Crisis del Antiguo Régimen y Guerra de Independencia en España

Documento de Universidad sobre la Crisis del Antiguo Régimen (1788-1833). El Pdf, de Historia, detalla la Guerra de Independencia y la emancipación de las colonias americanas, analizando sus causas y consecuencias políticas y sociales.

Ver más

8 páginas

TEMA 4 LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN (1788-1833)
El periodo (1808-1833) abarca la crisis del Antiguo Régimen y el inicio fallido de la Revolución liberal en España.
La guerra de la Independencia (1808-1813) desencadena la crisis y durante su transcurso tiene lugar el primer intento real de ruptura
del Antiguo Régimen con la labor de las Cortes de Cádiz. Con la vuelta de Fernando VII asistimos a una lucha entre los partidarios del
Antiguo Régimen (triunfantes entre 1814-1820 y 1823-1833) y los liberales (Trienio Liberal de 1820-1823). La pérdida de las colonias
de América entre 1816 y 1825 acentúa el proceso. Aunque el absolutismo sigue hasta 1833, las condiciones impuestas por la economía
desde 1827 hacían ver con certeza que la conclusión del Antiguo Régimen estaba cerca.
4.1 EL REINADO DE CARLOS IV: LA GUERRA DE INDEPENDENCIA
El rey Carlos IV accedió al trono español en 1788 e inmediatamente se vio desbordado por la compleja
situación creada por la Revolución francesa (1789). El miedo a la expansión revolucionaria paralizó
todas las reformas iniciadas en el reinado de Carlos III, apartó del gobierno a los ministros ilustrados
(Floridablanca, Jovellanos...), nombró a Manuel Godoy secretario de Estado (1792) y cerró la frontera
francesa para evitar el contagio. Durante su reinado asistiremos a la crisis de la monarquía española
que conduce a la guerra de Independencia
a. Antecedentes: crisis de la monarquía española
1.Crisis político-militar: El reinado de Carlos IV fue en sus inicios una continuación del de su padre, sin
embargo, esta situación cambió con el ascenso de Manuel Godoy que se convirtió en primer ministro
gracias a su amistad con los reyes. Su acción de gobierno estuvo condicionada de todas formas por
un acontecimiento de política exterior como fue la Revolución francesa.
Se pueden diferenciar dos etapas bien definidas en nuestra política exterior.
o Tras una fase marcada por el enfrentamiento con Francia que culmina con la derrota española
(Paz de Basilea 1795),
o el acercamiento y la vuelta a la alianza con este país (1796-1808) en la línea de los anteriores
Pactos de Familia: firma del Tratado de San Ildefonso (1796), con resultado poco favorable para
España (en 1805, la derrota en la batalla de Trafalgar contra Inglaterra significó la pérdida de
la mayor parte de la flota española).
2. A esta crisis, hay que sumar una crisis económica (fin de las reformas ilustradas, incremento de los
gastos militares y caída de los ingresos americanos que dispararon la deuda blica y forzaron la
adopción de medidas extraordinarias, como la desamortización de bienes eclesiásticos, que no
solucionaron los problemas y provocaron el descontento de la nobleza y la Iglesia) y
3.Crisis social: el gobierno de Godoy se encontró con un rechazo social generalizado al
responsabilizársele tanto de la crisis económica como de la subordinación de España a la Francia
napoleónica. Finalmente, la oposición a Godoy degastó a Carlos IV pues la nobleza y el clero, soportes
tradicionales de la Corona, se alejaron del rey por su desconfianza hacia el valido buscando respaldo
en su hijo Fernando también opuesto a Godoy.
b. Causas del conflicto
En este contexto, desde finales de 1807 se sucedieron un conjunto de acontecimientos que
desencadenaron la guerra de la Independencia, al sumarse a la crisis de la monarquía española la
ambición napoleónica:
o Tratado de Fontainebleau (1807): España permitía el paso de las tropas francesas hacia Portugal
para su conquista por su apoyo a Gran Bretaña. El comportamiento del ejército napoleónico,
más como una fuerza de ocupación que como un aliado, provocó el rechazo de la población a
su presencia en España.
o Motín de Aranjuez: en marzo de 1808 se produjo una sublevación palaciega conocida como El
motín de Aranjuez, dirigida por un sector de la alta nobleza opuesto a Godoy y partidario del
príncipe Fernando, en la que también participaron sectores populares. Los amotinados
consiguieron la destitución de Godoy, y dos días después la abdicación de Carlos IV en favor
de su hijo Fernando VII. El destronamiento del rey por una simple revuelta mostró la debilidad
de la monarquía, y determinó a Napoleón a hacerse con el trono español.
o Levantamiento madrileño del 2 de mayo: Napoleón convocó en Bayona a la familia real y
Fernando VII aceptó esperando la legitimación del emperador. La salida hacia Francia de los
últimos miembros de la familia real provocó la insurrección del pueblo de Madrid, reprimida
duramente por el ejército francés.
o Abdicaciones de Bayona, 5 de mayo: en Francia, Napoleón presionó a Fernando VII para que
devolviese la Corona a su padre, y a este para que abdicase en Napoleón, que a su vez cedió el
trono a su hermano José. Cuando el pueblo conoció las abdicaciones de Bayona rechazó al
nuevo rey, José Bonaparte, se alzó en armas contra las tropas francesas y se organizó en Juntas
ante la falta de respuesta de las instituciones y del propio Ejército español: se iniciaba la guerra
de la Independencia
c. Bandos en conflicto
La guerra de Independencia fue, fundamentalmente, una guerra de liberación contra un invasor
extranjero; pero también fue una guerra civil, ya que un importante sector de la población española
aceptó y respetó la legitimidad de José I Bonaparte (destacar también la dimensión internacional del
conflicto). Enfrentó:
Afrancesados: el nuevo rey, José I Bonaparte, fue apoyado por una minoría de ilustrados que
estimó que el cambio dinástico posibilitaba una modernización de España gradual y pacífica,
sin sobresaltos revolucionarios. Para satisfacer estas aspiraciones reformistas, José I promulgó
en 1808 el Estatuto de Bayona, que liquidó las bases del Antiguo Régimen (supresión del
régimen feudal y la Inquisición; reconocimiento de principios como la igualdad ante la ley, la
libertad económica o la libre propiedad).
Patriotas: el rechazo a José I y el apoyo a los derechos de Fernando VII al trono fue generalizado
entre la población española. Sin embargo, los patriotas estaban divididos en dos grupos
ideológicamente opuestos, enfrentados primero en las Juntas y después en las Cortes de Cádiz:
o Liberales: partidarios de un profundo cambio político (monarquía parlamentaria).
o Absolutistas: defensores del orden tradicional del Antiguo Régimen (monarquía
absoluta).
d. Fases de la guerra
La guerra se inicia con el levantamiento de Madrid, que desembocó en los conocidos hechos del 2 de
mayo de 1808; en la lucha murieron Daoiz y Velarde. Victoriosos, los franceses iniciaron una fuerte
represión fusilando, en masa, a todas las personas sospechosas en la noche del 2 al 3 de mayo. A raíz
del 2 de mayo, se generalizó una cadena de levantamientos en todo el país. Distinguimos varias fases:
Resistencia popular y avance inicial lento del ejército francés (1808). El general Murat se
encontró con una resistencia inesperada (sitios de Zaragoza y Gerona), e incluso se vio obligado
a replegarse tras la victoria española en la batalla de Bailén mientras José I abandonaba Madrid
Ocupación francesa (noviembre de 1808-1812). Tras la llegada de Napoleón al frente de su
Grande Armée (250000 soldados) el ejército español fue derrotado (batalla de Ocaña) y se
aceleró la ocupación. En 1810 solo resistía Cádiz gracias a la protección de la Armada británica.
Pero, contra todo pronóstico, la desintegración del Ejército español no supuso el fin de la guerra,
gracias a la actividad de la guerrilla.
Retroceso francés (enero de 1812-diciembre de 1813). La retirada de parte de las tropas
francesas para participar en la invasión de Rusia y el desembarco de un ejército británico al
mando de Wellington forzaron el repliegue galo hacia Francia tras las derrotas de Arapiles,
Vitoria y San Marcial. Finalmente, en diciembre de 1813 Napoleón devolvió el trono a Fernando
VII (Tratado de Valençay).
De las modalidades de guerra, destacó la guerrilla, procedimiento de resistencia que ocasionó gran
daño a los disciplinados ejércitos franceses. Fue un sistema de lucha típicamente español, donde

Visualiza gratis el PDF completo

Regístrate para acceder al documento completo y transformarlo con la IA.

Vista previa

LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN (1788-1833)

El periodo (1808-1833) abarca la crisis del Antiguo Régimen y el inicio fallido de la Revolución liberal en España. La guerra de la Independencia (1808-1813) desencadena la crisis y durante su transcurso tiene lugar el primer intento real de ruptura del Antiguo Régimen con la labor de las Cortes de Cadiz. Con la vuelta de Fernando VII asistimos a una lucha entre los partidarios del Antiguo Régimen (triunfantes entre 1814-1820 y 1823-1833) y los liberales (Trienio Liberal de 1820-1823). La pérdida de las colonias de América entre 1816 y 1825 acentúa el proceso. Aunque el absolutismo sigue hasta 1833, las condiciones impuestas por la economía desde 1827 hacían ver con certeza que la conclusión del Antiguo Régimen estaba cerca.

EL REINADO DE CARLOS IV: LA GUERRA DE INDEPENDENCIA

El rey Carlos IV accedió al trono español en 1788 e inmediatamente se vio desbordado por la compleja situación creada por la Revolución francesa (1789). El miedo a la expansión revolucionaria paralizó todas las reformas iniciadas en el reinado de Carlos III, apartó del gobierno a los ministros ilustrados (Floridablanca, Jovellanos ... ), nombró a Manuel Godoy secretario de Estado (1792) y cerró la frontera francesa para evitar el contagio. Durante su reinado asistiremos a la crisis de la monarquía española que conduce a la guerra de Independencia

Antecedentes: crisis de la monarquía española

  1. Crisis político-militar: El reinado de Carlos IV fue en sus inicios una continuación del de su padre, sin embargo, esta situación cambio con el ascenso de Manuel Godoy que se convirtió en primer ministro gracias a su amistad con los reyes. Su acción de gobierno estuvo condicionada de todas formas por un acontecimiento de política exterior como fue la Revolución francesa. Se pueden diferenciar dos etapas bien definidas en nuestra política exterior.
  • Tras una fase marcada por el enfrentamiento con Francia que culmina con la derrota española (Paz de Basilea 1795),
  • el acercamiento y la vuelta a la alianza con este país (1796-1808) en la línea de los anteriores Pactos de Familia: firma del Tratado de San Ildefonso (1796), con resultado poco favorable para España (en 1805, la derrota en la batalla de Trafalgar contra Inglaterra significó la pérdida de la mayor parte de la flota española).
  1. A esta crisis, hay que sumar una crisis económica (fin de las reformas ilustradas, incremento de los gastos militares y caída de los ingresos americanos que dispararon la deuda pública y forzaron la adopción de medidas extraordinarias, como la desamortización de bienes eclesiásticos, que no solucionaron los problemas y provocaron el descontento de la nobleza y la Iglesia) y
  2. Crisis social: el gobierno de Godoy se encontró con un rechazo social generalizado al responsabilizarsele tanto de la crisis económica como de la subordinación de España a la Francia napoleonica. Finalmente, la oposición a Godoy degasto a Carlos IV pues la nobleza y el clero, soportes tradicionales de la Corona, se alejaron del rey por su desconfianza hacia el valido buscando respaldo en su hijo Fernando también opuesto a Godoy.

Causas del conflicto

En este contexto, desde finales de 1807 se sucedieron un conjunto de acontecimientos que desencadenaron la guerra de la Independencia, al sumarse a la crisis de la monarquía española la ambición napoleónica:

  • Tratado de Fontainebleau (1807): España permitía el paso de las tropas francesas hacia Portugal para su conquista por su apoyo a Gran Bretaña. El comportamiento del ejército napoleónico, más como una fuerza de ocupación que como un aliado, provocó el rechazo de la población a su presencia en España.
  • Motín de Aranjuez: en marzo de 1808 se produjo una sublevación palaciega conocida como El motín de Aranjuez, dirigida por un sector de la alta nobleza opuesto a Godoy y partidario del príncipe Fernando, en la que tambien participaron sectores populares. Los amotinados consiguieron la destitución de Godoy, y dos días después la abdicación de Carlos IV en favor de su hijo Fernando VII. El destronamiento del rey por una simple revuelta mostró la debilidad de la monarquía, y determinó a Napoleón a hacerse con el trono español.
  • Levantamiento madrileño del 2 de mayo: Napoleón convocó en Bayona a la familia real y Fernando VII acepto esperando la legitimación del emperador. La salida hacia Francia de los últimos miembros de la familia real provocó la insurrección del pueblo de Madrid, reprimida duramente por el ejército francés.
  • Abdicaciones de Bayona, 5 de mayo: en Francia, Napoleón presionó a Fernando VII para que devolviese la Corona a su padre, y a este para que abdicase en Napoleón, que a su vez cedió el trono a su hermano José. Cuando el pueblo conoció las abdicaciones de Bayona rechazó al nuevo rey, José Bonaparte, se alzo en armas contra las tropas francesas y se organizó en Juntas ante la falta de respuesta de las instituciones y del propio Ejército español: se iniciaba la guerra de la Independencia

Bandos en conflicto

La guerra de Independencia fue, fundamentalmente, una guerra de liberación contra un invasor extranjero; pero también fue una guerra civil, ya que un importante sector de la población española acepto y respeto la legitimidad de José I Bonaparte (destacar tambien la dimensión internacional del conflicto). Enfrentó:

  • Afrancesados: el nuevo rey, José I Bonaparte, fue apoyado por una minoría de ilustrados que estimó que el cambio dinástico posibilitaba una modernización de España gradual y pacífica, sin sobresaltos revolucionarios. Para satisfacer estas aspiraciones reformistas, José I promulgó en 1808 el Estatuto de Bayona, que liquido las bases del Antiguo Régimen (supresión del régimen feudal y la Inquisición; reconocimiento de principios como la igualdad ante la ley, la libertad económica o la libre propiedad).
  • Patriotas: el rechazo a José I y el apoyo a los derechos de Fernando VII al trono fue generalizado entre la población española. Sin embargo, los patriotas estaban divididos en dos grupos ideológicamente opuestos, enfrentados primero en las Juntas y después en las Cortes de Cádiz:
    • Liberales: partidarios de un profundo cambio político (monarquía parlamentaria).
    • Absolutistas: defensores del orden tradicional del Antiguo Régimen (monarquía absoluta).

Fases de la guerra

La guerra se inicia con el levantamiento de Madrid, que desembocó en los conocidos hechos del 2 de mayo de 1808; en la lucha murieron Daoiz y Velarde. Victoriosos, los franceses iniciaron una fuerte represión fusilando, en masa, a todas las personas sospechosas en la noche del 2 al 3 de mayo. A raíz del 2 de mayo, se generalizó una cadena de levantamientos en todo el país. Distinguimos varias fases:

  • Resistencia popular y avance inicial lento del ejército francés (1808). El general Murat se encontró con una resistencia inesperada (sitios de Zaragoza y Gerona), e incluso se vio obligado a replegarse tras la victoria española en la batalla de Bailen mientras José I abandonaba Madrid
  • Ocupación francesa (noviembre de 1808-1812). Tras la llegada de Napoleón al frente de su Grande Armée (250000 soldados) el ejército español fue derrotado (batalla de Ocaña) y se aceleró la ocupación. En 1810 solo resistía Cádiz gracias a la protección de la Armada británica. Pero, contra todo pronóstico, la desintegración del Ejército español no supuso el fin de la guerra, gracias a la actividad de la guerrilla.
  • Retroceso francés (enero de 1812-diciembre de 1813). La retirada de parte de las tropas francesas para participar en la invasión de Rusia y el desembarco de un ejército británico al mando de Wellington forzaron el repliegue galo hacia Francia tras las derrotas de Arapiles, Vitoria y San Marcial. Finalmente, en diciembre de 1813 Napoleón devolvió el trono a Fernando VII (Tratado de Valençay).

De las modalidades de guerra, destacó la guerrilla, procedimiento de resistencia que ocasionó gran daño a los disciplinados ejércitos franceses. Fue un sistema de lucha tipicamente español, donde guerrilleros, hombres de diferente condición social e ideológica, agrupados en cuadrillas o partidas, combatían al invasor. Conocedores de la orografía del país, atacaban al enemigo, su retaguardia, sorprendiendo a los convoyes de abastecimiento y dificultando los movimientos del ejército francés. Destacar a guerrilleros como Juan Martín Díaz "el Empecinado", el Cura Merino y el navarro Espoz y Mina. De la violencia y de las consecuencias demográficas es muestra la serie de los Desastres de la Guerra de Goya a lo que hay que sumar, además, la quiebra económica. Por último, recordar que José I Bonaparte, al inicio de su reinado, impuso el Estatuto Real de Bayona, implantando un régimen parcialmente reformista que establecía unas Cortes y reconocía algunos derechos individuales. Una gran parte del pueblo español no acepto a José I Bonaparte como rey (aunque algunos considerados afrancesados si creyeron en la posibilidad de las reformas). En las zonas no ocupadas, surgieron Juntas locales y provinciales, coordinadas por la Junta Suprema Central. Esta Junta fue constituida en Aranjuez (septiembre-1808) y presidida por el conde de Floridablanca, asumía la soberanía nacional y dirigía la marcha de la guerra. Ante el avance de las tropas francesas, la Junta Suprema Central se trasladó a Sevilla.

LAS CORTES DE CÁDIZ Y LA CONSTITUCIÓN DE 1812

Nos situamos en la etapa de la Guerra de Independencia (1808-1813). Tras las Abdicaciones de Bayona, reina en España José I Bonaparte, aunque el pueblo español ha creado unas instituciones de gobierno alternativas al poder del rey, denominadas Juntas (José I es un rey ilegítimo para la mayoría de los españoles). Estas Juntas sustituyen al rey Fernando VII en su ausencia. A la vez que se desarrollaba la guerra, un sector de las Juntas propuso un cambio político. En 1809 la Junta Central Suprema asumió esta reivindicación y convocó Cortes Generales y Extraordinarias. Se nombró una comisión preparatoria para su organización presidida por Jovellanos. La comisión acordó que las Cortes serían estamentales, poniéndose en marcha un proceso de elección de representantes mediante sufragio. En enero de 1810, tras la invasión francesa de Andalucía, la Junta Central Suprema se disolvió desacreditada por su dirección de la guerra. Sus poderes fueron asumidos por un Consejo de Regencia establecido en Cádiz, única ciudad española libre del control francés. La Regencia, ocupada en la defensa militar de Cádiz, no se opuso a la reunión de las Cortes, ya que no sospechaba el alcance que iba a tener. Los diputados de las Cortes, entre los que se incluían delegados americanos y filipinos, procedían del clero, la nobleza y la burguesía (sin ningún representante de las clases populares). Los diputados no se agrupaban en partidos, pero pronto se distinguieron tres grupos:

  • Absolutistas -serviles- (nobleza y clero): defendían unas Cortes estamentales limitadas a dirigir la guerra.
  • Reformistas: partidarios de unas Cortes estamentales que además de dirigir la guerra introdujesen reformas ilustradas, pero manteniendo el Antiguo Régimen (Jovellanos).
  • Liberales (burguesía, militares, funcionarios y profesiones liberales): perseguían la formación de unas Cortes constituyentes (Agustín Argüelles, Conde de Toreno ... ).

En las Cortes había mayoría de diputados liberales debido a que la guerra impidió que numerosos representantes provinciales de nobleza y clero pudieran llegar a Cádiz, siendo sustituidos por naturales de sus regiones que se encontraban en la ciudad y que en su mayoría eran comerciantes de tendencia liberal.

¿Non has encontrado lo que buscabas?

Explora otros temas en la Algor library o crea directamente tus materiales con la IA.