Documento de Universidad sobre Alfonso XIII y la crisis de la Restauración (1902-1931). El Pdf analiza los problemas políticos, sociales y militares de este periodo, incluyendo la crisis de 1917 y el desastre de Annual. Es un material de Historia útil para el estudio autónomo.
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Tema 12 Alfonso XIII y la crisis de la Restauración (1902-1931). El reinado de Alfonso XIII cubre el primer tercio del siglo XX. En él se intentó, por una parte, continuar y renovar la monarquía parlamentaria de la Restauración, pero, por otra parte, se enfrentó a constantes y crecientes problemas (políticos, regional, militar, social ... ) a los que no logró dar una solución acertada, contribuyendo, con ello, a ir minando poco a poco al propio régimen. La crisis de 1917 pudo haber servido para modernizarlo, en cambio, la solución adoptada consistente en organizar gobiernos de concentración sólo sirvió para alargar su final. El descrédito del sistema sirvió de argumento al general Miguel Primo de Rivera para dar un golpe de Estado en 1923. Recibido con cierta expectación terminó convirtiéndose en otro fracaso. Pero ahora la diferencia es que arrastró también a la Monarquía y el 14 de abril de 1931 se proclamaba la II República.
El reinado de Alfonso XIII comprende dos periodos claramente diferenciados: la crisis del régimen de la Restauración, que culmina en 1923, y la Dictadura del general Primo de Rivera, que puso fin al sistema parlamentario y acabó arrastrando en su fracaso, en 1931, a la propia Monarquía.
Citaremos en primer lugar la paulatina descomposición de los dos partidos dinásticos, provocada por la desaparición de los dirigentes históricos (Cánovas y Sagasta) y las luchas entre sus nuevos líderes por hacerse con el control del partido, tanto entre los conservadores como entre los liberales. Como resultado, las mayorías en las Cortes eran precarias al tener que asignarse diputados a cada una de las facciones en que se dividían ambos partidos. Desde 1917, ningún partido era capaz de formar gobierno por sí solo, lo que llevó a recurrir a gobiernos de concentración donde participaban las facciones de los dos partidos del "turno".
El siguiente problema fue el aumento de la conflictividad social como se observa en el incremento de las huelgas. El movimiento obrero, en definitiva, va a adquirir una gran fuerza a través de los sindicatos (socialista y anarquista), en los que crece la afiliación.
Otro de los problemas fue la reaparición de la cuestión religiosa. Socialistas, republicanos y un sector del partido liberal estaban a favor de limitar el número de congregaciones. La Iglesia católica había experimentado un fuerte avance dese el inicio de la Restauración. En síntesis, frente al resurgimiento del clericalismo se acentuó elTema 12. Alfonso XIII y la crisis de la restauración (1902-1931). anticlericalismo, que fue extendiéndose entre buena parte de la opinión pública urbana, y, sobre todo, entre las clases populares.
A continuación debe citarse el llamado problema militar. La guerra de 1898 había demostrado la necesidad de introducir reformas en las Fuerzas Armadas, en las que sobraban oficiales y jefes y faltaban recursos materiales. A partir de ahora, hay que contar con un estamento militar herido, que atribuía toda la responsabilidad de la derrota a los políticos y que reivindicaba la vuelta al papel protagonista que el Ejército había desempeñado en el siglo XIX. Contra esta visión se enfrentarán sectores antimilitaristas y una prensa crítica que acusaba a los militares de la derrota.
Otro problema irresuelto fue el regional/nacionalista. Durante el reinado se van afirmando corrientes autonómicas en Cataluña, País Vasco y Galicia, pero es en Cataluña donde el problema regional adquirirá mayor fuerza influyendo intensamente en la política general del Alfonso XIII (1902-1931). país. Para los políticos conservadores y liberales de Madrid y del resto de España, y desde luego para los militares, nacionalismo equivalía a separatismo y a riesgo de disgregación de la Patria.
Por último, hay que mencionar el problema de Marruecos. Tras la derrota del 98, España pudo incorporarse a la etapa final del reparto del continente africano, donde se decidía el futuro colonial de Marruecos. A España se le ofreció la zona norte de Marruecos (el Rif), quedando el resto para Francia. Por fin, en 1912, oficialmente, Francia y España establecieron en Marruecos sus respectivos protectorados.
La actuación colonial en Marruecos fue aplaudida por los militares al permitirles restaurar el prestigio perdido tras la crisis del 98; ahora bien, el Rif era un territorio accidentado, de difícil penetración, donde las cabilas o tribus de bereberes mostraban su hostilidad a ser dominadas, lo que obligaba al envío de tropas. El territorio cedido había que conquistarlo por las armas, pero las derrotas militares, que las hubo, repercutieron en la política interior del país provocando crisis de gobierno.
Hasta 1912, y como una consecuencia más del "desastre del 98", la tendencia principal de los gobiernos españoles estuvo marcada por los intentos de aplicar reformas regeneracionistas, aunque estos intentos se vieron mermados por las disputas internas entre los partidos y la corta duración de los gobiernos, salvo los presididos por Maura y Canalejas cuyas actuaciones políticas caracterizarán el regeneracionismo conservador y liberal, adoptando medidas reformistas en lo social, en la vida política y en la Administración del Estado. Sin embargo, todo esto no fue suficiente y la realidad del país fue poco a poco minando al sistema político.
2Tema 12. Alfonso XIII y la crisis de la restauración (1902-1931). a) Los comienzos del siglo: un turnismo inestable, el problema de los nacionalismos y su choque con el militar: la crisis de 1905-1906.
Mauristas (A. Maura) Idóneos (E. Dato) CONSERVADOR DENTRO DEL SISTEMA PARTIDOS DINÁSTICOS Reformismo liberal (J. Canalejas) Disputas de liderazgo entre: M. García Prieto LIBERAL S. Alba Conde de Romanones Carlistas Partido Tradicionalista (J. Vázquez de Mella) CARLISTAS Partido Integrista (R. Nocedal) CATALANES Lliga Regionalista (conservadores) Centre Nacionalista Republicà (izquierdas) NACIONALISTAS Comunión Nacionalista Vasca VASCOS "Aberris" PNV AL MARGEN DEL SISTEMA Alfonso XIII accedió al trono en 1902 y entre este año y 1905 gobernaron los conservadores, y entre 1905 y 1906 los liberales; no obstante, en estos cinco años hubo cinco gobiernos conservadores y cinco liberales. Este hecho traduce las divisiones internas de ambos partidos, motivadas básicamente por la lucha por el liderazgo. Así, los en Unión Republicana (N. Salmerón) REPUBLICANOS Partido Radical (A. Lerroux) Partido Reformista (M. Álvarez) comienzos del reinado, debido a esta inestabilidad, se vieron SOCIALISTAS PSOE (P. Iglesias) OBRERISTAS Unión General de Trabajadores frustradas las tentativas de - ANARQUISTAS Solidaridad Obrera CNT regeneración de la vida política. Habrá que esperar al gobierno Partidos políticos entre 1902 y 1923. de Maura, que se puso en marcha en 1907, para que los planteamientos regeneracionistas constituyan la base de la política de los gobiernos.
Paralelamente, el catalanismo empezaba a adquirir fuerza política. En 1901, se había fundado la Lliga Regionalista, partido liderado por Prat de la Riba y Francesc Cambó. De ideología conservadora, encontró un fuerte apoyo entre la burguesía catalana. Su crecimiento electoral fue rápido, y en 1905 ganó las elecciones municipales en Barcelona de forma aplastante.
Mientras, las relaciones entre el Ejército y la prensa venían siendo tirantes. Días después de las elecciones municipales se produjo un grave incidente que demostraba la fuerza del poder militar dentro del Estado. En un semanario satírico catalán ¡Cu-cut! se publicó un chiste antimilitarista, considerado ofensivo por muchos militares. Unos trescientos oficiales de la guarnición de Barcelona decidieron vengar lo que consideraban un ataque directo, asaltando y destruyendo las instalaciones del semanario ¿Cu-cut! y el de la Veu de Catalunya, diario cercano a la Lliga Regionalista. Los autores de estos ataques recibieron el apoyo de las guarniciones del resto de España. La protesta fue más allá: el estamento militar exigió al gobierno una ley de jurisdicciones, según la cual los delitos contra el Ejército y la Patria quedarían bajo control de los tribunales militares. El gobierno, entonces liberal, presidido por Segismundo Moret, accedió a ello aprobándose esa ley en 1906. Con ella sufría un retroceso una de las características de la Restauración de Cánovas: la primacía del poder civil sobre el militar.
b) El regeneracionismo de Maura (1907-1909).
Entre 1907 y 1912 se van a desarrollar las dos actuaciones del regeneracionismo desde dentro del sistema con la idea de enfrentarse a sus "males", incorporando reformas políticas y sociales. Dos políticos, el conservador Antonio Maura (1907-1909) y el liberal José Canalejas (1910-1912), fueron los protagonistas de este impulso renovador, que al no verse completado no pudo evitarse el fin del sistema de la Restauración.
En enero de 1907 el rey nombró jefe de gobierno a Antonio Maura, ya líder del partido conservador. Sus intentos regeneracionistas quedarían expresados en la frase hagamos la revolución desde arriba o nos la harán desde abajo, con ello dejaba claro que 3
PNVTema 12. Alfonso XIII y la crisis de la restauración (1902-1931). era necesaria una reforma en profundidad de la vida pública y la mejora de las condiciones de vida de las clases populares para evitar cualquier levantamiento popular que hiciera peligrar el sistema.
Maura emprendió un ambicioso programa de gobierno con medidas de inversión pública, aprobándose la Ley de Protección de la Industria Nacional. Para atender a las demandas sociales, en 1908 se estableció el Instituto Nacional de Previsión, antecedente de la Seguridad Social. Con anterioridad se había regulado el descanso dominical y la jornada laboral de mujeres y niños.
En el terreno político, Maura quiso acabar con el caciquismo. En esa dirección se aprobó la ley electoral de 1907; no obstante, la ley no pudo "descuajar" el caciquismo, algo tan arraigado en el sistema, pero también se opina que tuvo el efecto positivo de permitir una progresiva independización del electorado.
Pero la más ambiciosa reforma de Maura era la nueva Ley de Administración Local, que daba autonomía a los municipios, y por la que se creaban las mancomunidades provinciales, asociaciones regionales de las Diputaciones, un primer paso para un autogobierno regional. Sin embargo, la Ley no terminaba de encajar suficientemente entre los mismos conservadores y liberales. Y seguía sin aprobarse cuando la inesperada Semana Trágica de Barcelona de 1909 va a hacer caer al gobierno Maura.
c) La Semana Trágica de Barcelona (1909).
En los primeros años del siglo, en Barcelona UNA FOTOGRAFÍA HISTÓRICA Vista parcial de Barcelona, desde la montaña de Montjuich, el miércoles de la semana trágica Pain, Carrià Los efectos de la Semana Trágica en una fotografía de la época. venía desarrollandose el regionalismo/nacionalismo, el crecimiento de las movilizaciones obreras y el republicanismo entre sectores de la pequeña burguesía y de la clase trabajadora. Entre las fuerzas republicanas destacaba el recién creado Partido Republicano Radical, dirigido por Alejandro Lerroux. Su programa, con fuerte apoyo electoral en Cataluña, era populista, anticlerical y "españolista", es decir, anticatalanista.
Precisamente, en una ciudad donde se respiraba un clima anticlerical y antimilitar, la movilización de los reservistas catalanes provocó la indignación popular. En efecto, la situación de Marruecos y los errores del gobierno van a provocar la crisis, un estallido de violencia, la llamada Semana Trágica de Barcelona. En julio de 1909, los miembros de algunas cabilas próximas a Melilla atacaron a los trabajadores españoles de una de las compañías mineras.
El gobierno Maura decidió enviar al Ejército y aprovechar la ocasión para ensayar el plan de movilización de los reservistas. Ordenó la incorporación de éstos en Madrid y Barcelona. En ambas ciudades se produjeron fuertes protestas y manifestaciones protagonizadas por mujeres y madres de los alistados. En el puerto de Barcelona, durante el embarque, la multitud reunida para despedir a las tropas protestaban con gritos de "tirad los fusiles" y "que vayan los ricos a la guerra".
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