Autoestima, Motivación e Imagen Corporal: Disonancia Cognitiva y Control de Impulsos

Documento de Universidad sobre Autoestima, Motivación e Imagen Corporal. La Disonancia Cognitiva y el Control de Impulsos en la Alimentación. El Pdf explora teorías de autoconcepto, autovaloración y lenguaje intrapersonal, así como perspectivas biológicas, conductuales, humanistas y cognitivas de la motivación en Psicología.

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TEMA 5. AUTOESTIMA, MOTIVACIÓN E IMAGEN CORPORAL. LA DISONANCIA COGNITIVA Y EL CONTROL DE
IMPULSOS EN LA ALIMENTACIÓN
1. INTRODUCCIÓN
La autoestima implica el grado de aceptación de una persona hacia misma y va a influir en todos los ámbitos en los que
esté implicada. Una persona con buena autoestima tendrá mejor rendimiento en las actividades que realice, mayor control
emocional, mejor relación con los demás y un grado de seguridad en mismo que le permitirá afrontar las situaciones con
mejores resultados.
Por otro lado, una persona con baja autoestima tendrá sentimientos de inseguridad, emociones negativas hacia misma y
descontrol al realizar conductas, todo lo cual le generará una sensación de profundo malestar.
2. AUTOESTIMA
La autoestima es fundamental para la supervivencia psicológica; es el final de la travesía de la personalidad bien
estructurada. Arranca de la valoración de uno mismo en un determinado contexto cultural, tiene un soporte frágil, pues la
relación objetiva de todo lo que es valioso depende a su vez del contexto en el que se valore. Además es una valoración
personal de cada uno que se va construyendo a lo largo de las experiencias y la vida, por lo que tiene una marcado carácter
subjetivo.
La autoestima se vive como un juicio positivo sobre uno mismo al haber conseguido un entramado personal coherente
basado en los cuatro elementos básicos del ser humano: físico, psicológico, sociales y culturales.
Según señala Rojas conocer la autoestima requiere un análisis explicativo de cada uno de sus segmentos:
1. El juicio personal: el haber y el debe, lo positivo y lo negativo, lo ya conseguido y lo que queda por alcanzar.
2. Aceptación de uno mismo a pesar de las limitaciones, los errores y las expectativas que no se han cumplido, lo cual
produce un estado de paz relativa y tranquilidad.
Para estar bien con alguien es necesario asumir las aptitudes (aquellas cosas para las que uno está dotado) y las
limitaciones (aquellas vertientes a las que uno no ha podido llegar y que se experimentan como carencias).
3. Integrar la vertiente física y la psicológica. Dar mayor peso a una u otra siempre será un error.
Desde la morfología corporal (belleza externa, estatura, etc.) y las características fisiológicas (enfermedades físicas
o psicológicas, congénitas o adquiridas) hasta nuestra personalidad, conocimientos y experiencias.
4. Las facetas psicológicas: La memoria, el pensamiento, la inteligencia, la conciencia, la voluntad, los instintos, el
lenguaje verbal y no verbal, etc. forman un ensamblado con unos ejes de referencia que dibujan el estilo personal en
el que uno se siente a gusto.
5. El plano sociocultural es igualmente positivo, ya que en él se desarrollan los recursos para la comunicación
interpersonal y lo que de ella se deriva. Saber relacionarse es uno de los indicadores más claros que existe de una
autoestima buena. La dimensión cultural es capital en estos casos.
6. El trabajo es uno de los pilares sobre los que se edifica la autoestima. Lo importante es que uno se identifique con
aquello que hace y lo haga con profesionalidad, a fondo, conociendo bien todos y cada uno de los matices de dicha
actividad. No consiste en alcanzar una cota altísima, sino en estar contento con lo que uno hace y hacerlo con amor
y dedicación. Los triunfadores son los que se divierten en el trabajo.
7. Un error frecuente que suele minar la autoestima consiste en compararse con los demás. Por lo general, cuando uno
lo hace, coteja superficialidades; es decir, el análisis aborda sobre todo las parcelas del otro que se observan desde
fuera.
8. Para tener seguridad en uno mismo es importante la mirada comprensiva, indulgente y tolerante hacia la propia
persona y hacia los demás.
9. Una cosa que más elevan la autoestima es hacer algo positivo por los demás. Algo que sea tangible, objetivo, que
no se quede en las meras palabras y en las buenas intenciones, que pasa de la teoría a la práctica
Dos factores que influyen en nuestra autoestima, como señala Rojas son la visión de la historia personal y la interpretación
que hacemos de la realidad. En relación a la primera el autor señala que “es una raíz importante de la autoestima. Pasado,
presente y futuro forman un tejido biográfico en el que se ordena el tropel de vivencias almacenadas y cada segmento rinde
cuenta de su travesía”.
Por otro lado, el segundo factor, la interpretación de la realidad “consiste en explicar el sentido de los hechos de la vida
personal y su entorno, exponer los sucesos que nos rodean para descifrar su significado, buscando su auténtico valor.
Interpretar es declarar acertadamente lo que nos envuelve para poder comprender el verdadero fondo de lo que está a nuestro
alrededor”.
A. PRIMER PASO PARA LA AUTOESTIMA: DESCRIPCIÓN O AUTOCONCEPTO
La persona que se conoce puede superar con mayor facilidad sus puntos débiles y desarrollar sus puntos fuertes. Se trata
de una descripción personal y privada que uno mismo realiza sobre sus características para definirse como persona y según
su propio esquema mental.
Para conocernos el primer paso es definir nuestro autoconcepto o autoimagen, utilizando un lenguaje objetivo y
posponiendo los juicios de valoración:
- Descripción que alguien hace de mismo.
- Se trata de nuestra forma de fotografiarnos.
- No incluye valoración sino que consiste en una descripción de los aspectos de nosotros como personas.
- Incluye las creencias y valores acerca de uno mismo, que se manifiestan en la conducta.
- Elementos: físico, psicológico, social y cultural.
No se trata de una descripción superficial sino que debe estar basada en hechos reales y verificables. Por ejemplo, alguien
puede pensar que es inteligente si suele entender con facilidad las explicaciones, aprende pidamente, retienen información,
adquiere destrezas de forma veloz, etc.
Las personas con baja autoestima no se perciben con claridad a mismas, y por tanto, generan sensaciones de fuerte
insuficiencia, basadas en una visión distorsionada de misma con pensamientos y sentimientos de no ser valioso “yo no
valgo”; sentimientos de fracaso “yo no puedo”, sentimientos de fragilidad, inseguridad o incapacidad "yo soy débil” y
sentimientos negativas hacia mismo “yo soy malo”. Suelen realizar comparaciones desfavorables con las personas que les
rodean sintiendo siempre que es inferior o peor que los demás.
B. LA AUTOVALORACIÓN
La autovaloración es el valor que damos a nuestra descripción, teniendo en cuenta aspectos que consideramos positivos,
negativos o neutros. Normalmente se percibe a los demás mucho más exactamente que a uno mismo, porque se tiene
presente su equilibrio de fuerzas y debilidades.
La autoestima es la percepción y valoración que hace una persona de misma junto a las potencialidades que vemos en
nosotros. Para mejorar nuestra competencia emocional es necesario evaluar la visión que tenemos de nosotros mismos.
Se dice que una persona tiene una buena autoestima cuando se conoce y es consciente de sus cambios, crea su propia
escala de valores y desarrolla sus capacidades; se acepta y se respeta.
Hay personas que minusvalorar sus ingredientes positivos y son incapaces de reparar en ellos. Para hacer un buen balance
hay que considerar los puntos positivos y negativos de los distintos aspectos que se incluyen en el autoconcepto (físicos,
psicológicos, de conducta, cognitivos, asertivos y culturales).
C. EL LENGUAJE INTRAPERSONAL
Al hablar de lenguaje intrapersonal se hace referencia a las conversaciones que suele mantener la persona continuamente
en su propia mente. Este lenguaje es interno y unidireccional, ya que el receptor y el emisor son la misma persona, es decir,
uno mismo. Suele ser un habla y comunicación silenciosa sin emisión verbal reconocible.
Dentro del lenguaje intrapersonal se incluye:
- Diálogo interno: lo que me digo a mismo. Es importante tener un dialogo interno positivo.
- Autoinstrucciones: pautas que me voy marcando a la hora de realizar las cosas. Suelen incluir herramientas de
autocontrol con verbalizaciones sobre la interpretación de los hechos y las emociones que sentimos.
- Pensamientos automáticos: lo que me han dicho y he convertido en creencias sobre mismo.
- Expectativas: lo que pienso, me digo, que va a pasar. Si creamos expectativas irracionales o excesivamente
positivas, es decir, alejadas del sentido común, puede que no se cumplan lo cual nos generará la frustración y
repercutirá sobre nuestra propia autoestima al no poder alcanzarlas.
- Comunicación no verbal, sensaciones de nuestro cuerpo.

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Introducción a la Autoestima

TEMA 5. AUTOESTIMA, MOTIVACIÓN E IMAGEN CORPORAL. LA DISONANCIA COGNITIVA Y EL CONTROL DE IMPULSOS EN LA ALIMENTACIÓN 1. INTRODUCCIÓN -> La autoestima implica el grado de aceptación de una persona hacia sí misma y va a influir en todos los ámbitos en los que esté implicada. Una persona con buena autoestima tendrá mejor rendimiento en las actividades que realice, mayor control emocional, mejor relación con los demás y un grado de seguridad en sí mismo que le permitirá afrontar las situaciones con mejores resultados.

  • Por otro lado, una persona con baja autoestima tendrá sentimientos de inseguridad, emociones negativas hacia sí misma y descontrol al realizar conductas, todo lo cual le generará una sensación de profundo malestar.

Definición de Autoestima

2. AUTOESTIMA

  • La autoestima es fundamental para la supervivencia psicológica; es el final de la travesía de la personalidad bien estructurada. Arranca de la valoración de uno mismo en un determinado contexto cultural, tiene un soporte frágil, pues la relación objetiva de todo lo que es valioso depende a su vez del contexto en el que se valore. Además es una valoración personal de cada uno que se va construyendo a lo largo de las experiencias y la vida, por lo que tiene una marcado carácter subjetivo.
  • La autoestima se vive como un juicio positivo sobre uno mismo al haber conseguido un entramado personal coherente basado en los cuatro elementos básicos del ser humano: físico, psicológico, sociales y culturales.
  • Según señala Rojas conocer la autoestima requiere un análisis explicativo de cada uno de sus segmentos:
  1. El juicio personal: el haber y el debe, lo positivo y lo negativo, lo ya conseguido y lo que queda por alcanzar.
  2. Aceptación de uno mismo a pesar de las limitaciones, los errores y las expectativas que no se han cumplido, lo cual produce un estado de paz relativa y tranquilidad. Para estar bien con alguien es necesario asumir las aptitudes (aquellas cosas para las que uno está dotado) y las limitaciones (aquellas vertientes a las que uno no ha podido llegar y que se experimentan como carencias).
  3. Integrar la vertiente física y la psicológica. Dar mayor peso a una u otra siempre será un error. Desde la morfología corporal (belleza externa, estatura, etc.) y las características fisiológicas (enfermedades físicas o psicológicas, congénitas o adquiridas) hasta nuestra personalidad, conocimientos y experiencias.
  4. Las facetas psicológicas: La memoria, el pensamiento, la inteligencia, la conciencia, la voluntad, los instintos, el lenguaje verbal y no verbal, etc. forman un ensamblado con unos ejes de referencia que dibujan el estilo personal en el que uno se siente a gusto.
  5. El plano sociocultural es igualmente positivo, ya que en él se desarrollan los recursos para la comunicación interpersonal y lo que de ella se deriva. Saber relacionarse es uno de los indicadores más claros que existe de una autoestima buena. La dimensión cultural es capital en estos casos.
  6. El trabajo es uno de los pilares sobre los que se edifica la autoestima. Lo importante es que uno se identifique con aquello que hace y lo haga con profesionalidad, a fondo, conociendo bien todos y cada uno de los matices de dicha actividad. No consiste en alcanzar una cota altísima, sino en estar contento con lo que uno hace y hacerlo con amor y dedicación. Los triunfadores son los que se divierten en el trabajo.
  7. Un error frecuente que suele minar la autoestima consiste en compararse con los demás. Por lo general, cuando uno lo hace, coteja superficialidades; es decir, el análisis aborda sobre todo las parcelas del otro que se observan desde fuera.
  8. Para tener seguridad en uno mismo es importante la mirada comprensiva, indulgente y tolerante hacia la propia persona y hacia los demás.
  9. Una cosa que más elevan la autoestima es hacer algo positivo por los demás. Algo que sea tangible, objetivo, que no se quede en las meras palabras y en las buenas intenciones, que pasa de la teoría a la práctica
  10. - Dos factores que influyen en nuestra autoestima, como señala Rojas son la visión de la historia personal y la interpretación que hacemos de la realidad. En relación a la primera el autor señala que "es una raíz importante de la autoestima. Pasado, presente y futuro forman un tejido biográfico en el que se ordena el tropel de vivencias almacenadas y cada segmento rinde cuenta de su travesía". - Por otro lado, el segundo factor, la interpretación de la realidad "consiste en explicar el sentido de los hechos de la vida personal y su entorno, exponer los sucesos que nos rodean para descifrar su significado, buscando su auténtico valor.Interpretar es declarar acertadamente lo que nos envuelve para poder comprender el verdadero fondo de lo que está a nuestro alrededor".

    Primer Paso para la Autoestima: Descripción o Autoconcepto

    A. PRIMER PASO PARA LA AUTOESTIMA: DESCRIPCIÓN O AUTOCONCEPTO -> La persona que se conoce puede superar con mayor facilidad sus puntos débiles y desarrollar sus puntos fuertes. Se trata de una descripción personal y privada que uno mismo realiza sobre sus características para definirse como persona y según su propio esquema mental.

    • Para conocernos el primer paso es definir nuestro autoconcepto o autoimagen, utilizando un lenguaje objetivo y posponiendo los juicios de valoración:
    • Descripción que alguien hace de sí mismo.
    • Se trata de nuestra forma de fotografiarnos.
    • No incluye valoración sino que consiste en una descripción de los aspectos de nosotros como personas.
    • Incluye las creencias y valores acerca de uno mismo, que se manifiestan en la conducta.
    • Elementos: físico, psicológico, social y cultural.

    - No se trata de una descripción superficial sino que debe estar basada en hechos reales y verificables. Por ejemplo, alguien puede pensar que es inteligente si suele entender con facilidad las explicaciones, aprende rápidamente, retienen información, adquiere destrezas de forma veloz, etc. - Las personas con baja autoestima no se perciben con claridad a sí mismas, y por tanto, generan sensaciones de fuerte insuficiencia, basadas en una visión distorsionada de sí misma con pensamientos y sentimientos de no ser valioso "yo no valgo"; sentimientos de fracaso "yo no puedo", sentimientos de fragilidad, inseguridad o incapacidad "yo soy débil" y sentimientos negativas hacia sí mismo "yo soy malo". Suelen realizar comparaciones desfavorables con las personas que les rodean sintiendo siempre que es inferior o peor que los demás.

    La Autovaloración

    B. LA AUTOVALORACIÓN - La autovaloración es el valor que damos a nuestra descripción, teniendo en cuenta aspectos que consideramos positivos, negativos o neutros. Normalmente se percibe a los demás mucho más exactamente que a uno mismo, porque se tiene presente su equilibrio de fuerzas y debilidades. -> La autoestima es la percepción y valoración que hace una persona de sí misma junto a las potencialidades que vemos en nosotros. Para mejorar nuestra competencia emocional es necesario evaluar la visión que tenemos de nosotros mismos. -> Se dice que una persona tiene una buena autoestima cuando se conoce y es consciente de sus cambios, crea su propia escala de valores y desarrolla sus capacidades; se acepta y se respeta. -> Hay personas que minusvalorar sus ingredientes positivos y son incapaces de reparar en ellos. Para hacer un buen balance hay que considerar los puntos positivos y negativos de los distintos aspectos que se incluyen en el autoconcepto (físicos, psicológicos, de conducta, cognitivos, asertivos y culturales).

    El Lenguaje Intrapersonal

    C. EL LENGUAJE INTRAPERSONAL -> Al hablar de lenguaje intrapersonal se hace referencia a las conversaciones que suele mantener la persona continuamente en su propia mente. Este lenguaje es interno y unidireccional, ya que el receptor y el emisor son la misma persona, es decir, uno mismo. Suele ser un habla y comunicación silenciosa sin emisión verbal reconocible.

    • Dentro del lenguaje intrapersonal se incluye:
    • Diálogo interno: lo que me digo a mí mismo. Es importante tener un dialogo interno positivo.
    • Autoinstrucciones: pautas que me voy marcando a la hora de realizar las cosas. Suelen incluir herramientas de autocontrol con verbalizaciones sobre la interpretación de los hechos y las emociones que sentimos.
    • Pensamientos automáticos: lo que me han dicho y he convertido en creencias sobre mí mismo.
    • Expectativas: lo que pienso, me digo, que va a pasar. Si creamos expectativas irracionales o excesivamente positivas, es decir, alejadas del sentido común, puede que no se cumplan lo cual nos generará la frustración y repercutirá sobre nuestra propia autoestima al no poder alcanzarlas.
    • Comunicación no verbal, sensaciones de nuestro cuerpo.

    -> Las personas con baja autoestima emplean una serie de interpretaciones patológicas a las que llegan mediante los siguientes mecanismos psicológicos:

    1. Tendencia a la generalización: lo particular se hace general, se extraen reglas de las anécdotas, se emplean términos definitivos a la hora de valorar.
    2. Pensamiento dicotómico o absolutista: binomio extremo de ideas absolutamente irreconocibles.
    3. Filtrado negativo: uno se centra en un detalle negativo y es incapaz de prestar atención al resto de cosas favorables. Sobre la base de ese fragmento se monta una visión muy poco equilibrada de la realidad.
    4. Autoacusaciones: es muy habitual acusarse e inculparse de fallos en los que no se tiene una responsabilidad clara y evidente. Esta forma de reaccionar se va tornando en un hábito capaz de arraigar profundamente.
    5. Personalización: consiste en interpretar cualquier queja o comentario como una alusión personal.
    6. Reacción emocional y poco racional: la interpretación de la realidad es sentimental, no argumental.

    Desarrollo de la Autoestima y el Autoconcepto

    D. DESARROLLO DE LA AUTOESTIMA Y EL AUTOCONCEPTO -> El mundo emocional y la visión que un niño va desarrollando de sí mismo durante la etapa de la primera infancia están intimamente relacionados con la calidad de las interacciones que se mantienen en el núcleo familiar. Si el niño establece un apego seguro con los cuidadores y va desarrollando la seguridad y la autonomía para explorar el mundo empezará a adquirir una visión de sí mismo que, aunque en esta etapa aún no se puede hablar claramente de autoestima, influirá en ella de cara al futuro. -> Al entrar en la niñez el desarrollo se produce en el marco de dos contextos sociales principales: la familia y la escuela. En esta fase tendrán especial trascendencia las relaciones de familia y estilos parentales y las relaciones de amistad con los iguales. El niño empieza ya a generar expectativas sobre sus capacidades y habilidades influidas, en muchos casos, por la visión que siente que tienen los demás de su conducta. Se establece una relación bidireccional entre el comportamiento y la autoestima.

    • Si algo caracteriza la adolescencia es la búsqueda de una identidad personal y social. La identidad es una tarea evolutiva compleja que se inicia en la infancia pero que tiene en la adolescencia un momento de especial trascendencia ya que pude suponer un factor de riesgo o protección desde el que afrontar los restos de la vida adulta

    -> El autoconcepto es la representación del yo que empezó a afianzarse al final de la infancia y que será ampliado y modificado durante el periodo de la adolescencia. Su elaboración irá más ligada a las capacidades cognitivas que le permitirán diferenciar los distintos rasgos de su personalidad, surge antes que la habilidad para coordinarlos. -> Al describir la construcción del autoconcepto se destacan tres etapas marcadas por cambios cualitativos en su estructura. En la adolescencia inicial, de los 11 a los 13 años, los autoinformes revelan un aumento significativo de abstracciones en la definición del "yo". Se incrementa las referencias a atributos personales intangibles. Se da una mayor importancia a la opinión de los demás. -> El período entre los 14 y 15 años es en el que se produce un mayor conflicto ante la inconsistencia del "yo"; la comparación entre diferentes roles y atributos deja al descubierto los rasgos opuestos de la personalidad y genera cierto sentimiento de confusión. A los adolescentes les preocupa cuál es su verdadero "yo" y en algunos casos se produce una crisis de identidad. Aumenta la preocupación por la opinión de los demás que puede hacer que el adolescente tenga mayores dudas sobre su personalidad.

    • En la adolescencia tardía (17-18 años) comenzará a integrar los rasgos más contradictores de su personalidad. El autoconcepto tiende a saturarse de atributos que ya no dependen de la comparación social. Las referencias a cualidades interpersonales dan paso a atributos basados en criterios más personales comprometidos con ideales y valores.

    -> En las siguientes etapas del ciclo vital la autoestima va aumentando, las personas van definiendo quién son y la aceptación de sí mismos suele ir mejorando hasta el inicio de la vejez, donde puede verse otra vez disminuida a causa de los cambios y pérdidas que supone esta etapa.

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