Documento de UCV Facultad de Teología San Vicente Ferrer sobre el proceso de la conversión pastoral, sus dimensiones y sus herramientas. El Pdf explora la conversión pastoral, analizando sus dimensiones y herramientas, con un enfoque en la importancia del liderazgo y la motivación en el cambio, útil para estudiantes universitarios de Religión.
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UCV =>114 50 AÑOS Facultad de Teología San Vicente Ferrer ASIGNATURA EL PROCESO DE LA CONVERSIÓN PASTORAL, SUS DIMENSIONES Y SUS HERRAMIENTAS T1E03 Facilitadores de la conversión pastoral
«Supongamos que alguno de vosotros quiere construir una torre. ¿ Acaso no se sienta primero a calcular el costo, para ver si tiene suficiente dinero para terminarla? Si echa los cimientos y no puede terminarla, todos los que la vean comenzarán a burlarse de él, y dirán: "Este hombre no pudo terminar lo que comenzó a construir". O supongamos que un rey está a punto de ir a la guerra contra otro rey. ¿ Acaso no se sienta primero a calcular si con diez mil hombres puede enfrentarse al que viene contra él con veinte mil? Si no puede, enviará una delegación mientras el otro está todavía lejos, para pedir condiciones de paz. De la misma manera, cualquiera de vosotros que no renuncie a todos sus bienes no puede ser mi discípulo». (Lc 14, 28-33)
«En el mes de Quislev, cuando Artajerjes llevaba veinte años de reinar, yo estaba en el palacio del rey en Susa. En ese momento llegó allí mi hermano Hananí con unos hombres que venían de Judá. Cuando les pregunté cómo estaba la ciudad de Jerusalén, y cómo estaban los judíos que no fueron llevados prisioneros a Babilonia, ellos me respondieron: «Los que se quedaron en Jerusalén tienen graves problemas y sienten una terrible vergüenza ante los demás pueblos. Los muros de protección de la ciudad están en ruinas, y sus portones fueron destruidos por el fuego. Cuando oí esto, me senté a llorar, y durante varios días estuve muy triste y no comí nada. Entonces le dije a Dios en oración [ ... ]» (Nehemías 1, 1-4)
Todo se trata de ser discípulos. Muchas veces la misión, la tarea, y el camino a emprender nublan nuestro entendimiento y nos distraen de la tarea más importante. Sí, es verdad que debemos medir nuestras fuerzas, contar nuestros hombres y estimar si podremos salir a dar la batalla. Sí, es cierto que debemos hacer acopio de estrategias, organizar horarios, estilos y métodos, si queremos tener fruto en esto de la Nueva Evangelización. Pero Jesús lo tiene muy claro, todo eso solo sirve para ser mejores discípulos. ¿ De qué nos sirve tener la mejor parroquia si en el camino nos dejamos lo más importante, si nos olvidamos de que esto lo hacemos para alcanzar a Cristo, para llegar a Dios? Nehemías llora cuando se entera de que el muro de Jerusalén está roto y la ciudad de sus anhelos es vergüenza y oprobio ante todas las naciones. La tarea está ahí, reconstruir la muralla. Pero el principio de todo es una pregunta valiente -¿ cómo está la ciudad? - que como en el pasaje evangélico no teme ver la verdad de las cosas. Y ante esa verdad dolorosa, la respuesta primera es conectar con el dolor propio, la santa insatisfacción, aquello que te quiebra el corazón, el anhelo que se quiere ver cumplido. Y de ese dolor y esas lágrimas, brota el ayuno y la oración. Nehemías nos enseña que la labor es del Señor, y que solo desde el lugar de intimidad con Dios, podemos lanzarnos a reconstruir la muralla. Una vez más, el ser de discípulos, antes que el hacer de cristianos. Por eso Jesús, termina de hablar de construir la torre y dar batalla con el ejército, con una admonición: "De la misma manera, cualquiera de vosotros que no renuncie a todos sus bienes no puede ser mi discípulo". Renunciar a los bienes puede ser también renunciar a mi esquema de hacer las cosas, a nuestra autosuficiencia, a la falta de sobrenaturalidad y al afán de ser Marta en vez de María olvidándonos de estar a los pies del maestro.
El primer tema sobre la conversión pastoral (tras un tema introductorio sobre la conversión personal) tiene como objetivo principal proporcionar a los estudiantes un marco con las herramientas necesarias para iniciar y fomentar procesos de conversión pastoral en sus comunidades. El enfoque académico enfatiza la investigación y la colaboración grupal, enriqueciendo la experiencia educativa colectiva.
Tres conceptos fundamentales se destacan como esenciales para la conversión pastoral:
La Iglesia se encuentra en un contexto desafiante, caracterizado por el declive de la cristiandad y la necesidad urgente de adoptar una pastoral misionera. Los métodos pastorales tradicionales afrontan una crisis, lo que hace imperativo un cambio hacia estructuras y estilos de evangelización adaptados a la realidad post- cristiana. La conversión pastoral propone abandonar estructuras obsoletas y reformar las existentes para facilitar la evangelización. Se hace un llamado a repensar los objetivos, estructuras, estilos y métodos evangelizadores, buscando regresar al"primer momento" de la Iglesia, centrado en el anuncio kerigmático y la formación de discípulos misioneros. Como orientaciones prácticas para implementar la conversión pastoral se sugiere: la reubicación del primer anuncio en el corazón de las comunidades cristianas, la reforma de las estructuras de catecumenado, y la iniciación de transformaciones graduales que impacten positivamente en el sistema parroquial. Hay que subrayar la importancia de regresar al espíritu de Pentecostés y aprovechar el poder renovador del Espíritu Santo como fuente de renovación eclesial.
El tema concluye afirmando que la conversión pastoral es un proceso continuo de renovación. Su objetivo es transformar a la Iglesia en un canal eficaz para la evangelización contemporánea. Se alienta a los alumnos a profundizar en estos conceptos y aplicarlos en sus comunidades, siempre guiados por el Espíritu Santo. La conversión pastoral es un proceso continuo de renovación eclesial cuyo objetivo es transformar la Iglesia en un canal eficaz para la evangelización contemporánea. El Espíritu Santo es la guía fundamental en este proceso de renovación y el fin último es formar discípulos comprometidos que vivan y compartan el amor de Dios, respondiendo así a los desafíos de la evangelización en un contexto post-cristiano.
La Iglesia está pidiendo una conversión pastoral, que "no puede dejar las cosas como están" mediante la cual todo los "estilos, los horarios, el lenguaje y toda estructura eclesial se conviertan en un cauce adecuado para la evangelización del mundo actual más que para la autopreservación" (EG 27). Como hemos dicho anteriormente, en el núcleo de la conversión pastoral está la reforma de las estructuras caducas que ya no ayudan a que la Iglesia sea cauce adecuado para la evangelización del mundo actual.Estas estructuras no se refieren a las parroquias (en Evangelii Gaudium 28 se reafirma la parroquia, diciendo que no es una estructura caduca). En un primer movimiento, la estructura que debe cambiar es la estructura de iniciación cristiana de las parroquias. La conversión pastoral consiste, pues, en el proceso de transformación de las estructuras y metodologías de las comunidades cristianas, para que lleguen a cumplir su misión en el contexto actual. A sensu contrario, supone la transformación de las estructuras de iniciación cristiana y los modelos de catecumenado propios de la cristiandad. ¿Transformación en qué? En las estructuras de la parroquia o comunidad del Tercer Milenio o de la Post- Cristiandad. El Magisterio del papa Francisco exhortará a las parroquias a transformarse mediante la conversión pastoral, para pasar de ser un lugar de llegada a convertirse en un lugar de salida. En otras palabras, pasar de ser un hogar estufa, a convertirse en una plataforma de incendios, dispuesta a hacer lo que Jesús hizo: Yo he venido para encender fuego en el mundo. ¡ Y cómo me gustaría que ya estuviera ardiendo! (Lc 11,49).
Describir el proceso es el objetivo de esta asignatura y no lo vamos a abarcar en este tema, solo nos vamos a introducir en los facilitadores que arrancan el proceso. Figuradamente, se trata de construir o reformar una parroquia.Obviamente, para una reforma de envergadura una vez tengamos la visión de lo que queremos hacer, es menester dibujar unos planos y obtener las bendiciones municipales en forma de licencia de obras. Una vez aprobada la obra necesitaremos materiales y obreros para realizarla. Pero eso no es todo, para construir hacen falta más cosas, algunas intangibles y otras no tanto, que a veces pasamos por alto. Lo primero de todo, hace falta liderazgo e impulso. Sin el conjunto de un capataz, que responde a un aparejador, que responde a un arquitecto, que responde a un contratista, que responde en última instancia al dueño o promotor de la obra, nos falta la correa de transmisión para hacer que todo funcione. Pero, por mucha fuerza humana que tengamos, necesitaremos también ciertos elementos como son la electricidad, el agua y el sol para llevar a cabo los proyectos. La electricidad da luz y fuerza. El agua revive el barro y hace el cemento. El sol seca y asienta los forjados y las estructuras así creadas. Como intangibles del proceso, podemos observar las motivaciones, ambiciones y voluntades de todos los que operan en el mismo. Para el arquitecto será la vanagloria de su obra, para el promotor el fin del edificio, para el capataz su promoción, para el obrero su salario. Todo buen líder sabe que no es suficiente con tener un equipo talentoso, sino que es necesario motivarlo, guiarlo y liderarlo. Al final, todo obedece a un plan y es un pequeño milagro creador, en el que confluyen personas, talentos, conocimientos y factores externos, para edificar la planta de una nueva iglesia donde habrá vida en un futuro.