Documento de Universidad sobre La Filosofía Medieval y Moderna. El Pdf explora la filosofía medieval y moderna, analizando el aporte de pensadores clave como Alfarabi, Averroes, Avicena, Anselmo de Canterbury, Agustín de Hipona, Tomás de Aquino, Descartes, Locke, Hume y Kant, para la materia de Filosofía.
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Durante la Edad Media se consideró que la filosofía griega había sido un producto insuperable de la razón y no se aspiraba, por tanto, a cambiarla. Sin embargo, en ese momento, el cristianismo, el judaísmo o el islamismo proporcionaban un conjunto de normas morales para orientar y dirigir la vida de los creyentes que se consideraba claro e incuestionable. Estas religiones ofrecían, a la vez, una concepción general y teórica de la existencia del mundo y del hombre, elaborada a partir de la revelación y del dogma. Por este motivo, a la filosofía solo le quedó, durante el predominio de estas doctrinas, el papel de instrumento para ayudar a reforzar, justificar y defender racionalmente el dogma. La filosofía se convirtió en esclava de la filosofía. Así fue en el caso de la filosofía musulmana en la que destacan autores como Alfarabi, Averroes o Avicena, los cuales hacen posible la expansión del aristotelismo por toda Europa.
Por su parte, en el caso de la filosofía cristiana, esta va a tener como representantes a grandes filósofos que centrarán sus teorías en elaborar argumentos a favor de le existencia de Dios, así encontramos a Anselmo de Canterbury, el primero en elaborar un argumento racional a favor de la existencia de Dios, el denominado argumento ontológico (si Dios es perfecto, entonces no es posible que no posea una de las perfecciones: la existencia). Por su parte, Agustín de Hipona acepta este argumento y lleva a cabo una reinterpretación del platonismo a partir de su concepto de introspección e iluminación: el conocimiento es posible en la medida en que no miremos al exterior sino a nosotros mismo, pues allí encontraremos por medio de la razón y la iluminación de Dios las verdades fundamentales. Finalmente Tomas de Aquino rehabilita el aristotelismo y lo pone al servicio de las tesis cristianas, estableciendo cinco vías para la demostración de la existencia de Dios (la vía del movimiento, la vía de la contingencia, la vía de la causalidad, la vía de las perfecciones y la vía de la finalidad).
La fusión del pensamiento griego con el monoteísmo durante la Edad Media consolidó las bases de lo que hoy conocemos como civilización occidental, e hizo surgir cuestiones filosóficas muy importantes. Sin embargo, a partir del Renacimiento, la filosofía se desarrolló ya de manera independiente de los interese religiosos, y su temática se centro en la cuestión del conocimiento debido al entusiasmo respecto a las posibilidades del conocimiento racional que establecido la revolución científica. Un claro ejemplo de ello es la obra de Descartes (1596-1650), iniciador de la filosofía moderna, cuya pretensión fue diseñar un método universal con el que comprender y dominar las leyes que regulan el mundo y la existencia humana. Sobre esta base buscó un nuevo punto de partida para la reflexión filosófica, así parte de la duda metódica para alcanzar una verdad radical mediante el ejercicio individual, autónomo y crítico de la propia razón: el cogito, ergo sum (pienso luego existo).
Sin embargo no solo el racionalismo sienta sus bases con Descartes4 en la época moderna, propio de este periodo es también el empirismo ingles de Locke o Hume, que sostendrán que todo nuestro conocimiento procede de la experiencia sensible, mientras que la razón queda relegada a un segundo plano. En cuando a sus contribuciones individuales, Locke establece las bases del liberalismo político centrándose en la defensa de la propiedad privada, a diferencia del filósofo francés Rousseau que encuentre en esta las bases de toda desigualdad e injusticia en los hombres. Por su parte, Hume se centrará en la cuestión de la identidad personal o el yo, negando la sustancialidad del mismo. El yo es un constructo de la imaginación basado en el recuerdo de percepciones sensibles que enlazamos de forma arbitraria y sin fundamento. Pero sobre todo fue Kant (1724-1804) quien renovó la concepción de la filosofía, impulsando su evolución hasta que ha llegado a ser tal como la conocemos hoy. Kant demostró, en su obra Crítica de la razón pura (KrV), que 4 Otros representantes del racionalismo moderno son Leibniz con Monadología, y su teoría sobre el mejor de los mundos posibles; y Spinoza que en su Ética establece el concepto de naturaleza así como el de libertad: el conocimiento de mis determinaciones (es decir, niega la misma).la metafísica ha de tener pretensiones más modestas, y debe estar basada en una crítica que establezca los límites y posibilidades del conocimiento racional. Para nuestro autor "todo conocimiento parte de la experiencia, pero no todo procede de ella". Así mismo son fundamentales sus contribuciones a la ética, estableciendo en su Crítica de la razón práctica (KpV) la formulación más exacta de la ley moral: el imperativo categórico (obra de forma que la máxima de tu acción pueda convertirse a la par en ley universal), así como elaborará uno de los primeros tratados de estética como disciplina individual en su obra Crítica del juicio (KU).
Entre la época moderna y la filosofía contemporanea, encontramos fundamentalmente una corriente filosófica que influenciará de manera determinante al que consideraremos el primer filósofo contemporáneo, Nietzsche; esta corriente se denomina romanticismo y su autor más representativo es G.W.F.Hegel. El romanticismo establece la línea divisoria entre la filosofía moderna y lo que podemos considerar la postmodernidad. Esta última se caracteriza fundamentalmente por radicalidad crítico-destructiva, en la medida en que lleva a sus últimas consecuencias la propuesta crítica de la tradición filosófica que había propiciado el propio Kant. Sin embargo, a diferencia de las propuestas anteriores, es un rasgo característico de este periodo que esa crítica no se vea acompañada de una vertiente afirmativa, que constituya nuevos sistemas filosóficos. Se trata de un corriente que se mantiene en una actitud hostil ante la realidad y que intenta sacar a la luz las relaciones de poder inherentes a las realidades que habitamos, es el caso del filósofo M.Foucault, pero lo es también de Nietzsche cuyo concepto de voluntad de poder atiende a la necesidad de restablecer el poder de la vida biológica, la vida instintivo-pasional, que había sido negada por la tradición socrático- platónica, así como por el cristianismo.
Nos encontramos así con que toda la historia de la filosofía ha sido un gran engaño con consecuencias catastróficas para el hombre, la tradición occidentalha negado este mundo para anular a los sujetos que esperan impasibles una recompensa en el más allá. La filosofía a martillazos de Nietzsche representa la primera ruptura completa con la tradición y su famoso lema "Dios ha muerto, nosotros lo hemos matado" abre la época contemporánea en filosofía en la cual los grandes relatos, así como los conceptos universales se han perdido para siempre, de modo que nos vemos obligados a vagar en terrenos pantanosos ante un conocimiento sin garantías de certeza absoluta.
Pero no es Nietzsche el único que sospecha de la tradición en la que estamos insertos pues en el ámbito político K. Marx elaborará una crítica al sistema capitalista en que se halla (y nos hallamos insertos), para mostrar las relaciones de poder opresivas que se ocultan frente a la apariencia de estado de derecho moderno. La obra fundamental de Marx es "El capital: Crítica de la economía política" en la que el autor pretende buscar la ley que rige el movimiento histórico; este depende directamente de las leyes de la economía que regulan la producción de la vida (es decir, la satisfacción de las necesidades básicas), y es a su vez este modelo de producción el que genera por un lado una división en clases sociales y por otro lado una forma de gobierno concreta. En el caso del capitalismo industrial encontramos que ese modo de producción genera la desigualdad entre el proletariado y los capitalistas, solo adquiriendo conciencia de clase el proletariado podría hacer avanzar la historia para dejar atrás este modo de producción y con el establecer el fin de la historia, es decir, el fin de las luchas de clases que se insertan en los marcos productivos de cada periodo histórico. Este fin de la historia no constituye sin embargo el final de la humanidad sino fundamentalmente el fin de la explotación y el comienzo del reino de la libertad. Esta superación del modelo capitalista es lo que se aprecia en su propuesta política, cuyo texto más emblemático es el "Manifiesto del partido comunista" que elabora junto con Engels.
Siguiendo la estela de Marx en el siglo XX surge la Escuela de Frankfurt con autores como Adorno, Horkheimer, Marcuse, Habermas o W. Benjamin. La esta escuela se propone llevar a cabo un estudio interdisciplinar de la sociedad, es decir, un estudio y crítica de la sociedad del capitalismo fordista o de consumo desde todos los puntos de vista que ofrecen las ciencias humanas: la sociología, la economía, la historia, la política, la estadística ... Esta teoría crítica desarrolla dos conceptos fundamentalmente; por un lado, el concepto de razón instrumental5 y por otro el de industria cultural6.
No obstante, si nos centramos en las concepciones a macro escala de la filosofía contemporánea podemos encontrar dos corrientes fundamentales: la corriente analítica propia de la filosofía desarrollada en el ámbito anglosajón que se centra en la ciencia o cuestiones relativas al lenguaje, con autores como W. Wittgenstein; y la filosofía continental propia de Europa que tendrá su centro en la fenomenología, la hermenéutica y el existencialismo. La fenomenología surge en 1913 con la obra "Ideas l" de E. Husserl, se trata del estudio de lo que aparece tal y como aparece, es decir, del estudio de la realidad a través de las vivencias de la conciencia. Nuestra actitud primaria ante las cosas no es ni puede ser nunca la propia de la ciencia, es decir, la observación distante que propiciaría una definición en términos materiales de las cosas, los otros o nosotros mismo; por ello para encontrar el sentido del mundo entorno debemos aproximarnos a él desde otra perspectiva, esta perspectiva nos la aporta la fenomenología.
El principal discípulo de Husserl es M. Heidegger que en su obra "Ser y tiempo" lleva la fenomenología a su máximo esplendor aplicando la misma al estudio del Da-sein (ser ahí, "ser humano"), de este modo descubre que el ente que en cada caso soy yo mismo es puro ser-posible, es decir, que no posee una esencia que lo defina sino que es su existencia, y esta consiste en tiempo en el que se ve obligado a elegir libremente como constituirse siempre teniendo como telón de fondo la única posibilidad última: la muerte; lo cual según nuestro autor produce en nosotros la angustia existencial. En su obra "El ser y la nada" Sartre, representante del existencialismo francés sostendrá que "el hombre está condenado a ser libre" pues a pesar de que en muchas ocasiones 5 Se entiende por razón instrumental una razón desvinculada de los individuos y de la función crítica que ella misma puede ofrecer, que se basa en el desarrollo de la técnica sin tener en cuenta el costo humano de la misma. Es por tanto una razón centrada en encontrar medios adecuados para solucionar problemas, pero que no se plantea cual sea la finalidad a favor de la cual está trabajando. 6 El concepto de industria cultural refiere a la mercantilización y reproducción industrial del arte, que pasa de contener un aura, o distancia respecto a los sujetos que presencian la obra, a ponerse al servicio del mercado de consumo, es decir, pasa a centrar su valor en su rentabilidad.