Documento de Universidad sobre Qué es la Calidad Educativa y su Finalidad. El Pdf explora el concepto de calidad educativa como un constructo multifactorial, destacando la importancia de planes de estudio, recursos didácticos y gestión educativa. Este material es útil para estudiantes universitarios.
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ABSTRACT El término "calidad educativa" es reconocido como un constructo de naturaleza multifactorial. Siendo este supuesto un consenso internacional, el término es considerado un indicador de la integración, interrelación y el funcionamiento de diversos componentes que garantizan el cumplimiento de la finalidad de la educación. Esta finalidad es el logro de objetivos de aprendizaje y la formación de ciudadanos. Los componentes son: el correcto diseño de planes y programas de estudio, la exigencia y profesionalización de los procesos de enseñanza, el empleo de buenos recursos didácticos, la presencia de un ambiente e infraestructura que promueva el aprendizaje y la formación de profesionales e investigadores, la promoción de programas que involucren a los distintos actores (estudiantes-familia-comunidad, y personal académico y administrativo), la validez oficial y también una atinada gestión educativa.
PALABRAS CLAVE Calidad educativa, estándares definidores de calidad, sistema escolar eficaz, complejidad.
De acuerdo con Barreda y Aguado,1 el término Calidad se instala en las agendas de las políticas educativas de todos los países en la década de 1990. Éste es referido, con insistencia, desde la Declaración Mundial sobre Educación para Todos: La Satisfacción de las Necesidades Básicas de Aprendizaje, celebrada en Jomtien, Tailandia en el año 1990 (y enriquecida en el año 2011). Aunque efectivamente el término calidad es amplio, complejo, polisémico y subjetivo, de manera general, se asocia y se asume con las propiedades o conjunto de propiedades y condiciones, inherentes a algo, que permiten juzgar su valor.2 En tanto que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (de ahora en adelante, OCDE) define el término como un atributo o esencia definidora, un grado de excelencia o valor relativo, lo asocia con lo bueno o excelente, con un rasgo o juicio no cuantificado.3 Efectivamente, se puede considerar que la calidad es un término que trae consigo los estándares "definidores" que debe cumplir "algo" y cuya presencia, ausencia o maneras de funcionar, permitirían emitir un juicio de valor sobre ese algo. El conocimiento de los estándares definidores arrojarían criterios evaluativos del tipo: esto es bueno o malo, eficiente o no eficiente, eficaz o no eficaz, funcional o no, de alta calidad o de baja calidad. Cuando la calidad se refiere a la educación, los estándares definidores están centrados en aquellos elementos que permiten alcanzar o dar sentido a las razones que justifican la existencia de los sistemas educativos, éstas son que los estudiantes aprendan significativamente lo que el programa estipula deben aprender, y que de ello se derive la formación de ciudadanos cultos y responsables, y en el caso de la educación superior, la formación de profesionales, tecnólogos y científicos, con las competencias que les permitan el desarrollo de una mejor calidad de vida para sí mismos y para sus
1 Barreda, María Elena, y Aguado, Gloria, "La evaluación integral de programas y procesos: un camino hacia la calidad", pp. 209-215. 2 Real Academia Española, vigésima segunda edición. 3 Mortimer, J., The Use of Performance Indicators, OCDE, p. 34. respectivas regiones. Como bien expresa Palma,4 un ciudadano del mundo preparado para enfrentar y solucionar problemas de carácter universal. La emergencia del concepto "calidad educativa", de acuerdo con Palma,5 se debe a las condiciones de la sociedad actual cuya complejidad tecnológica, científica, cultural, política, económica y financiera, ubica a los ciudadanos en un contexto confuso e incierto y bastante excluyente de las personas que no cuentan con las competencias que demandan estas condiciones. Como bien se afirma en la Declaración de Jomtien (1990), en la actualidad para un ciudadano ya no es suficiente saber leer y escribir, se requiere, además, una alfabetización tecnológica imprescindible para la inserción en el mundo laboral y lograr el sustento propio. Frente a estas exigencias actuales, Palma6 considera que, en general, los sistemas educativos son insuficientes para la formación de ciudadanos con estas características. Más bien dificultan el alcance de un mínimo de éxito en el contexto internacional actual y la posibilidad de competir en los nuevos escenarios en el que interactúan dinámicamente los mercados internacionales de los países más aventajados. Esta situación alerta sobre la necesidad de centrar la atención en la calidad educativa, lo cual ha dado lugar, en el ámbito internacional, a un creciente interés por definir y consensuar su significado, establecer procedimientos para su evaluación y garantizar la mejora continua de ésta. Este capítulo se centra en las reflexiones acerca de la definición de calidad educativa, y en capítulos posteriores se abordan los otros aspectos. Las distintas dilucidaciones que existen sobre calidad educativa muestran la "esencia definidora" o "los atributos esenciales" de lo que la constituyen. Entre todas ellas, se encuentran definiciones con un enfoque funcionalista y otras con uno más humanista. Las primeras se centran en todas las condiciones que permiten formar a un ser competente, vinculadas las
4 Palma, G. Elvira, "Percepción y valoración de la calidad educativa de alumnos y padres en 14 centros escolares de la región metropolitana de Santiago de Chile". Revista Electrónica Iberoamericana sobre Calidad, Eficacia y Cambio en Educación, vol. 6, núm. 1, 2008. 5 Idem. 6 Idem. competencias con las demandas de la sociedad moderna y del mercado. Las segundas toman en cuenta, más bien, aquellas condiciones que forman a un ser crítico, adaptado a su realidad comunitaria y región en la que se encuentre. Para la primera acepción se cuenta con las siguientes definiciones:
Calidad educativa se refiere a aquellas instituciones que promueven el progreso de los estudiantes en una amplia gama de logros intelectuales, sociales, morales y emocionales, teniendo en cuenta su nivel socioeconómico, su medio familiar y su aprendizaje previo. Un sistema escolar eficaz es aquel que maximiza la capacidad de las escuelas para alcanzar esos resultados. Lo que supone adoptar la noción de valor añadido en la eficacia escolar.7
Frigerio y Poggi ven la calidad de la educación como "la integración dinámica de la organización institucional, de los recursos humanos y fiscales, del programa curricular y la didáctica, de los procesos educativos y sus resultados en términos de aprendizaje".8
Siguiendo a Marchessi y Martín:9
[ ... ] un centro educativo de calidad es aquel que potencia las capacidades cognitivas, sociales, afectivas, estéticas y morales de los alumnos, contribuye a la participación y a la satisfacción de la comunidad educativa, promueve el desarrollo profesional de los docentes e influye con su oferta educativa en su entorno social. Un centro educativo de calidad tiene en cuenta las características de sus alumnos y de su medio social. Un sistema educativo de calidad favorece el funcionamiento de este tipo de centros y apoya especialmente a aquellos que escolarizan a alumnos con necesidades educativas especiales o están situados en zona social o culturalmente desfavorecidas.
7 Mortimer, J., The Use of Performance Indicators, OCDE. 8 Frigerio, G., Poggi, M., et al., Las instituciones educativas. Cara y ceca, p. 11. 9 Marchessi, Álvaro y Martín, Elena, Calidad de la enseñanza. Calidad de la enseñanza en tiempos de cambio, p 33. Las definiciones de corte más humanista las plantea Rodríguez Arocho, quien define la calidad educativa de la siguiente manera:
Desde un paradigma de la complejidad, la calidad educativa es entendida de forma multidimensional y contextual. Más allá de los índices de matrícula, retención y aprovechamiento académico (éstos últimos la mayor parte de las veces determinados a partir de indicadores primordialmente cognitivos), debe entenderse el carácter multideterminado y dinámico de la calidad. El Global Monitoring Report (2005) menciona cuatro dimensiones básicas implicadas en la calidad. Estas remiten a las características de los aprendices (entre las que menciona condiciones de salud y motivación), los procesos educativos (entre los que menciona la formación y competencia de los educadores y la didáctica), los contenidos (en referencia al currículo) y los sistemas mismos (en referencia a la asignación equitativa de recursos y a las prácticas de administración de éstos). La forma en que estas dimensiones interactúan con dinámicas económicas, sociales, políticas y culturales más amplias también debe formar parte de la ecuación mediante la que se pondera la calidad educativa. 10
Lena Abadía considera que las instituciones educativas de calidad:
No sólo se sitúan en la mayor o menor capacidad de los estudiantes, de los docentes y de los investigadores para desempeñar sus tareas, sino también, en el flujo suficiente de recursos con que se nutran, con la infraestructura que requiere ser progresivamente más adecuada y ampliada, con el acceso de la población ( ... ) y de quien lo requiera, a la información a través de bibliotecas y sistemas electrónicos, con laboratorios y salones confortables y con instalaciones deportivas que cumplan con la vieja y sabia recomendación helénica de educar al cuerpo y al espíritu.11
10 Rodríguez A. Wanda, "El concepto de calidad educativa. Una mirada crítica desde el enfoque histórico cultural", p. 20. 11 Lena Abadía, José, “La calidad educativa. Un tema controvertido", p. 7. Disponible en http://redalyc.uaemex.mx/pdf/340/34005002.pdf Al respecto insiste en que la calidad se verifica en los recursos aplicados para que los estudiantes y académicos tengan la opción de realizar estudios en otras instituciones educativas, establecer redes de colaboración y que posean una flexibilidad curricular que no sea solamente interna sino universal. Clement Giné (citado por Arocho, 2007) plantea que una educación de calidad se caracteriza por ser accesible a todos los ciudadanos, facilitar los recursos personales, organizativos y materiales, ajustados a las necesidades de cada estudiante, para que todos puedan tener las oportunidades que promoverán lo más posible su progreso académico y personal. Las instituciones de calidad aplican e invierten en recursos para que los estudiantes tengan la posibilidad de tener acceso a una formación académica del más alto nivel. Chapman y Adams12 plantean que la calidad de la educación puede referirse a la cantidad de insumos (inputs) o recursos que posee la institución (como número de maestros, cantidad de maestros altamente capacitados, número de libros de textos), por la cantidad y variedad de esquemas instruccionales directos o promotores del aprendizaje activo. También por las salidas (outputs), como calificaciones, índices de graduación y por los resultados (outcomes) que se perciben en el desempeño o el impacto de la formación en áreas externas a la institución educativa, por ejemplo, en el sector profesional. Para ellos, la calidad también implica el alcance o el logro de las metas y los objetivos específicos. Otras concepciones consideran que la calidad está basada en la reputación de los programas y de la institución, en el sentido de cómo la escuela influye en los cambios que los estudiantes tienen en sus esquemas conceptuales, actitudinales, de valores y comportamientos, o en la adquisición y la aplicación deliberada de una teoría o ideología específica. En estas definiciones se asume la relatividad del concepto o su dependencia contextual, ideológica y política. Ante esto, los autores referidos afirman que debido a que los sistemas educativos crecen o dependen de las regiones en las cuales están insertos, y los líderes o directivos involucrados
12 Chapman, David and Adams, Don, The quality in education. Dimensions and strategies. Education and National Development in Asia: Trends, Issues, Policies, and Strategies. Manila. Edited by Mark Bray, the series accompanies the publication ADB, 2002.