Documento de Educación infantil sobre educación sexual en la etapa infantil. El Pdf explora la educación sexual en la primera infancia, basándose en teorías psicológicas y normativas educativas, con estrategias para prevenir la discriminación de género y promover la aceptación de la identidad sexual.
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Este tema, junto con los temas 8 y 9, constituyen el conjunto de conocimientos que debemos poseer los docentes en torno a temas transversales como pueden ser los hábitos alimenticios, de higiene y de salud que hay que fomentar en los niños de Educación Infantil. Pero ¿por qué es tan necesario conocer aspectos relacionados con la educación sexual? Porque como dice la cita latina "mens sana in corpore sano", para lograr un bienestar integral se necesita de un equilibrio entre la salud física y el bienestar emocional; y la sexualidad infantil es uno de los muchos ámbitos gracias a los cuales el niño desarrolla su personalidad y sus relaciones a través de la afectividad. Por tanto los maestros tenemos que reconocer al niño como ser sexuado, en relación consigo mismo y con otros, con la intención de que pueda llegar a construir su propia identidad sexual.
Para poder profundizar y abordar con rigurosidad este tema, me he basado en el libro de Laura Martínez et al. "La educación sexual en la etapa de infantil" ya que aborda los aspectos relacionados con la educación sexual de los niños, así como proporciona estrategias educativas para evitar la discriminación de género.
También he consultado y tenido como referente la normativa educativa vigente: a nivel estatal la Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre, por la que se modifica parcialmente la actual Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación; así como el Real Decreto 95/2022, de 1 de febrero, por el que se establecen las enseñanzas mínimas en la Educación Infantil. En cuanto a la legislación autonómica, tomaré como referente el currículo de nuestra comunidad, recogido en el Decreto 66/2022, de 7 de julio, para poder planificar, programar y organizar cualquier intervención didáctica de nuestros discentes garantizando su desarrollo global; y el Decreto 78/2019, de 24 de mayo, de Atención a la Diversidad para poder establecer las medidas necesarias y oportunas para responder a las diferentes necesidades educativas que puedan surgir en el aula.
Antes de justificar la presencia de la educación sexual en esta etapa, es necesario hacer unas breves aclaraciones. Según la Real Academia Española, se entiende por sexo la característica anatómica y fisiológica de la especie humana, determinada genéticamente, que consiste en los órganos sexuales. Es, ó áen otras palabras, la condición orgánica, masculina o femenina. En cambio, se entiende por educación sexual aquella parte de la educación general que incorpora los conocimientos biológicos, psicológicos y sociales de la sexualidad, como parte de la formación integral del sujeto. De hecho, en el artículo 3 de nuestro currículo autonómico, encontramos que la finalidad de la Educación Infantil es contribuir al desarrollo integral y armónico del alumnado en todas sus dimensiones: física, emocional, sexual, afectiva, social, cognitiva y artística, potenciando la autonomía personal y la creación progresiva de una imagen positiva y equilibrada de sí mismos, así como a la educación en valores cívicos para la convivencia. Por tanto la educación sexual aparece tratada como parte integrante de la educación para la salud, ya que si se proporciona al alumnado una educación sexual de calidad será posible alcanzar el bienestar emocional individual además de conseguir convivir en igualdad y sin discriminaciones entre niños y niñas. De hecho la LOMLOE, en su artículo 1 L, la denomina educación afectivo-sexual. Dichos artículos normativos están directamente ligados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), de forma particular al ODS5 de igualdad de género, y al ODS3 de salud y bienestar: proporcionando una educación afectivo-sexuaal de calidad los niños aprenderán sobre el propio cuerpo y el respeto hacia el de los demás, contribuyendo así a prevenir problemas de salud sexual y promoviendo relaciones respetuosas y seguras en igualdad.
No se trata sólo de aplicar la ley educativa, sino también porque, de acuerdo con la teoría del desarrollo psicosexual de Freud, los niños pasan por diferentes etapas marcadas por zonas erógenas concretas, que en infantil serían 3: durante el primer año se produce la etapa oral, ya que la boca es el órgano de placer y satisfacción (por eso los niños se calman al recibir el chupete); sucesivamente, hasta los 3 años, se produce la etapa anal ya que el órgano de placer es el ano que se estimula durante la defecación; por último entre los 3 y los 6 años se pasa a la fase fálica en la que la zona erógrna son los genitales puesto que el niño descubre la sexualidad y la diferencia entre hombres y mujeres.
Por tanto en la etapa correspondiente a la Educación Infantil se produce el descubrimiento de la sexualidad y se inicia la construcción de género, y será fundamental acompañar a los niños de educación infantil en este descubrimiento, contribuyendo a responder a sus preguntas de forma natural y crear así una identidad sexual y un propio desarrollo personal positivos, respetando la diversidad afectivo-sexual y ayudándoles a identirifcar y eliminar toda discriminación. En este sentido será importante recordar que la interacción con la persona adulta orienta y modela en gran medida al niño, ya que tiende a imitar y reproducir sus estrategias relacionales; por ello será imprescindible identificar y erradicar, en su caso, los posibles mecanismos de discrimianción oculta que puedan persistir en el entorno escolar.
En resumen, el objetivo básico de la educación afectivo-sexual es el de favorecer la aceptación positiva de la propia identidad sexual, desligada de elementos discriminatorios de género y unas relaciones interpersonales equilibradas y satisfactorias dentro de la propia cultura, época y sociedad.
El tema de la sexualidad suscita mucho interés y curiosidad en los niños de infantil ya que, como se ha visto, en estas edades la van descubriendo. Por ello siempre hay que contestar a sus preguntas con naturalidad y diciendo la verdad, adecuándose a lo que el niño desea saber, utilizando un vocabulario claro y dejando que pueda expresar sus dudas sobre el tema de forma natural.
También se pueden proponer actividades encaminadas a conocer su propio cuerpo, descubrir y aceptar las diferencias, reconocer y valorar la propia identidad sexual y generalizar los juegos, juguetes, acciones a ambos sexos sin discriminación por cuestión de género. En definitiva, integrando la sexualidad a un aspecto de la afectividad de la persona, creando actitudes de respeto y responsabilidad. Además será importante hacer partícipes a las familias en este proceso, ya que hoy en día el concepto de familia ha variado dando lugar a muchos tipos de convivencia (familias con un solo progenitor, parejas de dos madres o dos padres etc.). En todas ellas se puede y se debe hacer una educación afectivo-sexual de calidad creando vínculos afectivos sólidos y sanos que ayuden a los niños a crecer con seguridad.
Un recurso que se puede utilizar tanto para nosotros los docente como para recomendar a las familias, es la Guía de la Educación Sexual de la Primera Infancia propuesta por el Ministerio de Educación, que trata sobre mitos e ideas falsas sobre la sexualidad y las relaciones entre infantes, y prevención de riesgos sexuales. Este último tema también forma parte de la educación afectivo-sexual y debemos poder explicar a los niños que las relaciones afectivas y sexuales son muy bonitas cuando las dos personas están a gusto y hacen lo que quieren; pero que cuando alguien les propone cualquier tipo de expresión afectiva o sexual que no les agrade (como dar un beso o un abrazo a otra persona) no hay que hacerlo. Hay que hacer a los niños conscientes que si alguien les obliga a hacer algo que no quieran, no tienen por qué esconderlo ya que no son culpables de nada; y que, además, los secretos y los juegos amorosos se dan entre personas de la misma edad y no con mayores. Es importante que sepan que, si les pasa algo de este tipo, siempre pueden contárselo a alguna persona adulta en la que confíen especialmente.
Siguiendo el libro "La educación sexual en la etapa de infantil" citado anteriormente, vemos que el descubrimiento y la identificación con el propio sexo suele darse a partir de los 2 años, cuando los infantes sean capace de distinguirse en un espejos y empiezan a emplear pronombres personales. El descubrimiento del sexo individual implica reconocer sus órganos sexuales y comprender que son diferentes los del otro sexo. Una vez que el niño ha descubierto su propio exo, intentará ver semejanzas y diferencias que existen entre él y los de su alrededor. En cambio, la identidad sexual será ya un juicio: 'soy niño' o 'soy niña' atañe ya a la figura corporal, y sigue un proceso:
En este proceso de descubrimiento e identificación sexual, se dan distintas conductas típicas infantiles, como:
Y ¿cómo va evolucionando durante la etapa de Educación Infantil?
Sobre los 3 años los niños empiezan a descubrir las diferencias anatómicas de los sexos y a reconocerse como individuos. A Los 4 años expresan una gran curiosidad por el sexo, buscando la causa de las diferencia de las estructuras físicas. A los 5 años ya están familiarizados con las diferencias de sexos, pero no muestran interés por ellas. Será a los 6 años cuando empezarán a hacer preguntas sobre ellas, a las que debemos responder de una forma clara y natu
Algunas actividades que promuevan la exploración el conocimiento del propio cuerpo de manera natural y respetuosas pueden ser el utilizo de cuentos y canciones que hablen sobre las diferencias y similitudes entre niños y niñas, enfatizando la importancia de que todos somos únicos y valiosos, independientemente del sexo. Los cuentos de Cristina Torrón ('Se llama vulva', 'Se llama pene', etc.) nos pueden ayudar en este sentido. También se pueden proponer juegos de reconocimiento corporal, donde los peques señalan y nombran partes de su cuerpo para así tomar conciencia de su identidad sexual siempre en un ambiente que promueva la igualdad y el respeto.
Igualmente será fundamental crear espacios de diálogo en los que los niños se puedan expresar libremente sobre lo que les gustas, lo que sienten, las dudas sobre sus cuerpos o roles sociales etc. sin imponer estereotipos de género.
En definitiva, lo más importante durante este proceso es aceptar a los niños y responder a sus curiosidades. Aceptar sus formas de expresar la afectividad, sus preguntas, sus miedos, sus dudas y contradicciones, sus modos de relacionarse con su cuerpo, sus necesidades, su desarrollo intelectual y sus dificultades. Aceptarlos es aceptar su sexualidad, sus formas de expresarse y de vivir un cuerpo sexuado. Para ello hay que aceptar la unicidad de cada niño y la posibilidad de que haya niños a los que les guste jugar con los muñecos y niñas que les guste jugar al fútbol.