Documento del Departamento de Filosofía – Ies Jálama (moraleja) sobre Nietzsche: la Crítica de la Cultura Occidental. El Pdf explora la crítica de Nietzsche a la cultura occidental, analizando el contexto histórico del siglo XIX, su biografía y los periodos de pensamiento. Es un material de Filosofía para Universidad.
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La vida de Nietzsche abarca la segunda mitad del siglo XIX, un período convulso en el que culminan grandes procesos de transformación político-social, como el proceso de industrialización, los conflictos sociales entre burguesía y proletariado, o el auge de los nacionalismos. Encontramos, asimismo, el enfrentamiento de tendencias contrapuestas como el liberalismo, el tradicionalismo, el socialismo, el anarquismo, etc. Se trata, en definitiva, de una época en la que empiezan a derrumbarse los ideales de la Ilustración, y Nietzsche será uno de sus mayores críticos.
Alemania vive un proceso que va desde su unificación hasta la conversión del país en un imperio de tendencias expansionistas, en el que se ensalza el espíritu alemán, con el que Nietzsche se manifestó siempre crítico. Paralelamente, se va introduciendo en Alemania la democracia, sistema que Nietzsche considera decadente porque favorece el ascenso de los mediocres, los hombres de partido, e impide el desarrollo de espíritus fuertes y libres. De hecho, Nietzsche critica incluso el Estado, que es creado por los débiles para protegerse y vengarse de los fuertes, así como los procesos electorales, que permiten decidir a los ignorantes. Por otra parte, en el último cuarto de siglo se va consolidando la segunda Revolución Industrial, marcada por el progreso que supuso el descubrimiento de la electricidad y que sitúa a Alemania como primera potencia económica, lo cual tampoco escapó a la crítica del filósofo. De esta forma, si el siglo XIX se caracteriza por fuertes movimientos sociales y políticos, él defiende el individualismo y la heterogeneidad. En definitiva, el pensamiento nietzscheano se enmarca en el contexto de una sociedad que él considera decadente.
Culturalmente, el siglo XIX destaca por sus innovaciones en todos los ámbitos. La ciencia, que adquiere un significado filosófico, aporta descubrimientos fundamentales, como la teoría de la evolución de Darwin, las leyes de la genética de Mendel, el nacimiento de la psicología como ciencia (Wundt), la vacuna de Pasteur, etc. También la técnica alcanza grandes hitos, con inventos como el telégrafo (Samuel F.B. Morse), la radio (¿Marconi o Tesla?), el automóvil (Benz-Daimler), el teléfono (Meucci-Bell) o la lámpara eléctrica (Edison). A este respecto, Nietzsche también dedicará parte de su crítica a los científicos, a los que considera siervos del poder. Por otra parte, en música destacan grandes figuras como Verdi, Debussy, Brahms o Wagner. En pintura surge el naturalismo, el impresionismo (Manet, Monet, Pisarro, Renoir, Sorolla ... ) y el postimpresionismo (Cézanne, Toulouse-Lautrec, Gauguin y Vincent van Gogh). La arquitectura, sin embargo, carece de originalidad, basándose en corrientes anteriores como el gótico o el barrojo. Y, finalmente, la literatura despunta, con autores como Zola, Proust, Balzac, Tolstoi, etc.
Filosóficamente, la segunda parte del siglo XIX está marcada por la aparición de múltiples corrientes de pensamiento opuestas entre sí. Destacan planteamientos cientificistas como el positivismo de Comte y las corrientes materialistas, que consideran la ciencia capaz de explicarlo todo. A la vez, resurgen enfoques más idealistas o espirituales como, por ejemplo, el neokantismo o la neoescolástica. Pero quienes socavan, junto con Nietzsche, los pilares del pensamientooccidental serán Freud, cuyo psicoanálisis pone en cuestión el concepto de sujeto; Marx, que remueve la estructura socioeconómica, o Darwin, cuya teoría evolucionista cuestiona el esencialismo clásico y sirve de base al vitalismo biologicista.
Friedrich Nietzsche nació en Röcken (Alemania) el 15 de Octubre de 1844. Estudió filología clásica en Bonn y en Leipzig, y en sus estudios desarrolló un entusiasmo romántico por la antigüedad griega. En Leipzig leyó por primera vez la obra de Schopenhauer El mundo como voluntad y representación, que le cautivó. En 1869, fue llamado a la cátedra de filología clásica de la Universidad suiza de Basilea. Allí se hizo amigo de Richard Wagner, el cual se había retirado con Cósima Wagner (hija de Liszt) a la villa de Triebschen, convirtiéndose Nietzsche en su más ferviente admirador. En 1871 publicó El origen de la tragedia que no fue bien aceptada. Poco a poco, la amistad con Wagner se fue deteriorando al descubrir en él al representante externo del romanticismo y una cierta inclinación hacia el cristianismo, abandonando los valores propios de la antigüedad clásica y adquiriendo un espíritu de renuncia y resignación. Su libro Humano, demasiado humano señala su separación de Wagner y Schopenhauer. Mientras, su salud se iba debilitando. En 1879 renunció definitivamente a su cátedra de Basilea. Desde entonces su vida fue la de un enfermo inquieto y nervioso. En 1881 conoció a Lou Andreas von Salome, encontrando en ella una discípula y una compañera excepcional, pero Nietzsche se vio pronto desengañado. Ella rehusó casarse con él y al poco tiempo se casó con Paul Rée, amigo y discípulo de Nietzsche. Los ataques de locura, las jaquecas y los vómitos fueron incapacitando progresivamente a Nietzsche, quien se fue retirando cada vez más de la vida social. Sus amigos le fueron dejando solo a raíz de sus mismas obras. En 1889 sufre un colapso en una plaza de Turín y es internado en una clínica psiquiátrica, diagnosticándole parálisis progresiva. A partir de entonces, pierde definitivamente la razón, quedando al cuidado de su madre y de su hermana. Muere en 1900. La primera edición completa de sus obras aparece entre 1901-1913. Sin embargo, la hermana de Nietzsche falsificó numerosos pasajes. A partir de 1954, y gracias a K. Schelechta se inició la revisión crítica de las obras de Nietzsche.
Podemos distinguir cuatro períodos en el pensamiento de Nietzsche, relacionados por él mismo con los cuatro momentos del día:
El hallazgo de Schopenhauer por parte de Nietzsche no repercutió sólo en la primera fase de la vida del filósofo. En realidad, la opinión de Schopenhauer sobre el valor de la vida fue el supuesto constante del pensamiento de Nietzsche, aun cuando éste rechaza y condena después la actitud de renuncia y de abandono que caracteriza a Schopenhauer. En "El mundo como voluntad y representación", Schopenhauer considera que toda existencia refleja el impulso irracional e incesante de la Voluntad. La voluntad, la cosa en sí, no es más que egoísmo y la raíz del mal. La vida es dolor, lucha, destrucción, crueldad, incertidumbre, error; es la irracionalidad misma: no tiene en su desarrollo orden ni finalidad; el azar la domina, los valores humanos no encuentran en ella ninguna raíz. La vida humana en particular está llena de sufrimiento. Todo propósito o sentido es mera ilusión. Schopenhauer definió la vida como "un paso en falso, un error, un castigo y una expiación": una deuda contraída al nacer. Dos actitudes son entonces posibles frente a la vida:
Dionisos es el símbolo divinizado de esta aceptación y Zaratustra su profeta. Nietzsche plantea el valor de la vida a partir de la interpretación que hace del mundo griego y, en concreto, a partir del dualismo que recorre todo el arte griego. La razón de centrarse en el arte