Soporte Vital Básico y RCP del Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid

Documento del Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid sobre Soporte Vital Básico. El Pdf, óptimo para Formación profesional, aborda la parada cardiorrespiratoria, la cadena de supervivencia y la importancia de la actuación de los testigos, incluyendo entornos y pacientes especiales.

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Este documento es propiedad del Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid, y está protegido bajo licencia Creative Commons CC BY-NC-SA 4.0. Se permite la copia, distribución y
comunicación siempre que se acredite tanto propiedad como autor/es, no haya fines comerciales y la obra se comparta bajo el mismo tipo de licencia
Introducción:
El Soporte Vital Básico (SVB) se
define como el conjunto de
maniobras estandarizadas y
protocolizadas, realizadas para dar
soporte a la vía aérea, respiración y
circulación sin el uso de otro equipo que no sea un
dispositivo de protección o barrera y el Desfibrilador
Externo Automático (DEA) o Semiautomático (DESA).
Asimismo, incluye técnicas sencillas para el tratamiento
de la obstrucción de la vía aérea por cuerpo extraño
(OVACE), así como la posición de recuperación,
llamada Posición Lateral de Seguridad (PLS).
Las recomendaciones sobre Soporte Vital Básico se
fundamentan en el consenso sobre la última evidencia
científica y las recomendaciones de tratamiento
(CoSTR) del Comité Internacional de Enlace sobre
Resucitación (ILCOR), estas normas se revisan cada 5
años, siendo publicadas las últimas el 15 de octubre de
2015, en las cuales se revisaron 23 temas clave que
dieron lugar a 32 recomendaciones de tratamiento en
los campos de acceso precoz, prevención de la parada
cardiaca, RCP precoz de alta calidad, así como de la
desfibrilación precoz.
Parada Cardiorespiratoria:
La parada cardiorespiratoria súbita
se define como el cese súbito,
inesperado y potencialmente
reversible de la respiración y
circulación espontáneas. Como
consecuencia de ello, se produce
una interrupción en el transporte de oxígeno a los
órganos vitales, suponiendo la muerte del paciente si
no se revierte a tiempo.
La parada cardiaca súbita (PCS) es una de las
principales causas de muerte en Europa.
Concretamente, en España se calcula que anualmente
se producen en torno a 16.000 muertes por IAM sin que
hayan podido recibir una adecuada asistencia sanitaria,
habiéndose estimado que el 75% de las paradas
cardiorespiratoria presentan FV como ritmo cardiaco en
el momento de la parada, hecho que justifica la
necesidad de disponer de un DESA accesible y una
población entrenada en su manejo.
A modo de recordatorio, es importante matizar que la
Fibrilación Ventricular es un ritmo desorganizado en el
que múltiples focos ventriculares envían señales de
despolarización, las cuales originan que el corazón no
se contraiga de manera adecuada, por lo que no es
capaz de provocar un latido eficaz. Por ello, un corazón
en FV se encuentra en parada cardiaca, siendo su
tratamiento inicial la Reanimación Cardiopulmonar
(RCP) y la desfibrilación eléctrica precoz.
Otro hecho que es importante destacar es que la
mayoría de las paradas cardiorespiratoria de origen no
cardiaco tienen una causa respiratoria, destacando el
ahogamiento, atragantamiento y la asfixia. En este caso
las respiraciones de rescate, así como las
compresiones torácicas efectivas son de vital
importancia para la reanimación exitosa de estas
víctimas.
Los objetivos principales de la reanimación
cardiopulmonar básica son el reconocimiento precoz de
la situación de parada cardiorespiratoria, el inicio de las
maniobras de reanimación y la desfibrilación precoz.
Este hecho es fundamental ya que la parada
cardiorespiratoria es una patología tiempo dependiente,
por lo que cuanto más se tarde en iniciar estas
maniobras, menores serán las probabilidades de que el
paciente se recupere y, si lo hace, mayores serán las
posibilidades de que lo haga con algún tipo de secuela,
principalmente neurológica. Este hecho se ha
estudiado de manera profunda, siendo resumido en la
llamada “curva de Drinker”, la cual manifiesta que las
probabilidades de reanimación son relativamente altas
(en torno a un 80%) si se inician las maniobras de
reanimación en los primeros 4 minutos tras la parada,
disminuyendo esta probabilidad en un 10% por cada
minuto extra que se tarde en iniciar la RCP.
Curva de D
rinker.
La Cadena de Supervivencia:
La cadena de supervivencia resume los eslabones
esenciales necesarios para la reanimación exitosa de
un paciente en parada cardiorespiratoria. La mayoría
de estos eslabones se aplican a pacientes tanto en
parada cardiorespiratoria primaria como por asfixia. Es
una cadena secuencial en la cual sin el eslabón anterior
no se puede continuar con el siguiente.
Soporte Vital Básico
Documento extraído del original. Prohibida su utilización con fines lucrativos
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comunicación siempre que se acredite tanto propiedad como autor/es, no haya fines comerciales y la obra se comparta bajo el mismo tipo de licencia
Cadena de Supervivencia
1. Reconocimiento precoz y pedir ayuda:
El reconocimiento del origen cardiaco de un dolor
torácico y el rápido aviso de los servicios de emergencia
antes de la parada cardiorespiratoria permite que la
asistencia sanitaria llegue lo antes posible, incluso
antes de que dicha parada se produzca, lo cual puede
originar que la misma se pueda prevenir y si se ha dado,
reanimar a la víctima con altas tasas de éxito.
Si ya se hubiera dado la parada cardiorespiratoria, el
reconocimiento precoz de la misma es fundamental,
para poder iniciar las maniobras de reanimación cuanto
antes, así como avisar a los servicios de emergencia.
Los principales signos a tener en cuenta son la
ausencia de respuesta por parte del paciente así como
no respirar o no hacerlo con normalidad.
Este primer eslabón de la cadena incluye la formación
a la población, mediante cursos y entrenamiento, en los
cuales se enseñan los conocimientos necesarios para
reconocer estas situaciones de emergencia.
2. RCP precoz por testigos:
El inicio inmediato de la RCP es fundamental para
aumentar las probabilidades de supervivencia del
paciente, llegando incluso a triplicarse o cuadruplicarse
si estas maniobras se realizan inmediatamente tras la
parada. Se deberán administrar compresiones
torácicas eficaces alternadas con ventilaciones. Si la
persona que asiste al paciente no está formada, será el
operador telefónico el que indique lo que debe hacer,
estando indicado en este caso administrar únicamente
compresiones torácicas hasta la llegada de ayuda
profesional o algún rescatador que conozca las
maniobras.
3. Desfibrilación precoz:
La desfibrilación en los primeros 3-5 minutos tras la
parada cardiorespiratoria ha demostrado tasas de
superv
ivencia altas (hasta un 50-70%). Para ello es
fundamental que exista un adecuado acceso público a
los desfibriladores y una adecuada formación a la
población en general.
4. Soporte Vital Avanzado Precoz y Cuidados
postresucitación estandarizados:
En este eslabón se incluyen las maniobras de Soporte
Vital Avanzado, las cuales son realizadas por
profesionales de la salud e incluyen el adecuado
manejo de la vía aérea, el empleo de fármacos y
corrección de los factores causales de la PCR.
La importancia de la actuación de los testigos:
En España, en la mayoría de las Comunidades
Autónomas, la mediana del intervalo de respuesta
(tiempo desde la llamada al servicio de emergencias
hasta su llegada a la escena) es de 5 a 8 minutos,
siendo el tiempo desde que se activa el recurso hasta
que se da la primera descarga de 8 a 11 minutos. Como
se ha explicado anteriormente, a partir de los 4 minutos
tras la parada cardiorespiratoria, las probabilidades de
supervivencia del paciente se reducen drásticamente,
aumentando además las posibilidades de daños
neurológicos graves. Es por ello que, durante el tiempo
de llegada de los servicios de emergencia, la
supervivencia del paciente depende de que los testigos
conozcan las maniobras de reanimación, inicien la RCP
cuanto antes y utilicen un desfibrilador automatizado
cuanto antes.
Las víctimas de una parada cardiorespiratoria precisan
de maniobras de reanimación cardiopulmonar
inmediata que les proporcionen un pequeño pero crítico
flujo sanguíneo a los órganos vitales
(fundamentalmente al corazón y al cerebro). Las
compresiones tocicas son especialmente importantes
si no se puede administrar una descarga en los
primeros minutos tras la parada. Si ésta se administra,
el corazón puede retornar su actividad eléctrica
habitual, consiguiendo un ritmo organizado que
provoque una contracción cardiaca efectiva.
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Soporte Vital Básico

Introducción: El Soporte Vital Básico (SVB) se define como el conjunto de maniobras estandarizadas y protocolizadas, realizadas para dar soporte a la vía aérea, respiración y circulación sin el uso de otro equipo que no sea un dispositivo de protección o barrera y el Desfibrilador Externo Automático (DEA) o Semiautomático (DESA). Asimismo, incluye técnicas sencillas para el tratamiento de la obstrucción de la vía aérea por cuerpo extraño (OVACE), así como la posición de recuperación, llamada Posición Lateral de Seguridad (PLS). Las recomendaciones sobre Soporte Vital Básico se fundamentan en el consenso sobre la última evidencia científica y las recomendaciones de tratamiento (CoSTR) del Comité Internacional de Enlace sobre Resucitación (ILCOR), estas normas se revisan cada 5 años, siendo publicadas las últimas el 15 de octubre de 2015, en las cuales se revisaron 23 temas clave que dieron lugar a 32 recomendaciones de tratamiento en los campos de acceso precoz, prevención de la parada cardiaca, RCP precoz de alta calidad, así como de la desfibrilación precoz.

Parada Cardiorespiratoria

La parada cardiorespiratoria súbita se define como el cese súbito, inesperado y potencialmente reversible de la respiración y circulación espontáneas. Como consecuencia de ello, se produce una interrupción en el transporte de oxígeno a los órganos vitales, suponiendo la muerte del paciente si no se revierte a tiempo.

MAD La parada cardiaca súbita (PCS) es una de las principales causas de muerte en Europa. Concretamente, en España se calcula que anualmente se producen en torno a 16.000 muertes por IAM sin que hayan podido recibir una adecuada asistencia sanitaria, habiéndose estimado que el 75% de las paradas cardiorespiratoria presentan FV como ritmo cardiaco en el momento de la parada, hecho que justifica la necesidad de disponer de un DESA accesible y una población entrenada en su manejo.

A modo de recordatorio, es importante matizar que la Fibrilación Ventricular es un ritmo desorganizado en el que múltiples focos ventriculares envían señales de despolarización, las cuales originan que el corazón no se contraiga de manera adecuada, por lo que no es capaz de provocar un latido eficaz. Por ello, un corazón en FV se encuentra en parada cardiaca, siendo su tratamiento inicial la Reanimación Cardiopulmonar (RCP) y la desfibrilación eléctrica precoz.

Otro hecho que es importante destacar es que la mayoría de las paradas cardiorespiratoria de origen no cardiaco tienen una causa respiratoria, destacando el ahogamiento, atragantamiento y la asfixia. En este caso las respiraciones de rescate, así como las compresiones torácicas efectivas son de vital importancia para la reanimación exitosa de estas Los objetivos principales de la reanimación cardiopulmonar básica son el reconocimiento precoz de la situación de parada cardiorespiratoria, el inicio de las maniobras de reanimación y la desfibrilación precoz. Este hecho es fundamental ya que la parada cardiorespiratoria es una patología tiempo dependiente, por lo que cuanto más se tarde en iniciar estas maniobras, menores serán las probabilidades de que el paciente se recupere y, si lo hace, mayores serán las posibilidades de que lo haga con algún tipo de secuela, principalmente neurológica. Este hecho se ha estudiado de manera profunda, siendo resumido en la llamada "curva de Drinker", la cual manifiesta que las probabilidades de reanimación son relativamente altas (en torno a un 80%) si se inician las maniobras de reanimación en los primeros 4 minutos tras la parada, disminuyendo esta probabilidad en un 10% por cada minuto extra que se tarde en iniciar la RCP.

Probabilidad de supervivencia en %

100 75 50 25 0 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 min Tiempo transcurrido en PCR

Curva de Drinker.

La Cadena de Supervivencia

La cadena de supervivencia resume los eslabones esenciales necesarios para la reanimación exitosa de un paciente en parada cardiorespiratoria. La mayoría de estos eslabones se aplican a pacientes tanto en parada cardiorespiratoria primaria como por asfixia. Es una cadena secuencial en la cual sin el eslabón anterior no se puede continuar con el siguiente.

cc 6 BY NO ND Este documento es propiedad del Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid, y está protegido bajo licencia Creative Commons CC BY-NC-SA 4.0. Se permite la copia, distribución y comunicación siempre que se acredite tanto propiedad como autor/es, no haya fines comerciales y la obra se comparta bajo el mismo tipo de licencia Documento extraído del original. Prohibida su utilización con fines lucrativos Página 1 de 25precoz y pedir ayuda Cuidados postresucitación iento RCP precoz Desfibrilación precoz calidad de vida ara prevenir la parada cardíaca - Para restaur - Par ón - Para ganar tiempo rein

Cadena de Supervivencia

  1. Reconocimiento precoz y pedir ayuda: El reconocimiento del origen cardiaco de un dolor torácico y el rápido aviso de los servicios de emergencia antes de la parada cardiorespiratoria permite que la asistencia sanitaria llegue lo antes posible, incluso antes de que dicha parada se produzca, lo cual puede originar que la misma se pueda prevenir y si se ha dado, reanimar a la víctima con altas tasas de éxito. Si ya se hubiera dado la parada cardiorespiratoria, el reconocimiento precoz de la misma es fundamental, para poder iniciar las maniobras de reanimación cuanto antes, así como avisar a los servicios de emergencia. Los principales signos a tener en cuenta son la ausencia de respuesta por parte del paciente así como no respirar o no hacerlo con normalidad. Este primer eslabón de la cadena incluye la formación a la población, mediante cursos y entrenamiento, en los cuales se enseñan los conocimientos necesarios para reconocer estas situaciones de emergencia.
  2. RCP precoz por testigos: El inicio inmediato de la RCP es fundamental para aumentar las probabilidades de supervivencia del paciente, llegando incluso a triplicarse o cuadruplicarse si estas maniobras se realizan inmediatamente tras la parada. Se deberán administrar compresiones torácicas eficaces alternadas con ventilaciones. Si la persona que asiste al paciente no está formada, será el operador telefónico el que indique lo que debe hacer, estando indicado en este caso administrar únicamente compresiones torácicas hasta la llegada de ayuda profesional o algún rescatador que conozca las maniobras. D
  3. Desfibrilación precoz: La desfibrilación en los primeros 3-5 minutos tras la parada cardiorespiratoria ha demostrado tasas de supervivencia altas (hasta un 50-70%). Para ello es fundamental que exista un adecuado acceso público a los desfibriladores y una adecuada formación a la población en general.
  4. Soporte Vital Avanzado Precoz y Cuidados postresucitación estandarizados: En este eslabón se incluyen las maniobras de Soporte Vital Avanzado, las cuales son realizadas por profesionales de la salud e incluyen el adecuado manejo de la vía aérea, el empleo de fármacos y corrección de los factores causales de la PCR.

Importancia de la actuación de los testigos

En España, en la mayoría de las Comunidades Autónomas, la mediana del intervalo de respuesta (tiempo desde la llamada al servicio de emergencias hasta su llegada a la escena) es de 5 a 8 minutos, siendo el tiempo desde que se activa el recurso hasta que se da la primera descarga de 8 a 11 minutos. Como se ha explicado anteriormente, a partir de los 4 minutos tras la parada cardiorespiratoria, las probabilidades de supervivencia del paciente se reducen drásticamente, aumentando además las posibilidades de daños neurológicos graves. Es por ello que, durante el tiempo de llegada de los servicios de emergencia, la supervivencia del paciente depende de que los testigos conozcan las maniobras de reanimación, inicien la RCP cuanto antes y utilicen un desfibrilador automatizado cuanto antes. Las víctimas de una parada cardiorespiratoria precisan de maniobras de reanimación cardiopulmonar inmediata que les proporcionen un pequeño pero crítico flujo sanguíneo los a órganos vitales (fundamentalmente al corazón y al cerebro). Las compresiones torácicas son especialmente importantes si no se puede administrar una descarga en los primeros minutos tras la parada. Si ésta se administra, el corazón puede retornar su actividad eléctrica habitual, consiguiendo un ritmo organizado que provoque una contracción cardiaca efectiva.

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Soporte Vital Básico en el paciente adulto

Seguridad de la víctima y del reanimador

Antes de aproximarse a una víctima, sobre todo en el medio extrahospitalario, se debe realizar una valoración exhaustiva de la escena en la que éste se encuentra, con el objetivo de comprobar que la misma es segura y que se pueden realizar las intervenciones necesarias sin poner en riesgo la integridad del paciente y del personal interviniente. En este aspecto cabe destacar que en el caso de un paciente traumatizado no se debe desplazar a la víctima , a no ser que sea estrictamente necesario para garantizar su seguridad y la de los rescatadores.

Este concepto se resume en la llamada conducta PAS, la cual marca la pauta de actuación en caso de hallarse con un paciente en el ambiente extrahospitalario.

  • P - Proteger la escena.
  • A - Avisar.
  • S - Socorrer.

ANTE UN ACCIDENTE

Protege A Avisa S Socorre

Conducta PAS

Valoración del nivel de consciencia

Una vez que se ha determinado que la escena es segura, el siguiente paso a seguir en el protocolo de SVB es realizar la evaluación del nivel de consciencia del paciente. Para ello, se debe colocar al lado de la víctima y sacudir suavemente los hombros preguntando en voz alta: "¿Se encuentra bien?".

D Si responde, se debe dejar al paciente en la misma posición en la que se encuentra, salvo que exista algún peligro. A continuación, se debe tratar de buscar información acerca de lo que le ha sucedido y conseguir ayuda si es preciso. Es fundamental reevaluar la situación del paciente con frecuencia.

Tras la valoración del nivel de consciencia, se debe proceder a valorar el estado del paciente, para ello se debe seguir la sistemática ABC, mediante la cual se evalúa la permeabilidad de la vía aérea (A- Airway), la respiración del paciente (B- Breathing) y solo en el caso de personal experto, la circulación (C- Circulation). En este sentido, es preciso destacar que en las últimas recomendaciones sobre SVB, se indica que si el paciente no responde a estímulos y no respira, se inicien las maniobras de RCP, debido a la dificultad para evaluar la presencia de pulso y el tiempo que con ello se pierde.

BI

Evaluación del nivel de consciencia

A: Apertura de la via aérea. Uno de los principales problemas que presentan los pacientes inconscientes o con bajo nivel de consciencia es que pierden el reflejo de protección de la vía aérea, en este caso, se relaja la musculatura de la lengua y puede obstruir el paso de aire a través de esta vía. Es por ello que es posible encontrarse ante un paciente inconsciente que aparentemente no respira, pero que tras abrir la vía aérea, comienza a respirar de manera espontánea. Es por ello que esta maniobra es fundamental ya que un número importante de pacientes inconscientes fallecen por obstrucción de la vía aérea y podrían haber sido salvados si se hubieran realizado las maniobras correctas en su tratamiento de urgencia.

La principal maniobra para abrir la vía aérea en un paciente inconsciente es la maniobra "frente-mentón". Para realizar esta maniobra, es preciso colocar una mano sobre la frente del paciente y otra sobre el mentón, para posteriormente traccionar hacia atrás de la cabeza, hiperextendiendo el cuello.

Maniobra frente mentón

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