Documento de Medac Instituto Oficial de Formación Profesional sobre las principales patologías del aparato digestivo. El Pdf, de Biología para Formación profesional, explora trastornos de la cavidad oral, faringe, esófago, estómago e intestino, incluyendo colon irritable y enfermedades inflamatorias intestinales.
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Al igual que el resto de aparatos y sistemas, el aparato digestivo tiene un papel fundamental en la salud, por lo que sus patologías pueden llegar a mermar de manera preocupante al organismo.
Las patologías digestivas son aquellos trastornos que se dan en las distintas partes del aparato digestivo. Son de carácter común en la población española. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la mitad de los españoles sufre algún tipo de patología digestiva, normalmente provocada por el ritmo de vida acelerado y, en consecuencia, la mala alimentación.
A lo largo de esta unidad y la siguiente (destinada al estudio de las glándulas anexas), se describirán aquellas patologías que afectan al aparato digestivo y a sus órganos accesorios.
Cavidad oral y faringe Trastornos de la secreción (aptialismo y ptialismo o sialorrea), caries dental, enfermedad gingivoperiodontal.
Esófago Trastornos de la deglución (disfagia), divertículos esofágicos, reflujo gastroesofágico, náuseas y vómitos, hernia de hiato, síndrome de Mallory-Weiss.
Estómago Gastritis, úlcera péptica, síndrome de Zollinger-Ellison.
Intestinos Síndrome de intestino irritable, enfermedad inflamatoria intestinal (colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn), enterocolitis infecciosa, enfermedad diverticular, apendicitis, diarrea y estreñimiento, obstrucción intestinal aguda, síndrome de mala absorción (enfermedad celiaca).
Peritoneo Peritonitis.
Tabla 1. Principales patologías del aparato digestivo.
El proceso digestivo comienza en la boca y continúa por la faringe, por lo que la presencia de trastornos en cualquiera de estas dos estructuras puede dificultar dicho proceso.
Como se estudió en la unidad anterior, la saliva juega un papel muy importante en el proceso de digestión, ya que contiene enzimas que ayudan a la degradación de moléculas y lubrica el bolo alimenticio antes de tomar su camino hacia el estómago. Una perturbación en las glándulas salivales puede generar una alteración en su secreción.
Podemos diferenciar dos tipos de trastornos en la secreción salival:
La faringe también puede sufrir patologías que dificultan la deglución del alimento y pueden provocar problemas como la asfixia. Entre ellas, destacamos:
i! Sabías que ... La caries dental consiste en la progresiva descalcificación del esmalte; la gingivitis es la inflamación que destruye los tejidos de soporte.
La disfagia es una patología que causa dificultad o imposibilidad para deglutir alimentos sólidos y líquidos. Puede manifestarse de diversas formas, dependiendo de en qué fase del proceso de deglución (salivación, masticación, paso del bolo alimenticio por la faringe, etc.) se manifieste. Entre los signos más frecuentes que indican la presencia de esta patología están: toser, babear, pérdida de peso y voz ronca.
Existen dos tipos de disfagia, dependiendo del nivel en el que se origina: la disfagia orofaringea (vista en el apartado anterior) y la disfagia esofágica.
La disfagia esofágica puede estar provocada por numerosas causas, entre las que destacaremos una función inadecuada del anillo esofágico (responsable de los movimientos esofágicos), cánceres y tumores en la zona esofágica o tratamientos agresivos (como la radioterapia).
Durante la disfagia, el paciente puede sufrir molestias y dolor a medida que el bolo alimenticio o el líquido se desplazan por el esófago, pudiendo provocar deshidratación y malnutrición, ya que el individuo evitaría la ingesta de alimentos y líquidos, quedando totalmente debilitado.
El problema puede ser más serio si, durante esta deglución mal ejecutada, los alimentos y los líquidos alcanzan las vías respiratorias. Esta invasión provocaría graves infecciones pulmonares.
Otro trastorno esofágico muy presente en la población es el reflujo gastroesofágico.
Este trastorno se produce por un problema en el esfínter esofágico que impide un cierre adecuado, provocando la irritación del esófago por el regreso de los contenidos del estómago./ 6 TEMA 8. PRINCIPALES PATOLOGÍAS DEL APARATO DIGESTIVO Fisiopatología general
Otras situaciones en las que el reflujo gástrico puede aparecer son en el embarazo, situaciones de obesidad y por el consumo excesivo de alcohol, tabaco y alimentos irritantes.
¡! Sabías que ... Las náuseas son un malestar a nivel estomacal, pero el vómito lo causa una acción forzada, generada por una contracción fuerte del diafragma.
La hernia de hiato ocurre cuando una parte del estómago se desplaza hacia la cavidad torácica subiendo por una pequeña abertura que tiene el diafragma, denominada hiato. Esto conlleva el paso de ácidos del estómago hacia el esófago, provocando su inflamación.
Los síntomas más característicos de este trastorno son las molestias, el dolor y la sensación de quemazón en pecho y garganta. Esta sintomatología puede verse intensificada tras la ingesta de comidas copiosas, cuando el paciente se encuentra agachado o acostado, o cuando se incrementa la presión abdominal.
La hernia de hiato suele estar causada por un aumento de presión en el abdomen debido a la presencia de toses violentas o vómitos (de manera asidua), sobrepeso, obesidad o embarazo. Para prevenir este trastorno, se aconseja seguir una alimentación saludable, evitar el consumo de alcohol, cafeína, alimentos grasos y frutas cítricas.
Otra patología que puede originarse en esta región es el Síndrome de Mallory-Weiss. Este trastorno aparece cuando se producen roturas o desgarros en la membrana mucosa de la zona del esfínter, provocando hemorragias y vómitos violentos. Las hemorragias no suelen ser abundantes y la cicatrización suele ser rápida.
Puede aparecer cuando se producen fuertes y prolongados esfuerzos por vomitar o toser, forzando el esfínter y haciendo que su relajación posterior no sea correcta.
Los desgarros pueden afectar solo a la mucosa de la zona del esfínter o penetrar en la pared del esófago, donde provoca úlceras e, incluso, inflamación de la cavidad mediastínica (cavidad donde se aloja el esófago).
Este síndrome suele relacionarse con personas que consumen de manera excesiva y prolongada bebidas alcohólicas y sufren periodos de arqueo o vómitos intensos.
Los trastornos del estómago pueden provocar, entre otras cosas, problemas a la hora de digerir de manera correcta los alimentos.
Dentro de las patologías que pueden originarse en esta región del digestivo podemos destacar la gastritis, que consiste en la inflamación de la mucosa que recubre las paredes del estómago./7 TEMA 8. PRINCIPALES PATOLOGÍAS DEL APARATO DIGESTIVO MEDAC . Instituto Oficial de Formación Profesional
Generalmente, cursa de manera asintomática, aunque hay personas que, cuando la sufren, experimentan síntomas de distinta índole: dolor abdominal, nauseas y vómitos, acidez, aerofagia (ingestión de aire que genera incomodidad) o pérdida de peso.
Si la gastritis alcanza un nivel severo, puede causar heces de color negro y vómitos con sangre.
Este trastorno puede aparecer súbitamente (gastritis aguda) o lentamente con el tiempo (gastritis crónica). La causa principal de la gastritis crónica es una infección cuyo agente causal es la bacteria Helicobacter pylori.
Según la sintomatología y las consecuencias que tenga, la gastritis puede ser:
Para prevenir la aparición o suavizar los síntomas, se debe evitar el uso prolongado de medicamentos, suprimir la ingesta de alcohol, evitar comidas irritantes y el estrés.
Fig. 2. Representación de Helicobacter pylori.
La úlcera péptica consiste en llagas abiertas que se forman en la mucosa estomacal y en la parte superior del intestino delgado. Su síntoma más frecuente es el dolor de estómago.
Aunque por el área de estudio se trataría de una úlcera gástrica, existen otro tipo de úlceras úlceras pépticas que pueden originarse fuera del estómago, como son el caso de las úlceras duodenales (llagas que se desarrollan en el interior del duodeno).
Estas úlceras gástricas son causadas por un desequilibrio entre el ácido del estómago, la enzima pepsina (enzima encargada de la digestión de las proteínas) y las barreras de defensa del revestimiento del estómago.
La sintomatología que cursa esta patología es bastante variada, ya que depende también de la gravedad. Entre los síntomas, destacamos dolor y ardor de estómago, intolerancia a comidas ricas en grasas, náuseas, vómitos de sangre, sangre oscura en las heces o pérdida de peso sin causa aparente.
Muchos estudios vinculan la infección de Helicobacter pylori con la aparición de úlceras úlceras pépticas. Esto se debe a que esta bacteria tiene una forma espiral y eso le permite penetrar facilmente en la mucosa del estómago o el duodeno, produciendo sustancias nocivas que la inflaman y originan lesiones.
Otros factores que pueden provocar la aparición de úlceras son el consumo de alcohol, el tabaquismo y el consumo prolongado de medicamentos como los corticoesteroides y los antiinflamatorios.
Un tipo especial de trastorno ulcerativo es el Síndrome de Zollinger-Ellison, que está causado por gastrinomas (pequeños tumores en el páncreas o en el intestino delgado) que provocan la secreción en el estómago de grandes cantidades de pepsina y ácido clorhídrico, originando úlceras gástricas y duodenales.
Fig. 3. Úlceras duodenales.