Documento de la Universidad Del Atlántico Medio sobre atención, memoria y percepción. El Pdf es una unidad didáctica de Psicología para Universidad, que explora modelos, fases y áreas neurológicas de la memoria, con un índice detallado y explicaciones profundas.
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Unidad 4: La memoria: modelos, fases y áreas neurológicas implicadas
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2.1 Modelos de memoria 7
2.2. Áreas neurológicas implicadas en la memoria 15
2.3. Fases de la memoria 31
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Figura 1: Sistema Límbico 18
Gráfico 1: Curva del olvido y repasos necesarios 6
Gráfico 2: Modelo multialmacén 9
Gráfico 3: Modelo de Memoria de Trabajo 10
Gráfico 4: Modelo de 4 componentes 12
Gráfico 5: Circuito de Pápez 26
Gráfico 6: Fases de la memoria 32
Ilustración 1: Lóbulos cerebrales 16
Ilustración 2: Paciente HM 19
Ilustración 3: Áreas encefálicas implicadas en la memoria 20
Ilustración 4: Doctor Alois Alhzeimer 21
Ilustración 5: Histopatologia de la Enfermedad de Alzheimer 22
Ilustración 6: Criterios diagnósticos demencia 24
Ilustración 7: Cerebro basal anterior y diencéfalo 27
Ilustración 8: Ganglios Basales 29
Tabla 1: Integración de la memoria 35
En esta, comenzamos con la memoria. Trataremos describiendo qué es la memoria, los modelos teóricos que tratan de explicar su funcionamiento, cuáles son las áreas neurológicas implicadas, y cuáles son las fases necesarias para poder evocar recuerdos.
La memoria es el proceso, por el que toda la información recibida, se convierte en información que retenemos para utilizarlo posteriormente cuando es necesario. Asimismo, podemos considerar la memoria como una función cognitiva superior que tiene relación neuroestructural con el sistema nervioso central (SNC) y que se caracteriza por tener diferentes fases: adquisición, almacenamiento y reposición. Necesitamos la memoria para recordar hechos pasados, recordar información teórica, para hacer cosas de forma "automática" como por ejemplo andar en bici, e incluso para recordar nuestra agenda del día siguiente.
El estudio de la memoria hasta 1960, se limitaba al aprendizaje de listas de palabras o pseudopalabras no relacionadas. El estudio experimental de la memoria nace con el filósofo y psicólogo alemán Hermann Ebbinghaus (1850-1909). Ebbinghaus fue el primero en describir la curva de aprendizaje y fenómenos tan conocidos como el efecto de primacía y/o de recencia. Este efecto trata de explicar, que, si por ejemplo memorizamos una lista de palabras, recordaremos de manera más eficiente las primeras (primacía) y las últimas (recencia). Si todavía no conocéis la teoría de la curva del aprendizaje, os la explicamos, ya que es muy útil para afrontar el estudioj.
Ebbinghaus descubrió que, tras memorizar una serie de sílabas sin sentido por medio de la repetición y medir la capacidad de su recuperación, la muestra de estudio solo recordaba el 44,2% a la hora siguiente, el 33,7% al día siguiente, el 27,8% a los dos días siguientes y el 25,4% a los seis días siguientes.
Ebbinghaus (1889), también estudió la curva del olvido, en este caso el estudio se centra en el contenido con sentido. La curva es similar a la anterior, pero la caída es mucho menor. Se extrajeron dos conclusiones en los estudios: se necesitan menos repeticiones para la memorización (10 frente a 1), y el recuerdo de lo aprendido dura más en el tiempo. Otros autores también han estudiado la curva del olvido. Esta se va atenuando con cada repaso (Salisbury 1990) y los intervalos entre cada repaso pueden hacerse cada vez más largos sin pérdida de eficacia:
110 100 90 80 70 Repaso 1 Repaso 3 60 Repaso 2 50 40 30 20 10 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31
Gráfico 1: Curva del olvido y repasos necesarios Fuente: Landauer, 1978; Cull, 1996
En los estudios se observó, que después de varios repasos espaciados en el tiempo, se puede observar en el gráfico 1, que la curva del olvido se va suavizando, lo que significa que la pérdida de memoria después de cada repaso es menor, consolidándose lo aprendido en el tiempo. En general, por tanto, podemos decir gracias a estos estudios, que es mejor extender los ensayos de aprendizaje en el tiempo, en vez de concentrarlos en una sola sesión. De aquí derivan dos principios importantes del aprendizaje. El primero es conocido como hipótesis del tiempo total; plantea simplemente que la cantidad aprendida es una función directa del tiempo dedicado al aprendizaje. El segundo principio es, de hecho, una modificación del primero: establece que la práctica distribuida es más efectiva que la práctica masiva
A modo de conclusión, está demostrado que debemos "estudiar/memorizar" un contenido dándole diferentes repasos en los intervalos temporales marcados, para así afianzar el recuerdo. Además, el contenido debe ser significativo, esto quiere decir, que debe ser "interesante" para nosotros, y debe integrarse perfectamente en los conocimientos previos, y así ser guardado en la memoria a largo plazo (el baúl de los recuerdos).
Continuamos con la historia experimental de la memoria. Es a partir de 1960, cuando la memoria se convirtió en una de las áreas más activas de estudio, gracias al surgimiento de la psicología cognitiva. Esta disciplina, basaba sus conocimientos en la analogía entre el cerebro humano y el ordenador, ambos sistemas considerados como instrumentos clave para el procesamiento de la información. La memoria comenzó a estudiarse por fragmentos y subsistemas, liderado por el psicólogo británico Baddeley. A lo largo de este tema ahondaremos en los diferentes modelos, fases y estructuras de la memoria.
Inicialmente, la memoria se consideraba como un sistema unitario, es decir, que era como un recipiente único, donde guardar los recuerdos. Gracias a los estudios neuropsicológicos y postmortem con pacientes con síndrome amnésico, descubrieron que dichas personas, rendían de forma diferente en distintas tareas de memoria a las personas sin afectación (Baddeley y Warrington, 1970). A partir de estos resultados, se comenzó a asumir, la existencia de dos o más "memorias". La aproximación más característica e influyente de estas aproximaciones fue la desarrollada por Atkinson y Shiffrin (1968) denominada, por su propia naturaleza, el "modelo modal o multialmacén". A continuación, describimos los modelos teóricos más influyentes que tratan de explicar el funcionamiento de la memoria.
El modelo multialmacén de Atkinson y Shiffrin (1968), también denominado modelo modal o modelo estructural de memoria, afirma que hay tres clases o estructuras de memoria: memoria sensorial, memoria a corto plazo y memoria a largo plazo.
La memoria sensorial se compone de varios registros sensoriales. Este tipo de memoria, tiene una gran capacidad, pero un rapidísimo decaimiento o pérdida. La información que selecciona la memoria sensorial, se traspasa a la memoria a corto plazo (MCP). La tercera estructura de este modelo es la memoria a largo plazo, que mantiene la información por largos períodos de tiempo, y si es significativa para nosotros, es posible que pase a información permanente. La MLP, en base a la metáfora del ordenador, sería como el disco duro de almacenamiento que contiene gran cantidad de datos, y en la que estaría grabada toda la información que hemos adquirido a lo largo de nuestra vida (Mestre, 2004).
Vemos en el siguiente gráfico, cuál es la interrelación entre las tres estructuras. La recuperación se realiza por medio de una evocación de la memoria a largo plazo a la memoria a corto plazo.
MS ICÓNICA, ECOICA, HÁPTICA, OLFATIVA, GUSTATIVA
R MCP E R + A OLVIDO C MLP Ó N A MAYOR CAPACIDAD DE ALMACENAMIENTO MENOR INFORMACIÓN SE PIERDE U OLVIDA
Gráfico 2: Modelo multialmacén Fuente: Atkison y Shiffrin, 1968
Toda la información del entorno, crea una serie de registros sensoriales breves, que pasarían al almacén de la MCP, y posteriormente a la MLP. El aprendizaje por tanto de la MLP, tan sólo ocurriría de esta forma. La MCP por tanto sería el centro de control, y el almacén fundamental que nos permite guardar información a largo plazo.
Este modelo por tanto pone el énfasis en la codificación y el almacenaje de la información, implicando la MCP y la MLP, pero explica poco los mecanismos de evocación y/o recuperación. El siguiente modelo se centra en la memoria de trabajo, un subtipo de memoria a corto plazo.
La memoria de trabajo, la definimos dentro de la psicología cognitiva, como "un sistema de capacidad limitada que permite el almacenamiento temporal y la manipulación de la información necesaria para la realización de tareas complejas, como la comprensión, el aprendizaje o el razonamiento" (Baddeley y Hitch, 1974)
La memoria de trabajo nos permite manipular información a corto plazo. Vamos a realizar un ejemplo Memoriza en 5 segundos la siguiente lista de números: 3-5-8-9-7-6. Ahora sin mirar, repite en alto esos números, pero al revés.
Haciendo este ejercicio nos damos cuenta que somos capaces de manipular información en nuestra mente a corto plazo. Otro claro ejemplo son las operaciones matemáticas sin lápiz y papel.
Para Baddeley y Hitch (1974), el modelo de memoria de trabajo tiene varios componentes. Como hemos comentado anteriormente, para Atkinson y Schiffrin, la memoria a corto plazo era solo un almacén, pero para Baddeley y Hitch, existen diferentes estructuras.
El modelo de la MT, cuenta con varios sistemas. Cuenta con un controlador atencional, al que llamamos el ejecutivo central, que funciona como enlace entre la MLP y dos sistemas "esclavos".
Uno de estos sistemas es el registro visuoespacial. Este sistema está especializado en el mantenimiento de la información visual y espacial. El otro sistema es el bucle fonológico o articulatorio, que proporciona el mantenimiento de información verbal.
Estos subsistemas equivalen a sistemas de memoria a corto plazo visual y verbal, respectivamente.
Registro visuoespacial Bucle Fonológico Ejecutivo Central
Gráfico 3: Modelo de Memoria de Trabajo Fuente: Baddeley y Hitch, 1974
Hemos por tanto dicho que el controlador atencional es el ejecutivo central. Este sistema es el responsable de seleccionar el sistema esclavo, así como mantener y graduar la atención de forma proporcional a la necesidad. Posteriormente, Baddeley (1986) propuso adoptar un nuevo concepto, el sistema atencional supervisor (SAS), como la base del ejecutivo central.
En este modelo se entiende que la conducta habitual es controlada por esquemas o estructuras bien aprendidas. Cuando se requiere de una acción novedosa, como puede ser en el momento de tener que enfrentarse con un problema inesperado, el SAS se sobrepone a los esquemas.
El SAS también es responsable de la planificación y la coordinación de actividades. Según el modelo de Baddeley y Hitch (1974), el Bucle Fonológico es el componente más desarrollado del modelo de memoria de trabajo. El bucle fonológico incluye un almacén fonológico temporal, en el que las huellas mnésicas decaen a los pocos segundos, salvo que lo activemos mediante práctica articulatoria.