Aplicacion de procedimientos de inmovilizacion y movilizacion en primeros auxilios

Documento sobre la aplicacion de procedimientos de inmovilizacion y movilizacion en primeros auxilios. El Pdf aborda hemorragias, traumatismos de columna vertebral y extremidades, con autoevaluaciones para Formación profesional.

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U.T. 3.- Aplicación de procedimientos
de inmovilización y movilización en
primeros auxilios.
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Hemorragias

Una hemorragia es la salida de sangre por rotura de un vaso sanguíneo. ¿Recuerdas las funciones de la sangre? Por un lado, la sangre se ocupa de la distribución del oxígeno por todo el cuerpo así como de la recogida de los desechos producidos en las células y su trasporte para su eliminación. Sin embargo no es la única función importante de la sangre, también se encarga de mantener la temperatura corporal entorno a los 36,5 ° centígrados por lo que las personas que han sufrido una importante pérdida de sangre deben ser protegidos y abrigados. Seguro que más de una vez has intervenido en una pequeña hemorragia, ¿fue fácil controlar el sangrado? Cuando una lesión afecta la integridad de las paredes de los vasos sanguíneos se ponen en marcha una serie de mecanismos que tienden a limitar la pérdida de sangre. Estos mecanismos comprenden la vasoconstricción local del vaso, el depósito y agregación de plaquetas y la coagulación de la sangre que tapona los vasos lesionados e impide la salida de sangre. ¿Sabes qué volumen de sangre circula por tu cuerpo? Un adulto tiene un volumen de sangre de aproximadamente cinco litros. Cuando el sangrado es importante e implica una pérdida de volumen de sangre que se aproxima al 50 %, suele ocurrir un choque hipovolémico que puede originar la muerte del herido. Por esta razón las hemorragias abundantes deben ser controladas lo más rápidamente posible.

Autoevaluación de Hemorragias

Ante una hemorragia actúan los siguientes mecanismos de defensa: Se estrechan los vasos sanguíneos. La sangre se vuelve más líquida para limitar la pérdida de sangre. Las plaquetas se depositan y agregan. Los vasos sanguíneos se dilatan. Mostrar retroalimentación

Clasificación y características de hemorragias

Entre las hemorragias más graves encontramos las de origen arterial. ¿ Cómo se puede diferenciar una hemorragia arterial de otra cualquiera? Clasificamos las hemorragias según dos criterios básicos:

Origen de la hemorragia

  • Hemorragia externa. Es la hemorragia producida por ruptura de vasos sanguíneos a través de la piel.
  • Hemorragia interna. Es la ruptura de algún vaso sanguíneo en el interior del cuerpo.
  • Hemorragia a través de orificios naturales del cuerpo, como el recto (rectorragia), la boca procediendo del sistema digestivo (hematemesis) o del sistema respiratorio (hemoptisis), se suelen asociar al vómito y a la tos respectivamente, la nariz (epistaxis), la vagina (metrorragia), la uretra (hematuria), el oído (otorragia).

Tipo de vaso sanguíneo roto

  • Hemorragia venosa: el sangrado procede de alguna vena lesionada. La sangre perdida es de color rojo oscuro y fluye lentamente de forma continua, pues la sangre es pobre en oxígeno y está de regreso al corazón.
  • Hemorragia arterial: el sangrado procede de una arteria rota. Es menos frecuente que la hemorragia venosa, pero más grave. La sangre es de color rojo brillante y suele salir a presión, en saltos rítmicos que coinciden con los movimientos cardiacos. Si no se ejerce presión o cohíbe la hemorragia, la muerte puede sobrevenir en pocos minutos
  • Hemorragia capilar: es la más frecuente y la menos grave pues los capilares sanguíneos son los vasos más abundantes y que menos presión de sangre tienen. Se forman gotas poco a poco hasta formar una película continua que recibe el nombre de hemorragia en sábana.

Ya conoces los distintos tipos de hemorragias, pero ¿existen unas pautas generales de actuación? En una hemorragia es imprescindible:

  • Realizar una valoración del estado del herido, especialmente del riesgo de shock hipovolémico.
  • Procurar que se siente o tumbe para evitarle caídas.
  • Mantener al herido caliente (cubrirlo con una manta).
  • En los casos en los que aparezcan objetos clavados, nunca se intentará su extracción, pues puede producirse una hemorragia mayor.
  • Aplicar las técnicas de hemostasia adecuadas al tipo de hemorragia. Según sea el origen de la hemorragia, los vasos sanguíneos a los que afecte y la ubicación de la herida, la actuación será algo diferente.

HEMORRAGIAS ARTERIAL Salcia intermitente Sangre mojo brilante VENOSA Salida continua Sangre rojo oscuro CAPILAR Salida de sangre en poca cantidad PLASMA PLAQUETAS GLÓBULOS ROJOS GLÓBULOS BLANCOS

Autoevaluación de Tipos de Hemorragia

Relaciona cada tipo de hemorragia con su definición, escribiendo el número asociado a la definición en el hueco correspondiente. Ejercicio de relacionar Tipo de hemorragia Relacionar Definición Rectorragia. 4 1. Hemorragia procedente de la nariz. Hematemesis. 2 2. Hemorragia procedente del sistema digestivo. Hematuria. 3 3. Hemorragia procedente de la uretra. Epistaxis. 1 4. Hemorragia procedente del recto. Reiniciar Mostrar las respuestas Su puntuación es 4/4. Las hemorragias exteriorizadas por los orificios naturales, según la procedencia de la sangre, se denominan con un término u otro.

Evaluación de la gravedad de hemorragias

Las hemorragias provocan en todas las personas una situación de alarma. La sangre por su color y aspecto provoca una sensación de urgencia que nos convence de la gravedad de la situación, pero ... ¿ Cuándo la hemorragia llega a originar una situación de peligro vital? Un socorrista no puede saber la cantidad exacta de sangre que ha perdido la víctima y sólo puede estimar la gravedad de la hemorragia, en base a una serie de signos que muestra el accidentado. La pérdida de sangre puede dar lugar a un choque o schock hipovolémico que es un síndrome complejo que se desarrolla cuando el volumen sanguíneo circulante disminuye. Es un estado clínico en el cual, la cantidad de sangre que llega a las células es insuficiente para que éstas puedan realizar sus funciones. La gravedad de una hemorragia depende de varios factores como son:

  • La velocidad con que se pierde la sangre. Las hemorragias arteriales son muy graves debido a la velocidad con la que se pierde sangre.
  • El volumen de sangre perdido. El choque hipovolémico sobreviene al perder aproximadamente el 50% del volumen sanguíneo.
  • Edad de la persona. Es más probable el shock hipovolémico en niños y ancianos.
  • Enfermedades que padezca el individuo. Determinadas enfermedades como la hemofilia aumentan la gravedad de la hemorragia. En otras ocasiones el peligro aparece asociado a los medicamentos que se toman para ciertas enfermedades como por ejemplo en el caso de los enfermos que han de tomar anticoagulantes.

Signos de shock hipovolémico

Los signos que se pueden apreciar en el shock hipovolémico son:

  • Confusión o disminución de la lucidez mental.
  • Sudor frío.
  • Palidez y labios azulados.
  • Extremidades pálidas y frías.
  • Pulso débil y acelerado.
  • Relleno capilar lento, al presionar la uña tarda más de dos segundos en recuperar el relleno capilar.
  • Sensación de sed.
  • Presión arterial baja.
  • Respiración rápida y superficial.

La actuación en el shock hipovolémico es la misma que estudiamos en el apartado de las hemorragias internas. A medida que se va produciendo la pérdida de sangre, el aporte de oxígeno al organismo se va reduciendo. La respuesta es aumentar el ritmo cardiaco y de la respiración para mejorar la oxigenación de las células.

Autoevaluación de Shock Hipovolémico

Indica la respuesta más adecuada. Los signos que se pueden apreciar en un shock hipovolémico son: Sudor frío. Pulso acelerado. Respiración rápida. Todas las respuestas anteriores son correctas. ¡Exacto! El pulso además es débil y la respiración superficial. Herida en el codo.

Técnicas de hemostasia (I)

¿Sabías que existen técnicas muy efectivas para detener una hemorragia? La mayor parte de las hemorragias se pueden controlar en unos diez minutos como máximo, utilizando las técnicas de hemostasia que se explican en este apartado. Hemostasia es el conjunto de mecanismos aptos para detener una hemorragia externa. Las técnicas de hemostasia se aplican en el siguiente orden:

  1. Aplicar presión directa sobre la herida, empleando gasas o pañuelos limpios. Mantener la presión de nuestra mano sobre las gasas y si se empapan de sangre no las retiras, sino que colocas más gasas sobre las primeras. No se deben retirar las gasas pues arrastrarías con ellas los primeros coágulos que se forman para taponar la herida.
  2. Si la herida está en una extremidad debes elevarla al mismo tiempo que mantienes la presión. Siempre que la extremidad no esté afectada por una fractura o sospeches de una lesión en la columna. Al elevar el miembro afectado, se reduce la presión sanguínea favoreciendo la coagulación.

En la mayoría de las hemorragias, la combinación de las dos técnicas anteriores, son suficientes para detenerlas en unos 10 minutos.

Autoevaluación de Técnicas de Hemostasia

Indica la respuesta más adecuada: Ante una hemorragia el primer paso será: Tumbar al herido. Elevar la extremidad afectada. Presionar sobre la herida con una gasa limpia o pañuelo. En todos los casos se deberá tumbar al herido, presionar sobre la herida y elevar la extremidad afectada. ¡Exacto! Aunque varias actuaciones son casi simultáneas, lo principal es reducir el flujo sanguíneo presionando sobre la herida. Enseguida buscaremos que el herido se pueda sentar o incluso tumbar. Elevar la extremidad no se hará si se ha producido una fractura.

Técnicas de hemostasia (II)

Imagina que estás atendiendo a un herido que presenta una hemorragia muy grave y las dos técnicas anteriores no han sido efectivas ¿Qué más puedes hacer para detener la hemorragia? Si la hemorragia es severa o si pasados 10 minutos observas que la hemorragia continúa, debes actuar sobre el flujo sanguíneo.

  1. Buscar la arteria principal de la extremidad afectada y presionarla con los dedos a fin de reducir la hemorragia. a. En el brazo, presionar la arteria humeral o arteria braquial., que se encuentra en la cara interna del tercio medio del brazo. Esta presión disminuye la sangre en brazo, antebrazo y mano. Para aplicar la presión colocar cuatro dedos sobre la arteria y presionar sobre el hueso. b. En la pierna la presión se hace en la ingle, sobre la arteria femoral, comprimiéndola con el puño o canto de la mano. Esta presión disminuye la hemorragia en muslo, pierna y pie.
  2. Torniquete. El torniquete supone cortar la circulación sanguínea de la extremidad. Si la colocación del torniquete se prolonga pueden aparecer complicaciones como: Gangrena y amputación quirúrgica del miembro afectado. Por estas razones se desaconseja su uso salvo en los siguientes casos: a. Amputación traumática de la extremidad o parte importante de ella. b. Síndrome de aplastamiento.

Está claro que lo mejor es no poner nunca un torniquete pero si tienes que actuar en una de estas situaciones excepcionales. ¿ Qué debes tener en cuenta al colocarlo? La técnica para colocar el torniquete es la siguiente:

  • Utilizar una venda o tejido ancho, no inferior de unos 5 a 7 cm. de ancho. (Está desaconsejado el uso de alambres, cuerdas o tejidos estrechos).
  • Debe realizarse en el brazo o en el muslo, que al contar con un único hueso, permiten que la compresión sea más efectiva.
  • Dar dos vueltas alrededor de la extremidad, empezando de arriba hacia abajo y anudando arriba con un nudo sencillo. · Colocar un objeto rígido (palo, bolígrafo, etc.), sobre el nudo, fijándolo con dos nudos más.
  • Girar el objeto lentamente apretando el vendaje hasta frenar la hemorragia.
  • Fijar el objeto utilizado con una cinta adhesiva u otro material para no perder el efecto compresivo.

Precauciones al colocar un torniquete

Precauciones al colocar un torniquete:

  • Cuando se coloca un torniquete hay que asegurarse de dejarlo siempre visible y anotar la hora exacta de su colocación. Se puede poner en la frente del herido con la T de torniquete delante.
  • Debe colocarse en la posición más cercana al punto de sangrado para limitar al máximo el daño a los tejidos adyacentes.
  • Si se ha puesto un torniquete NUNCA se debe aflojar, pues la razón que ha obligado a su colocación sigue existiendo y se corre el riesgo del paso de toxinas al organismo. Únicamente personal médico podrá retirarlo.

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