Documento de Universidad sobre La Personalidad: Principales Teorías. El Pdf explora el concepto de personalidad y sus principales teorías, como la de los rasgos, psicoanalítica, constructivista, humanista, cognitivo-conductual y biológica, con sus conceptos fundamentales y exponentes.
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Marta Franco Mayorga
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La personalidad es un concepto central en la psicología, esencial para
comprender el comportamiento humano y su diversidad. En el ámbito de los
Servicios Sociales, y particularmente para los profesionales del Equipo de
Atención a Familias del Instituto Municipal de los Servicios Sociales de Badajoz,
el estudio de la personalidad es crucial para desarrollar estrategias efectivas
de intervención y apoyo.
Definir la personalidad implica explorar las características emocionales,
conductuales y cognitivas que distinguen a cada individuo. Estas
características no solo son relativamente estables a lo largo del tiempo, sino
que también influyen en cómo las personas interactúan con su entorno y
responden a diferentes situaciones. La personalidad, por lo tanto, es un
constructo multifacético que abarca aspectos como los patrones de
pensamiento, las reacciones emocionales y los comportamientos habituales.
El interés por la personalidad y su desarrollo ha llevado a la formulación de
diversas teorías a lo largo de la historia de la psicología. Estas teorías intentan
explicar las diferencias individuales y proporcionar una comprensión más
profunda de cómo y por qué las personas actúan de la manera en que lo hacen.
Desde los enfoques que enfatizan los rasgos innatos hasta aquellos que
destacan la influencia del entorno y las experiencias de vida, el estudio de la
personalidad ofrece una lente invaluable para analizar y mejorar las dinámicas
familiares y comunitarias.
Para los profesionales en Psicología de los Servicios Sociales, una
comprensión sólida de la personalidad es fundamental para el diagnóstico, la
planificación de intervenciones y la evaluación de resultados. Cada familia y
cada individuo presentan un conjunto único de características personales que
deben ser consideradas al diseñar programas de apoyo y asistencia.
Reconocer las variaciones en la personalidad permite a los psicólogos adaptar
sus enfoques y técnicas para atender mejor las necesidades específicas de las
personas y familias con las que trabajan.
En el contexto de Badajoz, donde las familias pueden enfrentar una
variedad de desafíos socioeconómicos y emocionales, el conocimiento
detallado de la personalidad ayuda a los profesionales a ofrecer un apoyo más
empático y efectivo. Al entender los aspectos centrales de la personalidad, los
psicólogos pueden fomentar relaciones de confianza y colaboración,
esenciales para el éxito de cualquier intervención en los servicios sociales.
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El término personalidad procede etimológicamente de la palabra latina
persona, que se refería. Las máscaras que los actores utilizaban en las
representaciones teatrales. Cada máscara se asociaba con un tipo de carácter,
por lo que el público ya se iba preparando para el papel que cada personaje
iba a representar. Hasta la Edad Media, donde la palabra persona adquiere su
significado actual de identidad propia, lo que hoy entendemos por
personalidad quedaba recogido en conceptos como razón, psique o ser
humano.
La frase de Burham (recogida en Pervin 1990) "todo el mundo sabe lo que
es la personalidad, pero nadie sabe expresarlo con palabras", resume uno de
los principales problemas que nos hemos encontrado cuando intentamos dar
una definición científica de la personalidad. Sin embargo, al menos, los
expertos en la materia sí han podido determinar una serie de elementos que
la compondrían (Bermúdez et al., 2012):
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Uniendo estas características, Bermúdez (1986) propone la siguiente
definición de personalidad que integra gran parte de los aspectos señalados
como necesarios para el entendimiento de la misma:
Organización relativamente estable de aquellas características
estructurales y funcionales, innatas y adquiridas bajo las
especiales condiciones de su desarrollo, que conforman el
equipo peculiar y definitorio de conducta con que cada
individuo afronta las distintas situaciones.
Pervin (1998) ha definido la personalidad de la siguiente manera:
La personalidad es una organización compleja de
cogniciones, emociones y conductas que da orientaciones y
pautas (coherencia) a la vida de una persona. Como el cuerpo,
la personalidad está integrada tanto por estructuras como por
procesos y refleja tanto la naturaleza (genes) como el
aprendizaje (experiencia). Además, la personalidad engloba
los efectos del pasado, incluyendo los recuerdos, así como las
construcciones del presente y del futuro.
Lo más importante en la definición de Pervin es el énfasis en el carácter
complejo y organizado del funcionamiento personal, complejidad que pone
de manifiesto por la inclusión dentro de la misma de aspectos tan diversos
como la cognición, la emoción y la conducta, que aluden tanto a factores
estructurales como procesuales de la personalidad.
El estudio de la personalidad ha generado múltiples teorías a lo largo de la
historia de la psicología, cada una ofreciendo perspectivas únicas sobre cómo
se forma y se manifiesta la personalidad. A continuación, se presentan las
principales teorías que han contribuido de manera significativa a nuestra
comprensión de este complejo constructo.
La teoría de los rasgos es una de las más influyentes en la psicología de la
personalidad. Propone que la personalidad puede describirse mediante una
serie de rasgos estables y medibles que varían entre individuos.
Raymond Cattell, un pionero en este campo, identificó 16 factores primarios
(16PF) de la personalidad (Cattell, 1946). Sin embargo, el modelo más
reconocido actualmente es el de los "Cinco Grandes" (Big Five) de Costa y
McCrae, que incluye los rasgos de apertura a la experiencia, responsabilidad,
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extraversión, amabilidad y neuroticismo. Este modelo es ampliamente utilizado
debido a su capacidad para capturar la diversidad de la personalidad humana
de manera coherente y replicable, ofreciendo una herramienta valiosa para la
evaluación y comprensión de las diferencias individuales.
Desarrollada por Sigmund Freud, la teoría psicoanalítica se centra en la
influencia de los procesos inconscientes en la personalidad. Freud propuso
que la mente humana está compuesta por tres estructuras principales: el ello
(id), el yo (ego) y el superyó (superego) (Freud, 1923). El ello representa los
deseos instintivos y las necesidades básicas, el yo trata de mediar entre los
impulsos del ello y las demandas de la realidad, y el superyó incorpora los
valores y normas morales internalizados. Freud sostuvo que los conflictos entre
estas estructuras y las experiencias de la infancia son cruciales para el
desarrollo de la personalidad. Aunque algunas de sus ideas han sido revisadas
o criticadas, el énfasis en los procesos inconscientes y la importancia de la
infancia ha dejado una huella duradera en la psicología.
Su máximo exponente es George Kelly con la Teoría de los Constructos
Personales. Este autor propone que cada individuo organiza su experiencia en
base a un conjunto ordenado de constructos, mediante sistemas binarios de
oposición (bonito-feo, verdadero-falso, etc.) que sirven para evaluar las
situaciones y predecir los eventos futuros.
A medida que tenemos experiencias, estos constructos se irían
remodelando constantemente, implicando que nuestra personalidad esté en
constante cambio y reestructuración.
La teoría humanista, representada por psicólogos como Carl Rogers y
Abraham Maslow, ofrece una visión más positiva y centrada en el crecimiento
personal. Rogers introdujo el concepto del "yo ideal" y destacó la importancia
de la congruencia entre la autoimagen y la experiencia real. Según Rogers,
las personas necesitan un ambiente que les proporcione aceptación
incondicional y empatía para desarrollarse plenamente.
Maslow, por su parte, es conocido por su jerarquía de necesidades, que
sugiere que las personas están motivadas por una serie de necesidades que
van desde lo básico (fisiológicas y de seguridad) hasta lo superior (autoestima
y autorrealización). Esta teoría enfatiza la capacidad de los individuos para
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