Documento de Eneb sobre Financiación de Proyectos. El Pdf aborda la evaluación de proyectos de inversión, con un enfoque en los aspectos financieros y criterios de rentabilidad como la Tasa Interna de Rentabilidad (TIR), útil para estudiantes universitarios de Economía.
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En este tema hablaremos sobre el proceso de evaluación de los proyectos de inversión, una fase realmente importante ya que de ella dependerá la elección de un proyecto u otro.
En términos de definición, invertir es adquirir o crear capitales fijos.
Las decisiones de inversión en la empresa son decisiones a largo plazo, irreversibles y que comprometen a la empresa durante largos períodos de tiempo, llegando incluso a afectar, en ocasiones, a su propia supervivencia. Es por ello que esta fase es vital, ya que la elección condicionará el éxito o el fracaso de la empresa.
La planificación de las inversiones se realiza en función del presupuesto de capital, definido como el proceso de previsión de pagos y cobros por desembolsos afectos normalmente a capital fijo. El presupuesto de capital afecta a todos los departamentos de la empresa, de modo que todos los gerentes y ejecutivos deben conocer de qué manera se toman las decisiones estratégicas.
Antes de entrar en detalle y conocer los criterios de evaluación financieras de los proyectos de inversión, vamos a exponer los análisis preliminares que, bajo ningún concepto se pueden descuidar: sus resultados condicionarán la evaluación y decisión posterior.
Los proyectos de inversión no afectan solo al departamento que recibe la inversión, sino que afectan a toda la empresa. De este modo, es de vital importancia llevar a cabo un análisis preliminar antes de tomar la decisión de invertir puesto que, lo que obtengamos en los análisis, condicionará la evaluación y posterior decisión de inversión.
Estos análisis son cuatro:
Generalmente, la inversión tiene como objetivo final la producción de bienes o servicios que se venderán con beneficio en el mercado.
Esta realidad implica la necesidad de analizar el mercado, que nos permitirá ver sus características cualitativas, el ciclo de vida del producto o servicio, conocer la demanda y su evolución, saber quiénes son nuestros competidores, conocer la cuota de mercado previsional y analizar la oferta y su evolución, entre otros parámetros. Se trata de analizar aquellas variables del mercado relacionadas con el producto o servicio que ofrecemos, de modo que nos podamos realizar un pronóstico y previsión de ventas para la empresa. Sin este pronóstico, difícilmente podremos tomar una decisión de inversión y financiación acertada.
En este segundo análisis se deberán considerar los aspectos técnicos y la viabilidad de una correcta organización en la producción. Se analizarán, pues, los procesos productivos, las especificaciones técnicas y de maquinaria, las nuevas inversiones o ampliaciones de las ya existentes, incluyendo aspectos como las condiciones de pago y de presupuesto y las estimaciones de los costes y los gastos.
En este punto no solo trataremos los aspectos puramente técnicos y de producción, sino que se deberá tener en cuenta el factor del medio ambiente, de modo que será imprescindible realizar un estudio de los posibles impactos medioambientales que puede tener nuestra producción y, posteriormente, establecer los medios correctores necesarios para evitar este impacto.
La mano de obra y el personal son los elementos principales de una empresa, ya que no existiría sin sus trabajadores. En consecuencia, se deberá realizar un análisis del personal y establecer las necesidades de la empresa en contratación, formación y traslados, entre otros aspectos.
La inversión puede provocar dos situaciones respecto al personal: la empresa puede tener necesidad de aumentar la plantilla o de reducirla. En ambos casos, se deberá estudiar minuciosamente el impacto económico y la repercusión que la situación provocará.
Este último análisis trata de aspectos financieros como la fijación de precios del producto o servicio, las incidencias de los impuestos y del sistema de amortización escogido, o las posibilidades de financiación.
Esta primera fase se centra en realizar un análisis preliminar para conocer el estado de la situación actual y de lo que supondría la aceptación del proyecto, para que nos sirva como preludio para la evaluación final de los proyectos de inversión.
En este estudio previo, el comité de inversiones aceptará o rechazará los proyectos, de modo que los proyectos aceptados en esta primera fase pasarán a la valoración financiera final.
Una vez hayamos realizado el análisis preliminar de los proyectos de inversión, procederemos a su evaluación, centrándonos en los siguientes tres conceptos:
Entendemos por liquidez del proyecto la capacidad para transformar en dinero sus activos a través del proceso de explotación que comporta.
El criterio por excelencia de evaluación de la liquidez es el período de recuperación (PR), que nos permite cuantificar la liquidez del proyecto a través de un único índice, sin tener que construir todo el perfil de liquidez. Este período es conocido también como payback, y se define como el plazo de tiempo que debe transcurrir para que la inversión se pague a sí misma. En otras palabras, es el tiempo necesario para que el cash flow acumulado se anule. Así, podemos decir que un proyecto será líquido cuanto menos sea su período de recuperación.
Para poder calcular el PR debemos disponer de los siguientes datos:
Ejemplo: queremos determinar el período de recuperación de una inversión con un desembolso inicial de 30.000 euros que genera 15.000 euros en el año 1, 5.000 en el año 2 y 40.000 en el año 3.
El primer año recupera 15.000 euros, en los dos primeros 20.000 (15.000 + 5.000) y a lo largo del tercero logra recuperar más de lo invertido (15.000 + 5.000 + 40.000). De este modo, el plazo de recuperación es de algo más de 2 años. Durante los dos primeros años, se recuperan 20.000, mientras que los 10.000 restantes se recuperan a lo largo del tercer año. De todas formas, durante el tercer año se recuperan más de los 10.000, por lo que debemos determinar cuántos meses se tardan en recuperar los 10.000.
Para calcularlo consideramos que:
En 12 meses se recuperan 40.000.
Así, el cálculo queda configurado de la siguiente manera:
(10.000 x 12) / 40.000 = 3
Los 10.000 euros se recuperan en 3 meses, por lo que el período total de recuperación de la inversión es de 2 años y tres meses.
En el apartado de anexos se han dispuesto más ejemplos de cálculo del período de recuperación.
La rentabilidad de un proyecto es la capacidad para proporcionar rendimientos, rentas o beneficios.
Se puede medir según diferentes criterios, por lo que dependiendo del criterio que utilicemos, una inversión será más o menos rentable que otra.
Aquí nos centraremos en el análisis de la rentabilidad según los siguientes cuatro criterios:
La rentabilidad media es definida como el cociente entre el beneficio medio después de impuestos y la inversión media.
RM = beneficio medio después de impuestos / inversión media
Ejemplo:
AÑO INVERSIÓN BENEFICIO MEDIO DESPUÉS DE IMPUESTOS AMORTIZACIÓN CASH FLOW ANUAL 0 100 -100 1 15 35 50 2 15 35 50 3 20 35 50
Para calcular el beneficio medio después de impuestos, debemos sumar el beneficio de cada año y dividirlo por el número total de años. Esto es:
(15 + 15 + 20) / 3 = 50 / 3 = 16,67
Para calcularemos la inversión media considerando el valor de la inversión a mediados de cada período, determinando después el valor medio. Esto es:
Inversión a mediados del período 1: 100 - (35/2) = 82,5 Inversión a mediados del período 2: 65 - (35/2) = 47,5 Inversión a mediados del período 3: 30 - (30/2) = 15
El cálculo de la inversión media es el resultado de dividir la suma de la inversión de cada período por el número de años:
Inversión media = (82,5 + 47,5 + 15) / 3 = 145/3 = 48,33
Por consiguiente, la rentabilidad media será:
(50/3) / (145/3) = 16,67 / 48,33 = 0,34 = 34%
En el momento de seleccionar un proyecto, se compara la rentabilidad media con una tasa de corte o con la rentabilidad mínima que la empresa exige a sus inversiones. En el supuesto de que la rentabilidad de un proyecto sea superior a la tasa de corte, se aceptará la inversión. Por el contrario, si la rentabilidad es inferior, la inversión se rechazará.
El segundo criterio para evaluar la rentabilidad es la tasa de rentabilidad. Es un método de valoración de inversiones que mide la rentabilidad de los cobros y los pagos actualizados, generados por una inversión, en términos relativos, es decir, en porcentaje.
Supongamos que al principio del año 1 disponemos de una suma de dinero A0. Si se invierte a un interes r anual, en tanto por uno, al final del año 1 la cantidad inicial se habrá convertido en:
A1 = A0 (1 + r)
Si reinvertimos esta cantidad al interés r, al final del año 2 nos dará un capital igual a:
A2 = A1 (1 + r) = A0 (1 + r)2
Si repetimos este proceso a lo largo de los años, el capital final será de:
An = Ao (1 + r)"
Cuando se invierte un capital A0 de esta manera se dice que se hace a un interés compuesto r.
Seguidamente se procede a la inversa. Se calcula el capital B1 que es necesario invertir ahora a un interes k en tanto por uno, para obtener una cantidad B al final del primer año. La cantidad B1 viene dada por:
B1 = B / (1 + k)