Imagen Corporativa por Joan Costa: análisis del concepto y su formación

Documento de Universidad sobre Imagen Corporativa por Joan Costa. El Pdf analiza el concepto de imagen empresarial, su polisemia y la formación de la imagen mental, según Joan Costa. El Pdf es un ensayo sobre Economía para estudiantes universitarios, que explora la relación entre identidad y comunicación empresarial.

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Imagen Corporativa por Joan Costa
El concepto del término Imagen
La polisemia del término imagen
En la actualidad, la palabra imagen está siendo utilizada para definir gran cantidad de cosas o fenómenos. Esto es
debido, principalmente, a la polisemia del término, y se puede comprobar en los espacios dedicados a imagen en las
enciclopedias o diccionarios, en los que podemos encontrar diversas definiciones.
Esta profusión de significados ha hecho que su utilización en el ámbito de la comunicación de la empresa también
fuese confusa y prueba de ellos es la gran cantidad de expresiones acuñadas en ese campo y que queda reflejada en
la literatura sobre el tema. Joan Costa, hace una agrupación de esas expresiones citando: imagen gráfica, imagen
visual, imagen materia, imagen mental, imagen de empresa, imagen de marca, imagen corporativa, imagen global.
Marion, habla de tres clases de imagen de la empresa: imagen depositada, imagen deseada, imagen difundida. Frank
Jefkins, define cinco tipos de imagen: imagen del espejo, imagen corriente, imagen deseada, imagen corporativa e
imagen múltiple.
Sin embargo el problema no es la cantidad de expresiones sino la utilización que se hace de ellas, ya que no siempre
se ajustan a lo que realmente es la imagen de una organización.
Por esta razón, se hace necesaria una clarificación de la expresión imagen corporativa, no a nivel etimológico, sino
más bien en cuanto a su sentido.
Formación de una Imagen Mental, según Joan Costa
Es necesario, antes de analizar las distintas concepciones predominantes acerca de la imagen en la empresa, saber
como se forma una imagen mental, según Joan Costa.
Tener una imagen implica la existencia de un proceso. Dos rasgos principales sobresalen a primera vista: La duración
del proceso, que puede ser mas o menos dilatada en el tiempo, en función de la frecuencia de los impactos recibidos y
la intensidad psicológica con que la imagen concierne al receptor. A consecuencia de la duración del proceso y la
intensidad psicológica de la imagen aparece una nueva dimensión: la persistencia de la imagen en la memoria social.
Para analizar con cierta inigibilidad las etapas que constituyen este proceso pueden dividirse artificialmente en dos.
En primer lugar, tenemos un objeto configurado por una serie de rasgos propios que lo distinguen de los demás. Una
condición esencial del objeto percibido es la pregnancia* o su impacto.
La percepción supone un filtrado, o un acceso alas capas mas profundas, que depende fundamentalmente de la fuerza
de impacto sobre la sensación ( un impacto débil es rápidamente olvidado, en el supuesto de que llegue a flaquear el
filtro) y de la significación o la profundidad psicológica con que lo percibido concierne o no al receptor.
Establecidas las condiciones de pregnancia y intensidad psicológica, el sistema nervioso central conduce a la memoria
lo que será el embrión de una imagen del objeto percibido.
1- Objeto percibido 2- Percepción filtro 3- Memoria
Pregnancia Profundidad Psicológica Embrión de la imagen
En el primer eslabón de este proceso parcial, el objeto es un estimulo, en el segundo, un mensaje y en el tercero una
imagen en potencia.
Las percepciones sucesivas ocasionan a través del tiempo una reimpregnacion de la memoria, en la cual, y de un
modo esencialmente acumulativo, se construye la imagen al mismo tiempo que se desarrolla en ella todo un sistema de
asociaciones y de valores que se estabilizan mas o menos en la mente.
Pero el objeto percibido no es la practica una totalidad homogénea. Estos también pueden ser registrados y
reconocidos por separado y es la articulación de estos datos en una Gestalt, más la asociación de determinados
valores psicológicos, lo que constituye el verdadero sistema de la imagen.
Precisamente la constitución de la imagen no es otra cosa que este juego repetido incesantemente ( por lo memos
hasta estabilizarse en la memoria).
A pesar de que hablamos de persistencia y nitidez, una imagen casi nunca es nítida ni estable. Estos términos son
siempre relativos. Para dar idea del caso, pensemos en el estereotipo: una imagen fuertemente instaurada. Sin
embargo, vemos como los cambios de costumbres afectan a estos vectores sociales; por ejemplo, la mutación de la
moral tradicional, la sexualidad, etc. Con ello caemos en la cuenta de que hablar de imágenes estables, fuertemente
incrustadas, nítidas y perfectamente definidas, es un abuso del lenguaje, que nos permitimos para entendernos; pero
nunca se pueden considerar como valores absolutos.
Así, las imágenes mentales tienden hacia dos formas principales de evolución: el desgaste y la obsolescencia. En el
primer caso, la imagen mental puede debilitarse progresivamente por la función del olvido, lo que ocurre cuando se
produce un déficit de estímulos, una incoherencia entre los estímulos recibidos o una escasa fuerza de implicación
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embargo, vemos como los cambios de costumbres afectan a estos vectores sociales; por ejemplo, la mutación de la
moral tradicional, la sexualidad, etc. Con ello caemos en la cuenta de que hablar de imágenes estables, fuertemente
incrustadas, nítidas y perfectamente definidas, es un abuso del lenguaje, que nos permitimos para entendernos; pero
nunca se pueden considerar como valores absolutos.
Así, las imágenes mentales tienden hacia dos formas principales de evolución: el desgaste y la obsolescencia. En el
primer caso, la imagen mental puede debilitarse progresivamente por la función del olvido, lo que ocurre cuando se
produce un déficit de estímulos, una incoherencia entre los estímulos recibidos o una escasa fuerza de implicación
psicológica.
En el segundo caso, la imagen retenida es excitada y con ella reforzada consecuentemente en el espacio-tiempo y
toma entonces dos caminos alternativos:
1- Se reincrusta en su espacio mental y resiste con ligeras modificaciones ( con lo cual se convierte en un estimulo
predominante sobre la conducta).
2- La imagen permanece, pero es fluctuante y evoluciona de modo más lento, más o menos coherente.
Las concepciones predominantes acerca de la imagen en la empresa, según Capriotti.
Se ha creído convenientes agrupar las posiciones de diferentes autores en cuanto a su concepción sobre el tema, lo
cual nos permitirá observar las grandes tendencias existentes sobre la imagen en ese campo de estudio.
De esta manera, se pueden estructurar esas interpretaciones en tres grandes concepciones: a) la imagen-ficción; b) la
imagen-icono; c) la imagen-actitud.
la imagen - ficción
Esta concepción es la de imagen como 'apariencia de un objeto o de un hecho', como acontecimiento ficticio que no es
mas que un reflejo manipulado de la realidad. Esta es una posición muy aceptada a nivel popular, en la que se
considera a la imagen como una forma que adoptan las empresas para ocultar la realidad, para mostrarse de manera
diferente a lo que son.
Así, Edward Bernays rechaza el uso del término imagen en las relaciones públicas, ya que por su polisemia genera
confusión, y ' hacen creer al lector o oyente que las relaciones públicas tratan con sombras o ilusiones'. Opone la
imagen a la realidad, sosteniendo que la imagen es una ilusión o ficción y que las relaciones públicas tratan con la
realidad, con los comportamientos actitudes y acciones de los públicos.
Daniel Boorstin, uno de los principales exponentes de esta idea, también distingue entre imagen y realidad, entre lo que
se ve y lo que realmente hay allí. Sostiene que la imagen es algo creado, construido para lograr algún fin.
La imagen estaría generada en base a seudoacontecimientos, que serían eventos no naturales planificados y puestos
en marcha para obtener una rentabilidad a cualquier nivel.
Características de la imagen-ficción.
Boorstin, caracteriza a la imagen como:
a) Sintética: Ya que está planeada y creada especialmente para servir al propósito de formar una impresión
determinada en los sujetos acerca de un objeto.
b) Creíble: Pues la credibilidad de la imagen es el factor fundamental para lograr el éxito de la misma.
c) Pasiva: Ya que la no se ajusta al objeto, sino que es el objeto que el que busca adecuarse a la imagen
preestablecida.
d) Vívida y concreta: Debido a que recurre frecuentemente y cumple mejor su objeto si es atractiva para los sentidos.
e) Simplificada: pues solo incluye algunos aspectos de la persona u objetos a quien representan. Y generalmente se
resaltan los buenos y se desechan los malos.
f) Ambigua: Ya que fluctúan entre la imaginación y los sentidos, entre las expectativas y la realidad, puesto que debe
acomodarse a los deseos y gustos de sus usuarios.
Las ventajas de los seudoacontecimientos con respecto a los hechos reales son:

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El concepto del término Imagen

La polisemia del término imagen

En la actualidad, la palabra imagen está siendo utilizada para definir gran cantidad de cosas o fenómenos. Esto es debido, principalmente, a la polisemia del término, y se puede comprobar en los espacios dedicados a imagen en las enciclopedias o diccionarios, en los que podemos encontrar diversas definiciones.

Esta profusión de significados ha hecho que su utilización en el ámbito de la comunicación de la empresa también fuese confusa y prueba de ellos es la gran cantidad de expresiones acuñadas en ese campo y que queda reflejada en la literatura sobre el tema. Joan Costa, hace una agrupación de esas expresiones citando: imagen gráfica, imagen visual, imagen materia, imagen mental, imagen de empresa, imagen de marca, imagen corporativa, imagen global. Marion, habla de tres clases de imagen de la empresa: imagen depositada, imagen deseada, imagen difundida. Frank Jefkins, define cinco tipos de imagen: imagen del espejo, imagen corriente, imagen deseada, imagen corporativa e imagen múltiple.

Sin embargo el problema no es la cantidad de expresiones sino la utilización que se hace de ellas, ya que no siempre se ajustan a lo que realmente es la imagen de una organización.

Por esta razón, se hace necesaria una clarificación de la expresión imagen corporativa, no a nivel etimológico, sino más bien en cuanto a su sentido.

Formación de una Imagen Mental, según Joan Costa

Es necesario, antes de analizar las distintas concepciones predominantes acerca de la imagen en la empresa, saber como se forma una imagen mental, según Joan Costa.

Tener una imagen implica la existencia de un proceso. Dos rasgos principales sobresalen a primera vista: La duración del proceso, que puede ser mas o menos dilatada en el tiempo, en función de la frecuencia de los impactos recibidos y la intensidad psicológica con que la imagen concierne al receptor. A consecuencia de la duración del proceso y la intensidad psicológica de la imagen aparece una nueva dimensión: la persistencia de la imagen en la memoria social.

Para analizar con cierta inigibilidad las etapas que constituyen este proceso pueden dividirse artificialmente en dos. En primer lugar, tenemos un objeto configurado por una serie de rasgos propios que lo distinguen de los demás. Una condición esencial del objeto percibido es la pregnancia* o su impacto.

La percepción supone un filtrado, o un acceso alas capas mas profundas, que depende fundamentalmente de la fuerza de impacto sobre la sensación ( un impacto débil es rápidamente olvidado, en el supuesto de que llegue a flaquear el filtro) y de la significación o la profundidad psicológica con que lo percibido concierne o no al receptor.

Establecidas las condiciones de pregnancia y intensidad psicológica, el sistema nervioso central conduce a la memoria lo que será el embrión de una imagen del objeto percibido.

  1. Objeto percibido
  2. Percepción filtro
  3. Memoria

Pregnancia Profundidad Psicológica Embrión de la imagen

En el primer eslabón de este proceso parcial, el objeto es un estimulo, en el segundo, un mensaje y en el tercero una imagen en potencia.

Las percepciones sucesivas ocasionan a través del tiempo una reimpregnacion de la memoria, en la cual, y de un modo esencialmente acumulativo, se construye la imagen al mismo tiempo que se desarrolla en ella todo un sistema de asociaciones y de valores que se estabilizan mas o menos en la mente.

Pero el objeto percibido no es la practica una totalidad homogénea. Estos también pueden ser registrados y reconocidos por separado y es la articulación de estos datos en una Gestalt, más la asociación de determinados valores psicológicos, lo que constituye el verdadero sistema de la imagen.

Precisamente la constitución de la imagen no es otra cosa que este juego repetido incesantemente ( por lo memos hasta estabilizarse en la memoria).

A pesar de que hablamos de persistencia y nitidez, una imagen casi nunca es nítida ni estable. Estos términos son siempre relativos. Para dar idea del caso, pensemos en el estereotipo: una imagen fuertemente instaurada. Sin 1embargo, vemos como los cambios de costumbres afectan a estos vectores sociales; por ejemplo, la mutación de la moral tradicional, la sexualidad, etc. Con ello caemos en la cuenta de que hablar de imágenes estables, fuertemente incrustadas, nítidas y perfectamente definidas, es un abuso del lenguaje, que nos permitimos para entendernos; pero nunca se pueden considerar como valores absolutos.

Así, las imágenes mentales tienden hacia dos formas principales de evolución: el desgaste y la obsolescencia. En el primer caso, la imagen mental puede debilitarse progresivamente por la función del olvido, lo que ocurre cuando se produce un déficit de estímulos, una incoherencia entre los estímulos recibidos o una escasa fuerza de implicación psicológica.

En el segundo caso, la imagen retenida es excitada y con ella reforzada consecuentemente en el espacio-tiempo y toma entonces dos caminos alternativos:

  1. Se reincrusta en su espacio mental y resiste con ligeras modificaciones ( con lo cual se convierte en un estimulo predominante sobre la conducta).
  2. La imagen permanece, pero es fluctuante y evoluciona de modo más lento, más o menos coherente.

Las concepciones predominantes acerca de la imagen en la empresa, según Capriotti

Se ha creído convenientes agrupar las posiciones de diferentes autores en cuanto a su concepción sobre el tema, lo cual nos permitirá observar las grandes tendencias existentes sobre la imagen en ese campo de estudio.

De esta manera, se pueden estructurar esas interpretaciones en tres grandes concepciones: a) la imagen-ficción; b) la imagen-icono; c) la imagen-actitud.

La imagen - ficción

Esta concepción es la de imagen como 'apariencia de un objeto o de un hecho', como acontecimiento ficticio que no es mas que un reflejo manipulado de la realidad. Esta es una posición muy aceptada a nivel popular, en la que se considera a la imagen como una forma que adoptan las empresas para ocultar la realidad, para mostrarse de manera diferente a lo que son.

Así, Edward Bernays rechaza el uso del término imagen en las relaciones públicas, ya que por su polisemia genera confusión, y ' hacen creer al lector o oyente que las relaciones públicas tratan con sombras o ilusiones'. Opone la imagen a la realidad, sosteniendo que la imagen es una ilusión o ficción y que las relaciones públicas tratan con la realidad, con los comportamientos actitudes y acciones de los públicos.

Daniel Boorstin, uno de los principales exponentes de esta idea, también distingue entre imagen y realidad, entre lo que se ve y lo que realmente hay allí. Sostiene que la imagen es algo creado, construido para lograr algún fin.

La imagen estaría generada en base a seudoacontecimientos, que serían eventos no naturales planificados y puestos en marcha para obtener una rentabilidad a cualquier nivel.

Características de la imagen-ficción

Boorstin, caracteriza a la imagen como:

  • Sintética: Ya que está planeada y creada especialmente para servir al propósito de formar una impresión determinada en los sujetos acerca de un objeto.
  • Creíble: Pues la credibilidad de la imagen es el factor fundamental para lograr el éxito de la misma.
  • Pasiva: Ya que la no se ajusta al objeto, sino que es el objeto que el que busca adecuarse a la imagen preestablecida.
  • Vívida y concreta: Debido a que recurre frecuentemente y cumple mejor su objeto si es atractiva para los sentidos.
  • Simplificada: pues solo incluye algunos aspectos de la persona u objetos a quien representan. Y generalmente se resaltan los buenos y se desechan los malos.
  • Ambigua: Ya que fluctúan entre la imaginación y los sentidos, entre las expectativas y la realidad, puesto que debe acomodarse a los deseos y gustos de sus usuarios.

Las ventajas de los seudoacontecimientos con respecto a los hechos reales son:

  • 2- pueden ser programados con mucha anticipación y preparados minuciosamente.
  • son mas independientes del tiempo y el lugar en que se producen.
  • pueden ser amplificados antes, por su propio anuncio y después por los comentarios sobre los acontecimientos y los resultados de los mismos.
  • pueden poner en juego uno o varios instrumentos o autores, cuya intervención se adecuan al efecto que se busca.

Critica a la concepción de imagen-ficción

El problema se centra en que los autores parten de la concepción de que la imagen es una falsificación de la realidad. Sin embargo, tal como sostiene Marston, 'no hay nada irreal sobre la imagen corporativa porque para la persona, la imagen es la empresa. Si la imagen es verdadera o falsa, es aparte; la persona que la tiene piensa que es verdadera y actúan según ello.'

Así pues, no hay nada tan real como una creencia. La subjetivación de los hechos y de los objetos de la realidad cotidiana que hacen los individuos lleva a que la persona considere como real los que ellas creen que es la realidad en sí misma.

La concepción de imagen-ficción, aun cuando etimológicamente puede considerarse como correcta, no debería considerarse como correcta, no debería utilizarse para definir lo que es la imagen corporativa, ya que tiene una connotación altamente negativa e incluso va contra los fundamentos, tanto éticos como instrumentales, de la comunicación corporativa.

La imagen - icono

Otra de las concepciones actuales es la de que la imagen es ' una representación Icónica de un objeto', que se percibe por los sentidos.

Moles, señala que la imagen es "un soporte de la comunicación visual que materializa un fragmento del mundo perceptivo" o sea "lo que se ve" de una empresa o de una persona.

En el campo de la empresa esta noción se pone de manifiesto en el estudio de todo lo relacionado con los elementos de su identidad visual: el símbolo, el logotipo y la tipografía corporativa, los colores corporativos. También en la aplicación de la identidad visual a través del diseño gráfico, audiovisual, industrial, ambiental, arquitectónico. La imagen englobaría tanto el icono como a los contenidos simbólicos que de él se desprenden.

Así, Pedro Sempere define la imagen corporativa como el "el conjunto de los aspectos gráficos, señalíticos y sígnicos que dan comunicación de la identidad de la marca o de una compañía en todas sus manifestaciones". Y Joan Costa habla de imágenes materiales, y las opone a las imágenes mentales, basándose en la Teoría de la Imagen de A. Moles.

Del icono material al icono mental

La imagen-icono es pues, una imagen material. En cuanto existe en el mundo físico de los objetos y es el resultado de la acción del artista o el diseñador. Los iconos darán lugar a la formación de un icono mental, que seria el recuerdo visual de esos iconos mentales. Pero ello no significa que exista una traducción mecánica del objeto, sino que, por el contrario, se produce una subjetivización del icono real. Esto es lo que Moles llamó el proceso de esquematización. El proceso de captación de la realidad por parte de los individuos se pondrían de manifiesto otros procesos diferentes: el de la percepción de los objetos a través de los sentidos, la selección de la información, la jerarquizaron y la integración de la misma en un todo. El resultado serian unos esquemas de realidad, representaciones simplificadas y abstractas de un objeto, y constituirían el icono mental.

Así pues, con todo este proceso el sujeto hace una valoración del objeto, le da forma, podríamos hablar de una doble construcción de la imagen mental de los iconos de una empresa:

  • a) Por una parte, la construcción que hace quien elabora la imagen material (El emisor).
  • b) Por otra parte, la construcción que hace quien mira la imagen material ( el receptor), que hace una interpretación de la interpretación realizada por el diseñador.

Críticas a la imagen-icono

La primera crítica que se puede realizar a esta concepción es la dirigida a que, cuando se habla de imagen corporativa 3

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