Educación para la Salud: conceptos, determinantes y campos de acción

Documento de la Universidad de Granada sobre Educación para la Salud. El Pdf explora los determinantes del comportamiento y los campos de acción de la ES, incluyendo contextos escolares, laborales y comunitarios. Es un material esquemático y discursivo, útil para el estudio autónomo de la Salud Pública.

Ver más

12 páginas

Grado en Enfermería
Salud Pública. Curso académico 2024-25
1
DEPARTAMENTO DE MEDICINA
PREVENTIVA Y SALUD PÚBLICA
Universidad de Granada
TEMA 5. EDUCACIÓN PARA LA SALUD
1. CONCEPTOS GENERALES
Según la OMS, la educación sanitaria (ES) constituye un proceso educativo que persigue que los
individuos, grupos y colectividades adquieran o modifiquen en sentido favorable sus
conocimientos, actitudes y comportamientos en relación con la salud.
La Educación Sanitaria es un componente clave de la Promoción de la Salud, definida ésta según
la Carta de Ottawa como un proceso de capacitación de las personas para aumentar el control
sobre su propia salud y mejorarla. La ES compete pues a los poderes públicos, que tienen el
deber de fomentarla.
En nuestro país, la ES ha encontrado apoyo directo en la Constitución de 1978 (artículo 43), en
la Ley General de Sanidad de 1986 (artículo 18) y constituye la base del capítulo II (artículo 16)
de la Ley 33/2011 General de Salud Pública.
El fin último y principal de la ES lo constituye el cambio favorable del comportamiento en
relación con la salud. Para poner en práctica la educación sanitaria, es necesario conocer los
factores que influyen sobre el comportamiento y las diferentes teorías y modelos que explican
la conducta humana.
2. DETERMINANTES DEL COMPORTAMIENTO
La conducta o comportamiento se define como una acción, consciente o inconsciente, que tiene
una frecuencia específica, duración y propósito. La conducta o comportamiento relacionado con
la salud influye sobre:
Grado en Enfermería
Salud Pública. Curso académico 2024-25
2
a) El riesgo de aparición de enfermedades. Así, por ejemplo, el hábito de fumar actúa como
factor de riesgo y, en cambio, el cumplimiento de la actividad física recomendada protege frente
a la enfermedad.
b) La probabilidad de curación del sujeto enfermo. El cumplimiento de los tratamientos
contribuye a un mejor control de la enfermedad y su incumplimiento a lo contrario.
Las conductas relacionadas con la salud son complejas y están determinadas por numerosos
factores que se pueden agrupar en dos grupos: los inherentes al individuo o internos y los
ambientales o externos. Mientras que los determinantes individuales permiten saber y querer,
y motivan a la persona a adoptar una conducta determinada, los ambientales son los que
posibilitan (poder) la conducta.
1. Determinantes individuales. Se incluirían aquí:
a) Las variables que se relacionan con la motivación del sujeto a adoptar una conducta concreta:
conocimientos, creencias, actitudes, valores, y variables psicológicas (autoconfianza,
autoestima, etc.).
Los conocimientos se refieren a la información sobre hechos, personas u objetos.
Las creencias son convicciones (emocionales y/o intelectuales) de que un hecho u objeto
son verdaderos o reales.
Las actitudes son tendencias de la mente (sentimientos o sensaciones constantes de
tipo positivo o negativo) dirigidas hacia objetos, personas, ideas o situaciones.
Los valores son preferencias compartidas y transmitidas dentro de una comunidad, que,
a diferencia de las actitudes y creencias, son más profundos y menos cambiables.
b) Las destrezas o habilidades personales. La habilidad se define como la capacidad (cognitiva o
psicomotora) para realizar una acción.
c) Aquellos factores demográficos (edad, sexo, nivel socioeconómico, nivel educativo, etc.) que
se asocian con la conducta.
2. Factores ambientales. Corresponden a todo aquello que modela la conducta y que es externo
al individuo. Son los factores que permiten adoptar una conducta una vez que se ha decidido
realizarla y que refuerzan las conductas. Se incluirían aquí las características físicas, económicas,
sociales y culturales del medio ambiente que rodea a la persona, el sistema normativo general
y el más cercano a la persona (normas de grupo, amigos, familia, etc.).

Visualiza gratis el PDF completo

Regístrate para acceder al documento completo y transformarlo con la IA.

Vista previa

TEMA 5. EDUCACIÓN PARA LA SALUD

1. CONCEPTOS GENERALES

Según la OMS, la educación sanitaria (ES) constituye un proceso educativo que persigue que los individuos, grupos y colectividades adquieran o modifiquen en sentido favorable sus conocimientos, actitudes y comportamientos en relación con la salud.

La Educación Sanitaria es un componente clave de la Promoción de la Salud, definida ésta según la Carta de Ottawa como un proceso de capacitación de las personas para aumentar el control sobre su propia salud y mejorarla. La ES compete pues a los poderes públicos, que tienen el deber de fomentarla.

En nuestro país, la ES ha encontrado apoyo directo en la Constitución de 1978 (artículo 43), en la Ley General de Sanidad de 1986 (artículo 18) y constituye la base del capítulo II (artículo 16) de la Ley 33/2011 General de Salud Pública.

El fin último y principal de la ES lo constituye el cambio favorable del comportamiento en relación con la salud. Para poner en práctica la educación sanitaria, es necesario conocer los factores que influyen sobre el comportamiento y las diferentes teorías y modelos que explican la conducta humana.

2. DETERMINANTES DEL COMPORTAMIENTO

La conducta o comportamiento se define como una acción, consciente o inconsciente, que tiene una frecuencia específica, duración y propósito. La conducta o comportamiento relacionado con la salud influye sobre:

1Grado en Enfermería Salud Pública. Curso académico 2024-25

  1. El riesgo de aparición de enfermedades. Así, por ejemplo, el hábito de fumar actúa como factor de riesgo y, en cambio, el cumplimiento de la actividad física recomendada protege frente a la enfermedad.
  2. La probabilidad de curación del sujeto enfermo. El cumplimiento de los tratamientos contribuye a un mejor control de la enfermedad y su incumplimiento a lo contrario.

Las conductas relacionadas con la salud son complejas y están determinadas por numerosos factores que se pueden agrupar en dos grupos: los inherentes al individuo o internos y los ambientales o externos. Mientras que los determinantes individuales permiten saber y querer, y motivan a la persona a adoptar una conducta determinada, los ambientales son los que posibilitan (poder) la conducta.

1. Determinantes individuales. Se incluirían aquí:

  1. Las variables que se relacionan con la motivación del sujeto a adoptar una conducta concreta: conocimientos, creencias, actitudes, valores, y variables psicológicas (autoconfianza, autoestima, etc.).
    • Los conocimientos se refieren a la información sobre hechos, personas u objetos.
    • . Las creencias son convicciones (emocionales y/o intelectuales) de que un hecho u objeto son verdaderos o reales.
    • . Las actitudes son tendencias de la mente (sentimientos o sensaciones constantes de tipo positivo o negativo) dirigidas hacia objetos, personas, ideas o situaciones.
    • Los valores son preferencias compartidas y transmitidas dentro de una comunidad, que, a diferencia de las actitudes y creencias, son más profundos y menos cambiables.
  2. Las destrezas o habilidades personales. La habilidad se define como la capacidad (cognitiva o psicomotora) para realizar una acción
  3. Aquellos factores demográficos (edad, sexo, nivel socioeconómico, nivel educativo, etc.) que se asocian con la conducta.

2. Factores ambientales. Corresponden a todo aquello que modela la conducta y que es externo al individuo. Son los factores que permiten adoptar una conducta una vez que se ha decidido realizarla y que refuerzan las conductas. Se incluirían aquí las características físicas, económicas, sociales y culturales del medio ambiente que rodea a la persona, el sistema normativo general y el más cercano a la persona (normas de grupo, amigos, familia, etc.).

2Grado en Enfermería Salud Pública. Curso académico 2024-25

3. TEORÍAS Y MODELOS DE EDUCACIÓN PARA LA SALUD

Intentan explicar las variables que influencian los comportamientos relacionados con la salud, y definen las intervenciones para provocar cambios en los conocimientos, actitudes, motivaciones, autoconfianza, habilidades y soporte social para cambiar y mantener una conducta.

Las intervenciones educativas deben reconocer que la gente vive en sistemas sociales, políticos y económicos que conforman los comportamientos el acceso a los recursos necesarios para mantener una buena salud. A lo largo del tiempo se han desarrollado numerosos conceptos, teorías y modelos (representación esquemática de conceptos y su interrelación, que permite experimentar y aplicar una o varias teorías) que pretenden explicar la conducta humana relacionada con la salud y su posible modificación. Unos modelos se centran principalmente en los determinantes internos (modelo de creencias en salud, modelo de Prochaska DiClemente otros en los determinantes externos modelos críticos o de política económica y, por último, otros lo hacen sobre la interacción que se produce entre los determinantes internos y externos modelo pragmatico, modelo PRECEDE). Los modelos de ES ayudan a entender las conductas y, por tanto, a planificar más adecuadamente las intervenciones que faciliten la modificación de los comportamientos en sentido favorable. No hay un modelo ideal. Cada modelo se adapta mejor a una conducta concreta.

3.1. Modelo de creencias en salud (MCS)

Según este modelo, las creencias en salud de una persona (sujeto sano o paciente) influyen de manera sustancial en que acepte los consejos sanitarios. La adopción o no de los consejos dependería de cuatro categorías de creencias:

  • Riesgo percibido de la persona de contraer la enfermedad (¿puede pasarme a mí?).
  • Gravedad percibida por la persona sobre las consecuencias de contraer la enfermedad (¿es grave la enfermedad si no me adhiero al tratamiento?).
  • Beneficios percibidos de las recomendaciones del profesional sanitario (¿ que gano si me adhiero?).
  • Barreras percibidas en la adopción de las medidas recomendadas: molestias físicas o emocionales, incomodidades, coste económico etc. (¿qué pierdo si me adhiero?). Las barreras percibidas son las que ejercen más influencia para adoptar un comportamiento positivo.

3Grado en Enfermería Salud Pública. Curso académico 2024-25

El modelo contempla las variables sociodemográficas experiencias, habilidad, personalidad, como factores modificadores en las creencias y percepciones de la persona. Según este modelo, habría que reforzar las creencias favorables, modificar las percepciones y preferencias de los individuos en sentido favorable y adoptar medidas de estímulo para la acción o claves para la acción (campañas a través de los medios de comunicación, artículos en periódicos o revistas, consejos y recomendaciones del personal sanitario, enfermedad de un familiar o un amigo, etc.).

3.2. Modelo de comunicación persuasiva o modelo KAP (knowledge, attitude, performance)

Este modelo asume la existencia de una secuencia compuesta por tres eslabones que determina el comportamiento de los sujetos:

  1. Información. La información produce conocimiento (knowledge), requisito previo para adoptar un hábito de comportamiento. Aun siendo fundamental, la información se sabe que no es suficiente para el cambio.
  2. Motivación. La información debe ser persuasiva o motivante, capaz de inducir un cambio de actitud (attitude) frente al problema. Sólo una persona motivada, pasará a la acción. Habría que investigar los motivos que conducen al cambio de actitud en cada grupo poblacional, puesto que tales motivos son diferentes para cada sujeto según su edad, sexo, nivel socioeconómico, educativo y cultural, nivel de salud, etc.
  3. Acción (performance). Adecuadamente motivado, el sujeto pasaría a la acción, es decir, modificaría su conducta.

Según este modelo, el cambio de actitud es causa suficiente para pasar a la acción. Asume que aportando información se modifican los conocimientos, lo que provocaría un cambio de actitudes y estas a su vez un cambio de comportamiento

3.3. Modelo transteórico (MTT) o de cambio de conducta de Prochaska y DiClemente

Surgió analizando la conducta de cese del hábito tabáquico en fumadores, aunque puede ser aplicado al cambio de otras conductas relacionadas con la salud. Según este modelo, el cambio de una conducta habitual implica atravesar diferentes etapas de cambio:

  1. Precontemplación. Fase en la que la persona no tiene intención seria (ni siquiera se lo plantea) de cambiar su conducta en un futuro cercano. El sujeto percibe más beneficios que inconvenientes asociados a su conducta no saludable (ej., "fumar no es tan malo"). El sujeto puede estar informado sobre los efectos nocivos de su conducta, pero no los asume como ciertos.

4Grado en Enfermería Salud Pública. Curso académico 2024-25

  1. Contemplación. Etapa en la que la persona tiene conciencia del problema y considera seriamente el cambiar su conducta. La percepción del sujeto en cuanto a los beneficios y perjuicios de su conducta están nivelados (ej., "fumar sí es malo").
  2. Preparación. En esta etapa el sujeto percibe más inconvenientes que beneficios asociados a su conducta y asume que tiene que cambiar (ej., "tengo que dejar de fumar"). El sujeto combina la intención (considera seriamente cambiar de conducta) y la conducta (hace esfuerzos por cambiar su comportamiento; por ejemplo, reduce el número de cigarrillos que fuma habitualmente).
  3. Acción. En esta etapa (primeros 6 meses tras cesar en la conducta no saludable), la persona se plantea unos objetivos aceptables y cambia totalmente su conducta (“he dejado de fumar").
  4. Mantenimiento. Fase que se inicia a los seis meses de haber pasado a la acción. El cambio de conducta es continuado ("ya no fumo").
  5. Recaída. En algunas conductas (ej. tabaquismo) son frecuentes las recaídas tras fases de mantenimiento de 6 meses, e incluso de años, si bien cuanto más se prolonga la fase de mantenimiento menor es la probabilidad de recaída.

En función de la etapa en la que se encuentra el sujeto, se adoptarán unas u otras medidas para facilitar la modificación de la conducta.

3.4. Modelos basados en la política económica (enfoque crítico)

Estos modelos surgen ante la evidencia de que la existencia de una actitud positiva (estar motivado para el cambio de actitud) no es suficiente para el paso a la acción. Hacen hincapié en el efecto del medio ambiente sobre el individuo: si éste se opone a la actitud desarrollada, nunca se producirá el paso a la acción (ej., aunque un sujeto esté motivado para dejar de consumir alcohol, difícilmente lo logrará en un ambiente que le presiona a consumirlo mediante la publicidad, alta accesibilidad a la bebida, alta tolerancia social, etc.).

Propugnan pues como única estrategia válida, para que la población cambie sus pautas de conducta, la modificación del medio ambiente, lo que implica un profundo cambio de las estructuras económicas de las naciones, es decir, un cambio de las políticas económicas. Estos modelos apenas confieren importancia a los determinantes individuales, es decir, a la capacidad del individuo para decidir sobre sus propios actos.

Es más, para estos modelos, la comunicación persuasiva sería perjudicial, al tener un mayor efecto entre los más ricos (que están menos condicionados en su comportamiento por la 5

¿Non has encontrado lo que buscabas?

Explora otros temas en la Algor library o crea directamente tus materiales con la IA.