen a llevar nunca a la práctica. Hacer el seguimiento de la eficacia de los acuerdos no hace nada más que cerrar el ciclo de la eficacia de las reuniones. Esta tarea, como muchas otras, necesita alguna estrategia de seguimiento.
Algunos instrumentos para hacer el seguimiento de acuerdos son:
Tasca Setmana 1 Setmana 2 Setmana 3 Setmana 4 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 -- Temps A la parte de bajo del diagrama hay que explicitar siempre las tareas concretas que se enumeran. La persona encargada de hacer el seguimiento tiene que verificar periódicamente que la realización de las tareas se ajusta en el calendario previsto porque, si no es así, pueda hacer los ajustamientos necesarios.
Una reunión empieza en el momento de pensar la convocatoria. También forma parte de la preparación de una reunión pensar en las personas convocadas, los temas concretos del orden del día, la preparación de los materiales adjuntos (si hace falta), el horario, el espacio físico, los recursos necesarios ...
Toda reunión necesita un trabajo previo:
Y una vez acabada la reunión:
Cualquier tipo de reunión necesita en un lugar que reúna un mínimo de condiciones: espacio suficiente, temperatura adecuada, sin distracciones, alejada de ruidos, etc. En fin, condicionadas que ayuden a conseguir los objetivos por los cuales ha sido convocada. Esto es común para todas las reuniones.
Hay que tener presente que según la tipología de la reunión los requisitos pueden variar sustancialmente:
Las personas representamos diferentes roles en la vida. En el contexto profesional, especialmente en las reuniones, la estructura y los objetivos del grupo y la posición de cada miembro definen los diferentes roles.
Todo el mundo lleva a cabo un rol u otro en una reunión. Estos roles se clasifican en clases diferentes: roles de mantenimiento, roles de trabajo, roles disruptivos.
Una reunión es un momento excelente para compartir, enriquecernos con las ideas de los otros, aportar ideas y tomar decisiones, pero también puede ser un momento en que afloran algunos egos, aparece alguna revancha pendiente, se esconden algunas informaciones relevantes, etc. La persona que coordina la reunion tiene que tener mesas para saber conducir actitudes competitivas.
Hay que destacar la importancia de la persona líder o coordinadora de la reunión para potenciar los aspectos positivos y reducir los negativos. De su intervención depende la reconducción de situaciones que puedan apartar el grupo del objetivo fundamental.
También hay otros roles presentes en una reunión, teniendo presente que a pesar de que la mayoría de las personas lleva a cabo un rol u otro según el tipo de reunión y de la situación concreta, hay personas que acostumbran a encontrarse cómodas en un determinado rol que van repitiendo reunión detrás reunión. El problema que se plantea es quién y cómo actuar en el supuesto de que este rol sea reiteradamente negativo.
A la reunión son necesarios roles de trabajo, entre los cuales destacan:
No siempre los roles de las personas son positivos. A menudo las reuniones se encallan y, incluso, no llegan a los objetivos previstos a causa de la intervención (o no intervención) de algunas personas que llevan a cabo roles no integrados o disruptivos, puesto que entorpecen el trabajo del grupo.
Entre estos roles hay:
Charlatán: no para de hablar de cualquier tema excepto del de la reunión. Crítico sistemático: está en contra de todo el que se propone, pone palos a las ruedas y pose en cuestión la autoridad de líder. Mudo: no interviene en la reunion, salvo que una persona se le anime directamente. Sabio: a pesar de que puede ser una persona positiva para el grupo, aquí se coge su forma más negativa, que se pone por encima del grupo despreciando la contribución de las otras personas.