Documento de Somberos sobre Agentes extintores. El Pdf, un material de Formación profesional, detalla los mecanismos de extinción de incendios, como la disalimentación, sofocación y enfriamiento, y describe agentes extintores como el agua y las espumas, con un enfoque en sus propiedades y aplicaciones.
Ver más12 páginas


Visualiza gratis el PDF completo
Regístrate para acceder al documento completo y transformarlo con la IA.
Los mecanismos de extinción se basan en hacer desapare- cer o disminuir los efectos de los factores del incendio que conforman el tetraedro de fuego: combustible, comburente, energía de activación (calor) y reacción en cadena.
Consiste en la retirada parcial o total del combustible, siem- pre que la velocidad de retirada del mismo sea mayor que la velocidad de propagación del fuego. Cuando se logra disminuir la concentración de combustible para que los vapores generados queden por debajo del LII se denomi- na dilución. En este caso se rebaja la concentración de combustible y no de comburente.
Es posible desalimentar o eliminar el combustible de dos formas:
Se lleva a cabo únicamente en combustibles líquidos. Para que se pueda hacer, el combustible que se va a diluir debe poderse mezclar con el agua (polar). En caso contrario el líquido se propagará (y con él el fuego) hacia otros lugares hasta ese momento no afectados.
De esta forma, y ciñéndonos a la teoría del fuego, lo que se consigue es que los vapores que emanan del combustible calentado estén por debajo del límite inferior de inflamabili- dad, y así desaparece el riesgo de incendio.
Consiste en eliminar o desplazar el comburente. También se puede separar el comburente de los productos en com- bustión o reducir la concentración del comburente (en el caso del oxígeno, por debajo del 15%).
Se trata de impedir que los vapores combustibles entren en contacto con el comburente, o bien que la concentración de este sea tan baja que no permita la combustión.
Este método de extinción se puede realizar de dos formas diferentes:
Se realiza una separación completa del comburente u oxi- dante del combustible. Esto se consigue recubriendo el combustible que se encuentra ardiendo para impedir su contacto con el aire y lograr que no siga la reacción. En este caso se recubre el combustible con arena, espuma, polvos, o simplemente con la tapa de una sartén.
Se realiza una dilución del oxígeno presente en la atmósfe- ra que rodea al fuego. Un ejemplo claro de esto es cuando en una zona cerrada se aplica agua pulverizada, con lo que se logra no sólo que el litro de agua se enfríe, sino que este litro de agua en estado líquido se convierta en 1770 litros de vapor de agua. El volumen que ocupa ese vapor de agua se lo quita al oxígeno; o mejor dicho, desplaza al oxígeno del aire que alimentaba las llamas.
A este método de dilución del oxidante se le denomina tam- bién inertizacion. Se denomina así cuando para realizar este cometido se utilizan gases inertes como el dióxido de carbono, halones (actualmente en desuso), nitrógeno, etc.
El objetivo en este método no es acabar por completo con el oxígeno, sino hacer que su proporción se reduzca por debajo de la concentración necesaria para que la combus- tión evolucione y se mantenga.
La inertización se logra disminuyendo e incluso eliminando la cantidad o concentración de comburente. Si durante la combustión hay producción de oxígeno, este método no es efectivo. Este sistema y el anterior están ligados y es de uso común denominar inertización a la acción preventiva consistente en la dilución del comburente previa a la ini- ciación del fuego. Se considera como inertización el me- canismo de extinción que genera una zona de comburente diluido y sofocación al que genera una zona sin renovación de comburente.
Consiste en eliminar el calor para reducir la temperatura del combustible por debajo de su punto de ignición (o de encendido), con lo que se evita que se desprendan gases inflamables.
Se consigue lanzando agua (es el agente que mayor en- friamiento produce, fundamentalmente en su paso de fase líquida a vapor, al absorber 540 calorías por cada gramo de agua) adecuadamente sobre las superficies calientes.
Es el método más empleado y suele ir acompañado de ventilación controlada, siempre y cuando el aporte de com- burente sirva para rebajar la temperatura y eliminar humo y gases en la atmósfera, sobre todo en los niveles bajos, reduciendo el peligro de explosión por acumulación de va- pores.
También tienen cierto efecto de refrigeración (aunque mu- cho menor que el agua) el CO2, los halones y, en menor medida, el polvo antibrasa ABC.
Documento bajo licencia Creative Commons CC BY-NC-SA 4.0 elaborado por Grupo Tragsa y CEIS Guadalajara. No se permite un uso comercial de la obra original ni de las posibles obras derivadas, la distribución de las cuales se debe hacer con una licencia igual a la que regula la obra original. Asimismo, no se podrán distribuir o modificar las imágenes contenidas en este manual sin la autorización previa de los autores o propietarios originales aquí indicados. 48Parte 1. Teoría del fuego Técnicas
También llamada acción catalítica negativa, esta acción consiste en provocar la ruptura de la reacción en cadena mediante la desactivación de los radicales libres, que son los que originan la reacción en cadena. Se interrumpe la reacción en cadena de la combustión mediante la inyección de compuestos capaces de inhibir la producción de radi- cales libres durante su periodo de vida. De este modo se impide la transmisión de calor entre las moléculas.
En la combustión los radicales libres son ocupados por el oxígeno, que va oxidando todas las moléculas. Cuando se proyectan agentes como halones o polvo seco, estos ocu- pan el radical libre impidiendo que lo haga el oxígeno, lo que evita la oxidación y por tanto la reacción en cadena.
Se trata de un método muy eficaz, pero que no es aplicable a fuegos que no tienen llama (incandescentes o de brasas).
Los elementos utilizados para este método son compues- tos químicos que reaccionan con los distintos componentes de los vapores combustibles, neutralizándolos. Suelen utili- zarse halones y polvo químico seco.
Por agente extintor entendemos el producto que, aplicado sobre el fuego, provoca la extinción del incendio cuando actúa sobre uno o más de los componentes del tetraedro de fuego para eliminarlos.
No hay que confundir con el extintor, que no es más que el envase que contiene el agente. Hay que tener presente que en la extinción de un incendio inciden numerosos y va- riados factores, por lo que no se puede decir a priori cuál es la táctica y el agente adecuado. Será la experiencia y el estudio de todos esos factores lo que indicará los objetivos a perseguir.
Los agentes extintores se clasifican en tres grupos, en función del estado de agregación en que se encuentren en el momento de su utilización.
Foot Es el agente extintor más conocido, más abundante, más empleado y más barato. Su uso es muy sencillo y se remonta a tiempos muy antiguos.