Documento de Universidad sobre Intervención psicopedagógica en los trastornos del desarrollo. El Pdf, un material de Psicología para Universidad, aborda la detección, diagnóstico y escolarización de alumnos con Trastorno del Espectro Autista, detallando áreas de intervención educativa, currículo, metodología y estrategias de comunicación y conducta.
Ver más31 páginas


Visualiza gratis el PDF completo
Regístrate para acceder al documento completo y transformarlo con la IA.
Los profesionales implicados en la detección deben advertir las principales señales de alerta tempranas en el ámbito pediátrico o en el entorno educativo, los psiquiatras o psicólogos son los encargado de realizar el diagnóstico, basado en la valoración de conductas alteradas en relación con el desarrollo normal esperado, los psicólogos realizan una evaluación psicológica y neuropsicológica en profundidad y son los neurólogos quien se centran en la evaluación biomédica y neurológica para descartar posibles causas orgánicas que puedan explicar las alteraciones encontradas.
Por otro lado, es importante tomar en serio las sospechas iniciales del ámbito familiar, ya que en el 60 % de los casos son ellos quienes detectan las dificultades, frente el 10 % de los casos que detectan los pediatras o el 7 % de profesionales del sistema educativo (English y Essex, 2001).
En muchas ocasiones, es en los contextos educativos (Escuelas Infantiles de 0 a 6 años o en las Guarderías) donde se detectan los cuadros de TEA, por ser el contexto donde más evidentes se hacen las alteraciones sociales y comunicativas. Pueden ser los maestros de infantil, los maestros de Pedagogía Terapéutica y/o Apoyo, los auxiliares técnicos educativos o los profesionales de las guarderías.
A lo largo de este tema se trabajará la intervención psicopedagógica desde el punto de vista inclusivo, equitativo y de calidad educativa proporcionando una metodología que busca involucrar a todos los estudiantes, independientemente de sus habilidades o discapacidades, en el proceso de aprendizaje. La idea es proporcionar múltiples formas de presentar la información, para que cada estudiante pueda seleccionar la que mejor se adapte a sus necesidades y preferencias individuales
La intervención psicopedagógica en alumnado con Trastorno del Espectro Autista (en adelante TEA) es fundamental para apoyar su desarrollo y aprendizaje. Los profesionales de la psicopedagogía desempeñan un papel crucial en la planificación y ejecución de estrategias educativas personalizadas que ayuden a los estudiantes con TEA a alcanzar su máximo potencial.
Finalmente, debe indicarse que este tipo de intervención deberá de reflejar la evaluación individual, planificación de objetivos y estrategias, enfoques que trabajen las habilidades sociales y comunicativas, así como, las adaptaciones curriculares en colaboración con el trabajo con las familias, todo ello, siendo clave con un trabajo interdisciplinar y la actualización continua de prácticas que brinden el mejor apoyo posible.
La evaluación psicopedagógica es un proceso sistemático y multidisciplinario que se utiliza en el campo de la educación y la psicología para comprender y evaluar las necesidades, habilidades, dificultades y potencialidades de un individuo en el ámbito educativo. Este proceso tiene como objetivo principal proporcionar información valiosa para la toma de decisiones relacionadas con la planificación, diseño e implementación de estrategias pedagógicas para mejorar el aprendizaje y el desarrollo de la persona evaluada.
A continuación, se presentan los tipos de evaluaciones posibles para el diagnóstico del TEA:
La evaluación psicológica, como su nombre indica, debería ser realizada por un psicólogo, aunque en la actualidad muchos profesionales de la pedagogía (Equipos de Orientación Psicopedagógica) las hacen para valorar las necesidades educativas especiales, aunque no es un perfil que en principio pueda emitir diagnósticos clínicos.
El proceso desde la detección hasta el diagnóstico requiere de una serie de pasos claros y de la utilización de herramientas de detección y diagnóstico que estén avaladas científicamente y respaldadas por estudios que hayan probado su eficacia y sensibilidad para la detección y el diagnóstico. Este proceso tiene que ir dirigido a la valoración de los criterios de las clasificaciones diagnósticas de referencia a nivel internacional como son la DSM-V de la Asociación Americana de Psiquiatría y la CIE-11 de la Organización Mundial de la Salud
Tanto la detección como el diagnóstico están basados en la observación de conductas, así como de la aparición y desarrollo a lo largo de los años. Hay que tener presente que es imprescindible el cumplimiento de todos los criterios para establecer un diagnóstico.
Aunque se está dedicando un gran esfuerzo para la detección de marcadores tempranos en el desarrollo anteriores a los 12 meses, no existe todavía evidencia científica que pueda asegurar síntomas precoces del los TEA anteriores a los 18 meses de desarrollo. De cara a establecer un consenso en la materia, la organización Autismo Europa establecer que entre los 18 y los 24 meses se establecen los siguientes síntomas para la detección de los TEA (Barthemely, et al 2009):
Aun así, ninguna de estas conductas asegura la presencia de un cuadro de TEA, por lo que se requiere de la utilización de una prueba de detección estandarizada y valorada por estudios poblacionales con buenos datos de especificidad y sensibilidad.
La Organización Americana de First Signs ha establecido en su página web una serie de preguntas a los padres que pueden ayudarles en la detección de un problema del desarrollo en su hijo, especialmente centrado en el ámbito del desarrollo social y comunicativo:
Actualmente, las pruebas más utilizadas en detección del TEA a nivel internacional, son:
Las herramientas para realizar el diagnóstico del TEA se basan en la entrevista con la familia y pruebas basadas en la exploración directa del niño/a. A continuación, se dan algunas de estas herramientas:
Estas pruebas se deben de complementar con la administración de una prueba cognitiva que determine el CI de la persona con TEA (Wechler, Mccarthy, K-ABC ... )